21 de noviembre de 2012

¿NUEVO PARADIGMA ú ORTODOXIA FINANCIERA?



Sinopsis: Cambios a realizar en las pymes, para acceder a financiación (¿Qué nos exigirán los inversores?): Cambios a realizar en áreas de administración y finanzas, transparencia informativa, formas de gestión, formas de control, distinción entre personas, familia y empresa. ¡Hablemos de cultura!

El nuevo paradigma: ¡Nada de lo que fue, será! Información Económico-Financiera – Financiación Pimes (Como vender la empresa a los proveedores de financiación)


1.   INTRODUCCIÓN

Días pasados, acudí a un acto, celebrado en la sede de una entidad  bancaria, organizado por dicha entidad, Pimec y el Colegio de Economistas, al cuál pertenezco. El objeto era presentar  el “Document técnic elaborat pel Col-legi d’Economistes de Catalunya”, cuyos autores (varios) forman un grupo de trabajo de la Comisión de Economía Financiera.

Documento, que en realidad, va dirigido más a empresarios pyme que a economistas (que también), ya que se supone que éstos últimos debieran dominar estos temas…

Como en todo acto, han hablado varios ponentes, comenzando por el representante del Banco, que nos vino a decir lo siguiente:

1.   Lo fundamental del documento es servir de vehículo de comunicación entre banco – cliente, ya que ayudaría a ir eliminando esos comentarios habituales de: “la banca no da crédito”, “las empresas no traen los papeles bien”. Permitiría mejorar la actitud del sistema financiero y la del sistema empresarial.
2.   Las entidades financieras son una parte muy importante del fondo de comercio de las empresas.
3.   La banca no debería perder la empatía con sus clientes. Deben tomar una decisión fundamentada en: conocer el empresario, la historia de la empresa… Quiénes son los gestores… Estrategia. Las propuestas deberían ser equilibradas…

Y, luego se fue, así que me quedé con muchas preguntas por hacer, sobre todo, por las realidades vividas y que sigo viviendo todos los días. Pero, eso es otro tema… Y, como se puede tener empatía con un cliente, cuándo se le está cobrando por un descubierto de 71.000 euros, que en realidad eran 60.000, porque se estaba transformando la póliza en un préstamo ICO, por 15/17 días aproximadamente, 5.500 Euros… ¿Cómo se puede llegar a tener empatía con alguien que te está cobrando, en términos reales, gastos financieros que representan el 50% del descubierto real? ¡Lástima que se fue antes del turno de  preguntas!

Es en esta presentación, que escucho el término “nuevo paradigma”, y, a través del concepto, esperaba obtener una fórmula o guía nueva que nos ayudara a todos.

Las conclusiones del documento son las siguientes:

1.   Estudiar las necesidades de financiación y estructurar el endeudamiento de forma adecuada. Hay que asignar, por parte de la empresa, recursos personales –especialistas, profesionales- y materiales.
2.   Capitalizar más las empresas mediante aportaciones y reinversión de beneficios.
3.   Intentar mejorar la solvencia de las empresas, capitalizándose al máximo.
4.   Trabajar con un número amplio de entidades financieras, para afrontar el grave problema de las pymes.
5.   Buscar fondos de financiación más allá de los fondos propios y del endeudamiento bancario (financiación alternativa). Aquí, creo que lo adecuado hubiera sido indicar, que se deberían buscar fuentes de financiación alternativa a la de las entidades financieras (propias o ajenas)
6.   Marcar pautas para limitar el importe del riesgo con clientes, para facilitar el descuento, para hacer posible su recuperación. Difiero también en este apartado, ya que el descuento es muy caro.
7.   Negociar con proveedores plazos de pago, condiciones especiales para determinados pedidos, descuentos, etc. Esto está limitado por la ley de morosidad.
8.   Gestionar las garantías reales. Debe estar convenientemente justificada y dar un mayor equilibrio entre importe financiado y la tasación.
9.   Aportar en forma periódica a las entidades financieras información de la empresa.

Coincido, prácticamente con todas las conclusiones, salvo algunos matices, que daría pie a otro trabajo.  

¡Bienvenido sea este documento!, ojalá se lo leyeran todos los empresarios pyme de este país, ya que nos harían nuestro trabajo más productivo, pero sobre todo, harían que su empresa fuera mucho más rentable y solvente.

Sin embargo, creo que no podemos hablar de nuevo paradigma, ya que muchos de nosotros, tanto académica como profesionalmente, desde hace muchos años –demasiados quizá- venimos explicando y poniendo en práctica, cuándo tuvimos / tenemos la oportunidad de todas y cada una de las conclusiones, y alguna más,  en cursos, seminarios y empresas.


2.   DESARROLLO

Nada volverá a ser igual, tanto si superamos o no la crisis que nos azota en forma irremisible. Llevamos 5 años, no sólo viviendo en crisis, sino viviendo en la incertidumbre, como hace años no se recuerda.

Sin embargo, todavía esto no se ha aceptado, ni individual, ni empresarialmente en muchos casos. Las empresas siguen funcionando igual, como antes del estallido, pero con menos ventas, menos personal y  menor o nula financiación.

Sabemos que el tejido empresarial español, está concentrado en las pequeñas y medianas empresas, entre las que se incluyen las micro pymes. Las cifras son concluyentes al respecto, y, aun habiendo creado multinacionales, tal como se ha hecho en el país, estas no son las generadoras de empleo, ni las que mueven y moverán la economía, sino las pymes…, aquellas que representan algo así como el 97% de las empresas.

La pyme española tiene muchos problemas, pero algunos de ellos son endémicos, y vienen de lejos, de tan lejos, que a algunas les vienen desde su nacimiento. Esos problemas, se resumen en:

1.  Falta de tamaño adecuado para competir.
2. Falta de mentalidad exportadora  o más bien, de mentalidad de mercadoglobal. Aunque se ha crecido mucho, todavía se tiene un largo recorrido. Actualmente, exporta  el 9% aproximadamente de las pymes.
3.  Falta la visión, sobre la importancia que representa el conocimiento y la cercanía al cliente, con un buen servicio y una buena calidad (este factor ha mejorado mucho, pero todavía le queda gran recorrido, como es el caso del apartado anterior)
4. Una estructura financiera MUY DÉBIL, y, actualmente unos GASTOS FINANCIEROS MUY ELEVADOS.
5. Falta de visión sobre agrupaciones, acuerdos, fusiones, etc., como elementos básicos de crecimiento y de ganancia de volumen.
6. Falta de valoración de la necesidad de disponer de información económico-financiera, y de disponer de personas con conocimiento y experiencia adecuada en el campo financiero.

Nuestro empresariado, prefiere ser cabeza de ratón, antes que parte del león… 

En los últimos 20 años, he hablado con muchos empresarios, he trabajado con muchos de ellos, y he participado en varias operaciones de fusión, asociación, etc., gran parte de las cuáles, fracasaron por completo. La razón del fracaso, no ha sido la incompatibilidad de productos, mercados, estructuras e incluso personales, sino una más sencilla y a  su vez más compleja: ¿no voy a mandar como antes? ¿Qué haré? ¿No podré disponer libremente como ahora de la empresa?, etc.

Ni ahora, que llevamos transitando por la crisis, con los pies descalzos y sobre las llamas, somos capaces de llegar a acuerdos de ese tipo. ¡Cada uno es el mejor en lo suyo!, y como es así, ¿cómo va a venir alguien a enseñarme a llevar mi negocio? Esto último también funciona para los asesores…
Y, les puedo asegurar, que muchas, pero muchas de estas personas, las están pasando “canutas”. Cada día están al borde del precipicio y, hasta hay momentos en que se asoman demasiado…, cayendo muchas de ellas. Sin embargo, ahí siguen…

Por lo tanto, los gastos y los costes les impiden competir, como lo podrían hacer, si ganaran volumen… Esta es una asignatura, por el momento suspendida…

Pero, si el ganar volumen mediante alianzas, fusiones, etc., es una asignatura suspendida, la inadecuada Estructura Financiera, es una asignatura nunca cursada…

Todo lo indicado hasta aquí, resumido en los puntos antes enunciados, refleja falta de profesionalidad en la empresa, además de una falta de anticipación y adecuación a los cambios de ciclo. Estamos ante personas hechas a sí mismas, en la mayoría de los casos, grandes trabajadores, con un gran conocimiento de “lo suyo”, pero sin conocimientos y visión necesarias para realizar grandes cambios en sus organizaciones, que si bien, no le garantizarán su supervivencia, como mínimo, lo habrán intentando y, muchos de ellos no solo sobrevivirían, sino que sería su despegue.

La falta de financiación nos está ahogando, o ya nos ha ahogado, y el precipicio o la catarata, está solo a milímetros… Los gastos financieros que están pagando son altísimos, escandalosos en algunos casos, y, lo único que hacen es alargar la agonía, y además darles grandes beneficios a los bancos…

Además, todos los que están en esta situación, tienen avaladas todas las operaciones financieras, con TODOS sus BIENES PERSONALES, así que cada día es una lucha constante, incesante, inclemente para no perder esos bienes… pero, de seguir así, habrán perdido los bienes y la salud… ¡lo dejarán todo en el camino, incluso su propia vida!

Por lo tanto, cabe reflexionar sobre todo esto, y ver de llegar a una conclusión que les conduzca a la salvación.

Pero,
·      
       ¿Cómo vamos a hacer frente a todos esos retos?
·         ¿Volverán los mercados financieros a funcionar y facilitar crédito?
·         ¿Cómo vamos a financiar nuestra empresa?
·         ¿Cómo conseguiremos convencer a los futuros inversores?
·         ¿Qué nos pedirán los inversores para entregarnos su dinero?
·         ¿Tenemos una estructura financiera equilibrada?
·         ¿Nuestra empresa está suficientemente capitalizada?
·         ¿Disponemos de herramientas de control de los recursos de nuestras empresas?

¡Vamos por partes!

1.   Estructura Financiera: ¿Qué es la estructura financiera de una empresa?
La estructura financiera, es la forma como está compuesto el ACTIVO y el PASIVO de la empresa. Es decir, en términos muy sencillos: ¿Qué tenemos (inversiones-Activo)? ¿Cómo lo tenemos distribuido (tipo de inversiones)? Y ¿Qué debemos (Financiación – Pasivo)? ¿Cómo lo debemos y a quién lo debemos (Fondos Propios, Pasivo a largo plazo, a corto plazo – Capital, Socios-accionistas, deudas con bancos, con administraciones públicas, con proveedores, personal, etc.)? La representación de la Estructura Financiera, la vamos a encontrar en el Balance de la empresa, que entre otras cosas, sirve para eso.
2.   Capitalización: ¿Qué es la capitalización de una empresa?
La capitalización es aquella parte de la Financiación, propiedad de los socios-accionistas, formada por el capital aportado y por los beneficios no distribuidos y por las pérdidas, si las hubiera habido. La relación de esta magnitud, respecto al total del activo, indicará que parte de las inversiones, han sido financiadas con capitales propios. Pero, también relacionada con las deudas, nos indicará el grado de endeudamiento que la empresa tiene.
Alto endeudamiento = a mayor riesgo y mayores gastos financieros.

Veamos un ejemplo, a través de un balance resumido. La sociedad  informa que tienen tensiones de tesorería muy fuertes, y, sin embargo, también  manifiestan que tienen mucho trabajo, por lo que están a plena capacidad. Sin embargo, las entidades ya se muestran reacias a seguir aumentando la financiación. Los socios, tal como se muestra en el balance, han ingresado dinero a la compañía como préstamos. Alguien les ha propuesto realizar un préstamo hipotecario, y, con ese importe del préstamo, devolver a los socios el “préstamo” realizado en su momento. En síntesis, esta propuesta, se basa en cambiar un “préstamo blando”, ya que es de los propios socios, por un préstamo duro, realizado por una entidad de crédito, y, con garantía real inmobiliaria.

También incorporamos 4 indicadores financieros, y así ver la diferencia de la primera estructura financiera (Balance) a la segunda corregida, por defectos en el primer balance, el cuál se ha ajustado en partidas de activo y pasivo significativas.

         BALANCE FACILITADO POR LA EMPRESA
ACTIVO

PATRIMONIO NETO + PASIVO





Activo No corriente
456.826
Patrimonio Neto
366.309
Inmovilizado Inmaterial
0
Capital
24.040
Inmovilizado Material
439.788
Prima de emisión
0
Inmovilizado Financiero
921
Reservas
362.725
Otros
16.118
Resultado de Ejercicio Anteriores
-53.193
Activo Corriente
562.303
Perdidas y Ganancias
32.737
Existencias
487.185
Pasivo No Corriente
392.435
Deudores
136.747
Deudas con Entidades Financieras  L/P
205.240
Inversiones Financieras
0
Otras deudas
187.194
Tesorería
-61.628
Pasivo Corriente
260.386


Deudas Bancarias
30.027


Proveedores y Acreedores
149.793


Administraciones Públicas
47.078


Deuda con socios
28.015


Otras deudas
5.473
TOTAL ACTIVO
1.019.130
TOTAL PATRIMONIO NETO + PASIVO
1.019.130

      
               GRÁFICO DE LA ESTRUCTURA FINANCIERA (1er. Balance)



FONDO DE MANIOBRA
301.917
SOLVENCIA CORRIENTE
2,2
ENDEUDAMIENTO TOTAL
64%
ENDEUDAMIENTO A C.PLAZO
26%
        
        Veamos ahora como queda la estructura financiera, después de
        ajustar la primera a la realidad cercana de la empresa:

      BALANCE DE LA EMPRESA DESPUÉS DE AJUSTES
ACTIVO

PATRIMONIO NETO + PASIVO





Activo No corriente
418.135
Patrimonio Neto
70.117
Inmovilizado Inmaterial
0
Capital
24.040
Inmovilizado Material
401.096
Prima de emisión
0
Inmovilizado Financiero
921
Reservas
112.725
Otros
16.118
Resultado de Ejercicio Anteriores
-53.193
Activo Corriente
529.690
Perdidas y Ganancias
-13.454
Existencias
237.185
Pasivo No Corriente
331.854
Deudores
236.747
Deudas con Entidades Financieras  L/P
144.660
Inversiones Financieras
0
Otras deudas
187.194
Tesorería
55.758
Pasivo Corriente
545.854


Deudas Bancarias
315.494


Proveedores y Acreedores
149.793


Administraciones Públicas
47.078


Deuda con socios
28.015


Otras deudas
5.473
TOTAL ACTIVO
947.825
TOTAL PATRIMONIO NETO + PASIVO
947.825

GRÁFICO DE LA ESTRUCTURA FINANCIERA 2do. Balance
 Comparemos una y otra estructura financiera (antes y después ajustes)






           

Activo 1
Activo 2
Pas+P.N. 1
Pas+P.N. 2
P. Neto


366.309
70.117
No Corriente
456.826
418.135
392.435
331.854
Corriente
562.303
529.690
260.386
545.854

                               
                                       


INDICADOR
ANTES
DESPUÉS ajustes
FONDO DE MANIOBRA
301.917
-16.164
SOLVENCIA CORRIENTE
2,2
1,0
ENDEUDAMIENTO TOTAL
64%
93%
ENDEUDAMIENTO A C.PLAZO
26%
58%






Veamos ahora el comportamiento del Fondo de Maniobra y el Capital de Trabajo en los dos casos:


 Vistos los ejemplos, en realidad observamos que es la misma empresa, con “leves modificaciones” en su estructura financiera.

1.   ¿Porqué esos cambios?
2.   ¿Qué hemos modificado?

Los cambios se han realizado porque la información facilitada tenía una “inadecuada calidad”, es decir, no mostraba la imagen real de la situación de la empresa, por lo tanto cualquier decisión que se tomara respecto a dicha información, estaría totalmente errada.

Se han modificado algunas partidas que eran incorrectas, como ser:
a.    Las existencias, estaban sobrevaloradas desde ejercicios anteriores, por lo tanto, esto afecta directamente al patrimonio empresarial. Podría ser el caso inverso. Las existencias, suelen utilizarse para “adecuar” los resultados. Como me dijo hace muchos años, un compañero mío de docencia, existencias, en términos de los viejos contables, se le llamaba PQC (Para que cuadre).
b.    Los deudores, ya que el descuento de documentos (efectos), no se reflejaba en el balance, y, por lo tanto afecta a la deuda de corto plazo (la incrementa).
c.    La tesorería, la cuál se mostraba en negativo, cosa imposible por cierto, ya que una póliza de crédito no estaba adecuadamente registrada.
d.   Las deudas de largo plazo, no reflejaban el importe acreedor a más de un año de plazo, y, por lógica, tampoco las deudas de corto plazo. Es decir, se estaba informando que la deuda de largo era mayor que la realidad, y, por el contrario, las deudas de corto plazo se mostraban con menor importe.
e.    Los resultados, al no haber registrado las amortizaciones.

Y, no se ha continuado, porque cómo muestra de la calidad de la información económico-financiera ya se consideró suficiente, siendo muy mala, por  lo que la utilidad tal como estaba es también muy baja.

Hablemos de la información financiera. La información económico financiera, está basada en la contabilidad, y, por lo tanto, la información económico-financiera está formada por:

·  Balance o Estado patrimonial o Estado Financiero: ESTRUCTURA FINANCIERA.
·     Cuenta de Pérdidas y Ganancias ó Estado de Resultados: ESTRUCTURA ECONÓMICA
·           Memoria: Información detallada del Balance y Cta. de P y G.
·           Estado de Flujos de Efectivo
·           Estado de Patrimonio Neto

No voy a entrar aquí, en sus distintas formas: Normal, abreviado, Pymes, micro pymes… -Sino en aquello que representan. Y, para ello, debo hablar de LA CALIDAD DE LA INFORMACIÓN ECONÓMICO-FINANCIERA, o lo que es lo mismo de LA CALIDAD DE LA INFORMACIÓN CONTABLE DE LAS PYMES.

Los cambios que se han introducido en los ejemplos anteriores, devienen del ajuste realizado a la información contable facilitada, ya que su calidad no era la adecuada, y, no presentaban la situación financiera, en este caso, real de la empresa.

¿Por qué la calidad de la información contable no es adecuada ni de buena calidad?

 Pues, por las mismas razones que indicaba al inicio de este escrito:

¡Falta de profesionalidad!, Falta de profesionalidad en las empresas, que delegan -en realidad, el término correcto sería abdican- su contabilidad en agentes externos, los cuáles se basan en los datos que se les facilitan, o incluso, ellos aconsejan como “cocinar” dichos datos; ¿porque falta de profesionalidad?, porque el empresario, tiene la obligación legal de disponer de una correcta administración de su negocio, y al darle poca o nula importancia a la contabilidad como sistema de información para la toma de decisiones en su empresa, no está cumpliendo con su obligación.

Por lo tanto, está eludiendo su responsabilidad legal y social, ya que dicha información es pública, y, en base a ella se suponen que terceros ajenos a la empresa, toman sus propias decisiones: bancos, proveedores, clientes, etc.

Falta de profesionalidad de las administraciones públicas, que tienen la obligación de velar por la transparencia, más allá del efecto recaudación.

En realidad, si profundizamos más en el tema, la causa del problema está en varios estamentos, y, cada uno tiene su propia responsabilidad, pero, los administradores de las sociedades, tienen la responsabilidad que le otorga la ley, y de ésta, es difícil de soslayar.

Mientras las cosas iban bien, con unos estados financieros “apañaditos”, todo el mundo hacía como si se los creyera, y, se tenían dudas, simplemente se solucionaba con AVALES PERSONALES DEL EMPRESARIO Y SU FAMILIA.

Decía  al principio, que nada volverá a ser igual, y, en este apartado, tampoco volverá a ser igual. Por lo tanto, las empresas deben esmerarse, no solo en gestionarse muy bien, sino que deberán demostrarlo a través de sus cuentas, es decir, a través de sus Estados Financieros, caso contrario, ni con Avales se logrará obtener financiación de bancos, de clientes, etc.

Una información económico-financiera veraz, creíble, bien estructurada, bien explicada, es el principio de algo fundamental para  competir, obtener financiación, etc., porque le dará CREDIBILIDAD.

Aquella empresa que así no lo considere, su supervivencia a medio plazo estará en peligro.
El empresario debe comprender que, esa obligación legal y social, no es solo para cumplir las normas legales en su aspecto formal, sino que constituye una valiosa herramienta de gestión de su empresa y de su toma de decisiones. No puede “delegar” esa función, sí puede delegar la tarea, pero no el objetivo de disponer de una información económico-financiera que representa la imagen fiel de su organización. Si no lo hace, no estará “delegando”, sino que estará haciendo DEJACIÓN DE SUS FUNCIONES COMO EMPRESARIO, y, posiblemente, incumpliendo la ley, lo que le puede llevar al delito contable.

Este punto que, también parece ser parte del nuevo paradigma, es tan viejo como el mundo… ¡Hay que disponer de una buena contabilidad y utilizarla para la mejora de la gestión y de las decisiones de la empresa! Lo extraño, es que esto siempre fue así… y no se le ha dedicado ni tiempo, ni preocupación, ni recursos… ¿para qué, si el gestor lo lleva todo?

Aquí, quiero hacer mención también a los asesores contables, tributarios, financieros, etc., cuya responsabilidad también es grande en estos temas, y hacer un llamamiento a la responsabilidad y profesionalidad que se les supone.

Si volvemos a nuestro caso, podemos ver que, después de los ajustes realizados, pasamos de una empresa solvente, fondo de maniobra positivo y un endeudamiento total alto, pero soportable, y uno de corto más que razonable, además de una capitalización, que si bien no es para estar muy conforme, también se puede considerar razonable.  Y, así se puede ver en el gráfico.

Pero, todo esto se desvanece, como la niebla cuándo sale el sol…

Dónde todo parecía razonable, ahora nos encontramos con una empresa:

1.   No solvente.
2.   No capitalizada
3.   Altísimo endeudamiento (insoportable)
4.   Altísimo endeudamiento de corto plazo (insoportable)
5.   Resultados negativos.

Si la empresa tenía grandes tensiones de tesorería, es por alguna razón, pero su balance (estructura financiera) no lo demostraba, porque dicha información era de bajisima calidad…

Y, ¿ahora que harán? ¿Aceptarán la propuesta que le han realizado?

¿El problema es actual, provocado por la crisis?

¿Cuál es la solución razonable?

Sobre las dos primeras preguntas, no puedo responder… Sobre las demás, sí puedo y, además lo haré.

¿El problema es actual, provocado por la crisis?

No, este problema, a esta empresa y a muchas más, les viene de muy lejos… desde siempre, me atrevo a aseverar. Es el ejemplo típico: muy baja capitalización, financiación bancaria para todo, inversiones de largo plazo financiadas con recursos de corto plazo… falta de control de la gestión, información económico-financiera para cubrir el expediente legal (mercantil y fiscal). Durante años se ha estado financiando capital de trabajo, y, posiblemente inversiones en activo fijo, con fondos de corto plazo (propio y ajeno), drenando liquidez en forma constante, confiados en que al final, si necesito liquidez, “papá banco me dará una póliza”.

¡Se acabó! Se acabó, no sé si para siempre, pero sí, para muchos años… con esa mentalidad y estrategia, estas empresas están abocadas a la liquidación y cierre, ni siquiera podrán solicitar concurso de acreedores, y, sus administradores, corren el riesgo que se les impute una administración, como mínimo negligente…

¿Cuál es la solución razonable?

Para nuestro caso, la solución,  pasaría por:

1.   Capitalizar el préstamo de socios.
2.   Reestructuración total de su deuda financiera de corto a largo plazo.
3. Control de gestión rigurosísimo, sobre todo en costes: financieros y no financieros.
4.   Evaluación real de su capacidad productiva y optimización de la misma.
5.   Planificación del capital de trabajo necesario en función de su expectativa de negocio y, dotarle de la financiación adecuada a l.p.

(Nota: partimos de la base, que dicha empresa tiene mercado)

Y, aun así, tengo muchas dudas sobre si serán suficientes dichas medidas. A mi entender, habría que capitalizar aún más la empresa, aunque para ello, necesitaríamos más información.


3.   CONCLUSIONES:

I.            NUEVO PARADIGMA:

1.   Se acabó la financiación al uso, que se disponía hasta hace pocos años.
2.   Hay que capitalizar a las pymes y reestructurar sus deudas, con el fin de pagar mucho menos gasto financiero, pero sobre todo para tener flexibilidad y margen de maniobra para dedicarse al corazón del negocio y no a apagar fuegos cada día, porque no hay liquidez.

3.   Pasar de una información contable, de estar por casa, y sin darle importancia, a una información contable, dónde el órgano de administración esté vigilante (ya que es el único responsable de ella), que les permita tomar decisiones controladas y en base a información de calidad.
4. Rodearse de personas que tengan la experiencia y los conocimientos adecuados para dirigir financieramente a la empresa (internas o externas), caso contrario, la desaparición está totalmente asegurada.
5.   Mejorar la formación y profesionalidad de los asesores, para que actúen como tales, y le añadan valor a la empresa, a través de sus servicios.


II.         “VIEJA” ORTODOXIA:

Cuándo digo “vieja” es para oponer este término al de “nuevo paradigma”. Hace muchos, muchos años, la ortodoxia financiera nos decía (y así me lo enseñaron a mí en la universidad y en la vida), que:

1.   Las empresas tienen que estar dotadas de un capital adecuado a su volumen, pero también, en función del criterio de riesgo que la empresa tenga en cuánto a su pasivo.
2.  Las inversiones en activos fijos deben financiarse SIEMPRE con fondos de largo plazo (propios y ajenos).
3.   Debe planificarse el capital de trabajo de la empresa, el actual y el esperado, para poder dotar a la empresa de la financiación adecuada.
4.   El capital de trabajo (Activo Circulante de Explotación – Pasivo Circulante de Explotación) ó capital circulante neto DEBE FINANCIARSE SIEMPRE CON FONDOS DE LARGO PLAZO (propios y ajenos)
5. Deben controlarse y controlarse en forma continua y diaria, todos los componentes del Capital de Trabajo, a saber:

5.1.  Fijar existencias mínimas para mantener el servicio al cliente adecuado, y, controlarlas a través de sistemas de gestión de existencias. Con ello, conseguirá comprar cuándo corresponda y la cantidad adecuada a cada momento, manteniendo una existencia mínima, que conlleva una inversión muy controlada y por lo tanto menor necesidad de financiación.
5.2.     Establecer políticas de crédito a clientes, analizando el riesgo del cliente (a quién le vendemos y porqué le vendemos), estableciendo plazos de cobro razonables, pero sobre todo, gestionando ese cobro de una forma eficiente. Esto implica, plazo, medio de cobro, gestión bancaria (banca electrónica), procedimientos administrativos, agilidad, etc.
5.3.    Establecer una política de tesorería adecuada, lo que los “viejos profesores” llamábamos “encaje mínimo”, o liquidez mínima permanente, que no significa tener dinero ocioso, sino capacidad para disponer de esa liquidez.
5.4.   Establecer una política de compras, seleccionando proveedores, acordando condiciones de pago, plazo, descuentos, etc., siendo muy riguroso en el cumplimiento de dichas condiciones, pero también en la exigencia en el cumplimiento de proveedores. Sabemos que, cuánto mayor plazo tengamos para pagar, mayor financiación espontánea  estamos obteniendo para nuestras inversiones en circulante. El límite está en la ley de morosidad (plazos de cobro-pago).
5.5. Lo mismo para acreedores, salvo los institucionales, cuya negociación es nula prácticamente, pero a los cuáles hay que tener en cuenta en esa planificación y control del capital de trabajo o capital circulante.

6.   Debe controlarse el riesgo, a través del binomio Rentabilidad vs. Liquidez, lo que significa a definir una política financiera en función del riesgo que se quiera asumir respecto, sobre todo a la financiación de la empresa.
7.   El endeudamiento, debe limitarse, en razón del criterio de riesgo, pero aun siendo una empresa propensa al riesgo, debe fijar objetivos muy claros respecto a su nivel y a su volumen. Trabaje con pocas entidades financieras, que le permitan tener un cierto poder de negociación y poco gasto administrativo.
8.   La empresa debe disponer de personas profesionales que sean capaces de gestionar financieramente la empresa, a través de sus conocimientos y su experiencia (internas o externas). Una dirección financiera adecuada es indispensable para cualquier tipo de empresas, indistintamente si está desarrollada por un profesional interno, externo o por la propia gerencia (si no distorsiona sus funciones como gerente), pero debe ser un profesional de la administración financiera.
9.   Y, por último, hacer un planteamiento o mejor aún, lanzar un reto como pregunta: ¿No habrá llegado la hora, que haya profesionales que certifiquen las cuentas anuales de aquellas empresas, que no estén obligadas a auditarse? Esto ya sucede en muchos países, ¿por qué no en el nuestro?

Quiero dejar claro que, en caso de hacer todo lo indicado, una empresa no pueda llegar a desaparecer también, pero, ya será por otras causas (producto, mercado, servicio, etc.).  Al final, lo que buscamos con todo esto, es reducir el riesgo, controlando todas aquellas variables que son controlables. Reducimos incertidumbre, tomamos mejores decisiones, reducimos riesgo, y, por lo general mejoramos nuestra rentabilidad.

¿Nuevo paradigma? No, el paradigma no se ha movido, lo que se ha movido es el criterio de las empresas españolas, no ahora, sino desde siempre, respecto al criterio general –LA ORTODOXIA FINANCIERA-, ya que su estructura, históricamente ha sido y sigue siendo muy débil.

¿La solución?

¡VOLVER A LA ORTODOXIA FINANCIERA!, da igual como le llamemos… nuevo o viejo paradigma, pero, ¡paradigma adecuado al fin y al cabo!

Para poner en marcha dicho paradigma, hay que cambiar, cambiar mucho… ¡HAY QUE CAMBIAR LA CULTURA EMPRESARIAL!, por ello debemos ¡HABLAR DE CULTURA PRIMERO Y LUEGO DE FINANZAS!

Jmci / Octubre 2012