Sinopsis: Cambios a realizar en las pymes,
para acceder a financiación (¿Qué nos exigirán los inversores?): Cambios a
realizar en áreas de administración y finanzas, transparencia informativa,
formas de gestión, formas de control, distinción entre personas, familia y
empresa. ¡Hablemos de cultura!
El nuevo paradigma:
¡Nada de lo que fue, será! Información Económico-Financiera – Financiación
Pimes (Como vender la empresa a los proveedores de financiación)
1.
INTRODUCCIÓN
Días
pasados, acudí a un acto, celebrado en la sede de una entidad bancaria, organizado por dicha entidad, Pimec
y el Colegio de Economistas, al cuál pertenezco. El objeto era presentar el “Document técnic elaborat pel Col-legi
d’Economistes de Catalunya”, cuyos autores (varios) forman un grupo de
trabajo de la Comisión de Economía Financiera.
Documento,
que en realidad, va dirigido más a empresarios pyme que a economistas (que
también), ya que se supone que éstos últimos debieran dominar estos temas…
Como
en todo acto, han hablado varios ponentes, comenzando por el representante del
Banco, que nos vino a decir lo siguiente:
1.
Lo
fundamental del documento es servir de vehículo de comunicación entre banco –
cliente, ya que ayudaría a ir eliminando esos comentarios habituales de: “la
banca no da crédito”, “las empresas no traen los papeles bien”. Permitiría
mejorar la actitud del sistema financiero y la del sistema empresarial.
2.
Las
entidades financieras son una parte muy importante del fondo de comercio de las
empresas.
3.
La
banca no debería perder la empatía con sus clientes. Deben tomar una decisión
fundamentada en: conocer el empresario, la historia de la empresa… Quiénes son
los gestores… Estrategia. Las propuestas deberían ser equilibradas…
Y,
luego se fue, así que me quedé con muchas preguntas por hacer, sobre todo, por
las realidades vividas y que sigo viviendo todos los días. Pero, eso es otro
tema… Y, como se puede tener empatía con un cliente, cuándo se le está cobrando
por un descubierto de 71.000 euros, que en realidad eran 60.000, porque se
estaba transformando la póliza en un préstamo ICO, por 15/17 días
aproximadamente, 5.500 Euros… ¿Cómo se puede llegar a tener empatía con alguien
que te está cobrando, en términos reales, gastos financieros que representan el
50% del descubierto real? ¡Lástima que se fue antes del turno de preguntas!
Es
en esta presentación, que escucho el término “nuevo paradigma”, y, a través del
concepto, esperaba obtener una fórmula o guía nueva que nos ayudara a todos.
Las
conclusiones del documento son las siguientes:
1.
Estudiar
las necesidades de financiación y estructurar el endeudamiento de forma
adecuada. Hay que asignar, por parte de la empresa, recursos personales
–especialistas, profesionales- y materiales.
2.
Capitalizar
más las empresas mediante aportaciones y reinversión de beneficios.
3.
Intentar
mejorar la solvencia de las empresas, capitalizándose al máximo.
4.
Trabajar
con un número amplio de entidades financieras, para afrontar el grave problema
de las pymes.
5. Buscar fondos de financiación más
allá de los fondos propios y del endeudamiento bancario (financiación
alternativa). Aquí, creo que lo adecuado
hubiera sido indicar, que se deberían buscar fuentes de financiación
alternativa a la de las entidades financieras (propias o ajenas)
6. Marcar pautas para limitar el
importe del riesgo con clientes, para facilitar el descuento, para hacer
posible su recuperación. Difiero también
en este apartado, ya que el descuento es muy caro.
7. Negociar con proveedores plazos de
pago, condiciones especiales para determinados pedidos, descuentos, etc. Esto está limitado por la ley de morosidad.
8. Gestionar las garantías reales. Debe
estar convenientemente justificada y dar un mayor equilibrio entre importe
financiado y la tasación.
9. Aportar en forma periódica a las
entidades financieras información de la empresa.
Coincido,
prácticamente con todas las conclusiones, salvo algunos matices, que daría pie
a otro trabajo.
¡Bienvenido sea este
documento!, ojalá
se lo leyeran todos los empresarios pyme de este país, ya que nos harían
nuestro trabajo más productivo, pero sobre todo, harían que su empresa fuera
mucho más rentable y solvente.
Sin
embargo, creo que no podemos hablar de nuevo paradigma, ya que muchos de
nosotros, tanto académica como profesionalmente, desde hace muchos años
–demasiados quizá- venimos explicando y poniendo en práctica, cuándo tuvimos /
tenemos la oportunidad de todas y cada una de las conclusiones, y alguna
más, en cursos, seminarios y empresas.
2. DESARROLLO
Nada
volverá a ser igual, tanto si superamos o no la crisis que nos azota en forma
irremisible. Llevamos 5 años, no sólo viviendo en crisis, sino viviendo en la
incertidumbre, como hace años no se recuerda.
Sin
embargo, todavía esto no se ha aceptado, ni individual, ni empresarialmente en
muchos casos. Las empresas siguen funcionando igual, como antes del estallido,
pero con menos ventas, menos personal y
menor o nula financiación.
Sabemos
que el tejido empresarial español, está concentrado en las pequeñas y medianas
empresas, entre las que se incluyen las micro pymes. Las cifras son
concluyentes al respecto, y, aun habiendo creado multinacionales, tal como se
ha hecho en el país, estas no son las generadoras de empleo, ni las que mueven
y moverán la economía, sino las pymes…, aquellas que representan algo así como
el 97% de las empresas.
La
pyme española tiene muchos problemas, pero algunos de ellos son endémicos, y
vienen de lejos, de tan lejos, que a algunas les vienen desde su nacimiento.
Esos problemas, se resumen en:
1. Falta de tamaño adecuado para
competir.
2. Falta de mentalidad exportadora o más bien, de mentalidad de mercadoglobal.
Aunque se ha crecido mucho, todavía se tiene un largo recorrido. Actualmente,
exporta el 9% aproximadamente de las
pymes.
3. Falta la visión, sobre la
importancia que representa el conocimiento y la cercanía al cliente, con un
buen servicio y una buena calidad (este factor ha mejorado mucho, pero todavía
le queda gran recorrido, como es el caso del apartado anterior)
4. Una estructura financiera MUY DÉBIL, y, actualmente unos GASTOS FINANCIEROS MUY ELEVADOS.
5. Falta de visión sobre agrupaciones,
acuerdos, fusiones, etc., como elementos básicos de crecimiento y de ganancia
de volumen.
6. Falta de valoración de la necesidad
de disponer de información económico-financiera, y de disponer de personas con
conocimiento y experiencia adecuada en el campo financiero.
Nuestro
empresariado, prefiere ser cabeza de ratón, antes que parte del león…
En los
últimos 20 años, he hablado con muchos empresarios, he trabajado con muchos de
ellos, y he participado en varias operaciones de fusión, asociación, etc., gran
parte de las cuáles, fracasaron por completo. La razón del fracaso, no ha sido
la incompatibilidad de productos, mercados, estructuras e incluso personales,
sino una más sencilla y a su vez más
compleja: ¿no voy a mandar como antes? ¿Qué haré? ¿No podré disponer libremente
como ahora de la empresa?, etc.
Ni
ahora, que llevamos transitando por la crisis, con los pies descalzos y sobre
las llamas, somos capaces de llegar a acuerdos de ese tipo. ¡Cada uno es el mejor en lo suyo!, y
como es así, ¿cómo va a venir alguien a enseñarme
a llevar mi negocio? Esto último también funciona para los asesores…
Y,
les puedo asegurar, que muchas, pero muchas de estas personas, las están
pasando “canutas”. Cada día están al borde del precipicio y, hasta hay momentos
en que se asoman demasiado…, cayendo muchas de ellas. Sin embargo, ahí siguen…
Por
lo tanto, los gastos y los costes les impiden competir, como lo podrían hacer,
si ganaran volumen… Esta es una asignatura, por el momento suspendida…
Pero,
si el ganar volumen mediante alianzas, fusiones, etc., es una asignatura
suspendida, la inadecuada Estructura Financiera, es una asignatura nunca
cursada…
Todo
lo indicado hasta aquí, resumido en los puntos antes enunciados, refleja falta
de profesionalidad en la empresa, además de una falta de anticipación y
adecuación a los cambios de ciclo. Estamos ante personas hechas a sí mismas, en
la mayoría de los casos, grandes trabajadores, con un gran conocimiento de “lo
suyo”, pero sin conocimientos y visión necesarias para realizar grandes cambios
en sus organizaciones, que si bien, no le garantizarán su supervivencia, como
mínimo, lo habrán intentando y, muchos de ellos no solo sobrevivirían, sino que
sería su despegue.
La
falta de financiación nos está ahogando, o ya nos ha ahogado, y el precipicio o
la catarata, está solo a milímetros… Los gastos financieros que están pagando
son altísimos, escandalosos en algunos casos, y, lo único que hacen es alargar
la agonía, y además darles grandes beneficios a los bancos…
Además,
todos los que están en esta situación, tienen avaladas todas las operaciones
financieras, con TODOS sus BIENES PERSONALES, así que cada día es
una lucha constante, incesante, inclemente para no perder esos bienes… pero, de
seguir así, habrán perdido los bienes y la salud… ¡lo dejarán todo en el camino, incluso su propia vida!
Por
lo tanto, cabe reflexionar sobre todo esto, y ver de llegar a una conclusión
que les conduzca a la salvación.
Pero,
·
¿Cómo vamos
a hacer frente a todos esos retos?
·
¿Volverán los mercados financieros a
funcionar y facilitar crédito?
·
¿Cómo vamos a financiar nuestra
empresa?
·
¿Cómo conseguiremos convencer a los
futuros inversores?
·
¿Qué nos pedirán los inversores para
entregarnos su dinero?
·
¿Tenemos una estructura financiera
equilibrada?
·
¿Nuestra empresa está
suficientemente capitalizada?
·
¿Disponemos de herramientas de
control de los recursos de nuestras empresas?
¡Vamos
por partes!
1. Estructura
Financiera: ¿Qué es la estructura financiera de una empresa?
La estructura financiera, es la
forma como está compuesto el ACTIVO y
el PASIVO de la empresa. Es decir,
en términos muy sencillos: ¿Qué tenemos
(inversiones-Activo)? ¿Cómo lo
tenemos distribuido (tipo de inversiones)? Y ¿Qué debemos (Financiación –
Pasivo)? ¿Cómo lo debemos y a quién lo debemos (Fondos Propios, Pasivo a largo
plazo, a corto plazo – Capital, Socios-accionistas, deudas con bancos, con
administraciones públicas, con proveedores, personal, etc.)? La
representación de la Estructura Financiera, la vamos a encontrar en el Balance
de la empresa, que entre otras cosas, sirve para eso.
2. Capitalización:
¿Qué es la capitalización de una empresa?
La capitalización es aquella parte
de la Financiación, propiedad de los socios-accionistas, formada por el capital
aportado y por los beneficios no distribuidos y por las pérdidas, si las
hubiera habido. La relación de esta magnitud, respecto al total del activo,
indicará que parte de las inversiones, han sido financiadas con capitales
propios. Pero, también relacionada con las deudas, nos indicará el grado de
endeudamiento que la empresa tiene.
Alto
endeudamiento = a mayor riesgo y mayores gastos financieros.
Veamos un ejemplo, a través de un
balance resumido. La sociedad informa
que tienen tensiones de tesorería muy fuertes, y, sin embargo, también manifiestan que tienen mucho trabajo, por lo
que están a plena capacidad. Sin embargo, las entidades ya se muestran reacias
a seguir aumentando la financiación. Los socios, tal como se muestra en el
balance, han ingresado dinero a la compañía como préstamos. Alguien les ha
propuesto realizar un préstamo hipotecario, y, con ese importe del préstamo,
devolver a los socios el “préstamo”
realizado en su momento. En síntesis, esta propuesta, se basa en cambiar un “préstamo blando”, ya que es de los
propios socios, por un préstamo duro, realizado por una entidad de crédito, y,
con garantía real inmobiliaria.
También incorporamos 4 indicadores
financieros, y así ver la diferencia de la primera estructura financiera
(Balance) a la segunda corregida, por defectos en el primer balance, el cuál se
ha ajustado en partidas de activo y pasivo significativas.
BALANCE FACILITADO POR LA
EMPRESA
ACTIVO
|
|
PATRIMONIO
NETO + PASIVO
|
|
|
|
|
|
Activo No
corriente
|
456.826
|
Patrimonio
Neto
|
366.309
|
Inmovilizado
Inmaterial
|
0
|
Capital
|
24.040
|
Inmovilizado
Material
|
439.788
|
Prima de
emisión
|
0
|
Inmovilizado
Financiero
|
921
|
Reservas
|
362.725
|
Otros
|
16.118
|
Resultado
de Ejercicio Anteriores
|
-53.193
|
Activo
Corriente
|
562.303
|
Perdidas y
Ganancias
|
32.737
|
Existencias
|
487.185
|
Pasivo No
Corriente
|
392.435
|
Deudores
|
136.747
|
Deudas con
Entidades Financieras L/P
|
205.240
|
Inversiones
Financieras
|
0
|
Otras
deudas
|
187.194
|
Tesorería
|
-61.628
|
Pasivo
Corriente
|
260.386
|
|
|
Deudas
Bancarias
|
30.027
|
|
|
Proveedores
y Acreedores
|
149.793
|
|
|
Administraciones
Públicas
|
47.078
|
|
|
Deuda con
socios
|
28.015
|
|
|
Otras
deudas
|
5.473
|
TOTAL
ACTIVO
|
1.019.130
|
TOTAL
PATRIMONIO NETO + PASIVO
|
1.019.130
|
GRÁFICO
DE LA ESTRUCTURA FINANCIERA (1er. Balance)
FONDO DE
MANIOBRA
|
301.917
|
SOLVENCIA
CORRIENTE
|
2,2
|
ENDEUDAMIENTO
TOTAL
|
64%
|
ENDEUDAMIENTO
A C.PLAZO
|
26%
|
Veamos ahora como queda la estructura
financiera, después de
ajustar la primera a la realidad
cercana de la empresa:
BALANCE DE LA EMPRESA DESPUÉS DE AJUSTES
ACTIVO
|
|
PATRIMONIO
NETO + PASIVO
|
|
|
|
|
|
Activo No
corriente
|
418.135
|
Patrimonio
Neto
|
70.117
|
Inmovilizado
Inmaterial
|
0
|
Capital
|
24.040
|
Inmovilizado
Material
|
401.096
|
Prima de
emisión
|
0
|
Inmovilizado
Financiero
|
921
|
Reservas
|
112.725
|
Otros
|
16.118
|
Resultado
de Ejercicio Anteriores
|
-53.193
|
Activo
Corriente
|
529.690
|
Perdidas y
Ganancias
|
-13.454
|
Existencias
|
237.185
|
Pasivo No
Corriente
|
331.854
|
Deudores
|
236.747
|
Deudas con
Entidades Financieras L/P
|
144.660
|
Inversiones
Financieras
|
0
|
Otras
deudas
|
187.194
|
Tesorería
|
55.758
|
Pasivo
Corriente
|
545.854
|
|
|
Deudas
Bancarias
|
315.494
|
|
|
Proveedores
y Acreedores
|
149.793
|
|
|
Administraciones
Públicas
|
47.078
|
|
|
Deuda con
socios
|
28.015
|
|
|
Otras
deudas
|
5.473
|
TOTAL
ACTIVO
|
947.825
|
TOTAL
PATRIMONIO NETO + PASIVO
|
947.825
|
GRÁFICO
DE LA ESTRUCTURA FINANCIERA 2do. Balance
Comparemos una y otra estructura financiera (antes y
después ajustes)
|
Activo 1
|
Activo 2
|
Pas+P.N. 1
|
Pas+P.N. 2
|
P. Neto
|
|
|
366.309
|
70.117
|
No Corriente
|
456.826
|
418.135
|
392.435
|
331.854
|
Corriente
|
562.303
|
529.690
|
260.386
|
|
INDICADOR
|
ANTES
|
DESPUÉS
ajustes
|
FONDO DE
MANIOBRA
|
301.917
|
-16.164
|
SOLVENCIA
CORRIENTE
|
2,2
|
1,0
|
ENDEUDAMIENTO
TOTAL
|
64%
|
93%
|
ENDEUDAMIENTO
A C.PLAZO
|
26%
|
58%
|
Veamos ahora el comportamiento del
Fondo de Maniobra y el Capital de Trabajo en los dos casos:
Vistos los ejemplos, en realidad
observamos que es la misma empresa, con “leves
modificaciones” en su estructura financiera.
1.
¿Porqué esos cambios?
2.
¿Qué hemos modificado?
Los cambios se han realizado porque
la información facilitada tenía una “inadecuada
calidad”, es decir, no mostraba la imagen real de la situación de la
empresa, por lo tanto cualquier decisión que se tomara respecto a dicha
información, estaría totalmente errada.
Se han modificado algunas partidas
que eran incorrectas, como ser:
a. Las existencias, estaban sobrevaloradas desde ejercicios anteriores,
por lo tanto, esto afecta directamente al patrimonio empresarial. Podría ser el
caso inverso. Las existencias, suelen utilizarse para “adecuar” los resultados. Como me dijo hace muchos años, un compañero
mío de docencia, existencias, en términos de los viejos contables, se le
llamaba PQC (Para que cuadre).
b. Los deudores, ya que el descuento de documentos (efectos), no se
reflejaba en el balance, y, por lo tanto afecta a la deuda de corto plazo (la
incrementa).
c. La tesorería, la cuál se mostraba en negativo, cosa imposible por
cierto, ya que una póliza de crédito no estaba adecuadamente registrada.
d. Las deudas de largo plazo, no reflejaban el importe acreedor a más de
un año de plazo, y, por lógica, tampoco las deudas de corto plazo. Es decir, se
estaba informando que la deuda de largo era mayor que la realidad, y, por el
contrario, las deudas de corto plazo se mostraban con menor importe.
e. Los resultados, al no haber registrado las amortizaciones.
Y,
no se ha continuado, porque cómo muestra de la calidad de la información
económico-financiera ya se consideró suficiente, siendo muy mala, por lo que la utilidad tal como estaba es también
muy baja.
Hablemos de la información
financiera. La información económico financiera, está basada en la
contabilidad, y, por lo tanto, la información económico-financiera está formada
por:
· Balance
o Estado patrimonial o Estado Financiero: ESTRUCTURA
FINANCIERA.
· Cuenta
de Pérdidas y Ganancias ó Estado de Resultados: ESTRUCTURA ECONÓMICA
· Memoria:
Información detallada del Balance y Cta. de P y G.
· Estado
de Flujos de Efectivo
· Estado
de Patrimonio Neto
No voy a entrar aquí, en sus
distintas formas: Normal, abreviado, Pymes, micro pymes… -Sino en aquello que
representan. Y, para ello, debo hablar de LA
CALIDAD DE LA INFORMACIÓN ECONÓMICO-FINANCIERA, o lo que es lo mismo de LA CALIDAD DE LA INFORMACIÓN CONTABLE DE
LAS PYMES.
Los cambios que se han introducido
en los ejemplos anteriores, devienen del ajuste realizado a la información
contable facilitada, ya que su calidad no era la adecuada, y, no presentaban la
situación financiera, en este caso, real de la empresa.
¿Por
qué la calidad de la información contable no es adecuada ni de buena calidad?
Pues, por las mismas razones que
indicaba al inicio de este escrito:
¡Falta
de profesionalidad!,
Falta de profesionalidad en las empresas, que delegan -en realidad, el término correcto sería abdican- su contabilidad en agentes
externos, los cuáles se basan en los datos que se les facilitan, o incluso,
ellos aconsejan como “cocinar” dichos datos; ¿porque falta de profesionalidad?,
porque el empresario, tiene la obligación legal de disponer de una correcta
administración de su negocio, y al darle poca o nula importancia a la
contabilidad como sistema de información para la toma de decisiones en su
empresa, no está cumpliendo con su obligación.
Por lo tanto, está eludiendo su
responsabilidad legal y social, ya que dicha información es pública, y, en base
a ella se suponen que terceros ajenos a la empresa, toman sus propias
decisiones: bancos, proveedores, clientes, etc.
Falta de profesionalidad de las
administraciones públicas, que tienen la obligación de velar por la
transparencia, más allá del efecto recaudación.
En realidad, si profundizamos más en
el tema, la causa del problema está en varios estamentos, y, cada uno tiene su
propia responsabilidad, pero, los administradores de las sociedades, tienen la
responsabilidad que le otorga la ley, y de ésta, es difícil de soslayar.
Mientras las cosas iban bien, con
unos estados financieros “apañaditos”,
todo el mundo hacía como si se los creyera, y, se tenían dudas, simplemente se
solucionaba con AVALES PERSONALES DEL
EMPRESARIO Y SU FAMILIA.
Decía al principio, que nada volverá a ser igual, y,
en este apartado, tampoco volverá a ser igual. Por lo tanto, las empresas deben
esmerarse, no solo en gestionarse muy bien, sino que deberán demostrarlo a
través de sus cuentas, es decir, a través de sus Estados Financieros, caso
contrario, ni con Avales se logrará obtener financiación de bancos, de
clientes, etc.
Una información económico-financiera
veraz, creíble, bien estructurada, bien explicada, es el principio de algo
fundamental para competir, obtener
financiación, etc., porque le dará CREDIBILIDAD.
Aquella empresa que así no lo
considere, su supervivencia a medio plazo estará en peligro.
El empresario debe comprender que,
esa obligación legal y social, no es solo para cumplir las normas legales en su
aspecto formal, sino que constituye una valiosa herramienta de gestión de su
empresa y de su toma de decisiones. No puede “delegar” esa función, sí puede
delegar la tarea, pero no el objetivo de disponer de una información
económico-financiera que representa la imagen fiel de su organización. Si no lo
hace, no estará “delegando”, sino que estará haciendo DEJACIÓN DE SUS FUNCIONES COMO EMPRESARIO, y, posiblemente,
incumpliendo la ley, lo que le puede llevar al delito contable.
Este punto que, también parece ser
parte del nuevo paradigma, es tan viejo como el mundo… ¡Hay que disponer de una buena contabilidad y utilizarla para la mejora
de la gestión y de las decisiones de la empresa! Lo extraño, es que esto
siempre fue así… y no se le ha dedicado ni tiempo, ni preocupación, ni
recursos… ¿para qué, si el gestor lo
lleva todo?
Aquí, quiero hacer mención también a
los asesores contables, tributarios, financieros, etc., cuya responsabilidad
también es grande en estos temas, y hacer un llamamiento a la responsabilidad y
profesionalidad que se les supone.
Si volvemos a nuestro caso, podemos
ver que, después de los ajustes realizados, pasamos de una empresa solvente,
fondo de maniobra positivo y un endeudamiento total alto, pero soportable, y
uno de corto más que razonable, además de una capitalización, que si bien no es
para estar muy conforme, también se puede considerar razonable. Y, así se puede ver en el gráfico.
Pero, todo esto se desvanece, como
la niebla cuándo sale el sol…
Dónde todo parecía razonable, ahora
nos encontramos con una empresa:
1. No solvente.
2. No capitalizada
3. Altísimo endeudamiento
(insoportable)
4. Altísimo endeudamiento de corto
plazo (insoportable)
5. Resultados negativos.
Si
la empresa tenía grandes tensiones de tesorería, es por alguna razón, pero su
balance (estructura financiera) no lo demostraba, porque dicha información era
de bajisima calidad…
Y,
¿ahora que harán? ¿Aceptarán la
propuesta que le han realizado?
¿El problema es
actual, provocado por la crisis?
¿Cuál es la solución razonable?
Sobre
las dos primeras preguntas, no puedo responder… Sobre las demás, sí puedo y,
además lo haré.
¿El problema es
actual, provocado por la crisis?
No,
este problema, a esta empresa y a muchas más, les viene de muy lejos… desde
siempre, me atrevo a aseverar. Es el ejemplo típico: muy baja capitalización,
financiación bancaria para todo, inversiones de largo plazo financiadas con
recursos de corto plazo… falta de control de la gestión, información
económico-financiera para cubrir el expediente legal (mercantil y fiscal).
Durante años se ha estado financiando capital de trabajo, y, posiblemente
inversiones en activo fijo, con fondos de corto plazo (propio y ajeno),
drenando liquidez en forma constante, confiados en que al final, si necesito
liquidez, “papá banco me dará una
póliza”.
¡Se acabó! Se acabó, no sé si para siempre,
pero sí, para muchos años… con esa mentalidad y estrategia, estas empresas
están abocadas a la liquidación y cierre, ni siquiera podrán solicitar concurso
de acreedores, y, sus administradores, corren el riesgo que se les impute una
administración, como mínimo negligente…
¿Cuál es la solución
razonable?
Para
nuestro caso, la solución, pasaría por:
1.
Capitalizar
el préstamo de socios.
2.
Reestructuración
total de su deuda financiera de corto a largo plazo.
3. Control
de gestión rigurosísimo, sobre todo en costes: financieros y no financieros.
4.
Evaluación
real de su capacidad productiva y optimización de la misma.
5.
Planificación
del capital de trabajo necesario en función de su expectativa de negocio y,
dotarle de la financiación adecuada a l.p.
(Nota:
partimos de la base, que dicha empresa tiene mercado)
Y,
aun así, tengo muchas dudas sobre si serán suficientes dichas medidas. A mi
entender, habría que capitalizar aún más la empresa, aunque para ello,
necesitaríamos más información.
3.
CONCLUSIONES:
I.
NUEVO PARADIGMA:
1.
Se
acabó la financiación al uso, que se disponía hasta hace pocos años.
2.
Hay
que capitalizar a las pymes y reestructurar sus deudas, con el fin de pagar
mucho menos gasto financiero, pero sobre todo para tener flexibilidad y margen
de maniobra para dedicarse al corazón del negocio y no a apagar fuegos cada
día, porque no hay liquidez.
3.
Pasar
de una información contable, de estar por casa, y sin darle importancia, a una
información contable, dónde el órgano de administración esté vigilante (ya que
es el único responsable de ella), que les permita tomar decisiones controladas
y en base a información de calidad.
4. Rodearse
de personas que tengan la experiencia y los conocimientos adecuados para
dirigir financieramente a la empresa (internas o externas), caso contrario, la
desaparición está totalmente asegurada.
5.
Mejorar
la formación y profesionalidad de los asesores, para que actúen como tales, y
le añadan valor a la empresa, a través de sus servicios.
II.
“VIEJA” ORTODOXIA:
Cuándo
digo “vieja” es para oponer este término al de “nuevo paradigma”. Hace muchos,
muchos años, la ortodoxia financiera nos decía (y así me lo enseñaron a mí en
la universidad y en la vida), que:
1.
Las
empresas tienen que estar dotadas de un capital
adecuado a su volumen, pero también, en función del criterio de riesgo que
la empresa tenga en cuánto a su pasivo.
2. Las
inversiones en activos fijos deben
financiarse SIEMPRE con fondos de largo plazo (propios y ajenos).
3.
Debe
planificarse el capital de trabajo
de la empresa, el actual y el esperado, para poder dotar a la empresa de la
financiación adecuada.
4.
El
capital de trabajo (Activo Circulante de Explotación – Pasivo Circulante de
Explotación) ó capital circulante neto DEBE
FINANCIARSE SIEMPRE CON FONDOS DE LARGO PLAZO (propios y ajenos)
5. Deben
controlarse y controlarse en forma continua y diaria, todos los componentes del
Capital de Trabajo, a saber:
5.1. Fijar existencias mínimas para
mantener el servicio al cliente adecuado, y, controlarlas a través de sistemas
de gestión de existencias. Con ello, conseguirá comprar cuándo corresponda y la
cantidad adecuada a cada momento, manteniendo una existencia mínima, que
conlleva una inversión muy controlada y por lo tanto menor necesidad de financiación.
5.2. Establecer políticas de crédito a
clientes, analizando el riesgo del cliente (a quién le vendemos y porqué le
vendemos), estableciendo plazos de cobro razonables, pero sobre todo,
gestionando ese cobro de una forma eficiente. Esto implica, plazo, medio de
cobro, gestión bancaria (banca electrónica), procedimientos administrativos,
agilidad, etc.
5.3. Establecer una política de tesorería
adecuada, lo que los “viejos profesores” llamábamos “encaje mínimo”, o liquidez
mínima permanente, que no significa tener dinero ocioso, sino capacidad para
disponer de esa liquidez.
5.4. Establecer una política de compras,
seleccionando proveedores, acordando condiciones de pago, plazo, descuentos,
etc., siendo muy riguroso en el cumplimiento de dichas condiciones, pero también
en la exigencia en el cumplimiento de proveedores. Sabemos que, cuánto mayor
plazo tengamos para pagar, mayor financiación espontánea estamos obteniendo para nuestras inversiones
en circulante. El límite está en la ley de morosidad (plazos de cobro-pago).
5.5. Lo mismo para acreedores, salvo los
institucionales, cuya negociación es nula prácticamente, pero a los cuáles hay
que tener en cuenta en esa planificación y control del capital de trabajo o
capital circulante.
6.
Debe
controlarse el riesgo, a través del
binomio Rentabilidad vs. Liquidez,
lo que significa a definir una política financiera en función del riesgo que se
quiera asumir respecto, sobre todo a la financiación de la empresa.
7.
El
endeudamiento, debe limitarse, en razón del criterio de
riesgo, pero aun siendo una empresa propensa al riesgo, debe fijar objetivos
muy claros respecto a su nivel y a su volumen. Trabaje con pocas entidades
financieras, que le permitan tener un cierto poder de negociación y poco gasto
administrativo.
8.
La
empresa debe disponer de personas
profesionales que sean capaces de gestionar financieramente la empresa, a
través de sus conocimientos y su experiencia (internas o externas). Una
dirección financiera adecuada es indispensable para cualquier tipo de empresas,
indistintamente si está desarrollada por un profesional interno, externo o por
la propia gerencia (si no distorsiona sus funciones como gerente), pero debe
ser un profesional de la administración financiera.
9.
Y,
por último, hacer un planteamiento o mejor aún, lanzar un reto como pregunta: ¿No habrá llegado la hora, que haya
profesionales que certifiquen las cuentas anuales de aquellas empresas, que no
estén obligadas a auditarse? Esto ya sucede en muchos países, ¿por qué no en el nuestro?
Quiero
dejar claro que, en caso de hacer todo lo indicado, una empresa no pueda llegar
a desaparecer también, pero, ya será por otras causas (producto, mercado,
servicio, etc.). Al final, lo que
buscamos con todo esto, es reducir el riesgo, controlando todas aquellas
variables que son controlables. Reducimos incertidumbre, tomamos mejores
decisiones, reducimos riesgo, y, por lo general mejoramos nuestra rentabilidad.
¿Nuevo
paradigma? No, el
paradigma no se ha movido, lo que se ha movido es el criterio de las empresas
españolas, no ahora, sino desde siempre, respecto al criterio general –LA ORTODOXIA FINANCIERA-, ya que su
estructura, históricamente ha sido y sigue siendo muy débil.
¿La
solución?
¡VOLVER
A LA ORTODOXIA FINANCIERA!, da igual como le llamemos… nuevo o viejo paradigma,
pero, ¡paradigma adecuado al fin y al
cabo!
Para
poner en marcha dicho paradigma, hay que cambiar, cambiar mucho… ¡HAY
QUE CAMBIAR LA CULTURA EMPRESARIAL!, por ello debemos ¡HABLAR
DE CULTURA PRIMERO Y LUEGO DE FINANZAS!
Jmci
/ Octubre 2012