No me gustan las despedidas, en verdad no me han gustado nunca, a pesar que he protagonizado muchas desde muy pequeño…
Hoy quiero despedirme de Ud. Sr. Presidente, y por eso me he permitido utilizar esa cercanía personal, que de otra forma no hubiera utilizado nunca. Ruego me sepa disculpar, pero en estos momentos de despedida, después de haber compartido mas de 7 años, creo, que como ciudadano, uno se merece cierta confianza.
Lógicamente, no me hubiera atrevido nunca al tuteo, a pesar de compartir generación, y del uso masivo que se ha hecho normalidad, normalidad, a veces de mal gusto. Pero, sí Sr. Rodríguez Zapatero hasta ayer, hoy me acercaré a Ud., tomándome el atrevimiento, como sufrido ciudadano durante estos 7 años y medio, tengo derecho, llamándole por su nombre…
Ayer, nos ha anunciado su despedida, despedida que esperábamos ha mucho tiempo, y no porque algunos creamos, que estos 7 años y medio han sido nefastos para el país, para los ciudadanos, e incluso para Ud. mismo. Sin embargo, José Luis, espero que no le echemos en falta, y que ciertos tics de aprendiz utópico de gobernante, no vuelvan a campar por nuestras tierras…
No le deseo un mal futuro José Luis, aunque posiblemente, sería interesante que pasara Ud., por un corto período de tiempo, no mucho, quizás un par de años, por lo que están pasando muchos ciudadanos españoles; millones, José Luis, millones… algunos en paro, otros con sueldos congelados, otros con angustia e incertidumbre diarias, sin esperanza a corto plazo, otros viendo como sus hijos se van al extranjero, porque aquí, en su país, en el que nacieron, se criaron, estudiaron y querían desarrollar su vida, aquí, en este, su país, José Luis, mi país, nuestro país José Luis, no tienen posibilidad alguna a medio plazo…
Seguramente, es Ud. Una gran persona… ¡no lo dudo!, un buen hijo, un buen padre, un buen esposo, un buen amigo… pero, estará de acuerdo conmigo, y, con muchos millones de españoles, incluso muchos de su propio partido, en que ha sido un Ud. Un pésimo gobernante…; sin embargo José Luis, convendrá conmigo, en que toda la culpa no es suya… la culpa, José Luis, ha sido de todos aquellos que le han aupado, mediante conchabeos extraños, a secretario general del Partido Socialista Obrero Español… ¡perdón! Creo que ahora, lo de Obrero, ya no lo utilizan…
También en ese ínterin, podría Ud. dedicarse unas horas a aprender un poco de economía, con su amigo o no, y ex ministro Jordi Sevilla, tal como él le decía hace unos años… Se acuerda, de aquello, que en dos tardes ya podía Ud. Aprender economía…? Seguramente ahora le podrá dedicar esas dos tardes, porque en estos años, parece que no ha aprendido mucho; eso sí, ahora que comenzaba a aprender, ya es tarde… muy tarde para todos los españoles, pero sobre todo para 5 millones…
También, José Luis, puede Ud. comenzar a ganar un sueldo, por primera vez, en una empresa o en una organización no gubernamental, dónde tenga que gestionar recursos y personas, aunque por la nula experiencia que tiene Ud., quizás debería comenzar con un contrato en prácticas… sí, ese contrato que tienen muchos jóvenes muy bien preparados...
Hablando de eso, siempre he tenido una duda, una duda que me ha carcomido en estos últimos 7 años y medio, y es: ¿Cómo se puede llegar a ser Presidente de Gobierno de España, sin experiencia alguna como gobernante, como profesional, como empresario, como un trabajador normal, habiendo sido profesor ayudante y diputado de a pie?
¡No lo entiendo!, realmente de haberlo sabido en su momento, me hubiera postulado al puesto hace años… A los 22 años, uno era profesor ayudante, y tenía 5 años de experiencia laboral… Mi sino es llegar o demasiado tarde o demasiado pronto… pensar que si hubiera tenido la idea genial de dedicarme a la política, quizás, solo quizás claro, con un poco de su “baraka”, hubiera podido llegar a Presidente del Gobierno… bueno, dejémoslo en ministro; aunque pensándolo bien, hubiera preferido ser Presidente del Gobierno…
Imagínese José Luis, alguien como uno, nacido en una pequeña aldea gallega, y disfrutando ahora de sueldo, coche, despacho y personal, como ex presidente…
Sin acritud, José Luis, sin acritud, como decía hace años, su compañero de partido y, también ex presidente, D. Felipe González, sin acritud quería decirle que:
* Es cierto que Ud. no es el culpable de la crisis mundial. Sólo es culpable de ser un “visionario” utópico fuera de la realidad.
* Es cierto que Ud. no es el culpable de la crisis mundial. Sólo es culpable de ser un “visionario” utópico fuera de la realidad.
· * Es cierto que mientras la caja estaba llena, era extraordinario, me imagino, aparecer como el campeón del gasto…, pero claro, Ud. No es culpable… las clases de economía de su compañero Jordi Sevilla no fueron todo lo buenas que debían ser…
* Es cierto también, que Ud. no preveía que iba a ganar las elecciones en el 2004, y que eso le dio alas para hacer muchas, pero muchas promesas… ¿Se acuerda, José Luis, de alguna de ellas? Por ejemplo, ¿se acuerda de aquella tan clara y rotunda: “Aceptaré el estatuto que salga del Parlamento de Cataluña”
* Es cierto, que Ud. no tuvo la culpa, del desmadre creado con eso de los estatutos… Ud. solo prometió algo en una campaña, pero ya se sabe, que todo lo que se dice en campaña, no tiene porque cumplirse.
* Es cierto, que eso del Estatut catalán, la culpa fue de los políticos catalanes, sobre todo de sus compañeros de partido en Cataluña, que también no esperaban que Ud. ganara las elecciones, montaron una parafernalia sobre el Estatut, como si fuera el maná para Cataluña, y así crearle un problema al futuro gobierno, que lógicamente ni por el forro, pensaban que sería el suyo…
* Es cierto, que Ud. tampoco tiene la culpa de haber legislado sobre la dependencia, mediante una ley muy “progresista”, y que esa ley, desde su entrada en vigor, no tiene las dotaciones presupuestarias adecuadas… y, encima, como parte de esas dotaciones le corresponden a las comunidades autónomas, y no lo han hecho, o no lo han hecho bien, la culpa es de las comunidades autónomas y, por supuesto, de los miles de personas con graves problemas de dependencia, que se creyeron que la ley iba en serio, y no sólo un papel…
* También es cierto, que eso de no levantarse ante el paso de la bandera de Estados Unidos de América, solo fue un acto de joven rebelde, como era Ud. cuando era jefe de la oposición… eso de la falta de respeto, no dejan de ser zarandajas de los americanos… La culpa fue de G.W. Bush, que no comprendió esa acción, porque no dejaba de ser un retrógrado, representante de la ultraderecha y belicista supino, que estaba en la inopia y con valores ya pasadosde moda…
* Tampoco ha sido culpa suya, José Luis, aquellos comentarios sobre la renta per cápita y la riqueza de España, en relación a Italia y avisándole al Presidente Sarkozy que se preparara Francia…, o aquello sobre la Sra. Merkel, antes de las elecciones, y va, y la Sra. Merkel, se le ocurre ganar las elecciones alemanas… o aquella otra memorable, sobre el fin del terrorismo, cuándo negociaba con los terroristas, creo recordar que fue un día 30 de diciembre, ¿no?, ¿se acuerda José Luis?, y , al día siguiente una bomba estalla en la T4 del aeropuerto de Barajas, asesinando a sangre fría a dos personas, cuyo único delito, era estar en el lugar inadecuado y en el momento inoportuno…
* Es cierto también, que Ud. no preveía que iba a ganar las elecciones en el 2004, y que eso le dio alas para hacer muchas, pero muchas promesas… ¿Se acuerda, José Luis, de alguna de ellas? Por ejemplo, ¿se acuerda de aquella tan clara y rotunda: “Aceptaré el estatuto que salga del Parlamento de Cataluña”
* Es cierto, que Ud. no tuvo la culpa, del desmadre creado con eso de los estatutos… Ud. solo prometió algo en una campaña, pero ya se sabe, que todo lo que se dice en campaña, no tiene porque cumplirse.
* Es cierto, que eso del Estatut catalán, la culpa fue de los políticos catalanes, sobre todo de sus compañeros de partido en Cataluña, que también no esperaban que Ud. ganara las elecciones, montaron una parafernalia sobre el Estatut, como si fuera el maná para Cataluña, y así crearle un problema al futuro gobierno, que lógicamente ni por el forro, pensaban que sería el suyo…
* Es cierto, que Ud. tampoco tiene la culpa de haber legislado sobre la dependencia, mediante una ley muy “progresista”, y que esa ley, desde su entrada en vigor, no tiene las dotaciones presupuestarias adecuadas… y, encima, como parte de esas dotaciones le corresponden a las comunidades autónomas, y no lo han hecho, o no lo han hecho bien, la culpa es de las comunidades autónomas y, por supuesto, de los miles de personas con graves problemas de dependencia, que se creyeron que la ley iba en serio, y no sólo un papel…
* También es cierto, que eso de no levantarse ante el paso de la bandera de Estados Unidos de América, solo fue un acto de joven rebelde, como era Ud. cuando era jefe de la oposición… eso de la falta de respeto, no dejan de ser zarandajas de los americanos… La culpa fue de G.W. Bush, que no comprendió esa acción, porque no dejaba de ser un retrógrado, representante de la ultraderecha y belicista supino, que estaba en la inopia y con valores ya pasadosde moda…
* Tampoco ha sido culpa suya, José Luis, aquellos comentarios sobre la renta per cápita y la riqueza de España, en relación a Italia y avisándole al Presidente Sarkozy que se preparara Francia…, o aquello sobre la Sra. Merkel, antes de las elecciones, y va, y la Sra. Merkel, se le ocurre ganar las elecciones alemanas… o aquella otra memorable, sobre el fin del terrorismo, cuándo negociaba con los terroristas, creo recordar que fue un día 30 de diciembre, ¿no?, ¿se acuerda José Luis?, y , al día siguiente una bomba estalla en la T4 del aeropuerto de Barajas, asesinando a sangre fría a dos personas, cuyo único delito, era estar en el lugar inadecuado y en el momento inoportuno…
Me perdonará Ud. Sr. Presidente, que no enumere todas aquellas cosas de las que Ud. No ha sido ni es culpable, pero, como dice el refrán: “para muestra basta un botón”, y que tampoco no enumere aquellas de las que sí es culpable, por los hechos positivos, pero realmente sí las hubo, han quedado sepultadas en el fondo de la memoria de muchos millones de ciudadanos.
No, José Luis, creo que no voy a extrañarle, y, eso que últimamente, parece que ha comprendido que decir la verdad, las cosas como son, en algunos casos es positivo, pero, ha llegado tarde… muy tarde José Luis, muy tarde para el país y para las personas que lo habitamos…
Espero, sinceramente, muy sinceramente, que haya aprendido que en la vida, en todos sus aspectos, ir diciendo que sí a todo, ir diciendo aquello que los demás quieren oír, y luego hacer lo que a uno se le ocurre, no es una buena forma de transitarla, y, que además gobernar, gobernar José Luis, implica tomar decisiones, y, muchas de esas decisiones no son para que a uno le aplaudan, sino para que la sociedad, las personas que la componemos, se desarrollen humana, social y económicamente.
El gobernante debe buscar el bien común, la gestión adecuada y rigurosa de los recursos del país, que no son suyos José Luis, no son del gobernante, ¡son de la sociedad! Son nuestros, de todos nosotros, y Ud., José Luis, se olvidó de todo eso; se ha comportado como si fuera papá Noel, pero sin regalos, sin trineo, sin reyes y sin navidad…
Ya le he dicho, José Luis, no me gustan las despedidas, ni siquiera ésta… hubiera preferido no hacerlo, hubiera preferido decirle que lo iba a extrañar… que fue Ud. Un buen gobernante y que su balance ha sido positivo…, pero no puedo, no puedo José Luis, porque sería mentirme a mí mismo, y, como Ud. Debe saber a esta altura del partido, mentirse a uno mismo, es lo peor que uno puede hacer.
Dentro de 3 meses y medio, será Ud. Historia de este país, una historia que muchos desearemos olvidar pronto, porque eso significaría que hemos recuperado la senda del crecimiento personal y general, y que nuestros hijos ya podrán regresar a su país…y, por supuesto, que nuestros nietos tienen un futuro mejor que el de sus padres y el que habrán tenido sus abuelos en los últimos años…
Uno es de aquellos a los que Ud., su gobierno y su partido, llamaban “antipatriotas” que hablaba de la crisis que se teníamos encima, y que trató de tomar medidas para que afectaran lo menos posible al entorno profesional y personal… lamentablemente, no he podido hacer mucho, gracias a Ud. Sr. Presidente.
¡Hasta nunca José Luis! ¡No me ha encantado conocerle!
¡Prometo no extrañarle!
¡Prometo no extrañarle!