7 de septiembre de 2019

CARRETERA Y MANTA… (II)

Salida primer día:

Otra vez en la carretera compañero infatigable de mis caminos y carreteras… otra vez nos ponemos en marcha… vamos a recorrer el camino de vuelta… ¡otra vez, y no será la última!

Son las 16,31 hs, y como siempre, se quedó algo para el último momento y así nos vemos obligados a desplazarnos a Marineda, desde dónde estamos saliendo ahora mismo… después de hacer lo que veníamos a hacer… o no…

De nuevo los mismos paisajes y las mismas carreteras, pero en sentido inverso… regresamos a casa compañero… aunque no de la forma que me hubiera imaginado solo hace unos días…

Los kilómetros son devorados sin piedad… No puedo disfrutar del paisaje, una frustración rabiosa y decepcionante me acompaña, y el silencio es como un filo de cuchillo, a pesar de la radio, que siempre nos acompaña…

¡Lo siento compañero! ¡Será un mal viaje! Así que por favor, no preguntes, ni siquiera pienses, si es que lo haces alguna vez…

Atrás dejamos Galicia, cruzamos el límite con León, sin darnos cuenta, y a pesar que el paisaje va cambiando, apenas es perceptible por esta mente agotada y este corazón decepcionado…

La radio da paso a la música de siempre, que nos acompaña… Sí, ya sé que tengo que cambiarla, pero realmente no me da la real gana de hacerlo… lo que si tengo que hacer es incorporar un par de Cd adicionales, y a lo sumo cambiar el de Jorge Negrete…, que el pobre debe estar gastado… y yo también de escucharlo…

¿El paisaje? Ya te he dicho que no estoy para paisajes, aun sabiendo que es hermoso y variado durante el trayecto que hemos hecho…

¿Qué tenemos que parar? Sí, claro, en algún momento debemos hacerlo… así que vamos a hacerlo en la próxima estación de servicio, que además tenga una cafetería media adecentada… Necesito tomar algo y respirar profundamente, además de estirar las piernas, aunque no haya transcurrido mucho tiempo desde la salida… pero, sí, vamos a parar, va siendo hora…

Mira, ahí tenemos una… vamos a ver qué tal está, así cargamos combustible y le damos algo al cuerpo, ya que al alma, tenemos poco para darle…

Estamos cerca de Ponferrada y el reloj marca las 18,37 horas, en total 213 km. ¡No está mal el promedio!

¿Qué si me he saltado los límites de velocidad? ¿Cómo puedes preguntar semejante tontería, conociéndome como se supone que me conoces? Es que a los dos minutos de salir de Marineda, entramos en la autovía y no hemos vuelto a salir hasta ahora mismo… ¿por qué no razonas algo antes de hacer esas preguntas?

Merienda y volver al camino a las 19,05 horas, por la A6. Avanzamos por la autovía, aunque en algún momento salimos de la misma, y por no entrar en la autopista de Astorga, nos vamos a la carretera nacional…

Sí, ya sé que posiblemente fue un error, pero seguramente recordarás, que habíamos prometido en el viaje de ida, que no tocaríamos autopista alguna, salvo necesidad imperiosa… ¡así que calladito, que estás más guapo!

Abandonamos la A6, dónde hemos hecho un excelente promedio, pero como toda autovía / autopista, no deja de ser aburrida… en dirección de Bembibre, así no bajamos hasta Astorga, y nos dirigimos a León, por carreteras provinciales, dónde conducir es todo un placer… paisaje, carretera, naturaleza viva… la vida más real que en la autovía, que siempre se deja a un lado… Nos vamos a León, por ruta distinta, compañero… vamos a disfrutar de más de una hora y media… menos km, pero más complicado el camino…

Desvío por carreteras provinciales compañero, así que dejamos atrás la A6 primero y luego la N VI, y tomamos la LE 5333, de ahí a la LE 451, LE 460 y por último LE 623… Curva, curva, contra curva, y siguiente y siguiente…

Subimos, bajamos, monte bajo, robledales, pinares… todos van quedando atrás, pero el amarillo de la genista nos acompaña, prácticamente en todo el trayecto…

La radio nos ha acompañado casi hasta el final de Galicia… luego la música… Los Panchos, y el Mariachi Jorge Negrete… Serrat…

En la última media hora, de nuevo la radio, escuchando el partido España-Irán, sufriendo porque a pesar del juego, el gol no llegaba…

Paisaje verde… bosque… salpicado por heridas durísimas en la tierra, producida por la ampliación de la carretera… Curiosidad, un tramo, dónde por conservar los postes de teléfono y luz, en el mismo sitio original, crearon una especie de chimeneas de Capadocia, aunque en realidad son montículos formados por la excavación, realizado en los puntos dónde se situaban y sitúan los postes…

El paisaje ha ido quedando atrás sin descanso, y a las 21,06 estamos en León, habiendo recorrido un total de 332,5 km desde la salida a las 16,31 horas… ¡Ves como el promedio ahora se ha ido al carajo, al margen de descontar el tiempo de parada!

Buscamos hotel rápidamente, a través de Booking, que enseguida me facilita una excelente alternativa, ya que después de todo, nos lo merecemos, y yo más que nadie…

Encontramos la ubicación bastante rápida, incrustada dentro de la muralla de la ciudad, en la parte norte, y no muy lejos de la Catedral, por cierto, aunque no es hora para irse hasta allí… Equipaje a la habitación, y por cierto, ha sido un acierto total… ¡es excelente!

Y ahora, a cenar algo… estamos casi en verano, y los días ya son largos… Las terrazas están llenas, y además hoy juega la selección española de fútbol… y me apetece mucho sentarme en una terraza con una cerveza delante y tratar de relajarme un poco… así que solo tengo que cruzar parte de la plaza, ubicar mesa, y en dos minutos tenía mi cerveza a punto para ser disfrutada y pedir un bocadillo para comer algo… mientras observo el ir y venir del partido, aunque no le presto mucha atención…

Un pequeño paseo por los alrededores del hotel, dos o tres fotos, aunque de noche no reflejan realmente lo hermoso que es todo esto…
















Hay que ir a descansar compañero, mañana nos espera una larga jornada, tenemos que hacer muchos kilómetros, y hay que estar en forma… así que toca recogerse en el lecho y esperar a descansar.

Comienza una nueva jornada… ¡una más! Me despierto pasadas las 7, aunque el despertador estaba para las 8,30… enciendo la radio, y decido hacerle caso al despertador, y estar en duermevela hasta que su sonido se hizo presente en forma ruidosa…

Con calma, ducha, vestirse y colocar en la maleta las pocas cosas que he utilizado esta noche pasada y la mañana de hoy…

Hoy, compañero, nos daremos otro homenaje, el primero fue alojarnos en la Real Colegiata de San Isidoro (León), y el segundo será, disfrutar de un magnifico desayuno, con calma, con mucha calma… respirando y disfrutando este entorno maravilloso (interno y externo)… ¡Qué belleza es esta ciudad!

Este edificio, magníficamente conservado, convertido en hotel, es una maravilla, lástima que solo ha sido una noche…

Piña y melón, melón y piña… frescos y dulces que revitalizan el espíritu, de un cuerpo medio amodorrado, sin ningún deseo de salir de este lugar… Refrescante y deliciosa la fruta… hacía muchos años que no comía piña tan sabrosa…

A mi lado una pareja de alemanes, dan cuenta de tostadas con mantequilla y huevos fritos con sendas tazas de té, para rematar con un zumo de naranja y otro de pomelo.

La luminosidad es extraordinaria, y se refleja en esta historia hecha piedra que es la Colegiata, y toda la ciudad histórica… ¡Qué maravilla es León!

Una joven alemana se suma a la pareja, y mientras desayuna fruta, por cierto, a diferencia de sus progenitores (sin duda es su hija), se desespereza y se estira, sin pudor alguno, mientras mastica su roja ciruela a medio cortar…

Salida segundo día:

Bueno compañero, lamentablemente es la hora de irse, de emprender nuevamente el camino, y afrontar la carretera… son las 10 de la mañana, hay que pagar y enfilar nuevamente, esta vez, hacia el este… tal como hemos hecho ayer… Me pasa algo curioso, cuando viajo hacia el este, es como si retrocediera en mi camino de la vida, y sin embargo, en este caso, vuelvo a casa…

Otra vez a realizar kilómetros por distintas vías, aunque hoy, a diferencia de ayer, mucho más descomprimido… Tanto el viaje de ayer, como el pequeño paseo nocturno alrededor de la Colegiata, el sueño reparador y el desayuno en este entorno y esta calma, han logrado descomprimir mucho mi cuerpo y mi espíritu…

Y, como decía Lee Marvin, en “La ciudad sin nombre”, el cielo está en el adiós para siempre, para mí es tiempo de marchar”

Pero, dime compañero, ¿era el momento de marchar?

Devoramos km compañero, como ayer, como hace unos días, como hace tantos años…  Dibujamos las curvas como nunca, aceleramos en las pocas rectas existentes, sintiendo esa sensación de control de uno mismo… Ahí estamos solos, somos nosotros y nuestra circunstancia, nadie más… Ocasionalmente algún automóvil, rompe la ilusión de soledad absoluta, un motorista perdido por esa carretera se hace notar en un instante… así como un ciclista que pedalea, buscando su meta…

El verde, de tanto en tanto se ve cortado por pequeños pueblos, diseminados en la meseta o en algún valle también perdido…

Nos descomprimimos compañero, poco a poco… Necesitábamos este nuevo viaje, sobre todo compañero, en estos momentos…

Me equivoco de carretera, compañero, y tú siempre fiel me sigues allí dónde voy, aunque sea el fin del mundo… En realidad, casi llegamos a Atapuerca, que me hubiera gustado conocer, pero ya no era posible, pues otros compromisos nos esperaban…

¿Cuánto ha aportado al mundo de la ciencia Atapuerca, compañero? Resulta que somos más viejos que lo que nos decían… resulta que sabemos tan poco de nosotros mismos, que somos tan ignorantes, que por eso predicamos y sentamos cátedra constantemente de todo el conocimiento humano, pero seguimos sin saber cómo hemos evolucionado… ¡Seguimos siendo unos ignorantes, compañero!

Han sido meses duros, pero los últimos días han sido durísimos…

¿En qué momento se jodió todo compañero? ¿En qué momento y porqué razón, de un día para otro, se jode todo, y todo lo que se ha hecho se va por el desagüe de la vida…? Cuando pones el alma, el corazón y la vida en lo que se hace por otros y para otros, y muchas veces con otros, todo se vuelve en tu contra, y te llueven los palos, sin saber ni porqué ni dónde…

Amas con intensidad, tratas de ayudar y de mejorar la vida de los demás, al primer esbozo de necesidad de algún amigo, ahí estás… Nunca tienes un no para nadie…y, de pronto, ¡todo se jode…!

Al amigo que has socorrido y al que le has dejado tus ahorros, no solo no cumple con lo prometido, sino que te miente y te engaña…

Al ser amado que le has dado todo y más, que has sufrido, reído, viajado, enfadado, ayudado, apoyado, fuera en la distancia o en presencia, que has puesto todo, porque amas, y cuando se ama, no se especula con nada, ni con nadie… a ese ser amado, que de pronto se va, sin saber porque, con vanas excusas, que sabes que te ama, pero que prioriza detalles y comodidades sobre lo que realmente importa, ese ser amado, que te deja, no solo triste como es lógico, sino desconcertado, desconcertado con todo, y sabiendo que no es cierto, hay momentos en que piensas, que al final todo era mentira, y que solamente has sido un instrumento…

A la familia, que para bien o para mal, es tu familia, y que siempre has querido unir y estrechar lazos entre todos sus componentes, a esa familia, que ha visto pérdidas importantes, pero también ha vivido y vive con nuevos integrantes… a esa familia, por la que has hecho todo lo posible para que fueran mejores personas, y que su vida fuera mejor, no solo a la que tú podrías haber tenido, sino mejor en todos los ámbitos… esa familia a la que  le dedicas tiempo, esfuerzo y recursos, no porque sea una obligación, sino porque tiene que ser así, y porque así, intentando que ellos sean mejores y más felices, a uno le hace mejor y más feliz… A esa familia, que de pronto, un día te deja tiritando, quizás porque no piensan lo que dicen, quizás por la edad, quizás, quizás… pero, ¿vale la pena seguir luchando y esforzándote?

Hay personas que quieren olvidar su pasado, y sin embargo viven constantemente en él, ya que su presente y futuro están condicionados a ese pasado, que no fue ni tan malo ni tan bueno, como piensan, solo es pasado, es vida y experiencia, y como tal, debe servirnos para elevarnos en el presente y en el futuro… No hay futuro, sin presente y pasado asumido y recordado como experiencia y como vida… La memoria está para ayudarnos, no para hundirnos en el infierno o en el cielo de un pasado que nos condiciona y nos flagela…

Sí, yo no olvido, sobre todo aquello que fue bueno y hermoso… el pasado está para recordar los momentos felices y para no volver a cometer los errores de antaño, que nos llevaron a los malos…

Sí, ya sé que ahora tengo que pensar en el futuro cercano, sobre todo en la próxima intervención en una de mis manos, ahora, y más tarde en la de la otra, ¡a ver si estos malditos dolores desaparecen de una vez por todas…!

¿Qué si me preocupan las intervenciones? Sabes que no, que todo aquello que se haga para eliminar dolor o una enfermedad, a mi siempre me encontrará dispuesto… No, no, no soy un espécimen raro, no me gustan las intervenciones quirúrgicas, pero sí hay que hacerlas, pues se hacen, y no se le da más vueltas al tema… ¿por qué tengo que preocuparme? ¿Lograré algo con esa preocupación?

¿Qué son delicadas las manos para cualquier intervención? Pues claro, ya sabes que me lo pensé mucho antes de decidirme, pero si confías en el cirujano, y además cada día tienes que soportar un intenso dolor, ¿a qué hay que esperar?

Salida de la Real Colegiata de San Isidoro de León, a las 10,15 horas de la mañana del jueves. Llegada a Barcelona a las 20,45 horas del jueves, total km recorridos 785, con una media de 89,9 km/hora con un consumo medio de 6,6 litros cada 100 km.

Sí, compañero, ¡tienes toda la razón! Leyendo todo lo anterior, parece el desvarío de un loco en la carretera… Atrás quedaron las canciones, acompañando alguna a voz en grito, e incluso alguna que otra con un nudo en la garganta… Pero esta vez, estimado compañero, no haré mención de ninguna… 

¡En otra ocasión será!

En el trayecto de La Coruña a Barcelona,20 y 21 junio 2019



6 de septiembre de 2019

OTRA LLUVIA… LA MISMA VIDA…


El tórrido verano, con sucesivas oleadas de intenso calor, ha dado paso a la tormenta y a la lluvia, que está ocasionando graves problemas en distintas partes del país.

Mi cuerpo tan sensible a los fenómenos meteorológicos, anunciaba este cambio desde hace más de dos días…

Y, ahora sentado en la terraza de mi apartamento, veo llover con intensidad, pero sobre todo siento esa lluvia en mis huesos y articulaciones…

Cobran vida nuevamente, como la tierra regada y vivificada después de tanto tiempo sin agua… Respiro el olor a tierra mojada, que llena mis sentidos…

El cielo, este cielo azul hace un rato, se ha vuelto a cubrir totalmente, uniéndose al mar en una sola línea gris e impenetrable a unos cientos de metros…

Todo el mundo ha abandonado las playas y piscinas, para recogerse en casa o guarecerse dónde pueda, de la lluvia que arrecia… cuando deberían, deberíamos, estar bailando bajo este bendito aguacero… bailando alegremente por este regalo que nos hace nuevamente la naturaleza.

El viento sopla con fuerza, agitando las ramas de los pinos y a las plantas, que se abren a esta maravillosa lluvia.

Sentado, mirando hacia el mar invisible, contemplo la lluvia, dejando que mi mente divague por el firmamento de los pensamientos relajados y positivos, mientras vuelan hacia otros lares, otros vientos, otras lluvias… otros mundos… otras estaciones y otros tiempos…

Los mojados tejados, lavan su reseca cara, después de tanto calor y tanto polvo pegado por la sequía… y la lluvia se apacigua, al ritmo de mi alma y de mis pensamientos…

La tierra desprende ese olor tan característico y vivificante, cuando es regada por las aguas del cielo…

Olor a tierra mojada, que me traen recuerdos de aquél niño de aldea, que un día fui, y que se fue perdiendo por los muchos caminos y los tiempos transitados…

Debería salir a bailar la danza de la lluvia, y saltar sobre los charcos como antaño, pero eso no me haría recuperar aquellos tiempos ya pasados, ni al niño de aldea, que con su maletita de madera caminaba por aquellos charcos camino de la escuela… y, años después, con otras maletas, alguna, incluso de cartón, emprende los caminos de la emigración… buscando, siempre buscando…

La intensidad de la lluvia se atenúa, hasta lo decepcionante… lo que parecía un largo y persistente aguacero, está dando paso a lejanos truenos, y una suave llovizna que apenas moja, sigue cayendo…

El mar se ha vuelto a hacer visible, y la decepción y la frustración, se abren camino en mi cuerpo y en mi alma… ¡Nada es duradero, y menos la lluvia!

Nada es duradero, ni la felicidad ni la vida… Todo es temporal, todo es efímero, como la lluvia, como el trueno, como el viento… todo es temporal, menos tú…

27 Julio 2019 – Playa de Aro