8 de noviembre de 2010

MITO Y REALIDAD: LA DEMAGOGIA CONTINÚA

Ha muerto Néstor Kirchner, ex presidente de la República Argentina y, según muchos analistas y, sobre todo muchos argentinos, el presidente actual en la sombra, en la sombra de su esposa Dña. Cristina Fernández.

La muerte es un hecho más de la vida, por el que todos tenemos que pasar, pero aún así, esperamos que llegue lo más tarde posible, y lógicamente duele, sobre todo al entorno familiar y de amistades.

Por ello, lamento la muerte de cualquier persona, aunque entiendo que por ese camino terminamos pasando todos…, y como por lo tanto extiendo este lamento a la del Sr. Kirchner.

Sin embargo, en este caso, no es sólo el fallecimiento de un ciudadano normal, sino, para comenzar, la de un ex presidente, pero también la del marido de la actual presidenta argentina, el presidente del partido justicialista (peronista), que más que un partido es un movimiento, el secretario de Unasur (Unión de Naciones Suramericanas), etc. En síntesis, ha fallecido una persona que ha tenido mucho poder en el pasado, y, que posiblemente en este momento tuviera aún más que cuándo él detentaba la presidencia de la Nación argentina.

Ha fallecido un hombre controvertido, odiado por muchos, incluso por parte de los “suyos” y “a-dorado” por otros. Ha fallecido el hombre que llegó a ser presidente con solo un 22% de votos, de la mano del ex presidente Duhalde, el cuál seguramente pensó que con ese desconocido, que llegaba de la Patagonia, de ser un gobernador de una provincia del sur, él seguiría manejando los hilos…

Pero resultó que, Kirchner no era lo que pensaba Duhalde, ni lo que pensaban sus “correligionarios”, ni sus opositores, y aún me atrevo a decir, ni siquiera lo que pensaba él de si mismo…, así que tuvo que inventarse... incluso inventó un pasado "revolucionario" contra la dictadura, cuándo parece ser que en esa época ya se posicionó adecuadamente.

Como observador lejano, pero interesado en la realidad argentina, y, por ello más cercano y también conocedor de la historia de ese país, aún me sigue extrañando el funcionamiento perfecto de la máquina del poder y sobre todo de la máquina del poder peronista…, máquina que se basa fundamentalmente en la demagogia, el populismo, el clientelismo, la subvención, la “ayuda” a la clase más desfavorecida del país, que ellos, curiosamente contribuyeron a desfavorecer más, contribuyeron a que creciera aún más, mediante políticas basadas en el populismo, en la ignorancia, en “tener la calle tomada”, olvidándose de la creación de empleo, de la inversión en salud, en mejorar la educación de esa misma “clase”, que les aupó al poder… El peronismo ha sido y es especialista en “crear pobreza”… las villas miseria se han multiplicado, alguna de ellas ya se ha insertado en el corazón de la propia ciudad, lindando con una de las zonas más “chic” de Buenos Aires… hablo de la villa 31, en Retiro, con edificios de 3 plantas y más…

Pero, eso es otra cuestión, y no quisiera desviarme del objetivo…

Decía antes, que lamentaba su fallecimiento, y por ello, mis condolencias a su familia y pesar por la muerte de un ser humano.

Ahora bien, me llama poderosamente la atención, la hipocresía, la mentira, el ridículo inmenso, que he visto en las declaraciones de políticos y personalidades respecto a la persona del fallecido…

Hace apenas unos días que he vuelto de un viaje a Buenos Aires. Conozco de primera mano, todo aquello que se publicaba, que se decía, tanto en los ámbitos políticos, en los medios de comunicación, como en las conversaciones particulares… Insisto, salvo entre los que estaban a su alrededor, que vivían/viven de las “prebendas” del poder K, ni los opositores, ni siquiera muchos de su partido, opinaban ni meridianamente lo que se ha publicado y expresado públicamente ahora por todos ellos… ¿pura hipocresía ó cálculo político?

Es cierto que, cuándo alguien fallece, se tiende a ser considerado con el difunto y con su familia, pero una cosa es el respeto y otra las cosas que se han dicho… Distintas voces, decían y dicen que tanto él como su esposa Cristina Fernández, aspiraban a que la historia les reconociera como Perón y Evita… Pues bien, algunos de sus opositores más radicales, parece que se lo están reconociendo ahora… En una cosa, sí se han parecido, y es en las dudas, en las grandes dudas, de cómo creció en forma exponencial su fortuna en los últimos 8 años…

Desgraciadamente, no sólo los políticos han dicho y algunos seguirán diciendo en público (nunca en privado), loas del Sr. Kirchner, sino que muchos ciudadanos argentinos, que hasta ahora tampoco lo toleraban, terminarán por hacer… y, ahí radica uno de los problemas de ese país… ¡la falta de equilibrio! ¡Todo es a vida o a muerte!

¡Estás conmigo o contra mí!, eso ha sido el lema de los K, pero no solo de ellos… y, sino un claro ejemplo de ello, es cuándo el Vicepresidente de la Nación y, presidente del Senado, vota en contra de una ley propuesta por el ejecutivo (aumento de las retenciones al sector agroganadero), y con su voto, derrota al oficialismo y trunca uno de los tantos atropellos que se han hecho, no solo le tildan de traidor, sino que en los actos oficiales, la Presidenta ni le saluda, ni le mira… o le deniegan el protocolo adecuado a su rango, cuándo acude a otros actos, pero si lo anterior es flagrante, ¿como se puede denominar al acto de prohibir a ese mismo Vicepresidente, la segunda autoridad del país, asistir al acto fúnebre del esposo de la presidenta de la Nación…?, Pues, sí, se lo han prohibido, al Vicepresidente y a otros políticos…

Aquí no hay adversarios políticos, ¡aquí hay enemigos!, y a los enemigos, no se les derrota con la palabra y los votos, como suele ser habitual en cualquier democracia, no, aquí se les tiene que destruir política y físicamente si es necesario… ¡hasta la victoria final!, ¿les suena?

Promulgación de leyes, como la de Medios, cuyo objetivo teórico era/es romper el “monopolio existente”, y el real es desmantelar total del grupo Clarín, y fulminar de paso la libertad de prensa… Paralelamente le envían un regimiento de funcionarios de Hacienda para poner patas arriba todo, y después del revuelo ocasionado, nadie ha ordenado tal cosa, así que a media mañana se van por dónde han venido, sin más…

La apropiación de las reservas del Banco Central, para ser utilizadas en el flujo normal del Tesoro…

La apropiación de los fondos para pensiones y jubilaciones, gestionados por entidades, creadas en su momento con esa finalidad…

La “nacionalización” de las transmisiones de futbol, para que “todo el pueblo” pueda ver los partidos en abierto, haciendo un paralelismo entre este hecho y los desaparecidos en la dictadura (discurso de la presidenta de la Nación)… Casualmente, quién tenía los derechos de las transmisiones de futbol, era el mencionado grupo Clarín… Eso sí, a la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), se le seguirán pagando religiosamente los 600 millones al año, por la “nacionalización popular”, ¿o serán más? ¡Difícil saberlo en un “entramado” como el existente entre gobierno y ciertas organizaciones!

Etc., etc., etc., etc.

La educación, la atención a la salud, el respeto por las personas, el respeto por el adversario no existe, pues no hay adversarios, sino enemigos a muerte… y no solo en términos literales…

Eso ha sido la democracia del Sr. N. K. y es la democracia de su continuadora, su esposa… La dinastía K, acaba de sufrir un duro revés… se acaba de romper la línea sucesoria planificada para alternarse en el poder, tan bien “delineada” hace pocos años… No han contado con algo esencial, ¡que eran mortales!

He visto por TV a N. K., en el acto que había convocado en el estadio de River, con motivo del 17 de octubre (el día de San Perón, como se le llamaba años atrás), curiosamente convocado un viernes, no el domingo, que era el aniversario correspondiente…, porque ya se sabe, el domingo hay que descansar de las agotadoras marchas para llegar al estadio de River o a otra manifestación…

Vi a un hombre cansado, muy cansado, cuándo se dirigía a la masa de sus seguidores (¿cuántos bocadillos y cuánto dinero han pagado, a razón de cuánto ¿50? pesos por persona?), hablaba lentamente, sin fuerza, y, eso en un populista y demagogo, no es natural; pero además, sus ojos, sus ojos denotaban algo raro… uno de ellos lo mantenía cerrado y con el otro parecía que no veía… Me llamó la atención, y así lo comenté…

A los pocos días fallecía de muerte súbita, y, como siempre (¡lamentablemente!), viniendo de Argentina, parece ser que surgen dudas por todos lados y de todo tipo, sobre su muerte, sobre su velatorio, sobre su seguimiento médico, sobre su propio cuidado, sobre todo…, ¡incluso sobre si estaba o no en el féretro…!, (¿porqué en un funeral de estado, el féretro está tapado, cuándo además, el fallecimiento ha sido por muerte súbita?) ¡Todo es oscuro!, siempre lo han hecho así…

No existe transparencia en ningún estamento del estado… aún así, se conocen muchas cosas y se generan cientos de rumores, comentarios, verdades, mentiras, medias verdades y medias mentiras que asombran hasta el más escéptico… Por ejemplo, el poder inmenso de un secretario de estado que ha derribado ministros, las relaciones con el jefe del todopoderoso sindicato de transportes (por cierto, se dice que antes de morir tuvo una discusión brutal con este oscuro personaje), con el jefe de los “piqueteros”…

Pero, sólo se conocen hechos o situaciones puntuales… pero no se va más allá… todo se mueve en un círculo pequeño, estrecho, al estilo de “la famiglia” (¿solo estilo?)

Hay temor, miedo incluso, en una posible desestabilización del país, y, la crisis, “esa crisis que no existía ni existe” (les suena esto también, por aquí hubo algo así), se desate con total virulencia, y sobre todo que las luchas por el poder dentro del movimiento peronista, perdón, justicialista, sea fraticida, y todo eso no sería nada bueno para los ciudadanos y, por ende para el país…

N.K., deja la presidencia en 2007, con una alta popularidad, pero contra todo pronóstico, no se presenta a la reelección… Sabemos todos, que una decisión de ese tipo, no es normal ni lógica, ya que dicha reelección la tenía ganada antes que se realizaran las elecciones… Sin embargo no se presenta, pero curiosamente, sí se presenta la Sra. Cristina Fernández de Kirchener, senadora, que además es su esposa…

Lógicamente gana dichas elecciones, ¿como no iba a ganarlas?

Además en aquella época, en el mandato de su marido, se comentaba, que la que realmente gobernaba era ella… Desde su llegada al poder, logra que se le den poderes especiales para legislar…, algo bastante fuera de lo común en una democracia…, y con esos poderes logra todo lo que se propone, y, si en algún caso, no lo logra, como es el caso del enfrentamiento con el campo, que paralizó el país, y, que por primera vez las personas de las ciudades daban su apoyo a ese movimiento (es la segunda vez que la gente espontáneamente sale a pedir cambios, la otra fue con el corralito), transige al final, pero se guarda su revancha, más bien su venganza… y, ¡cuidado con las venganzas de los populistas!

Pierde las elecciones en la renovación parcial al Congreso, y a partir de ahí, paraliza todas las propuestas de la oposición a través de la falta de quórum…, ¿Cómo? Pues, ausentándose de la cámara o no asistiendo, para así, al no existir quórum, no pueden prosperar las propuestas de la oposición… ni nada de nada… es decir, se paraliza la actividad legislativa…

¿Quién manejaba esto? El Sr. N. K., el poderoso N. K., el caudillo de caudillos del peronismo ¿Estás conmigo o contra mí? ¡Esa era/es la democracia del Sr. N. K. y su partido!

¿Qué pasará a partir de ahora?

¡No lo sé! Argentina, los argentinos, son un misterio… porque al fin y al cabo, habría que creer en la democracia y en el país… y, ni lo primero ni lo segundo… lamentablemente.

Una sociedad, que aunque sea solo una parte, es capaz de escribir las pancartas y los carteles que se han visto estos días en los medios de comunicación, que están escritas con iguales o similares consignas en miles de carteles pegados por todos los rincones, sea de la ciudad, o de las villas, no cree ni le interesa la democracia… Sólo espera al caudillo, sólo espera a alguien que le solucionará sus problemas…y, ese/a caudillo nunca será democrático, aunque sea elegido/a en las urnas, nunca creerá en la democracia, porque quiénes le eligen, tampoco creen…, y ese camino lleva al chavismo... ¿es eso lo que quieren los ciudadanos argentinos?

Una muerte, siempre es lamentable, aunque en este caso, para algunos es como la desaparición de un familiar, y para otros incluso una gran alegría. Sin embargo, creo que ahí está justamente el problema: aquello que en cualquier democracia, sería un hecho lamentable, aquí se transforma en un hechho extremista. Desde el punto de vista político, crea otro posible mártir, y si las fuerzas políticas, sobre todo el peronismo no tienen algo de sentido común, puede desembocar en un gran problema para ese querido país.

¿Ha nacido un nuevo mártir, un nuevo mito en la República Argentina?

Por el bien del país, pero sobre todo por el bien y la salud democrática y social de todos los ciudadanos, espero que no, y que de una vez por todos, entierren a todos los que mantienen “vivos” desde siempre… ¡Menos mitos, más sociedad, más democracia, más libertad!

¿Por cierto, a quién se le preguntará ahora por los millones de dólares que se enviaron a Suiza, según el propio N.K., que pertenecían a la provincia de Santa Cruz, cuándo era su gobernador?


¡Descanse en paz! No sé si los argentinos podrán descansar...

28/29 de octubre de 2010





































































5 de octubre de 2010

SOMOS...

¡Somos tan frágiles¡ Somos frágiles y no somos conscientes de ello, como tampoco lo somos de otras muchas cosas… Uno se ha creído inmortal en alguna etapa de la vida, en otra simplemente feliz, en otra un aventurero intrépido, para llegar a la conclusión definitiva: simplemente un ser frágil, a veces desvalido, a veces, a veces solo una hoja amarillenta de otoño, bailando al son de la melodía que toca el viento…

¡Es tan fácil desestabilizarnos! Cualquier movimiento, cualquier sensación, cualquier fisura, en la forma, en el fondo… cualquier elemento por pequeño que sea, nos desestabiliza…

El vuelo de una mariposa, una palabra mal entonada, un revés emocional, un fracaso, una mala noche, una mirada, una noticia, una caricia… todos y muchos más son elementos desestabilizadores, rompedores de la armonía cómoda, de la rutina diaria, del camino lineal… Una hoja otoñal llevada por el viento, que busca, busca, busca…

No nacemos con los genes previsores de la desestabilización… No nos enseñan, no enseñamos, a equilibrar, a estabilizar las energías que nos permitan afrontar el tránsito por el que recorremos nuestra vida. No nos enseñan a reconocer nuestra fragilidad, en realidad nos enseñan una falsa fortaleza, a ser de piedra y acero…, cuando en realidad somos cuál frágiles cristales, a punto de romperse al mínimo golpe…

Un comentario, un simple comentario, dicho en un momento u otro, dicho en un tono u otro, con una mirada u otra, causa efectos totalmente diferentes, desestabilizadores, rompen el frágil cristal…


5 de junio de 2010

21 de septiembre de 2010

CAMINO DE ÍTACA II

ACLARACIÓN: Llevaba tiempo dándole vueltas a este tema, pero no fue hasta el día en que mi hijo se embarcó en el Aeropuerto del Prat, a buscar sus ilusiones y esperanzas en otro país. Casi nunca consulto con otra persona un texto, ya que tal como dije en algún momento, escribo para mí y por mi; pero esta vez decidí hacerlo, por muchas causas, pero fundamentalmente porque tiene un excelente criterio. No me respondió inmediatamente, lo que supuse que no le había gustado. De hecho algo así había pasado. Después de insistir, me definió el texto, como: muy bueno, pero repetitivo y con errores en la puntuación.

La verdad, es que no esperaba su comentario, pero coincidía bastante con mi propia impresión, así que hice lo natural en este caso: dejé guardado el archivo hasta tener tiempo para leerlo más detenidamente y ver lo que haría.

Hoy he tomado el texto, y a medida que iba leyendo, he ido corrigiendo algunas palabras y frases, pero mantuve las repeticiones, y aún creo que son insuficientes... de la puntuación y la claridad de la escritura no respondo, ya que no soy objetivo, pero tampoco me interesa demasiado.

Simplemente es una nota que intenta reflejar algo de esos millones de personas, que alguna vez se han visto obligados a dejarlo todo... Espero que así se considere, independientemente de la calidad literaria o no de la misma.
Gracias.


 
Uno, que ya ha cumplido unos años, y por extensión a los de mi generación y sobre todo a los de las anteriores, seguramente tendremos grabada en nuestra retina, aquellos barcos de hace años, cargado de hombres y mujeres, sobre todo hombres, que se dirigían hacia la emigración, asomándose en las cubiertas, saludando tímidamente con la mano, con un pañuelo, con lo que fuere, a aquellos seres queridos que en tierra, también levantaban sus manos, y, unos y otros, se hablaban sin oírse: ¡volveré pronto!, ¡no me olvides!, ¡te esperare!, ¡mamá te quiero!, ¡hermano cuida de padres!, etc., etc., y también alguno, que, simplemente miraba en busca del ser querido ausente, de aquellos otros en silencio, fijando su mirada en la multitud. en las personas que le habían ido a despedir..., o simplemente fijándola en la lejanía, en su casa, en su tierra, en su valle o en su montaña…

Se iban llenos de esperanzas, ilusiones, pero con el corazón encogido por lo que dejaban atrás... miseria en muchos casos, falta de oportunidades en otros, pero también su tierra, su aldea, su pueblo, su ciudad, su novia, novio, esposa, hermanos, padres, hijos...

La esperanza de “hacer las Américas” y volver cuánto antes a casa... ¡Dos o tres años! Se decían... Una mayoría no volvió nunca, otros volvieron, al cabo de muchos años, y no todos alcanzaron sus ilusiones y sus esperanzas... Aún así, todos ellos ayudaron a crear un mundo nuevo... aportaron su saber, su trabajo, su fuerza a pesar de la ignorancia en la que la gran mayoría estaba, dada las nulas posibilidades de acceder a una educación básica... Aportaron a su país de origen y aportaron al de adopción…, aunque en muchos casos, ambos los hayan olvidado.

Esos barcos que, navegando durante 15, 17 días de media, trasladaban a cientos de personas, en estrechos camarotes, e incluso en grandes estancias compartidas, apiñados, en condiciones casi inhumanas...., todos ellos, cargados con su maleta de madera o de cartón, atadas por una correa, un cinturón o una cuerda... Era fácil identificarlos...

En el siglo XIX y XX Europa fue el origen de esos millones de personas, que conformaron un continente al otro lado del océano…

¿Quién no ha tenido o tiene en su familia alguien que no haya emigrado?



¿Quién no ha tenido o tiene en su familia alguien que no nos haya comentado, comente, aquella despedida, aquél barco, aquél viaje hacia la ilusión?

Más tarde, esos barcos dejaron de surcar el Atlántico sobre todo y, desparecieron o se transformaron, de ser cargueros de carne humana o cargueros generales..., ¡las personas habían dejado de ser mercancía!

Paralelamente, los flujos migratorios cambiaron de rumbo, la emigración se dirigía al norte, dentro de Europa, del Sur hacia el norte... incluso dentro de cada país... La carga ahora se hace en trenes que tardan días en llegar a destino, en autobuses y luego en coches o furgonetas alquiladas para llevar a los nuevos “aventureros”. Francia, Alemania, Holanda, Gran Bretaña, Suiza fueron los grandes receptores... Llegan de Portugal, España, Italia, Grecia, Turquía…, de Andalucía, Extremadura, Galicia, León, Castilla a Catalunya, Madrid, Euskadi (cuándo eran las Vascongadas)…

En ese momento, las despedidas ya no son tan masivas, aunque en las estaciones de ferrocarril, se produce algo similar a los puertos... En la medida que los vehículos toman más importancia, las despedidas son más personales, íntimas..., las salidas se producían casi siempre de madrugada... Así el alba los encontraba en viaje, y les impedía mirar hacia atrás y ver aquello que dejaban...

A éstos, a los “nuevos emigrantes” los tenemos más cercanos... Muchos de ellos se han jubilado o se están jubilando y retornan a sus pueblos, sus aldeas, sus ciudades... Son aquellos que se adentraron en el camino hacia su Troya particular, en la década de los 60,70 e incluso 80… Retornaron, están retornando a Ítaca, en avión, en su coche…

Desde hace unos años, en algún caso, paralelamente a la emigración de europeos en Europa, comenzaron a llegar personas de otros continentes: Asia, África, America..., pero también de Europa, de la otra Europa, que tanto tiempo estuvo amurallada... Algunos son hijos, nietos de aquellos que hace años partieron en un barco..., procedentes de América, la América hispana…

Han llegado y llegan en trenes, aviones, barcos chatarra, pateras, cualquier medio es bueno... Algunos llegan, otros se quedan por el camino, en una carretera cualquiera, en el desierto, en el mar... Salen con las mismas esperanzas e ilusiones de aquellos de nuestros familiares, de nosotros mismos que, años ha, salían/salíamos y se embarcaban para ir a “hacer las Américas”...

Ellos también dejan atrás, tierra, aldea, pueblo, ciudad, padres, hermanos, esposas, esposos, hijos...

¡No ha cambiado nada! Sólo ha cambiado el origen y el destino...

Por otro lado, se produce también otro tipo de movimiento migratorio, el de aquellos que, sin la necesidad de los emigrantes de antaño y los de ahora, emigran en busca de algo distinto: trabajo, calidad de vida, familia... Son aquellos que se mueven dentro de un determinado contexto... Son aquellos que siempre volverán y, si no volvieran, no vivirán siempre con el inminente retorno: “el año próximo, si que me vuelvo”, como les pasaba a los de antaño y a los actuales...

Uno que ha sido pasajero de aquellos barcos, que ha hecho la ida y el retorno, en otro barco muy distinto a aquellos, que al final tiene algo de cada sitio, pero que desde los 6 años ha vivido en distintos sitios, comprende a unos y a otros, y piensa que al final, ¡todos somos emigrantes!. En nuestros genes está el movimiento, la búsqueda... aunque nos hayamos asentado y nos consideremos sedentarios civilizados, porque pertenecemos al primer mundo, olvidándonos que alguna vez o durante muchos años, fuimos nómades, y segundo, del tercero y del cuarto mundo...

Uno que, hasta dónde recuerda, viene de una familia de emigrantes, comprende, aunque duela, que sus hijos ahora también lo sean... aunque pertenezcan al último grupo...

Uno recuerda, cuándo le contaban cosas sobre el bisabuelo en Cuba, en Buenos Aires; o el abuelo en África, o los tíos en Venezuela (alguno se quedó allí con apenas 22 años), o el tío en Buenos Aires, o el otro en Brasil, o los tíos abuelos por ambas partes, o el padre en Venezuela, Suiza, Holanda y más tarde todos en Buenos Aires...

Uno recuerda y reflexiona sobre el Camino de Ítaca de cada uno y de todos ellos… ¿Cómo fue su retorno, de aquellos que volvieron? ¿Por qué volvieron?, pero especialmente reflexiona sobre el retorno a su aldea del padre, de aquél padre, que no le pudo ver nacer… ¿Cómo fue su guerra ante los muros de sus distintas Troyas?

Uno recuerda aún, cuándo me contaba, que estando en Suiza, se encontró con la “patrona” que le hablaba y le hablaba, pero él no le entendía… hasta que ella, comprendiendo la situación, se acerca, lo toma del brazo y lo lleva a dónde debía ir, y al final se hizo entender.

Siempre contaba, que nunca se había sentido tan fuera de sitio y con tanta vergüenza…Terminó por defenderse en italiano y en alemán, y hablando francés suficientemente bien, para que nunca le volviera a pasar.

O como podría sentirse en la construcción, en Venezuela, tanto en la civil como en la pública… Horas y horas de duro trabajo, que le permitían olvidar aquello del otro lado del mar, durante esas horas… Cartas escritas con esfuerzo, para decir lo bien que estaba y que pronto volvería… Así pasaron tres años… hasta emprender el camino de regreso, en otro barco, con algún tifón, pero la maleta llena de cosas, para los suyos…, era su primer retorno a Ítaca, su pequeña aldea, dónde le esperaba una esposa, un hijo que no conocía, unas pocas tierras, unas vaquiñas y poco más…

Uno recuerda, y quiere seguir recordando, pero nadie debería olvidar y por lo tanto recordar que, este ha sido un país de emigrantes... que se fueron, que nos fuimos, en barcos de “emigrantes”, a los que despedían en el puerto, gentes humildes, sabiendo que en el fondo, jamás recuperarían al ser querido que les miraba desde la cubierta... porque aún regresando, jamás sería la misma persona...; en trenes borregueros, en autobuses y otros vehículos que circulaban por aquellas carreteras estrechas y llenas de curvas, hechas por ingenieros y no por los burros, como se decía entre los paisanos... y, ahora se van por nuestros aeropuertos modernos, con una mochilla al hombro, esperanzas e ilusiones a raudales, y llenos de conocimientos... pudiendo volver en cualquier momento...

Hoy ya no los despedimos en puertos sucios y mugrientos, con apestoso olor a petróleo, vestidos de negro, o en estaciones de la prehistoria, llenos de congoja, y viendo como cargaban su maleta de madera o de cartón, atada, con un cinturón, con una correa, con una cuerda..., sin esperanzas de saber cuándo los volveremos a abrazar...

Hoy los despedimos, en la zona de embarque, la tristeza normal de padres que despiden a sus hijos, pero simplemente con ¡buen viaje hijo!, ¡cuídate mucho!, ¡nos llamamos esta noche!; ¡hasta luego hija!, sabiendo que ni bien llegue a destino, un mensaje o una llamada de su móvil, nos devuelve algo de esa intranquilidad y zozobra que uno tiene, cuándo un hijo se va...

Hace pocos años, se fue uno y hoy se fue el otro... pero a pesar de la sensación de fractura que uno tiene, uno sabe que ya no viajarán en barcos, trenes borregueros y vehículos de antaño, y que mañana o pasado, estarán con nosotros o nosotros con ellos...

El tiempo, la distancia se ha acortado para algunos privilegiados, para esta isla, que es Europa... pero, no nos olvidemos que, siguen existiendo los de antaño hoy mismo, en la puerta de nuestras casas, que llegan cada día... en pateras borregueras, en barcos chatarra, caminando a través del desierto..., en vuelos como “turistas”, temblando que el policía de turno, sospeche que no es turista, y comience a preguntarle y a notar su nerviosismo… llegan a través de cualquier medio, buscando lo mismo que antes y ahora... llenos de esperanzas e ilusiones...

Pero, sepamos también, que nunca seremos los que éramos, ni nunca serán lo que eran... Somos distintos... Son distintos… Serán distintos aquí y allá sea cuál sea su origen, siempre distintos... siempre serán distintos…, seremos distintos…

Creo que fue Séneca, nuestro filósofo cordobés del siglo I, el que dijo: “NÁUFRAGO FUI, ANTES QUE NAVEGANTE”

Es una frase que creo define perfectamente a la figura que tanto he querido destacar: ¡la del emigrante! El caminante, el navegante, el pastor, el agricultor… que como Ulises, se fue pensando en volver, retornando rápidamente a Ítaca, por el camino que les llevara a Ítaca, su isla, su aldea, su ciudad…



Barcelona, 27 de agosto de 2010



P.D.: Dedicado a todos los miembros de mi familia que han emigrado: Bisabuelo, Abuelo, Tíos maternos, tío paterno… A mi padre… A mis hijos, todos ellos emigrantes de uno u otro tipo. Pero, también y fundamentalmente a las Penélope y los Telémaco, que han esperado durante años, que trabajando duro han cuidado hacienda y lugar en el nombre de los Ulises que se habían marchado a las Troya del mundo…



9 de septiembre de 2010

CAMINO DE ÍTACA

Homero, el GRAN HOMERO, nos dejó un inmenso legado, a través de la Ilíada y la Odisea. Un gran cuento, según algunos autores, una gran historia dicen otros…

Un gran tratado sobre los hombres y los dioses, sus deseos, sus caprichos… Hombres contra hombres, dioses contra dioses, dioses contra hombres y hombres contra dioses…

Mentiras, engaños, traiciones, la vida, la muerte, el amor, la pasión, la inteligencia, la avaricia, el dolor, el sufrimiento, la lucha, la mentira… La gran mentira como es la causa sobre la propia guerra de Troya: el rapto de Helena… Mentira que hoy se repite en muchos ámbitos, sobre todo en la política con minúscula, encarnada por pequeños seres, que distorsionan y retuercen la historia a través de mitos y leyendas, que como la de Helena, solo esconden el ansia de poder, otrora el de dominio del mar y del comercio, por ende el mismo poder…

Todo eso y mucho más nos ha dejado Homero hace cientos de años… alrededor de 2800 aproximadamente…

Un cuento de de hombres y dioses, de ambiciones y pasiones, encarnado por los aqueos al invadir Troya, para “vengarse del rapto de Helena de Esparta”, por parte de Paris de Troya, y, se supone que para lograr devolvérsela a su esposo Menelao.

Una historia de ambición política y económica, de aqueos contra troyanos, de griegos contra asiáticos, ya que éstos le impedían el paso a nuevos horizontes, nuevos lugares para establecerse, para comerciar y llegar a la Cólquide (allí dónde Jasón, robó el vellocino de oro y raptado a su princesa).

En realidad, es una historia-cuento maravillosa, que desentraña todo lo que había y hay, en lo que era y es, el ser humano.

Prácticamente los grandes personajes acaban todos mal...

Agamenón asesinado por su propia esposa, en venganza por que aquél había sacrificado a su hija Ifigenia a los dioses.

Aquiles muerto por el príncipe Paris, con una flecha en su único punto vulnerable: el talón.

Héctor muerto por Aquiles en combate, como venganza por la muerte de su amigo-amante Patroclo en combate por Héctor, príncipe de Troya.

Helena devuelta a Troya y condenada al gineceo de su esposo, el rey Menelao; ella la hija del anterior rey de Esparta, condenada a ser una concubina prácticamente en su propio palacio…

Menelao, un pobre infeliz...

Ulises, condenado a vagar por mares y tierras desconocidas, durante 10 años, mientras su esposa Penélope era acosada por los pretendientes y su hijo crecía en medio de la creciente pérdida de bienes de su casa, pero sobre todo sin libertad y sin padre…

Ulises, el gran Ulises, el protegido de Atenea, el diseñador del caballo de madera, que permitió a los aqueos entrar en una confiada Troya, borracha de éxito y alegría, por haber visto partir a las naves griegas, pero avariciosa al querer quedarse con el caballo de madera, dejado en la playa solitaria; Ulises, el de las artimañas, el taimado, el inteligente Ulises, no perece, sino que castigado por Poseidón a vagar 10 largos años, antes de volver a su casa… , a vagar, a sufrir, a ver morir a sus compañeros, a amar camino de casa… camino de Ítaca…

Después de 10 años de guerra contra Troya y 10 más, errante por mares y tierras, logra volver a casa, para encontrarse con a su hijo y a su esposa…, su gente, su casa…

Un hijo al cuál apenas recordaba, pues era un niño al salir él para Troya. Su padre no le reconoce…

Se encuentra la casa llena de pretendientes, que comen sus cosechas y su ganado… que pretenden a Penélope, para así, al casarse con ella, uno de ellos, convertirse en rey de Ítaca…

Vuelve, así, después de idas y venidas por el mar, de trabajos, de luchas, de promesas, de amores correspondidos y de olvidos… ¡solo piensa en volver!, a pesar de las sugerencias, ofrecimientos que recibe, para arraigarse, para emprender una nueva vida, de Telémaco, de su padre, de su gente, de su pequeña isla… ¡de Ítaca!

Ítaca, era la isla, la ciudad, la aldea, la casa… ¡la tierra!, ¡su tierra! Él, el gran Ulises, era un pastor y un agricultor en realidad, más que guerrero…

El hombre ha vivido en movimiento constante desde que apareció sobre la faz de la tierra…

Fue cuándo se hizo sedentario, y cuándo aparece el emigrante…

El emigrante no se mueve en masa, con su tribu, sus rebaños y sus casas a cuestas… El emigrante lo deja todo…, y se va en busca de su Troya particular…

El emigrante libra mil batallas en su camino hacia Troya… y mil veces mil, al llegar a ella; a veces gana y conquista y, a veces pierde… pierde tanto, que en ocasiones pierde su propia vida, durante el trayecto o en la batalla en la tierra adonde llega, a Troya…

En realidad, pierde siempre, aún conquistando, como Ulises, gana la guerra, pero sigue pensando en Ítaca, en su Ítaca particular…, todos tenemos nuestra pequeña isla, nuestra Ítaca que hemos dejado atrás…

En el camino hacia Troya, decía que pierde muchas veces hasta su vida, muere en ese viaje, a través del desconocido mar, del árido y duro desierto, o en un autobús cualquiera… y, si llega a su destino, allí debe esperar tiempo, mucho tiempo ante sus murallas, esperando entrar, esperando disponer de un caballo de madera que le permita cruzar esas murallas, al nuevo mundo que ha ido a conquistar... ¡sin papeles, sin trabajo! Espera, espera que se hace larga a veces, muy larga… como la de los aqueos ante las murallas de Troya hace aproximadamente 2.800 años…

De alguna forma, se muere siempre. El que sobrevive al mar, al camión, a los caminos que cruzan África, al desierto, a los ladrones, a las violaciones… a los que cruzan Asia, Europa y América, también muere de alguna forma, porque nunca vuelve a ser el que era antes de salir.

Derrumbará las murallas, conquistará, volcará su cultura en la nueva sociedad, pero también deberá aprender la de su nueva Troya, deberá esforzarse más que los troyanos de origen, deberá adaptarse, de alguna forma muere y renace al mismo tiempo…, y, seguramente seguirá pensando en Ítaca, en aquella Ítaca ideal que él cree que existe, pero en realidad, solo existe en su pensamiento…

Homero no nos lo cuenta, pero seguramente que el rey de Ítaca, pastor, labrador, navegante, guerrero y estratega, se habrá encontrado muchas veces, solitario, sentado en cualquier lugar de su isla, mirando el mar, con sus pensamientos lejanos y perdidos en el tiempo y en sus peripecias, recordando o quizás extrañando, el canto de las sirenas, a Circe, a Calypso, al Cíclope hijo de Poseidón, pero también a sus compañeros perdidos durante su largo viaje de regreso a Ítaca…, y posiblemente, los demás lo miren y no lo entiendan…

Y así también, aquellos que sueñan con el camino a Ítaca, aquellos que lograron retornar, se encontrarán mirando el mar, el sur, el norte, el este soñando con Ítaca, o desde Ítaca recordando sus tiempos de peripecias camino a Troya o en la misma Troya particular... y, al igual que Ulises, tampoco les comprenderán… Pensarán también que pasará en su casa, si habrá pretendientes asediando, acosando e intentando hacerse con su “reino”…

Turistas, viajeros, expatriados, emigrantes forzosos… todos tienen su camino a Ítaca, pero sólo los últimos, son aquellos que lo reconocerán como tal y seguirán soñando con la isla, su isla… su casa…

¿Síndrome de Ulises?, No, creo que deberíamos denominarlo Síndrome del Camino a Ítaca…

¡Todos lo sueñan, pero pocos lo recorren completamente! ¡Camino de Ítaca...



Junio 2010



12 de agosto de 2010

¿DESVARÍO O REFLEXIÓN?

Muchos universos, muchas dimensiones, dicen algunos científicos…

Muchas vidas paralelas, muchos tiempos vividos, muchas vidas…

¿El destino? ¿Qué es el destino? ¿La conjunción de espíritu, tiempo y vida?

¿El destino es el camino que cada uno traza en forma racional e instintiva?

¡Vidas pasadas, vidas futuras… vidas!, Vidas vividas, sufridas, gozadas, soñadas… Camino en el aire, suspendido, sin tocar la tierra… el instinto me eleva, no mi raciocinio… ¿SUEÑO O VIDA? ¿Cuándo uno sueña, es cuándo vive? Y, ¿cuándo está despierto, es cuándo en realidad sueño?

Porqué, ¿los sueños, sueños son…? ó ¿los sueños representan la vivencia en la realidad?, y, ¿las pesadillas, nuestro infierno cotidiano?



Vidas… múltiples vidas: pasadas, presentes, futuras… paralelas, dimensionales… galácticas… ¿El destino está presente en todas ellas?

¿Alguna marca a las otras?



¿Somos células, que crecemos, pensamos, vivimos y morimos?



¿QUÉ SOMOS? ¿CUÁNTOS SOMOS?, ¿EL UNO ES MÚLTIPLE Y DIVERSO, DIMENSIONAL Y PARALELO?

Uno es lo que es, sin saber que es, ni como es, ni de dónde, ni cuánto es…

Todas son preguntas, dudas irreales, irracionales, hasta irrelevantes; pero son preguntas y dudas al fin y al cabo…, sin ninguna, sin ninguna respuesta… pasada, presente y futura…

Y, ¿si al final, solo uno es una metáfora de la duda? Solo entonces, tiene sentido, aquello de “soy la duda eterna”, sin respuesta también… a cada respuesta que uno cree encontrar, le surge en forma inmediata la duda, la pregunta siguiente…



¡Soy lo que soy, sin saber qué, cómo, cuánto, cuándo y dónde!

¡Soy solamente la duda! ¿El destino? Simplemente la duda del camino, de aquél que se atreve a caminar por senderos que se juntan, se bifurcan, se separan en cientos de laberintos inescrutables e indescriptibles, imperceptibles, acaso para el iluso caminante…



El yin, el yan; el bien, el mal; la alegría, la tristeza; el amor, el odio; la paz, la guerra… somos, uno es binomio perfecto dimensional, galáctico, múltiple, pasado, presente y futuro.

Somos el uno y el otro… SOMOS EL TODO Y LA NADA…

SOMOS, ¿SOMOS REALES?



22 mayo de 2010



24 de febrero de 2010

LA NIEBLA

La mirada perdida en el horizonte… ¡siempre está pendiente del horizonte…! No sabe realmente que hay más allá… ¡en la lejanía!

Es un día soleado, de un cálido otoño, que invita a disfrutar de la luz otoñal de esos días, cada vez más cortos…

El calor, le produce agradables sensaciones; el calor y la luz le iluminan la sonrisa y la perdida mirada…

Lleva largo rato sentado, en una silla de alto respaldo, que le permite mostrarse erguido, a pesar de sus años…

El cabello blanco, con profundas entradas y una recortada barba del mismo color, adorna su rostro surcado de arrugas… ¿Por qué no le dejan afeitarse, se pregunta?

Recuerda o cree recordar que, en algún momento él se afeitaba, y además le gustaba hacerlo, de tanto en tanto… Pero, ¿por qué ahora no puede?

¿Quiénes son esas personas, que no le dejan pasear solo, ni afeitarse, ni…?

Cambia el sentido de la mirada, y ve a otras personas cerca; algunos pasean, otros están sentados, inmóviles… en esa especie de jardín en el cuál se encuentra.

¿Quiénes son estas personas, y por qué están aquí?

No lo sabe, pero tampoco se preocupa, en realidad, ¿cuándo se ha hecho la pregunta? ¡Ya lo ha olvidado…!

La breve y suave brisa, le trae sensaciones, olores, ahora por ejemplo, siente uno muy particular… ¡muy agradable!, ¡no sabe que es, ni por qué, y el porqué llega a la emoción!, ¡pero le gusta!

Sus ojos, tranquilos, pacíficos, se fijan en un árbol, que le observa a pocos metros…, que extiende sus largas ramas hacia el cielo, como si de una imploración se tratara.

Sin saber cómo, comienza a ver unos chiquillos, pequeños, vivarachos, destacando uno entre ellos, es el más pequeño… ¿Quién es?

Corren, saltan… por caminos extraños, por verdes campos, ¡están debajo de un árbol, agarrando unas cosas extrañas, recubiertas de “pinchos” o espinas verdes, que rompen con los pies, para no hacerse daño, y, aparece otra “cosa” rara, no muy grande, marrón, y que los chicos le sacan una extraña piel o corteza, con pequeñas navajas, rascando, cortando, lo que está dentro, y se lo llevan a la boca… ¡lo comen entre risas, saltos…!

¿Quiénes son? ¿Qué es eso que comen? ¿Por qué se ríen?

Ese, ese es el olor que está percibiendo… ¿Qué es? ¿Qué es?

¡A él le gustaba “eso”! ¿Por qué no recuerda el nombre? ¿Por qué no le traen alguna vez?

Mientras sus pensamientos volaban hacia puntos dispersos en el medio de la niebla, alguien se había sentado a su lado, dándole un beso lleno de ternura… y le hablaba con voz cálida, mientras su mano descansaba entre las suyas…

¿Quién es esa persona extraña?

¿Por qué le había dado un beso y, tomaba su mano entre las suyas?

¿Cómo se atrevía a interrumpirle?

Pero, a pesar de su enfado contenido, reconoció algo en esa voz, y en ese rostro… le transmitía algo especial, ternura… esa ternura, que no sabe definir, pero reconoce en el calor de esas manos que sostienen la suya…

¿Por qué lo hace?

Escucha palabras entrecortadas… “¿estás bien?... los chicos…, mamá te envía…, estoy…, feliz…, vendré… llevar a casa, días…, juntos…”

No le entiende bien, la verdad es que olvida parte de las palabras que escucha, pero el tono, la cadencia de la voz y, sobre todo la mirada, la mirada de esa persona “extraña”, le tranquiliza, dulcifica su día soleado de otoño…

Mientras sigue oyendo las palabras sueltas, vuela de nuevo, y ve a un niño, a un bebé, bebé que se arrastra por los surcos, personas que trabajan la tierra… ¡Mamá! Mamá, ¿dónde estás?, grita en silencio ese niño, con vivas lágrimas… ó, ¿es él, el que grita en su interior, en ese silencio que ha tiempo le acompaña?

De pronto, da un respingo y, se aferra a su brazo derecho, con dolor, las lágrimas, ahora sí, le caen por su rostro lleno de arrugas y humedece su blanca barba… ¡Duele! ¡Quema! Es un niño que cae en una tina llena de agua hirviendo, quemándose parte de su cuerpo: el brazo, el hombro, su costado derecho…

¿Quién es ese hombre que agarra el niño en sus brazos y le intenta calmar?

¿Por qué duele tanto?

Desaparece el dolor y también el niño, pero vuelve a aparecer, más grande, corriendo por los prados, los maizales, los trigales, las tardes de verano, la fiesta… el monte… algo está haciendo sobre unas piedras cóncavas, ¡parece puré rojo!, ahora galopa a lomos de una yegua negra, durmiéndose frente al fuego en las largas noches de invierno…

¿Quién es? ¿Por qué lo está viendo?

Salta de nuevo, una forja, con un hombre mayor, enjuto… en el campo…; salta su mente de nuevo, pero le persigue ese niño… en otro pueblo, corriendo, saltando, llorando, peleando, en bicicleta…

Se cae, se levanta, se vuelve a caer… ¡se levanta!

La voz a su lado continúa, y una mano sigue acariciando las suyas, y de tanto en tanto, esa misma mano le toca las mejillas… ¡papá!, ¡papá me escuchas!

¿Por qué le llama papá?, ¡él no recuerda haber tenido hijos!, en realidad, no recuerda mucho… la niebla no se lo permite…

Su mirada se vuelve a perder… y ahora aparecen dos niños, saltando, corriendo, riendo, cantando, tirándose por el suelo con un hombre joven… paseos, viajes… sitios extraños, ¡diferentes!, ¡enfados! ¡alegrias! ¡dolor!

¿Por qué se enfada? Sí, son traviesos… pero, ve mucho amor en ellos…, ¡se enternece!, no conoce la razón, y las lágrimas vuelven a rodar por sus mejillas…

¿Quiénes son esos niños, ese hombre y esa mujer?

¿Qué significa ese coche en miniatura, o aquél vagón de tren?

Y, esa cosa por dónde circulan unos coches pequeños velozmente, sobre una especie de puente o camino…, todos ríen, bueno, alguno no…

Da un salto vertiginoso, está en una gran ciudad… ¡se siente extraño! Pero se adapta…, siempre se adapta…

Es como una película, que a veces, ve en ese aparato que tienen en el salón…, pero en este caso, los fotogramas están sueltos… y, ¡no sabe por qué!

¡Mamá! ¡Papá! ¿Dónde estáis…? ¡Niños, niños,  callaos de una vez!

Los tiempos cambian, se corre, se trabaja con ahínco…

La decoración y el paisaje cambian vertiginosamente!

¡Cambian las situaciones, y las personas! La niebla le envuelve por momentos…

Tiene emociones encontradas… ¡alegría!, ¡tristeza!

¡Las situaciones cambian…! ¿Por qué cambian? Se pregunta.…

¡No tiene respuesta! De hecho, ya no sabe por qué pregunta… ni que pensaba hace solo unos segundos…

¿Quién es esa persona que le visita? Le da un caramelo y le sonríe, hablándole pausadamente… ¡El también sonríe! No puede ser maleducado, con esa persona que le sonríe y dueña de esa cálida voz.

Siente un dolor profundo, en un segundo, algo se ha roto… ¡es como un hilo…! pero ahora cambia el dolor, por la emoción palpitante…

¿Por qué? ¿Qué me pasa, se pregunta?

Siente que la mano que sostiene las suyas, se desprende, y le acaricia nuevamente la mejilla, sin saber cómo, la persona, ¡esa persona extraña! sentada a su lado, se levanta y le vuelve a dar un beso…

Escucha, entre sus brumas, un ¡adiós papá!, ¡no entiende…!

Se queda mirando a la persona de la mano y voz cálida, que le devuelve la mirada y le sonríe… se aleja, pero, puede ver en sus mejillas dos lágrimas…

¡Sigue sin entender! ¿Por qué llora?


Y, ¡de pronto, un rayo de luz rasga la niebla y llega a su mente!, y su mirada perdida, por un momento cambia…, y, ahora las lágrimas brotan de sus ojos, porque en ese momento, esa luz ha llegado al fondo de su mente y a su corazón… ¡esa luz le ha hecho comprender…!


¡Dios, que solos están los vivos sin sus recuerdos!

El fulgor apenas dura… su mirada vuelve a perderse en el horizonte, en busca de algo, en busca de alguien, en la búsqueda de aquello que no recuerda, la niebla le envuelve…, y en el camino de esa mirada, se cruza el árbol que le sonríe en una tarde cálida de otoño…


¡El silencio, el silencio le envuelve!, pero su mirada sigue buscando el horizonte… el lejano horizonte… queriendo rasgar, penetrar en la niebla… hacia su horizonte, allí donde el sol se abraza, se funde con la tierra… el ocaso… siempre el oeste… el final de la tierra…



Diciembre 8, de 2009

P.D.: Dedicado a la memoria de mi abuela, que un día fue asaltada por la niebla, y a todos aquellos cuya vida también engullida por esa niebla… y, a todos aquellos que les rodean, y no pueden hacer nada para despejar esa niebla que entró por la puerta de atrás, como ladrona de vidas…

5 de febrero de 2010

¿TERCER MUNDO ó INFRAMUNDO?

La ignorancia es la madre del fanatismo y, éste es el padre de la violencia, la que ha engendrado y parido la destrucción y el caos…



Comencé a tomar conciencia de la existencia del tercer mundo, hacia finales de mi niñez y el inicio de la adolescencia, cuándo en los periódicos que leía, la poca televisión que veía, mostraban niños con los vientres hinchados y esqueléticos… ¡Era Biafra…! Era su cuerpo, pero sobre todo, sus ojos, que miraban sin ver ni comprender…yo, ¡tampoco comprendía!

Más tarde, primero, durante la educación secundaria y, posteriormente en la universidad, me explicaron la existencia de ese, llamado tercer mundo… Me hablaban de desarrollo, subdesarrollo, de los monopolios y la explotación de poderosos sobre los demás (casi siempre, o siempre, opresión era sinónimo de EEUU).

Casi llegué a creerme, que aquello que les pasaba a esos países, era solo culpa del opresor… (Esos países, siempre eran otros…, no en el que yo estaba…)

Casi llegué a creer, que, dependía de cada uno salir del arroyo inmundo y absoluta pobreza, en la cual habían nacido…

Yo, que había dejado atrás cierta miseria y pobreza, casi subsistencia, casi llegué a creerme, que siempre funciona el ascensor social, y, que cada uno era dueño de su destino… ¡porque la igualdad de oportunidades existía…!

¡Yo mismo, podía ser una muestra de ello!

¡Qué error! ¡Qué gran error!

Conviví y viví en ese, denominado tercer mundo… viajé y vi otros lugares de ese mundo… Cada uno tenía algunas particularidades, pero todos ellos tenían el mismo denominador común: miseria y pobreza, violencia, un cierto caos, ignorancia, fanatismo, una sociedad que asumía (asume) la anormalidad como normal…



Luego ya no había primer, segundo y tercer mundo… Luego ya hablábamos de cuarto mundo… y los del segundo y tercero se sentían / se sienten, unos privilegiados…

Hoy pasada la cincuentena, me sigo preguntando, ¿Qué carajo es eso del tercer, cuarto mundo?

Y, visto lo que he visto, en mis viajes, en mis observaciones, y en todo aquello que mediáticamente nos bombardea cada día, hasta insensibilizarnos por cansancio, creo que es baladí hablar de tercer, cuarto o sextos mundos… Creo que hay que comenzar a hablar del inframundo… de ese inframundo, dónde parte o casi toda la sociedad de muchos países vive…, vive o sobrevive, independientemente de su posición económica, porque ha perdido algo fundamental e inherente al propio ser humano: ¡LA DIGNIDAD!

¿Qué, como se pierde la dignidad?

Habiendo perdido o no haber tenido nunca la sensación de ser persona, y como tal, ser acreedora de los derechos básicos y fundamentales de las personas.

Los campos de concentración nazi, tenían como objetivos básicos, destruir la dignidad de sus prisioneros… no sólo debían desaparecer, sino que además debían desaparecer, sino que además debía desaparecer su dignidad, humillándolos, hasta que la persona dejara de ser tal…

Hoy, siguen existiendo “esos guetos, esos campos”, sin alambradas, sin muros físicos, pero están ahí…

Les voy a contar una historia, la historia de un ser humano, de una niña-mujer o de una mujer-niña, a la que le robaron todo…, pongamos, que se llama Rosanna…

Esta historia, me la he apropiado…, con permiso de quién me la ha contado ayer mismo, una persona querida, que conoce y ha tratado a Rosanna…; mientras me la iba desgranando, mis entrañas se removían y, en casos como estos, nos llevan a abjurar del género humano...

Rosanna tiene diecinueve años y está embarazada…

Hace unos días, fue ingresada en un hospital parapúblico, aquejada de una infección urinaria… Hasta aquí, se podría considerar todo normal…

A Rosanna la subieron a una ambulancia, descalza y casi sin ropa… y, ¡nadie le acompañó al hospital!

Según las leyes de su país, Rosanna es menor de edad… por eso, los facultativos le preguntan, quién la iría a buscar, para proceder a darle el alta…

Ella no puede irse del hospital, porque nadie se hace cargo de ella… ni siquiera tiene unas sandalias o unas pantuflas, para poder pasear por el hospital…

Es entonces, cuándo se comienza a indagar sobre su vida.

Quién la dejó embarazada, es un hombre de más de 40 años, casado, y, que al ser llamado por el personal del hospital, para que se hiciera cargo de ella, solo responde: “Yo no puedo, estoy muy ocupado”

Rosanna, se preocupa por su bebé no nacido, y, con toda la ingenuidad de sus 19 años, pregunta, si una vez dé a luz, puede dejar a su bebé en el hospital…

Rosanna es drogadicta… lo había dejado, por su niño, claro, pero ha reincidido… Su madre está internada en un siquiátrico, desde hace muchos años, cuándo Rosanna contaba pocos años, tres, quizás cuatro, y su hermano aún más pequeño…

Antes de eso, ya su padre les había abandonado… Durante un tiempo, su abuela se hace cargo de los dos, pero termina por devolverlos a la casa de su madre, en la cual seguía viviendo el hombre que había sido / era, la nueva pareja de su madre, que seguía ingresada…

Rosanna sigue creciendo, y, el “padrastro”, el amante padrastro, la lleva a un “aguantadero”, que no es más ni menos, una especie de chabola, dónde se reunía / ocultaba con sus colegas de aventuras…

¿Se imaginan lo que pasó en ese período?

Pues sí, la niña fue violada y sometida a vejaciones sexuales por todos ellos, durante… durante tiempo… pero, ¿qué importa el tiempo, en casos como este?

Rosanna logra deshacerse de esos salvajes, y, comienza otro calvario: ¡sobrevivir ella y su hermano!

Cuida niños… hace lo que puede para comer tanto ella como su hermano… Supongo que el resto del camino, es fácil de imaginar: pegamento, abusos, cualquier droga es buena… y, sobrevive, sin educación, sin amor, sin una sanidad que le de asistencia completa… y, así Rosanna, se encuentra embarazada, un buen día, de alguien, que podría ser su padre, que la usó y luego tiró sin consideración alguna…

Rosanna había logrado dejar la droga, porque intuía que no le haría bien a su bebé… pero volvió, y de ahí, en su ingenuidad e inocencia, Rosanna pregunta, para afirmarse ella, “si la droga no será mala para el bebé…”

A Rosanna la ha ido a visitar su madre un rato, porque de tanto en tanto, le dejan salir unas horas del siquiátrico. ¡Una madre que ve de tanto en tanto…!

Rosanna está sola, en una sala de un hospital, dónde por lo menos, alguien se ocupa de ella…

Por poco tiempo posiblemente, hasta que una asistente social se haga cargo de ella, y, en pocos días esté nuevamente en la calle, con su barriga creciendo, tratando de hacer algo, para darle de comer a su hermano y a ella misma…

Rosanna tiene diecinueve años, pero, como tantas, ya es una muñeca rota, en esta sociedad que ha perdido la dignidad…, esta sociedad del inframundo, al que se le llama tercer mundo…

Rosanna nació en una gran ciudad, o, en sus alrededores, en una chabola, en una favela, en un rancho o en una villa miseria… ¡da igual el lugar!

Seguramente muy cerca, había y hay, grandes avenidas, iluminadas con grandes rótulos luminosos, que ocultan todo lo demás…, con un tráfico insoportable, de gente, que en muchos casos, no sabe adónde va…, grandes edificios, dónde se refugian cada día…

A Rosanna le robaron su vida, ¡incluso antes de nacer!, en una sociedad que ha perdido su dignidad.

Esa sociedad, que ha perdido su dignidad, reitero, y que permite, que sus gobiernos corruptos, falten a los más mínimos derechos humanos, con sus propios ciudadanos…

¿Qué libertad se puede tener, cuándo no se puede acceder a la educación, a la sanidad?

No es Rosanna, la que ha perdido su dignidad, sino la sociedad en la que ha tenido la “mala suerte” de pertenecer…, que permite la existencia de miles, de millones de Rosannas en el mundo…

Pero, supongo que eso no le importa, a los populistas, y a quiénes no miran ni ven, lo que ocurre a su alrededor, a aquellos cuyos mensajes mesiánicos, les lleva a dejar de lado a las personas, a esos seres individuales, que son los que los mantienen, y de los cuáles se consideran sus redentores (¡Redentores del pueblo!), pero, ¿QUIÉN Y QUÉ ES EL PUEBLO?

Como le van a devolver a Rosanna su niñez, su adolescencia… su vida, ¡su dignidad! ¿COMO?, ¿QUIÉN?

Aunque estoy seguro de estar equivocado, pues Rosanna, a pesar de todo lo que ha pasado, ¡NO HA PERDIDO SU DIGNIDAD!, a su manera, sigue siendo DIGNA, porque nunca ha dejado de serlo, a pesar que muchos timoratos y puritanos de esa sociedad, considere que no la tiene.

Cualquier día, en cualquier parte, Rosanna, acabará en cualquier lado y de cualquier manera… Pero, ¡pero eso no le importa a nadie!

¿Y, su hijo?, ¿Qué será de su hijo? ¿Qué está siendo de su hermano?

Es el inframundo, es el tercer mundo, aquél que no le interesa a nadie, aquél que no se quiere ver…, como esta historia, tampoco interesa…y yo mismo, dentro de un tiempo, solo la recordaré como una anécdota más, de algo que me han contado…

Hay una frase de Edmond Burke, que resume en forma extraordinaria estas miles de historias que cada día, suceden en el mundo: “Para que el mal triunfe, solo hace falta que los buenos no hagan nada”



27 de diciembre de 2010-02-04



POSTDATA: Rosanna siguió en el hospital, y pasó el mejor fin de año de su vida… El personal del hospital, terminó por “adoptarla”, aunque solo fuera por unos días…

Todavía, hay personas en esa sociedad indigna, que también conservan su dignidad. ¡Quizás todavía haya alguna esperanza!

NOTA FINAL: Escribí todo esto en mi cuaderno a punto de finalizar y en hojas sueltas, a finales de diciembre, antes de la devastación de Haití… Otro lugar del inframundo… y, suma y sigue…