20 de abril de 2012

CARTAS… Aquellas cartas

Hace tiempo que el tema rondaba… De alguna forma, al encender el ordenador y e ir a ver el correo, el pensamiento sobre las cartas aparecía claro, diáfano… pero, no sabía adónde me llevaría. Recordaba, recordaba momentos, cartas que iban y venían…
Y, hace un par de días, apareció de pronto en ese pensamiento una vieja canción, canción de aquellos tiempos, dónde la carta era de uso corriente… de aquella época, en la que uno enviaba y recibía cartas con bastante asiduidad…
“A veces llegan cartas con sabor amargo, con sabor a lágrimas
A veces llegan cartas con olor a espinas que no son románticas…

Cartas de amor, cartas de alegría, de tristeza… cartas que compartían vida con vida, sentimientos… Cartas que ya no se escriben… cartas que ya no transmiten todo aquello, que nos hacía esperar aquella carta que nos traería las noticias de alguien a quién queríamos…

Uno, que comenzó a escribir cartas desde temprana edad; aún recuerdo aquella primera carta dirigida a mi amigo Moncho; era hacia finales de marzo del año 66, desde Vigo, el día antes de embarcar rumbo a Buenos Aires.

Una carta descriptiva (el asombro ante el tranvía, el ascensor del hotel, el puerto, el barco en el que iba a pasar 15 ó 16 días, la ciudad en sí…). Una carta alegre, que intentaba explicar la emoción por la aventura que estaba emprendiendo aquél niño de 11 años. Una carta triste, por lo que dejaba atrás: casa, parte de la familia, amigos, escuela…
Las cartas, las cartas fueron mi salvación, sobre todo en aquellos primeros años en una nueva ciudad, en un nuevo entorno, completamente diferente…  

Las cartas, sobre todo para las personas tímidas, permitían decir todo aquello, que verbalmente era mucho más difícil…

“Son cartas que te dicen que al estar tan lejos todo es diferente
Son cartas que te hablan de que en la distancia el amor se muere
A veces llegan cartas que te hieren dentro, dentro de tu alma”

A partir de ahí, comenzó mi “carrera epistolar”, ingente, constante y periódica… En esa carrera, tuvo mucho que ver,-prácticamente todo- mi prima Mabel, a la que luego se sumaría, la que más tarde sería mi prima Alicia, que me incentivaron y ayudaron a entrar en ese mundo apasionante.
Amistades, Familia y Amores fueron mis destinatarios durante mucho tiempo. Aunque, curiosamente, mi mayor intercambio epistolar ha sido con mujeres…, ya que era muy fácil escribir para y con ellas… y con ellas, aprendí muchísimo de emociones, sentimientos y de la vida… ¡Gracias!
 “A veces llegan cartas con sabor a gloria, llenas de esperanza
A veces llegan cartas con olor a rosas que sí, son fantásticas”

Uno que es heredero de una tradición epistolar de los siglos XIX y XX, consideraba las cartas como algo muy normal y habitual, sobre todo cuando el teléfono era escaso o era caro, sobre todo en llamadas a media y larga distancia, además de tener que esperar horas para obtener la “conferencia”
Cuánto sentimiento, cuántas emociones no habremos transmitido en esa correspondencia escrita durante años…

A medida que el teléfono se fue generalizando, y la vida nos iba exigiendo nuevos retos, la carta fue descendiendo en intensidad, hasta casi desaparecer al día de hoy…
Aquella emoción al escribir, enviar, y sobre todo esperar la respuesta, ha desaparecido. La misma emoción, que se tenía, al llegar a casa, abrir el sobre, y buscar un sitio tranquilo, para deleitarnos con la respuesta, y los nuevos temas que aparecían, que lograban encadenar, una especie de historia interminable.

Podría aventurarse que, el correo electrónico, ha reemplazado a la correspondencia escrita, pero su inmediatez y hasta su lenguaje, lo hacen diferente…
Quiero hacer también una mención especial a la correspondencia comercial, de la cual también soy deudor y tributario al mismo tiempo…
Hoy, apenas se ven cartas comerciales, con una redacción adecuada, con formato estructurado, con estilo…

¡Cuánto se aprende escribiendo y leyendo cartas!  

¡Cuánto menos sabríamos de la historia de la humanidad y de nosotros mismos, sin las cartas!

Uno que ha escrito cientos de cartas, y ha recibido otras tantas, de las que guardo gran parte, cree que la escritura epistolar, es/era una magnífica forma de expresar, todo aquello que se siente, ayudando además a pensar, y a hilvanar esos pensamientos en un papel…

¿Cuántos Te amo, Te extraño… no se habrán escrito?

¿Cuánto AMOR, PASIÓN, NOSTALGIA, no se habrán escrito  en un papel de carta?
¿Cuántas lágrimas, de tristeza, de pasión, de amor no correspondido, de desamor y de amor, no se habrán escrito en ese papel?
¿Cuántos besos y abrazos se habrán enviado? ¿Cuánta ternura no se ha volcado en aquél papel de cartas de antaño?
Cartas, muchas perdidas, en distintas mudanzas, que como los tiempos idos,muchas de ellas han quedado extraviadas en el pasado...olvidadas en un cajón, o guardadas en el fondo de alguna caja, como si fuera un tesoro, atadas con una cinta, como queriendo abrazar a aquél o aquella que las ha escrito...

Cartas que todavía guardan el perfume de quién las ha escrito... Cartas... Cartas...

Sin embargo, otras, que se habían perdido en ese tiempo ido, se han recuperado y cobrado vida por el azar que forma parte de nuestro recorrido...

Cartas que anunciaban vida... Cartas que anunciaban muerte...

Siempre me he preguntado, como sería la cara y la reacción de alguien, al recibir aquella carta que está esperando, aquella que le anuncia el nacimiento de un hijo... A veces me he imaginado, cuál fue la cara que puso mi padre, cuándo recibió aquella carta, en la cuál mi madre le informaba de mi nacimiento... 

Pero, también guardo en mi memoria, a través de la transmisión oral de mi familia, el tremendo dolor de esa familia, cuándo mi abuela materna, le entregan una carta, y la lleva en el bolsillo hasta mi casa, una carta de mi padre, que ella muy alegre le entrega a su marido -mi abuelo-, pensando, que era el anuncio que él -mi padre- o alguno de sus dos hijos, volvía a casa pronto...

Esa carta, aquella carta, era portadora de noticias de muerte... de la muerte de su hijo -mi tío-, que en su día libre, se fue con sus amigos al mar... a aquél mar que lo reclamó para la eternidad..., en aquella lejana Venezuela de entonces... Aquella carta, llegó el día de la fiesta de mi aldea... 

Ella -mi abuela- llevó en sus bolsillos aquella carta de muerte, la muerte de su hijo... y, simplemente, la razón de no abrirla, en aquella época era muy explicable: ¡no sabía leer!

Cartas que comunicaban dicha y alegría... Cartas que anunciaban muerte y dolor... Cartas, Cartas... 

Hoy, que la correspondencia epistolar, prácticamente está desaparecida, uno se encuentra, como aquél personaje de García Márquez, en “El coronel no tiene quien le escriba”, que cada día bajaba al muelle, para ver si había llegado alguna carta… El muelle,-el buzón- dónde solo llegan facturas o folletos publicitarios… El buzón electrónico, donde la brevedad y la forma de lo escrito, hace que uno sienta nostalgia de aquellas cartas, largas y profusas en hechos, descripciones, sentimientos, detalles…

Fueron, las cartas, el único vínculo y la única manera de tener noticias de los seres amados, que estaban lejos, que han tenido las personas, y además disponer de información de lo que ocurría en otras partes del mundo lejano… pero también, en aquél mundo, que siendo cercano en la distancia, se convertía en lejano, por las dificultades de traslado de uno a otro sitio…

Son cartas que te dicen que regreses pronto, que desean verte
Son cartas que te hablan de que en la distancia el cariño crece
A veces llegan cartas que te dan la vida, que te dan la calma

Fue, la forma de mantener la llama de la esperanza, del amor, del recuerdo de todos aquellos seres queridos que se habían tenido que ir de su casa, de su aldea, de su pueblo o de su país; esposas, padres, hijos y el resto de la familia esperaban ansiosos noticias de cada uno de ellos…
¡Con que anhelo se esperaba aquella carta y con cuánta esperanza se abría el sobre, de aquél papel que llegaba de allende los mares, de cualquier país o de cualquier ciudad!
¡Aquella foto que acompañaba a la carta, escrita con esfuerzo muchas veces e, incluso, muchas de ellas se habían hecho escribir, y que daba fe que uno, el que escribía, estaba bien!

Pero, ¡seguía sin decir cuándo volvería a casa!
Aquél encabezamiento tan típico que decía, más o menos así:

“Mi querido padre / esposa/ hijo/a: Espero que al recibo de la presente, se / te encuentre/s bien de salud, quedando la mía también bien, gracias a Dios…”

Cartas que tranquilizaban, cartas que inquietaban, cartas con lágrimas derramadas que producían otras lágrimas… cartas que engañaban… cartas que prometían y que nunca cumplían…
Cartas de amor, a la persona amada, para expresarle todo aquello que no se era capaz de hacerse personalmente… Cartas de discusión, que emanaban celos, inquietudes, desamores e inclusive acusaciones… Cartas de reconciliación, cartas que pedían perdón… cartas de arrepentimiento… cartas que invitaban a citas a escondidas… Cartas de amantes… Cartas de adolescentes, de jóvenes, maduros y mayores...Cartas… Cartas…
Cartas cursis, cartas barrocas, cartas apasionadas… cartas que hemos escrito… cartas que hemos recibido… cartas incomprendidas…
Cartas de AMOR… cartas de AMISTAD… cartas de CARIÑO, TERNURA… cartas de enfermedad y muerte… Cartas de ESPERANZA
Cartas escritas y nunca enviadas… Cartas olvidadas en un cajón, en un libro o en algún cuaderno, que deberíamos haber enviado… Cartas que no se enviaron, por miedo, por orgullo… por amor…!

“Son cartas que te dicen que regreses pronto, que desean verte
Son cartas que te hablan de que en la distancia el cariño crece”

A veces llegaban cartas que te daban la vida, que te daban la calma
A veces no llegaban cartas… A veces no llegaron nunca… Son cartas que te podían dar la vida… Son cartas que te podían dar la calma…

¿Dónde se han quedado aquellas cartas? Se las llevó el viento, la rapidez constante, las prisas, siempre tenemos prisa, todo tiene que ser inmediato, aquí y ahora, no queda tiempo para escribir ni para pensar, y, con ellas también ha desaparecido una forma de vida… ¿Nostalgia de un tiempo ido?

Posiblemente, pero aún así, creo que deberíamos volver a escribir cartas, aunque ahora ya no utilicemos ni papel ni pluma…

¡Son aquellas Cartas, que nunca volverán!

Barcelona, 19 de abril de 2012

P.D.: La canción era/es cantada por Julio Iglesias

10 de abril de 2012

DIRIGIENDO (II)


(EL COMPORTAMIENTO DEL DIRECTIVO ANTE LOS PROBLEMAS ACTUALES EN EL ENTORNO DE LA EMPRESA)


Terminaba en la primera parte (DIRIGIENDO (I)), con los siguientes párrafos:

Si esto es así, y no hay porqué dudarlo, la empresa sólo sería excelente, cuándo transmite a la sociedad dichos valores, dónde las personas: clientes, empleados, proveedores, etc. se sientan parte de la misma, respetados y dignificados.

Sigue diciendo Marina: “el sentimiento adecuado a la dignidad es el cuidado. Todo lo valioso, lo bueno, lo bello, merece de nosotros esa actitud atenta, respetuosa, que no se contenta con no dañar, sino que quiere promover su existencia. La cultura actual, está promoviendo la trivialización de las relaciones que va unida a la superficialización de las personas. Vivimos de simulacros de sentimientos, más que de los sentimientos”

¿QUÉ DEBE GESTIONAR EL DIRECTIVO ACTUAL?

¿DEBERÍA GESTIONAR EMOCIONES?, Si así fuera, ¿cuáles?

Continuación:


En la empresa, podemos encontrar dos tipos de emociones:

El sentido o sentimiento de pertenencia, y

El miedo, el miedo al rechazo, al fracaso.

El sentimiento de pertenencia es inherente al ser humano. Y esto, tampoco es nada nuevo.

El sentimiento de pertenencia genera ilusión, compartir objetivos, y por lo tanto asumir como propio una idea o un proyecto, etc.

Hace años cuándo tenía la responsabilidad de dirigir una empresa, se puso en marcha un proyecto muy importante para la misma. En ese proyecto, tuve la suerte de tener la colaboración de todas las personas que integraban la empresa, y cuándo se hizo realidad, recuerdo que se lo resumí con la siguiente frase:

“Primero fue un sueño, luego una idea, más tarde un proyecto y hoy es una realidad, a la cuál se ha llegado gracias al esfuerzo de TODOS”

En esa reunión he visto llorar a algunos de mis colaboradores, porque para ellos era su sueño, su idea, su proyecto y su realidad. Nunca podré agradecerles el esfuerzo y la ilusión que volcaron en su trabajo, durante esos años y, por supuesto NUNCA podré olvidar aquellas personas y aquellos tiempos…

Eso es sentirse importante, valioso y respetado. En la vida de dicha empresa no se había alcanzado hasta esos momentos los resultados que se alcanzaron con esas personas. Los resultados son consecuencia habitualmente de esa pertenencia.

Los escándalos de Enron y otros, se han llevado por delante muchos mitos, pero sobre todo se ha llevado por delante a mucha gente, incluso la desaparición de alguien que había marcado todo un hito, como es el caso de Arthur Andersen. Se han caído los mitos de transparencia, perfección y creación de valor, sobre todo este último, concepto que ha llevado a acciones fraudulentas y al mal uso de los términos. La contabilidad creativa, llamada hace unos años (los del pelotazo) ingeniería financiera, vuelve a aparecer.

¿Qué es la contabilidad creativa?

Todos sabemos que una empresa no consolidada económica y financieramente, puede dar al accionista dividendos importantes a corto plazo, pero no sobrevivirá a largo plazo, ya que el alto endeudamiento y la distribución de dividendos agresiva la debilitarán en el medio plazo provocando su descapitalización, lo que la puede llevar a su desaparición.

De Contabilidad Creativa, se han escrito libros y artículos sobre la misma. La contabilidad creativa bien entendida está basada en la interpretación y aplicación de las normas y principios de contabilidad generalmente aceptados, pero SIEMPRE respetando la legislación vigente y el principio ético de toda empresa y de todo profesional que se dedique a estos quehaceres.

Sin embargo, la contabilidad creativa, entendida como tergiversación de los datos contables, simplemente “cocinando” tal como se entendía en el argot contable de mis épocas de estudiante, no es otra cosa que distorsión o falseamiento  de esos datos contables con un fin ilícito, es decir vulnerar la legislación (fiscal, mercantil, etc.), perjudicando a los accionistas, clientes, proveedores y el estado; es decir produciendo perjuicio social, ya que daña a terceros que actúan de buena fe (inversores potenciales, accionistas, proveedores, clientes, empleados, etc.)

Esto siempre se ha dado, porque en todos los sectores y en todas las profesiones existen personas capaces de traspasar la línea que marca la ética y la ley. Que esto sucediera en un país como el nuestro, con baja o escasa cultura contable (no hay que olvidarse que nuestra obligación de presentar cuentas anuales públicas, data del año 1990), y sobre todo en las pequeñas y medianas empresas, no le hubiera extrañado a nadie. Empresas con Direcciones con nula cultura contable-financiera, y cuyo objetivo básico de la contabilidad creen que es la presentación del impuesto de sociedades y pagar lo menos posible, que además no tienen obligación alguna de estar supervisados por profesionales independientes, y cuya responsabilidad social como administradores, la gran mayoría de ellas desconocían y desconocen, no sería extraño que pasaran por situaciones complicadas y que en muchos casos desaparecieran. Pero que esto ocurra en los Estados Unidos de América, país con amplia cultura contable (heredada de los británicos), con unas normas y principios contables de los más avanzados, ya es extrañísimo, pero que además ocurra en grandes corporaciones (ENRON, WORDL COM, XEROX, ETC.), avalados y como mucho mirando para otro lado por algunas de las principales compañías auditoras del mundo, en las cuales nos hemos querido reflejar siempre los profesionales, ya supera todo lo que cualquier imaginación más grande pudiera plantearse.

Y esto me ha traído a la memoria, algo que he leído hace tiempo, que repito cada vez que puedo, y que por desgracia no recuerdo dónde, que decía:

CUENTAN DE UN MERCADER QUE, DESEANDO SABER CUÁNTO ERAN DOS MÁS DOS, PREGUNTÓ A UN CONTABLE PARA QUE LE AYUDARA A CONOCER LA RESPUESTA.

EL CONTABLE SE LE ACERCÓ Y, DESPUÉS DE COMPROBAR QUE NADIE LES PODÍA OIR, LE MURMURÓ AL OÍDO: ¿UD. CUÁNTO QUIERE QUE SEA?


Esto es una magnífica definición de Contabilidad Creativa, aplicada por las corporaciones antes citadas, entre otras.

Los gurús de creación de valor, así como tantos otros, lo que han venido haciendo es generar literatura tipo best seller, pero para empresas, con grandes campañas de publicidad, cuyos únicos beneficiados han sido las editoriales que les publicaban y ellos mismos, además de compañías y bancos de inversión con intereses en las empresas que los mismos aconsejaban a accionistas de buena fe que invirtieran sus fondos. Podríamos incorporar en este grupo a las agencias de calificación, a los grandes fondos, a las entidades bancarias que han creado una burbuja financiera brutal…

También recuerdo, como Tom Peters explicaba cómo se escribió “En busca de la Excelencia”; y, resultaba patético, además trataba de explicar que ahora las cosas (se entiende la preparación de otros libros) las hace con metodología científica y no como aquello que prácticamente fue una broma, una broma que se convirtió en best seller, y a él lo catapultó hacia el cielo de los grandes “gurús” del management internacional.

Este es el sistema en el que estamos. Esta es la cultura de la eficacia, dónde aún el fin justifica los medios. Y esta cultura, es decir esta forma de dirigir corresponde a directivos más del siglo XIX, más que del XXI.

Es el esquema tradicional, y tal como dice José Manuel Casado González en Management español: los mejores textos, “los jefes suelen estar obsesionados con saberlo y controlarlo todo, y son los únicos que parecen estar en posesión de la verdad, su verdad, y cuándo un colaborador les aporta algo o se atreve a corregirles –si es que se atreve- no oyen lo que deben oír, sino lo que quieren”.


2.4 ¿Es este el comportamiento que debe tener el Directivo Actual?

Y sigue diciendo José Manuel Casado: “el viejo paradigma del “ordeno y mando” sustentado sobre el dogma organizativo de que unos piensan y otros ejecutan, está agotado, aunque muchos de nuestras organizaciones estén aún llenas de caducas normas de control y reporting innecesarios”.

¿ES VÁLIDO EL PARADIGMA DE: ¡TODOS PIENSAN, TODOS HACEN!?

¿CÓMO LOGRARLO?


Desde diversos foros, se está pidiendo mayor compromiso social por parte de las empresas, mayor comportamiento ético, mayor humanismo; y hay quién asegura que aquellas organizaciones que no lo tengan serán expulsadas del mercado. Realmente, en la época actual, ya quedan pocas, ya que muchas ya han sido expulsadas por el comportamiento de esos directivos de la especulación…

Ya en el 2003, se empezaba a vislumbrar algo de eso. Así, Zara dio de baja en ese año, a 180 proveedores en todo el mundo, aduciendo razones de carácter ético-social.

¿QUIÉN DEBE LLEVAR ADELANTE ESE COMPORTAMIENTO SOCIAL DE LAS ORGANIZACIONES?

¿VAMOS CAMINO DE EMPRESAS MÁS HUMANAS?

¿DEBERÍAMOS IR HACIA ESE CAMINO?
Decía al inicio de ésta exposición, que si buceáramos en la historia, posiblemente encontraríamos mucho que hoy es de rabiosa actualidad. Si nos adentramos ligeramente en la Grecia antigua, (creo que en todas las universidades y escuelas de negocios, debería ser obligatorio leer a los clásicos griegos y romanos) encontraríamos que:

  • Los presocráticos buscaban en el mundo y no en los astros o en el espíritu el porqué de las cosas.
  • Platón se ha servido de su gran inteligencia para descubrirnos la grandeza de los humanos. 
  • Aristóteles nos enseñó a construir nuestro bagaje intelectual con realismo. 
  • Pericles expresa en sus discursos fúnebres, contenidos de moral pública. 
  • Sófocles, nos muestra en sus tragedias la capacidad heroica del hombre ante su destino.

Podemos y debemos aprender mucho de la historia, como mínimo para no cometer errores ya cometidos en tiempos pasados.

También comentaba al inicio, que estamos ante la cultura de la inmediatez.

Todo es para ayer. Todo parece urgente. Todo parece necesario reinventarlo, porque nada de lo vivido parece ser que es útil.

Aristóteles ya proclamaba que la prudencia no trata solo de lo universal, sino que ha de conocer lo singular. ¡LO URGENTE, AHORA ES ESPERAR!

Parece que el Olvido es nuestro pan de cada día. Peter Drucker dijo, que había que APRENDER a DESAPRENDER, pero en ningún momento creo que esto haya que llevarlo a no mirar hacia atrás y olvidarnos de nuestra propia historia. Aquél que no conoce o se olvida de la historia corre el riesgo de repetirla.

Y así, volviendo a los clásicos, podemos recrear el mito de Lete, el OLVIDO. Lete dio nombre a la fuente del olvido, de la que al llegar al infierno, eran obligados a beber los condenados para cancelar el ayer.

Según Platón, de esa misma fuente bebían quiénes volvían a la vida, para borrar de su memoria lo contemplado en el mundo subterráneo.

Sin embargo, como los griegos (los antiguos, no los modernos) eran muy sabios, también nos dieron la otra cara de la moneda. Y así nos dicen que Lete era hermano de la muerte y del sueño, y así quiénes se empeñan en ignorar su pasado caen en manos de una o del otro.

Así cerca del oráculo de Trofonio, en Lebadea (Beocia), brotó otra fuente, la de la Memoria (Mnemosine). Sólo quienes aspiran a entender sus días con la luz de lo vivido por otros, y así iluminar el futuro, se atreven a beber de esa segunda fuente.


2.5. ¿Debe el Directivo olvidarse del pasado?

Así como el comportamiento ético, transparente y el respeto por los demás deberían ser valores fundamentales del directivo, no quisiera olvidarme de la Formación, aunque personalmente prefiera llamarle EDUCACIÓN.

La EDUCACIÓN debería ser permanente y OBLIGATORIA para el propio directivo y para las personas de una organización.

Se buscan, generalmente, soluciones inmediatas. No interesan los porqué, sino los como.

Pareciera que los primeros nos hacen perder tiempo, y si no se considera el conocimiento las sociedades tienden a degenerarse con el tiempo.

Debemos considerar aquél antiguo axioma: Teoría sin práctica, utopía; práctica sin teoría, rutina.

La actitud ante el trabajo: antes se valoraba la obra bien hecha. Hoy todo se desecha, todo es perecedero. Algún estudio arrojaba unos datos estremecedores: el primer interés mostrado por los adolescentes en la elección de su trabajo, por no decir el único, es ¿CUÁNTO SE GANA? Y, hasta no hace mucho tiempo y aún hoy, a pesar de la crisis galopante y el desempleo atroz, llegaba y llega alguna persona con esa pregunta básica e inicial.

Esto exige un cambio de mentalidad, y sobre todo incorporar con más fuerza LA EDUCACIÓN como clave en el comportamiento y las funciones del directivo, ya que habrá que educar en el rigor y la actitud hacia el trabajo bien hecho, que no es otra cosa que el respeto hacia las demás personas, hacia si mismo, y la satisfacción de la obra bien realizada. Pero también estar educándose a sí mismo (formándose) cada día. El directivo debe ser un estudiante y un profesor permanente. Ahora, está surgiendo una especie de pamplina por ahí en determinados medios, como es aquello que, en la escuela ya se debe estar formando a los emprendedores. Antes de eso, la Escuela debe formar y educar en valores como personas, junto con la familia, y además preparar a niños y a jóvenes a considerar el valor del trabajo bien hecho, sea el que sea.

Ello implica, tener unas relaciones con las personas de la organización basadas más en las relaciones personales (EMOCIONES) que en la razón. Y SOBRE TODO NO OLVIDAR NUNCA QUE LAS PERSONAS NO ESTÁN AL SERVICIO DEL DIRECTIVO, Y QUE EL AQUÍ Y AHORA NO PUEDE SER HABITUAL, NI DISTORSIONAR E INTERRUMPIR CONSTANTEMENTE LA LABOR DE LAS MISMAS.

Lo que significa RESPETAR a los demás y VALORARLOS. Y, también significa que las relaciones basadas en las emociones, no es la improvisación ni hacer ni decir, lo primero que al directivo se le ocurra, es lo que he denominado dirigir con las tripas, dónde más que las emociones lo que manejan este tipo de personas es “el rapto momentáneo”, dónde el pensamiento desaparece y aparecen “las tripas”, la visceralidad…

Si aceptamos la idea, que se cuestiona la pérdida de valores, eso significa que las personas quieren participar de los valores de la organización, y que se le reconozca su aportación a dicha organización.

 Por lo tanto, eso significa que la alternativa única de la optimización y el máximo resultado así cómo que, el mecanismo de motivación sea el sistema de premio y castigo, se demuestra cómo inadecuado e inviable.

Daniel Goleman, en “El líder resonante crea más”, descalifica el mundo del ejecutivo duro y agresivo y apuesta por el liderazgo basado en las emociones, y “considera que los grandes líderes son personas que saben manejar las emociones”, y que la misión principal del líder no es otra que la “de motivar, guiar, inspirar, escuchar, persuadir y alertar la resonancia, es decir conseguir la sintonía del grupo.

Sin embargo, quiero hacer un alto aquí, y plantearos varias preguntas:

2.6 ¿Un directivo es un líder? ¿Debe serlo?

¿Son directivos o dirigentes?


Hemos estado hablando de cultura, y a veces nos olvidamos de ella. En una reunión con gerentes de pymes, mantenida hace unos años por un buen amigo, consultor en recursos humanos (Juan Carlos Jiménez), salieron a relucir estas respuestas:

“Lo que piensan los encargados
Lo que piensan los trabajadores
Lo que pienso yo como gerente, que debe ser la empresa
El conjunto de conocimientos y experiencias del personal
La manera en que los empleados sienten la empresa
El sentido que se le da a las cosas en la empresa
Las creencias, las actitudes, los comportamientos de la gente...

Y uno de los asistentes dijo: Todo lo anterior, agitado dentro de una coctelera, a la temperatura ambiente, y servido al cliente en una copa.

La coctelera era la empresa, la agitación la dinámica del trabajo del día a día, la temperatura ambiente eran las singularidades y coyunturas de cada momento empresarial, la copa y su contenido era “el espíritu que garantiza el producto o servicio final que recibe el cliente”

Que pasa cuándo no conocemos bien los ingredientes del cóctel? ¿Coctelera grande o pequeña?
¿Qué pasa cuando no se mezclan bien los sabores?
¿Con o sin alcohol?
¿Qué sabor prefiere el cliente?
¿Es el que tiene nuestro cóctel?
¿Quién agita la coctelera?

Y añade, que el punto de partida esencial, antes de otros muchos análisis, consiste en preguntarse CUÁLES SON LOS VALORES PREDOMINANTES EN LA ORGANIZACIÓN, DE QUE MODO RESPONDEN LAS PERSONAS Y SUS SISTEMAS DE VALORES ANTE NUESTRAS DECISIONES FORMALES, Y QUÉ REPERCUSIONES TIENE ESE MODO DE RESPONDER, SOBRE LOS RESULTADOS DE LA GESTIÓN”


Y añado:

¿QUIÉN DEBE PLANTEARSE TODO ESO?
  
¿QUÉ PENSÁIS DE LOS COMENTARIOS TÍPICOS QUE ESCUCHAMOS A VECES DE DETERMINADOS DIRECTIVOS?:

* LA GENTE NO ME SIGUE.
* LA EMPRESA SOY YO.
* SI YO NO LO HAGO, NADIE LO HACE.
* ETC.


Cuestión de detalle:

A veces todo es cuestión de pequeños detalles, que dimanan de una claridad estratégica, que puede existir como filosofía, pero que no logra relacionarse, unirse con el nivel táctico y operativo de las empresas, y así nos encontramos con situaciones como las que a continuación expongo:

  • Es el caso de un director comercial de una mediana empresa, que hace un tiempo me decía: ¡Estoy desesperado! Tengo que estar encima de todos los detalles y repetir las cosas 40 veces, para lograr que se realicen.
 Y no lo logrará, ya que el Director General de la empresa ha generado una cultura de ordeno y mando, pero solo él, de relaciones desiguales (amigos, familiares, etc.), es decir nepotismo, asimetría en dichas relaciones.

  • Otro caso es el de la cesta de navidad: Un director general recibe una cesta distinta del resto del personal, por decisión de sus directivos, para demostrarle su respeto y aprecio. El, la acepta, pero entrega en caja un cheque por la diferencia de valor entre su cesta y la del resto del personal. 
  • Otro caso es el de una dimisión a los 15 días: Un director general presenta su dimisión a los 15 días de su incorporación. El motivo, es que había aprobado una campaña de publicidad a su director comercial. El presidente del Consejo cuestiona de alguna manera su decisión, dado el poco tiempo en el cargo (está cuestionando su autoridad y su responsabilidad). Por supuesto, que el Presidente no la aceptó, porqué se dio cuenta, que tenía ante él una persona decidida y que asumía sus responsabilidades desde el primer momento. 
  • Otro caso es el de aquél directivo que le pide a su asesor una reunión con su esposa y él, para que le explique las razones de su dedicación a la empresa, ya que su esposa no lo entendía. 
  • Otro caso es el de la renuncia del administrador de la empresa, porqué no se entendía con su hijo, que en aquél momento era Director de Producción. 
  • Otro caso es el de aquél Director General, que convocaba las reuniones con sus directivos a las 6 de la tarde, hora de salida, porqué él venía del gimnasio o del golf. 
  • Otro caso es el de los dos Consejeros Delegados, con enfrentamiento total y visceral, por la pérdida de confianza mutua, creando dos bandos en la empresa, que en la práctica se traducía en la existencia de 2 organizaciones. 
  • Otro caso es el de aquél presidente, que iba por la fábrica explicando anécdotas al personal, interrumpiéndole su trabajo, al que el Director General tuvo que llamar la atención y, prohibirle expresamente distraer al personal 
  • Otro caso es el de  de aquél Presidente, que reúne a sus directivos, y los tiene durante dos o tres horas hablando sin parar, y sin dar la oportunidad de que los mismos opinen y aporten ideas. Incluso hace lo mismo, cuándo realiza comidas o cenas en fechas señaladas (navidad, año nuevo, etc.) 
  • Otro caso, el de los Administradores de la compañía, que después de dos E.R.E.s, han estado cobrando la misma retribución que antes de los mismos, realizando viajes y gastos personales a cargo de la empresa, además de otras acciones, que si bien podrían llegar a ser legales, sí éticamente dejarían mucho que desear…
  
Y, podría poner cientos de ejemplos, que nos demostrarían por dónde circula la realidad de muchísimas de nuestras empresas, a pesar de la teoría existente, por lo que nos tienen que servir para observar y aprender.

En cualquier momento y situación podemos encontrar ejemplos, en los cuáles podamos aprender, como podría ser el caso de:

Valerio Rivera, entrenador del FC Barcelona de balonmano, entrevistado en La Vanguardia 2 de noviembre de 2003:

“Pregunta del Periodista: Tiene una gran reputación de crear espíritus colectivos. ¿En que detalles se fija cuando un jugador nuevo entra en el equipo?


Respuesta: La pista es siempre un reflejo de la personalidad del jugador. El que anima a un jugador que ha fallado seguro que es un buen compañero. Y al contrario. A veces tienen una mala reacción porque no han aprendido y hay que educarles... Nunca ficharé a un jugador que, como concepto, absorba al equipo. Me gustan mucho más los jugadores que se sienten mejor dando un pase de gol que marcándolo.

Pregunta: ¿Normas de disciplina?
Respuesta: Seguimos unas normas de comportamiento lógicas. ...No trato de inventar nada, sino aprovechar la fuerza de la experiencia.

Periodista: Hay una forma muy significativa de su forma de vivir el balonmano. Pierden una Liga en Valencia y al regresar en autocar, niega a los jugadores que vean un vídeo.

Respuesta: Esto pasó una vez, hace tres temporadas, y fue después de empatar un partido que supuso perder la Liga. A la semana siguiente teníamos la final de la Copa de Europa. Sí después de perder una liga, el jugador cree que puede estar tranquilamente viendo una película, yo creo que no. No contesté mal al jugador que hizo la petición, lo que le dije es que era momento de reflexionar”


En resumen, creo que el comportamiento del directivo se debe basar en:


  • Ética
  • Transparencia
  • Respeto… mucho respeto
  • Rigor
  • Generación de confianza y valores
  • Templanza
  • Paciencia
  • Perseverancia
  • Actitud abierta y prudente
  • Relativizar los fracasos, valorar y compartir los éxitos
  • Lealtad
  • Diálogo
  • Potenciar el equipo antes que al individuo
  • Intuición controlada: huir del visionario
  • Valentía: asumir riesgos “controlados”. La audacia puede ser peligrosa.
  • Flexibilidad
  • Confianza
  • Coherencia
  • Generador de cambio
  • Decisión-Iniciativa
  • Esfuerzo
  • Ambición
  • Vocación de servicio
  • Visión amplia
  • Humildad… mucha humildad


¡No os preocupéis, no estoy hablando de un dios perfecto y todopoderoso!

Estoy hablando de personas que tengan en cuenta y cuenten con otras personas, válidas profesionalmente y con valores personales acentuados.

Ahora bien, ¿es que todos estos valores, son tan distintos de los de cualquier otro profesional o de cualquier persona que quiera afrontar su vida?

¿Les estamos, nos estamos, exigiendo demasiado?

¡Creo que no!  ¡Como profesionales, como personas, como directivos, debemos asumir responsabilidades y tomar decisiones cada día de nuestra vida!

Por lo tanto, necesitamos equilibrar en función de la situación emociones y conocimientos, sobre todo y fundamentalmente porque trabajamos con y para personas…

Para asumir riesgos controlados, que no significa que sea posible eliminar el riesgo, ya que éste es inherente a la propia vida, pero si debemos valorarlos y tomar las medidas adecuadas a cada momento, pero sin caer en los extremos: la parálisis o la imprudencia.

El exceso de audacia es imprudencia. Para llegar a algún sitio, hay que saber adónde se va, con qué medios, qué apoyos se tendrán, etc.

En relación a alguno de estos valores, quiero recordar aquí, de nuevo algún comentario, que, personalmente me interesa transcribir, como son los siguientes casos:



LOS HABITANTES DE LA CUEVA NO CREEN QUE EXISTA OTRA COSA QUE LA CUEVA MISMA - ¿CÓMO PODRÍAN PENSAR DE OTRO MODO SI JAMÁS SE ASOMARON AL EXTERIOR?, Y, POR ELLO, ESTABLECEN UN CIELO PRÓXIMO, DE DISFRUTE INMEDIATO, EN LUGAR DE UNA PROMESA DE FELICIDAD.

Félix Gracia – El Cuarto Camino






...PORQUE APRENDEMOS INCLUSO CUANDO CREEMOS QUE NO ESTAMOS APRENDIENDO NADA. SIEMPRE SE ESTÁ APRENDIENDO. LA PASIÓN POR APRENDER ES LO QUE MUEVE A LAS PERSONAS...

CON ESTA FUERZA EN MARCHA NUNCA PUEDES DECIR QUE HAS TERMINADO DE APRENDER ALGO. INCLUSO CUANDO ESTÁS A PUNTO DE CUMPLIR 80 AÑOS VES QUE LO QUE DEBES APRENDER SE AMPLÍA.

HOY SÉ MENOS DE LO QUE NUNCA HE SABIDO. YO ERA UNA PERSONA MUY SEGURA DE TODO LO QUE SABÍA. LA GENTE DE MI EDAD HA VIVIDO DE CERTEZAS...

...ASÍ QUE LO ÚNICO CLARO ES QUE NADA PERMANECE Y QUE CASI NADA ES SÓLIDO.

PERO NO PARECEMOS CAPACES DE PREVER, ENTENDER ESTO: QUE LAS REGLAS NO FUNCIONAN SI NO SON COMPARTIDAS.

Doris Lessin – La Vanguardia 16 de mayo de 1999



 3. FINAL

He intentado dejaros, aquí y ahora, una serie de inquietudes surgidas de experiencias propias y ajenas, pero además a través de preguntas que uno se ha ido haciendo permanentemente. Y, creo que es a través de las preguntas como se hallan las respuestas, ya que sólo el que hace preguntas tiene alguna posibilidad de encontrar las respuestas.
 

Yo no tengo las respuestas, ni creo que las tenga nadie para cada uno de vosotros.

Las respuestas, las respuestas… ¡amigos míos están en el viento!, y, ¡vosotros sois el viento! Por lo tanto, las respuestas ¡están en vosotros mismos!

¡Preguntad y preguntaros cada día, e iréis hallando respuestas! Eso, sí, ¡sin flagelaros!

Ahora bien, si realmente aceptamos que la sociedad ha cambiado y es cambiante, introducir el humanismo en la dirección de las organizaciones será indispensable. Y, por cierto, no confundamos el concepto humanismo, con paternalismo en el trato con las personas de la organización, ni que las organizaciones empresariales sean obras de caridad…

El humanismo, está basado en el respeto hacia las personas y la consideración de tales, estén en el puesto que estén.

Muchos estáis en la salida, en la “pole position”. Todos, teóricamente, corréis con el mismo coche (conocimiento), sin embargo la forma de correr y el equipo en el cuál estéis será fundamental.

Todos vais a correr en un circuito con curvas, rectas, obstáculos, se os cruzarán otros durante la carrera a los que deberéis sortear, así como las manchas de aceite y residuos que encontréis. Pero, ¡la decisión de cómo correr es vuestra!

Y, ya que hablamos de coches, dejarme que finalice un anuncio de coche muy reciente, que decía:

BUSCA, CAMBIA, PREGUNTA, APRENDE, ENCUENTRA, CUESTIONA, GIRA, EQUIVOCATE, SIGUE...

Y añado: Cuándo te caigas, y te caerás en algún momento, ¡levántate!, y, si te vuelves a caer, ¡vuelve a levantarte!


¡Gracias a todos, y, Feliz y larga carrera!


Noviembre 2003 – Sept./octubre 2011

4 de abril de 2012

DIRIGIENDO (I)


(EL COMPORTAMIENTO DEL DIRECTIVO ANTE LOS PROBLEMAS ACTUALES EN EL ENTORNO DE LA EMPRESA)

0.    PRÓLOGO

Hace un tiempo, desde una conocida de Escuela de Negocios, se me hizo el honor y se me puso en el compromiso de realizar la conferencia inaugural del Curso Académico así como la entrega de los Diplomas a los Graduados del curso anterior.

Realmente, estos actos me resultan muy comprometidos, por su formalidad y responsabilidad; siempre he preferido el aula y la reflexión conjunta con mis alumnos, dónde la realimentación entre todos los asistentes nos obliga a ser rápidos y moderados en nuestras intervenciones. Además el hecho de estar quieto, ya sea en una mesa o en un atril, y no poder moverse en el aula, no me favorece, por decirlo de una forma sutil. El hecho mismo, de preparar una conferencia, siempre me ha resultado pesado, y, tengo que reconocer que padezco también un cierto miedo escénico en el momento de elegir y preparar el tema.

En cuanto a la elección, vino en mi ayuda el Director General de la Escuela, sugiriéndome que tratara algo relacionado con el comportamiento del directivo, ya que ante un entorno duro y competitivo, creía que no se hablaba suficientemente de ello. Y así fue, de hecho, prácticamente ese ha sido el título de la conferencia, aunque he intentado no hablar de ética, como en un principio se podía llegar a creer.

No han pasado muchos años, sin embargo de una situación de bonanza, dónde nada parecía tener fin, hemos pasado a una crisis brutal, dónde también parece no tener fin ni profundidad conocida.

Sin embargo, a raíz de unos debates en LINKEDIN, en un grupo muy dinámico -PLAN INNOVA-, y en otros grupos, veo que día a día va apareciendo en forma reiterada, de distinta manera, pero la misma preocupación sobre la dirección de empresas. A veces, en forma indirecta, como cuándo se habla de utilización de modelos, o cuándo se habla de las personas como Activos, o cuándo se habla de poner en marcha un Plan de Cambio… Y, a pesar que tenía enterrada esta conferencia en un archivo perdido y en unos papeles más perdidos aún, recordé que por ahí debía estar, y según mi memoria, quizás, aquello que se pronunció hace un tiempo, podría tener alguna vigencia…

Y aquí estoy, dándole forma a aquella charla más que conferencia, a aquellas reflexiones personales más que clase magistral…, en un momento socioeconómico muy, pero muy complicado, y, quizás por eso, el comportamiento del directivo, debe ser hoy, todavía más riguroso que en los años de bonanza…


1. INTRODUCCIÓN

Sobre los directivos y su comportamiento, es lo que intentarán tratar estas notas, que espero estén insufladas de sentido común más que de aspectos científicos-técnicos, los cuáles son ya conocidos, y a los que poco puedo aportar.

Por lo tanto, mis comentarios serán realizados desde la experiencia y la reflexión personal y no desde el cientificismo, trasladando mis propias preguntas y reflexiones al auditorio.




2.  DESARROLLO

2.1.   Entorno

Parece difícil hablar del comportamiento del directivo o de cualquiera otra persona, cuándo todo es efímero y el futuro se considera obsoleto, cuándo lo zafio y ordinario parece haberse insertado en nuestras vidas, según lo que se desprende del quehacer cotidiano, paralizando a una parte de la sociedad, y llevándola a una concepción generalizada de que TODO VALE, que el fin justifica los medios, y que TODO tiene que ser AQUÍ Y AHORA, ya que la inmediatez se prima por encima de lo duradero y del largo plazo, parece casi una herejía hablar del comportamiento del directivo, pues todo lo enumerado es hijo de directivos y líderes de organizaciones, tanto públicas como privadas. Además dónde la situación económico-financiera y social, no sólo de nuestro país, sino de todo el mundo desarrollado, esté dejando paralizada y en la cuneta a parte de la sociedad.

Sin embargo, a pesar de todo eso, que sin duda es una dura realidad, existe otra realidad, y es la de una sociedad mayoritaria y silenciosa, en la cuál existen también muchas organizaciones, dónde diariamente PERSONAS silenciosas trabajan para sacarlas adelante, que generan riqueza y satisfacción con su trabajo diario, sin aspavientos, sin aparecer en las crónicas rosa de los medios de comunicación, o como mínimo luchan denodadamente para mantenerlas a flote.

Es muy normal, hacer referencia a los acontecimientos ocurridos en los últimos tiempos, como el caso del pinchazo de la burbuja bursátil, la crisis de la nueva economía, los casos de fraude de grandes empresas como Enron, World Com, las hipotecas basura (subprime), caída de Lethman Brothers, engaño en las cuentas públicas griegas, etc., etc., dónde la economía financiera ha llevado al caos a la economía productiva, y que a través de lo que se ha denominado Contabilidad Creativa, han ocasionado graves perjuicios a sus propias empresas, a sus accionistas, a sus empleados, a sus proveedores y a la sociedad en general

Este es el entorno, en el cuál estamos hoy, dónde además tenemos situaciones graves, tanto políticas, como conflictos, hambre, y de aventuras enloquecidas de especulación, que no se sabe adónde van, nos ha tocado vivir. Pero también es un entorno de cambio fulgurante, tanto en los valores sociales, como en medios tecnológicos, que nos acechan, nos ayudan, nos empujan o simplemente nos llevan. Es como un viento huracanado que arrasa todo lo que se pone por delante.

Podríamos pensar, que estamos en la era de incertidumbre, ¡de gran incertidumbre!, dónde han desaparecido los valores fijos, es decir la certeza de nuestras vidas…

Pero, si asumiéramos esto, así tal cual, creo que nos equivocaríamos, pues si hacemos un breve repaso de la historia de la humanidad, vemos que rara vez han existido épocas, en las que no hubiera incertidumbre, conflictos, cambios, etc. Sin ir más lejos, no hace tantos años que Europa se debatía en una guerra total y sin cuartel, y España particularmente en una cruenta guerra civil, y hace casi dos días, volvíamos a tener una guerra en la propia Europa (ex Yugoeslavia).

Porqué, no nos  preguntamos, lo que pensarían las personas, sin ir más lejos, de los siglos XIV, XV, XVI, XVII, XVIII, XIX, por ejemplo ante la aparición de la imprenta, las nuevas rutas marítimas, el descubrimiento de América, la aparición de la máquina de vapor, la Revolución Industrial, etc.

Ya en la antigua Grecia se quejaban de la conducta de los jóvenes, por lo tanto ni siquiera eso es nuevo.

De ahí que, eso del entorno cambiante, los medios tecnológicos, las guerras, la incertidumbre, e incluso la globalización no es un invento de estos últimos años. En los años 60 Mc Luhan nos hablaba de la Aldea Global, luego apareció la palabra internacionalización, el mundo sin fronteras y ahora hablamos de globalización.

Es cierto que existen mejores y mas medios tecnológicos, comunicaciones, que nos permite conocer lo que ocurre en cualquier parte del mundo al momento, pero ¿qué ocurre con aquellos hechos, que no se dicen por la razón que sea?

¿EXISTEN?

Si partimos de la premisa bastante real, de que aquello que no aparece en TV no existe, ¿qué diferencia hay entre el mundo actual y el de hace cientos de años, o no tantos, cuándo la realidad se ceñía a la vida de la aldea, o a lo sumo del pueblo más cercano?, dónde el rumor, igual que ahora, se convertía en noticia y realidad. Mucho ruido pero ¿es información?, y si la consideráramos como tal, ¿sería buena información?

Otro elemento que aparece con una gran virulencia es el fenómeno de la inmigración y los grandes desplazamientos. Sin embargo, tampoco es nuevo.

La historia de la humanidad está llena de grandes emigraciones y desplazamientos. Sin ir más lejos, según un estudio de Cristianisme i Justicia, entre los años 1750 y 1940, se calcula que un total de 127 millones de personas dejaron su país de origen para emigrar, siendo la mayoría de ellos procedentes de Europa (63%). “La Vanguardia   5 de noviembre de 2003”

¿Ha cambiado algo fundamental?

Por lo tanto, debemos partir de un axioma básico: Nunca ha habido épocas en las que no hubiera incertidumbre, ni cambios, ni conflictos. Sí que es cierto, que parte de los mismos se han ocasionado por partir de algo también falso: LA VERDAD ABSOLUTA.

Y esa verdad absoluta, sobre ideologías, sobre el trabajo para toda la vida, sobre aquello que falsamente se consideraba que todo estaba hecho, retratado en aquél jefe de oficinas de patentes (finales del siglo XIX), que envió su carta de dimisión a su jefe, indicando que debían cerrar la oficina porque todo ya estaba inventado, eso sí que podemos decir que ha desaparecido, porque prácticamente hoy poca gente se lo cree.

Preguntaba, ¿sí había cambiado algo?, Sí, ha cambiado, han cambiado las personas, la sociedad...

Por ello, hablar del comportamiento del directivo ante los problemas actuales, casi me causa rubor, ya que parecería que tendría recetas mágicas, y no es así. Simplemente intentaré trasladar una serie de reflexiones y preguntas formadas por más de treinta y muchos años de experiencia profesional y treinta y tantos académica, a través de los cuáles he ido aprendiendo a dudar, a hacer preguntas, través de los golpes recibidos, intentando madurar y reflexionar sobre el desarrollo profesional.

Si algo ha cambiado, ¿qué ocurre con los directivos de organizaciones empresariales y no empresariales?

En primer lugar, quisiera indicar que uso el término directivo o líder, en su término genérico, es decir que hablo de hombres y mujeres, o lo que es lo mismo hablo de personas, y no de sexos.

En segundo lugar, debemos preguntarnos:





  2.2.  ¿Qué es un directivo?

¿Aquél que gestiona recursos?
¿Aquél que gestiona personas?
¿Aquél que dirige personas?
¿Aquél que lidera una empresa?
¿Aquél que lidera personas?
¿Aquél que canaliza ideas hasta su transformación en riqueza para la sociedad?

Podríamos enzarzarnos en una discusión sobre lo que es y no es un directivo y no acabar nunca.

Y si repasamos la ingente bibliografía que existe sobre Administración de Empresas, nos encontramos con un aluvión de ideas, definiciones, teorías e incluso grandes soluciones, que en la práctica cotidiana poco o nada se parecen en la gran mayoría de los casos.

Como ejemplo, basta ver el cambio realizado (2003) por el Banco Santander de su cuadro directivo, ya que de 160 o 180 directivos, ha pasado a 1600, creo, al ampliar la consideración de directivos en función de sus actividades.
  
UN DIRECTIVO ¿ES UN LÍDER?, ¿DEBE SER UN LÍDER?
  
¿QUÉ ES SER UN LÍDER?
  
Prefiero hablar de personas. De personas que desarrollan su trabajo con otras personas. Y aquí incluyo a aquellas que en miles desarrollan su actividad directiva en cientos de miles de pequeñas y medianas empresas, y no sólo al directivo de la gran empresa o de la multinacional.

Hemos pasado de la administración científica, a la teoría X, Y, Z, a la gestión del capital intelectual, gestión del capital humano, gestión del conocimiento a la gestión de emociones (inteligencia emocional).


2.3.  Hablemos de Cultura

Creo que a pesar de todas las teorías indicadas, sobre todo, aquellas que hacen énfasis en las personas, sigue predominando la CULTURA DE LA EFICACIA, basada en la CULTURA DE LA EXCELENCIA ECONÓMICA EMPRESARIAL como grado máximo de la EFICACIA.

Según el Profesor Rosanas, si por Management o Dirección (actividad del directivo) entendemos en que es aquél “en el que los valores económicos sean lo único a considerar, en el que la eficacia de los resultados prime sobre todo lo demás, no tenemos nada que hacer”

Sin embargo, ¿CUÁL ES NUESTRA REALIDAD ACTUAL?

Siguiendo el pensamiento anterior, la excelencia debería ser emocional, dónde las normas de calidad sean aplicadas a la conducta y a las relaciones personales.

José Antonio Marina (El rompecabezas de la sexualidad) dice: ...los seres humanos no queremos ser elementos triviales de una evolución ciega, no queremos ser cambiables, intercambiables, monetarizables, sustituibles, desechables. Queremos ser reconocidos como intrínsicamente valiosos, dotados de dignidad”

Si esto es así, ¿QUÉ ES SER DIRECTIVO?, ¿CUÁL DEBE SER SU COMPORTAMIENTO?

Pero, hablamos de directivos de empresas, de organizaciones.

¿Qué papel tienen las empresas y las organizaciones en general,   en la sociedad actual?

En los últimos años, se ha oído hablar con asiduidad, de la responsabilidad social de la empresa. De sus valores, de su aportación a la sociedad. Pero, ¿QUÉ O QUIÉN ES ESA SOCIEDAD?

Esa sociedad, somos todos, es decir: clientes, empleados, proveedores, el estado, las organizaciones, la sociedad en su conjunto, lo que en términos “finos” se denominan los stockholders.

Si esto es así, y no hay porqué dudarlo, la empresa sólo sería excelente, cuándo transmite a la sociedad dichos valores, dónde las personas: clientes, empleados, proveedores, etc. se sientan parte de la misma, respetados y dignificados.

Sigue diciendo Marina: “el sentimiento adecuado a la dignidad es el cuidado. Todo lo valioso, lo bueno, lo bello, merece de nosotros esa actitud atenta, respetuosa, que no se contenta con no dañar, sino que quiere promover su existencia. La cultura actual, está promoviendo la trivialización de las relaciones que va unida a la superficialización de las personas. Vivimos de simulacros de sentimientos, más que de los sentimientos”

¿QUÉ DEBE GESTIONAR EL DIRECTIVO ACTUAL?

¿DEBERÍA GESTIONAR EMOCIONES?, Si así fuera, ¿cuáles?

Continuará...