27 de agosto de 2017

BARCELONA: Tercer día de duelo


“Las Ramblas”

Un nuevo día amanece en la ciudad… otra vez gris y nublado como el de ayer… Vuelve amenazar lluvia, pero no pasará de ahí… Ayer, llovió poco y durante poco tiempo…

El ritmo de la ciudad va aumentando a medida que pasa la mañana, y también las nubes se van disipando por momentos… Se quiere recuperar la normalidad, y parece que se está logrando.

Los turistas y los ciudadanos vuelven a tomar la calle, y los eventos deportivos, como el futbol, por ejemplo, se desarrollarán normalmente, más allá de las medidas de seguridad reforzadas…

Tenía la intención de salir y no solo pasear por la ciudad, sino acercarme a las Ramblas, y, recorrerlas desde el inicio hasta el final…

Recorrí las Ramblas por primera vez, allá por septiembre de 1978, en un viaje, en el cuál arrastré a mis padres, desde Santiago hasta Barcelona y luego el regreso, en un Seat 124, cuando las carreteras no eran las de hoy, ni nada era como es hoy…

Estuvimos varios días en la ciudad, y aproveché para conocer la ciudad, ver a personas que me habían recomendado desde Buenos Aires, o desde aquí… analizar la situación, y ver qué posibilidades podía tener en un futuro cercano… Aproveché, y compré las alianzas para mi futuro casamiento.

Antes, había oído hablar de Barcelona y, concretamente de las Ramblas, a través de una vecina en Buenos Aires, que era barcelonesa…

Había leído lo que Hemingway había dicho, sobre uno de sus lugares preferidos del mundo, cuándo las describió como “el paseo más bello, pintoresco y cosmopolita del mundo”.

Más tarde leí los comentarios de otros grandes hombres, como García Lorca, Casals, Segarra, y tantos otros.

Volví en octubre de 1979, recién casado, y el día que llegamos a Barcelona, llovía, y la ciudad era gris y de fachadas muy sucias, de años sin limpieza alguna… Del puerto, a la casa de unos amigos de mis padres, fuimos en taxi, a dejar algunas cosas, ya que nosotros continuábamos viaje a Génova…

Todavía no sabía que luego sería la ciudad dónde viviría, trabajaría, enseñaría hasta el día hoy, y dónde han nacido y se han criado mis hijos…

Ni las Ramblas ni la ciudad, dejaban traslucir el comentario de Hemingway, que con el tiempo, descubrí que exageraba bastante… Las Ramblas, sin embargo, sin ser un paseo o un bulevar amplio y bello, en el sentido literal, tenían algo especial…  Los puestos de las flores, los pájaros y otros animales, las sillas esperando a los transeúntes que estuvieran cansados o que, simplemente quisieran observar a los paseantes, y por las cuáles nos cobraban, 5 pesetas creo… Los coches circulaban por sus laterales, y las aceras eran más estrechas que las de hoy… Vía de comunicación directa con el mar… era un paseo multicolor en todos los aspectos… diferente a cualquier otra calle de la ciudad, y eso la hacía tan especial.

No existían las masas de personas que circulaban por ellas como hoy, sin ver y sin intuir lo que transmitían, y que hoy ya no transmiten. Hoteles de 4 y 5 estrellas a ambos lados, restaurantes, marcas, hacen de las Ramblas, casi un lugar común… Incluso la Boquería hoy es intransitable y visitable… El Liceo es más grande…

Han desaparecido los teatros, los supermercados Simago y Sepu, emblemas durante mucho tiempo… Con ellos, han desaparecido las putas de la parte baja de las Ramblas y del Barrio Chino, que esperaba en las puertas, a sus clientes, luchando por sobrevivir y con la tristeza y apatía en sus rostros, arrastradas por sabe qué circunstancias, a ese malvivir, mientras la ciudad continuaba su ritmo, y le daba viso de normalidad… los espectáculos de revista, en una época, en la que Barcelona, como el resto de España, trataba de dejar atrás años de color negro, dictadura y anquilosamiento, e intentaba abrirse a un nuevo mundo de libertad, derechos, democracia y progreso… Era el tiempo dónde la prostitución y el lumpen casi se tocaban con la alta burguesía que acudía al Liceo, pero sin mezclarse…

Las Ramblas eran el sitio dónde se concentraban los barceloneses así como los visitantes…

Durante años, seguí visitando las Ramblas… siempre era un paseo agradable, sobre todo con los niños, que buscaban a los animales, y los querían llevar a casa a todos… Al final, después de mucho tiempo, ganaron la partida, y compramos dos ruiseñores japoneses…

Con el tiempo, las aceras se ampliaron, los kioscos cambiaron, algunos desaparecieron, aparecen las terrazas de algunos bares, se quema el Liceo, se amplia y se reconstruye totalmente, desparecen los teatros, las putas y sus clientes (también cambian de sitio y circunstancias)… Se limpiaron las fachadas, se derrumbaron casas, se hicieron grandes cambios en el Raval (ya nadie lo conoce por el barrio chino), y en las calles por las que se accede a las Ramblas… Se peatonalizó parcialmente, se restringió el tránsito, pero ¿sigue siendo el paseo más bonito del mundo, que Hemingway y otros decían?

Hace 3 días, un asesino, desalmado, estupidizado, se llevó por delante a decenas de personas, matando a 13 de ellas, y al escapar acuchilla a otro, mientras sus “socios en la sociedad del crimen”, matan a otra persona en el paseo Marítimo de Cambrils, que tampoco es lo que era, y que posiblemente haya mejorado mucho, respecto a la última vez que lo caminé…, y posiblemente haya alguna víctima más en el futuro cercano, dado que todavía hay heridos hospitalizados, muy graves.

Hoy, al tercer día del atentado, seguimos de duelo, y, sin querer, esos asesinos han convertido a las Ramblas de Barcelona en  “el paseo más bello, pintoresco y cosmopolita del mundo”.



Pero, no lo han hecho ellos, sino los ciudadanos de Barcelona, los turistas, todos aquellos que el día del atentado, ayudaron, socorrieron a aquellos que lo necesitaban…



Lo han hecho, los miles de personas, que durante el día de ayer, el de hoy, el de mañana, seguirá yendo a Las Ramblas, a rendir un homenaje a las víctimas de los terroristas, con velas, con flores, con frases, poemas… con lo que sienten en estos días…Todos ellos, han hecho de las Ramblas masificadas ayer, hoy y mañana, vuelva a ser ese paseo más bello, pintoresco y cosmopolita del mundo y todos juntos, ayer, hoy y mañana, allí donde estemos, seguiremos gritando a esos brutales asesinos fanatizados, por otros que les envían a morir para encontrarse con las huríes en el paraíso, por ser soldados de Alá, de un dios y una religión…¡NO TENEMOS MIEDO!



Al final, seguimos sin lluvia… esta ciudad, este  país, todos nosotros necesitamos una lluvia constante y basta que nos limpie de tanta miseria y de tantos miserables…



Y, tenemos que recordar, y creo que, millones de nosotros, recordaremos aquello que hace varios siglos escribió Euripides:

 “Cuando un hombre bueno sufre… todo el que se dice bueno sufre con él”





Barcelona, 19 de agosto de 2017


19 de agosto de 2017

BARCELONA: Segundo día de duelo

Amanecer gris, el cielo cubierto de nubes, que anuncian más lluvia, y que a pesar de un atisbo de un rayo de sol perdido, se va cubriendo poco a poco…

Amanecer de otro día de duelo y de lágrimas que se siguen vertiendo por los víctimas de otro salvaje atentado de los terroristas islamistas… Barcelona amanece en su segundo día de luto y duelo, y las personas que transitan por sus calles, lo hacen más silenciosas que de costumbre…

Más allá de lo personal, a nivel colectivo, no hay miedo… Algunos turistas intentaron disfrutar del rayo de sol perdido, en la piscina del hotel, que tengo enfrente, en la calle Aragón…

En algún momento ha caído una especie de chaparrón, pero ahí se ha quedado. Necesitamos que llueva, y durante varias horas, y que el agua vaya calando, y a su vez vaya limpiando este aire de tristeza, y que el olor a lluvia, nos ayude a renacer de esta tristeza que nos embarga a todos… Como dicen en mi tierra chica, que llueva “miudiño, miudiño”, pero sin cesar, que limpie calles, atmósfera y nos ayude a limpiar nuestro ánimo…

Es tiempo de duelo, por lo tanto no es de reproches, ni de preguntas… tiempo habrá para ellas, pero habrá que hacerlas… No se trata de buscar culpables, porque los únicos culpables son los asesinos y quiénes les alientan, amparan y financian… Se trata de poner las cosas en claro,  y de tomar medidas…  Hay que hacer preguntas, no muchas, posiblemente con los dedos de una mano, se podrían contar las que habrá que hacer, y los responsables políticos deberán responderlas con total claridad, y no excusarse ni escudarse, como habitualmente lo hacen…

Ayer, reivindicaba el papel de la sociedad, y hoy, así como mañana, lo seguiré haciendo… Hoy, estamos de duelo. Barcelona, España, Europa y el mundo civilizado está de duelo… Pero, mañana, habrá que reflexionar, sobre el papel de todos en esta guerra que nos han declarado, y que en mi opinión, hasta ahora no hemos ganado… porque todavía no se ha reconocido que esto es una guerra, una guerra de un modo de vivir, sumido en el fanatismo y en la barbarie, contra otro modo de vivir, libre y democrático, con valores personales y sociales ganados con sangre de millones de personas y durante siglos…

Esta guerra, la empezaremos a ganar, cuándo la sociedad toda, reconozca esta realidad, cuando asimile que la libertad se defiende cada día, cada hora, minuto y segundo, y que no sigan existiendo exculpadores y disculpadores, que algo como es el terror, que no tiene exculpación ni disculpa de ningún tipo.

El cielo está cada vez más gris, pero la lluvia se hace esperar, recargando el ambiente, haciéndolo más pesado y más húmedo… y de ahí que necesitemos la lluvia, para barrer con esta pesadez, y además que aligere un poco la pena de nuestros corazones… Olor a lluvia, olor a vida…


Y, después de la lluvia, y el duelo, intentar recuperar poco a poco, la vida normal de la ciudad, y su luz, esta luz del Mediterráneo que nos vivifica cada día… 

Barcelona, mi querida Barcelona, volverá a brillar y los barceloneses seguiremos adelante, a pesar de todos los contratiempos y a pesar de los desalmados terroristas que nos siguen y seguirán amenazando… y les seguiremos recordando que ¡NO TENEMOS MIEDO!

18 de agosto de 2017

BARCELONA: Primer día de duelo



NO TENGO MIEDO… TENGO RABIA, DOLOR, TRISTEZA…

Buenos Aires, Nueva York, Madrid, París, Londres, Niza, Bagdad, Bruselas, Estambul, Múnich… y tantas otras ciudades, dónde los terroristas islamistas han sembrado el terror…y, lamentablemente seguirán atentando, por muchas medidas que se tomen en nuestros países, ciudades y pueblos… ¡Es tan fácil matar!

Ayer fue Barcelona, mi ciudad… más tarde, de madrugada lo intentaron en Cambrils, dónde desgraciadamente se perdió una vida más… vidas segadas de 14 personas, y, posiblemente serán más…

Ayer estaba tranquilamente viendo una película, cuando comencé a recibir mensajes, de Buenos Aires, Roma, Santiago, Bogotá…preguntando si estábamos bien; al primero no reaccioné, pero al segundo, intuí  que algo iba mal, y cambié de canal, para encontrarme la tragedia… una más, pero esta vez en mi ciudad, en las calles que piso y paseo diariamente, y no muy lejos de mi casa…

No me sorprendió, pero sí me ha trastocado, apareciendo la rabia, el cabreo, el dolor por esta nueva barbaridad cometida en nombre de Alá, con el fanatismo por bandera… es la guerra contra el infiel, es la guerra contra los que piensan , actúan y viven en forma diferente… 

A partir de ahí, todo ha sido estar pendiente de la evolución de la situación, y así me fui a dormir, por lo menos a intentarlo… Esta mañana, a las 6,30 me estaba levantando, pues volvía a Barcelona, a mi ciudad, a mi casa… Tenía que haber llegado a Plaza Cataluña, antes de las 12 horas, pero el vuelo se ha retrasado, y llegué a las cercanías a las 12,20… cuando los cientos o miles de personas concentradas, ya dejaban la plaza… ¡Quería haber estado ahí!, gritando con mis conciudadanos y con todas aquellas personas que se congregaron en ese minuto de silencio, y gritar con ellos: ¡NO TINC POR!, ¡NO TENGO MIEDO!, o quizás seguir en silencio, con el desprecio hacia esos asesinos, a quiénes les lavan el cerebro, a los que les protegen y a quiénes, todavía hoy, los disculpan en nuestra misma sociedad…

Esta sociedad líquida, y qué se deja manipular diariamente, pero que en este caso, como en años anteriores, salíamos a gritar o no contra los asesinos de ETA, a los que también disculpaban muchos de los mismos, que hoy lo hacen con los islamistas…  Esta sociedad, que ha vuelto a demostrar, como lo hizo en Madrid en el 2004 o en otros atentados, su solidaridad y su fuerza… lástima que no nos hagamos oír y hacer ver en más oportunidades…

Desde aquí, mis condolencias a todas las víctimas, sus familiares y amigos… su dolor es nuestro dolor, aunque nunca será el mismo, que sepan que muchísimos, la mayoría estamos con ellos, sean de dónde sean, y hablen la lengua que hablen…

He querido dejar que pasara un tiempo prudencial para escribir sobre el tema, pues si lo hubiera hecho en el primer momento, hablaría solo la rabia y el tremendo cabreo, y posiblemente llegara a decir cosas muy duras, y, tal vez, injustas…

¡NO TENGO MIEDO!, ¡NO TENEMOS QUE TENER Y VIVIR CON MIEDO! Desde hace años, nuestro país, es objetivo prioritario de estos hijos de puta… como lo fue en su momento para los etarras, y en el fondo, todos sabíamos que nos podía tocar en cualquier momento…

No tengo miedo, sigo teniendo mucha rabia, pero sobre todo mucho dolor y mucha tristeza, pero aun así, también tengo, todavía, MUCHA ESPERANZA, esperanza que algún día se acabe con ellos, como hemos acabado con los malditos etarras… Es muy difícil, y también muy diferente, pero la democracia, la ley, la libertad, la convivencia y el respeto, siempre triunfan, si la sociedad los defiende con vigor y cada día, paso a paso, peldaño a peldaño…

No debemos tener miedo, porque son cobardes, porque el fanatismo no tiene futuro, porque somos mejores, tenemos la verdad, la razón de nuestra parte, por justicia… y, porque la libertad siempre termina triunfando.

Hemos fracasado en eso que se llamó multiculturalidad, hemos fracasado en tratar de integrar a todo el mundo, hemos fracasado al pensar que se integrarían y se adaptarían, es decir, que terminarían contagiándose de nuestra forma de vida… Pero eso no significa, que todos los musulmanes sean terroristas, o que todos los extranjeros sean criminales… ¡Cuidado con eso!

He recibido mensajes muy preocupantes sobre este tema. Estoy por la integración, pero recordando que la integración no es de los que estamos, sino de los que llegan, y son los que vienen a nuestro país, a nuestro continente, los que se deben adaptar a nuestras leyes, a nuestras normas y a nuestros valores… ¡Basta ya de estupideces de buenismos y, cómo su cultura es diferente, todo se les permita! ¡Las leyes, las costumbres, las normas y los valores son para todos! Por lo tanto, aquél o aquellos que no se adapten o les cueste, lo tienen muy fácil: ¡solo tienen que irse!

Aquellos que lo hagan, aquí no se les discriminará ni por el color de la piel, ni por la religión, ni por el pensamiento, pero aquí hay que ir teniendo las cosas muy claras. Por ello, sería muy interesante ver a todos los musulmanes de toda España, incluso de toda Europa, manifestándose en la calle con los demás o solos, pero que se les vea en multitud, rechazando el terrorismo islamista, que no solo no les representa, sino que en realidad son los más perjudicados. Si no lo hacen, significará que tienen miedo, que lo exculpan, o incluso que son cómplices…

Si no lo hacen, hará que crezca el racismo y la xenofobia, que le dará alas a la ultraderecha para seguir proclamando lo que ya vienen haciendo en algunos países europeos… Yo no quiero eso para mí país… Yo quiero un país en paz, con personas de buena voluntad, vengan de donde vengan…, a trabajar, a vivir, a convivir con nosotros, con nuestras leyes, normas y valores…

No tengo miedo, pero sí quiero vivir en paz, y caminar por las calles de mi país, o de cualquier otro, con tranquilidad, sin tener que caminar con miedo y con preocupación… Ya pasé por eso hace muchos años, en otro país… y no quiero para mí, ni para mis hijos y nietos, ni para nadie, nada de eso…

Europa es una isla de libertad, paz y valores por primera vez en muchos años. Debemos mantenerla así, y sí para ello, hay que hacer algunos cambios legislativos, pues adelante, pero la sociedad debe luchar por esa libertad y esos valores y esa paz, no se puede dejar solos a nuestros gobernantes, ni tampoco a aquellos que se juegan la vida diariamente por nosotros, como son las personas que conforman los cuerpos de seguridad del estado, sea policía, guardia civil, mossos, ertzainas… Para todos ellos mis respetos y mi agradecimiento.

Esta madrugada, un agente de los mossos, ha abatido a cuatro terroristas… Una sola persona se ha enfrentado a los asesinos de Cambrils, con un éxito total, pero jugándose la vida… ¡su vida!

¡No tengo miedo a los terroristas! Tengo miedo que la sociedad no responda más allá del día de ayer, de hoy o durante unos cuantos días más… Esa sociedad, de la que yo formo parte, debe estar alerta y responder cada día, y demostrarle a estos desalmados hijos de puta, que tampoco ellos podrán con nosotros…

Habrá más atentados, más sangre, más lágrimas y más dolor, pero no debemos flaquear en el objetivo de ser libres, de defender lo que tanto ha costado conseguir…

Hoy nos toca llorar y pasar el duelo, pero mañana salgamos a demostrarles que a pesar del dolor, las lágrimas, la rabia, ¡NO LES TENEMOS MIEDO!


Como barcelonés, quiero agradecer a todos aquellos que nos han hecho llegar su preocupación y solidaridad. ¡Muchas gracias!