Esta crisis, de la que todos hablamos y prácticamente nadie sabe nada…
Ahora aparecen los gurús de siempre, para explicar aquello de lo que ayer, no sólo no tenían ni idea, sino que muchos de ellos han sido causantes-partícipes de la misma.
“Grandes” economistas, financieros, empresarios, ejecutivos con retribuciones millonarias, son los causantes de la misma, por activa y por pasiva (sobre todo pasividad).
¡Cuántos errores!, pero, ¿solo errores? He ahí la duda…!
¡Cuánto apalancamiento! Sin base alguna… ¡cuánto papel sin contenido y valor!
Pero, en definitiva, todos somos un poco culpables… ¡nos lo hemos creído todo!
Unos más que otros, por cierto, pero, a pesar de conocer ciertas debilidades del sistema, seguíamos ahí…, lógicamente los grandes promotores de la gran farsa, han sido esos “grandes” banqueros y financieros americanos, pero aquí (en España en particular) en nuestro pequeño país, también ha habido…
¿Por qué se concedieron créditos a diestra y siniestra, haciendo creer a muchísimas personas, que todo era posible?
Se ha financiado la vivienda, el coche, los muebles, el jacuzzi, las vacaciones, el casamiento, el divorcio…
¡Todo era posible! Y, la realidad, la triste realidad, siempre nos pone a cada uno en nuestro sitio…
SABÍAMOS que la vivienda se había convertido en una espiral vertiginosa de aumento de precios… Hasta hace dos días, se pagaban precios imposibles e ilógicos, por suelo urbano o urbanizable… ¡lo han pagado los grandes genios empresariales de la construcción!
Todos ellos, rodeados de altos ejecutivos, asesores de todo tipo… ¿Cómo es posible, que nadie haya tenido algo, solo algo, de sentido común?
Grandes compras, de empresas, de edificios, de suelo, de acciones… ¡Todas apalancadas! Todas con dinero ajeno, es decir, ¡SIN DINERO!
Hoy, muchas de esos activos adquiridos, no vale ni la tercera parte de lo pagado.
También nuestros gobernantes tienen responsabilidad en todo esto, unos por crear durante años mecanismos de control adecuados, o desmantelarlos… y, otros más cercanos, que miraban para otro lado, y que con la crisis ya en marcha, seguían voceando la inexistencia de la crisis, tildando de agoreros a todos los que nos atrevíamos a insinuar que se avecinaba una situación crítica…
¡La crisis! La crisis económica, la financiera, la social… la social, esta es la que no se tiene en cuenta, y, además, ¿la de valores? Alguien está pensando en todo lo que esto ha traído y traerá a la sociedad…
Antes de entrar a comentar la cuestión de los valores, sí quisiera dejar patente, la gran responsabilidad de los bancos y de sus gestores. En estos momentos se están inyectando miles de millones de euros, dólares, libras al sistema americano, europeo (continental) y al británico, con el objeto de evitar su caída, y que sigan inyectando liquidez al sistema, es decir, que sigan prestando dinero a las empresas y a los particulares.
Tengo serias dudas que esto se consiga. De hecho, en estos momentos, en el caso español, cuyo sistema está menos tocado, se han restringido los créditos en forma drástica, y no importa para nada la historia de la empresa ni de sus gestores, sólo por estar en determinados sectores de actividad, se les considera peor que a parias, a aquellos, a los que hace muy poco le ofrecían y le han facilitado crédito a mansalva… Y, cuándo ahora, facilitan crédito, lo hacen a unos tipos de interés estratosféricos… Siempre terminan ganando!! Pero ahora, todo este sobreprecio que nos están cobrando, es simplemente para pagar sus propios errores, al final siempre pagamos aquellos, que como los particulares, los profesionales, las pequeñas y medianas empresas, no tenemos alternativa…
Pero, esto, el tema bancario, creo que merece una reflexión especial…
Noviembre 2008.
En un mundo globalizado, de comunicaciones, desinformación, incertidumbre, plano, ramplón y manipulable. Dónde, discernir la verdad de la mentira, no siempre es fácil. La tecnología nos permite comunicar y expresar nuestros sentimientos, emociones, opiniones, verdades para aportar otra visión, y para aprender cada día de los demás y desarrollarnos en libertad. Compartir es aprender a crecer en forma contínua y constante a lo largo de la vida. ¿Por qué no te animas y participas?
31 de enero de 2009
30 de enero de 2009
CUADERNO PERSONAL: PRESENTACIÓN
BLOG – CUADERNO DE….
¿Qué es un blog? Realmente todavía no lo sé muy bien. Partiendo de su nombre hasta su propio objetivo, sigue sin quedarme claro. Pero, he ido averiguando, y se trataría de una forma o un tipo de cuaderno de bitácora.
Por eso, prefiero denominarle Cuaderno Personal, porque eso es el espíritu de este, que ahora se inicia.
Llevo toda la vida llenando cuadernos, en los que he volcado mis emociones, sentimientos, decepciones, frustraciones y esperanzas.
De ahí que cambio mi cuaderno, o en todo caso, abro otro, pero no mis costumbres, ya que a estas alturas de esa vida, es difícil que pueda y quiera cambiarlas.
Sí, realmente habrá una diferencia, pues hasta ahora, mis cuadernos han sido leídos por muy pocas personas, ya que han estado guardados en algún cajón…
A partir de ahora, posiblemente este nuevo cuaderno, sea leído por menos personas, pero no estará guardado en un pequeño cajón, sino que estará a la vista de todo aquél que quiera.
Y, esa es la tecnología actual, que nos permite llegar e incluso invadir, penetrar en miles de hogares, oficinas…, tecnología que puede ser muy positiva, pero también muy negativa, ya que su utilización no siempre es la adecuada.
Sin embargo, no hay que confundir el espíritu con el que se escribe un cuaderno personal, con la predicación escrita y virtual. Lo que aquí se escriba será la sensación, la emoción, la rabia, el deseo, la frustración y la esperanza, pero también la opinión de cada momento, y por lo tanto será ese momento, esa opinión, pero no la verdad absoluta, la cuál no existe por definición.
Hace un tiempo, no mucho, leía un artículo de Ruiz Zafón, autor que leo y admiro por sus libros, aunque disienta muchísimo de sus opiniones, que ponía a los “blogueros”, internautas y otros especímenes de la red, a caer de un burro.
Alguna vez había pensado en abrir mi cuaderno personal, pero no terminaba de decidirme, pero fue al leer dicho artículo, cuándo me decidí a hacerlo.
¿Porqué? Se estarán preguntando. Pues, porque nadie, ni siquiera autores, como Ruiz Zafón, con millones de ejemplares vendidos, convertirse en apóstoles de la verdad, y, considerar que solo los “profesionales” pueden escribir.
El que escribe, Sr. Zafón, incluso Ud., es porque tiene algo que decir y, posiblemente también tenga un espíritu egocéntrico y de deseos de hacerse notar.
Posiblemente sea cierto, y si es así, ¿sería algo malo, inadecuado, acaso?
Lo importante, es lo que se lee y el que lee, no lo que se escribe ni él que escribe…
Es el que lee el que realza tanto lo que se escribe, como al que escribe, por lo que da igual, así lo lean dos millones o dos personas…
Por ello, escribiré lo que siento, lo que opino, lo que deseo, sufro o amo, esté bien o mal escrito, pero será mío en ese instante; será mi psicólogo, mi psicoanalista, mi psiquiatra o simplemente no será nada después de ser escrito.
Será escrito con honestidad, porque expresará ese momento, y con un lenguaje normal, sin ofensas e insultos, que no soporto, por lo que un lenguaje vulgar, insultos, faltas de respeto, no estará presente en este cuaderno.
La educación no está reñida con la opinión dura que se pueda tener en determinados momentos.
Esa será la premisa básica y fundamental, junto con la imposibilidad de incorporar opiniones racistas, xenófobas o todo aquello que atente contra los derechos fundamentales de la persona.
A partir de ahí, todo será permitido, siempre que no se atente contra esos derechos.
Noviembre 2008
¿Qué es un blog? Realmente todavía no lo sé muy bien. Partiendo de su nombre hasta su propio objetivo, sigue sin quedarme claro. Pero, he ido averiguando, y se trataría de una forma o un tipo de cuaderno de bitácora.
Por eso, prefiero denominarle Cuaderno Personal, porque eso es el espíritu de este, que ahora se inicia.
Llevo toda la vida llenando cuadernos, en los que he volcado mis emociones, sentimientos, decepciones, frustraciones y esperanzas.
De ahí que cambio mi cuaderno, o en todo caso, abro otro, pero no mis costumbres, ya que a estas alturas de esa vida, es difícil que pueda y quiera cambiarlas.
Sí, realmente habrá una diferencia, pues hasta ahora, mis cuadernos han sido leídos por muy pocas personas, ya que han estado guardados en algún cajón…
A partir de ahora, posiblemente este nuevo cuaderno, sea leído por menos personas, pero no estará guardado en un pequeño cajón, sino que estará a la vista de todo aquél que quiera.
Y, esa es la tecnología actual, que nos permite llegar e incluso invadir, penetrar en miles de hogares, oficinas…, tecnología que puede ser muy positiva, pero también muy negativa, ya que su utilización no siempre es la adecuada.
Sin embargo, no hay que confundir el espíritu con el que se escribe un cuaderno personal, con la predicación escrita y virtual. Lo que aquí se escriba será la sensación, la emoción, la rabia, el deseo, la frustración y la esperanza, pero también la opinión de cada momento, y por lo tanto será ese momento, esa opinión, pero no la verdad absoluta, la cuál no existe por definición.
Hace un tiempo, no mucho, leía un artículo de Ruiz Zafón, autor que leo y admiro por sus libros, aunque disienta muchísimo de sus opiniones, que ponía a los “blogueros”, internautas y otros especímenes de la red, a caer de un burro.
Alguna vez había pensado en abrir mi cuaderno personal, pero no terminaba de decidirme, pero fue al leer dicho artículo, cuándo me decidí a hacerlo.
¿Porqué? Se estarán preguntando. Pues, porque nadie, ni siquiera autores, como Ruiz Zafón, con millones de ejemplares vendidos, convertirse en apóstoles de la verdad, y, considerar que solo los “profesionales” pueden escribir.
El que escribe, Sr. Zafón, incluso Ud., es porque tiene algo que decir y, posiblemente también tenga un espíritu egocéntrico y de deseos de hacerse notar.
Posiblemente sea cierto, y si es así, ¿sería algo malo, inadecuado, acaso?
Lo importante, es lo que se lee y el que lee, no lo que se escribe ni él que escribe…
Es el que lee el que realza tanto lo que se escribe, como al que escribe, por lo que da igual, así lo lean dos millones o dos personas…
Por ello, escribiré lo que siento, lo que opino, lo que deseo, sufro o amo, esté bien o mal escrito, pero será mío en ese instante; será mi psicólogo, mi psicoanalista, mi psiquiatra o simplemente no será nada después de ser escrito.
Será escrito con honestidad, porque expresará ese momento, y con un lenguaje normal, sin ofensas e insultos, que no soporto, por lo que un lenguaje vulgar, insultos, faltas de respeto, no estará presente en este cuaderno.
La educación no está reñida con la opinión dura que se pueda tener en determinados momentos.
Esa será la premisa básica y fundamental, junto con la imposibilidad de incorporar opiniones racistas, xenófobas o todo aquello que atente contra los derechos fundamentales de la persona.
A partir de ahí, todo será permitido, siempre que no se atente contra esos derechos.
Noviembre 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)