Salida primer día:
Otra
vez en la carretera compañero infatigable de mis caminos y carreteras… otra vez
nos ponemos en marcha… vamos a recorrer el camino de vuelta… ¡otra vez, y no
será la última!
Son
las 16,31 hs, y como siempre, se quedó algo para el último momento y así nos
vemos obligados a desplazarnos a Marineda, desde dónde estamos saliendo ahora
mismo… después de hacer lo que veníamos a hacer… o no…
De
nuevo los mismos paisajes y las mismas carreteras, pero en sentido inverso…
regresamos a casa compañero… aunque no de la forma que me hubiera imaginado
solo hace unos días…
Los kilómetros son devorados sin piedad… No puedo disfrutar del paisaje, una
frustración rabiosa y decepcionante me acompaña, y el silencio es como un filo
de cuchillo, a pesar de la radio, que siempre nos acompaña…
¡Lo
siento compañero! ¡Será un mal viaje! Así que por favor, no preguntes, ni
siquiera pienses, si es que lo haces alguna vez…
Atrás
dejamos Galicia, cruzamos el límite con León, sin darnos cuenta, y a pesar que
el paisaje va cambiando, apenas es perceptible por esta mente agotada y este
corazón decepcionado…
La
radio da paso a la música de siempre, que nos acompaña… Sí, ya sé que tengo que
cambiarla, pero realmente no me da la real gana de hacerlo… lo que si tengo que
hacer es incorporar un par de Cd adicionales, y a lo sumo cambiar el de Jorge
Negrete…, que el pobre debe estar gastado… y yo también de escucharlo…
¿El
paisaje? Ya te he dicho que no estoy para paisajes, aun sabiendo que es hermoso
y variado durante el trayecto que hemos hecho…
¿Qué
tenemos que parar? Sí, claro, en algún momento debemos hacerlo… así que vamos a
hacerlo en la próxima estación de servicio, que además tenga una cafetería
media adecentada… Necesito tomar algo y respirar profundamente, además de
estirar las piernas, aunque no haya transcurrido mucho tiempo desde la salida…
pero, sí, vamos a parar, va siendo hora…
Mira,
ahí tenemos una… vamos a ver qué tal está, así cargamos combustible y le damos
algo al cuerpo, ya que al alma, tenemos poco para darle…
Estamos
cerca de Ponferrada y el reloj marca las 18,37 horas, en total 213 km. ¡No está
mal el promedio!
¿Qué
si me he saltado los límites de velocidad? ¿Cómo puedes preguntar semejante
tontería, conociéndome como se supone que me conoces? Es que a los dos minutos
de salir de Marineda, entramos en la autovía y no hemos vuelto a salir hasta ahora
mismo… ¿por qué no razonas algo antes de hacer esas preguntas?
Merienda
y volver al camino a las 19,05 horas, por la A6. Avanzamos por la autovía,
aunque en algún momento salimos de la misma, y por no entrar en la autopista de
Astorga, nos vamos a la carretera nacional…
Sí,
ya sé que posiblemente fue un error, pero seguramente recordarás, que habíamos
prometido en el viaje de ida, que no tocaríamos autopista alguna, salvo
necesidad imperiosa… ¡así que calladito, que estás más guapo!
Abandonamos
la A6, dónde hemos hecho un excelente promedio, pero como toda autovía /
autopista, no deja de ser aburrida… en dirección de Bembibre, así no bajamos
hasta Astorga, y nos dirigimos a León, por carreteras provinciales, dónde
conducir es todo un placer… paisaje, carretera, naturaleza viva… la vida más
real que en la autovía, que siempre se deja a un lado… Nos vamos a León, por
ruta distinta, compañero… vamos a disfrutar de más de una hora y media… menos
km, pero más complicado el camino…
Desvío
por carreteras provinciales compañero, así que dejamos atrás la A6 primero y
luego la N VI, y tomamos la LE 5333, de ahí a la LE 451, LE 460 y por último LE
623… Curva, curva, contra curva, y siguiente y siguiente…
Subimos,
bajamos, monte bajo, robledales, pinares… todos van quedando atrás, pero el
amarillo de la genista nos acompaña, prácticamente en todo el trayecto…
La
radio nos ha acompañado casi hasta el final de Galicia… luego la música… Los
Panchos, y el Mariachi Jorge Negrete… Serrat…
En
la última media hora, de nuevo la radio, escuchando el partido España-Irán,
sufriendo porque a pesar del juego, el gol no llegaba…
Paisaje
verde… bosque… salpicado por heridas durísimas en la tierra, producida por la
ampliación de la carretera… Curiosidad, un tramo, dónde por conservar los
postes de teléfono y luz, en el mismo sitio original, crearon una especie de
chimeneas de Capadocia, aunque en realidad son montículos formados por la
excavación, realizado en los puntos dónde se situaban y sitúan los postes…
El
paisaje ha ido quedando atrás sin descanso, y a las 21,06 estamos en León,
habiendo recorrido un total de 332,5 km desde la salida a las 16,31 horas… ¡Ves
como el promedio ahora se ha ido al carajo, al margen de descontar el tiempo de
parada!
Buscamos
hotel rápidamente, a través de Booking, que enseguida me facilita una excelente
alternativa, ya que después de todo, nos lo merecemos, y yo más que nadie…
Encontramos
la ubicación bastante rápida, incrustada dentro de la muralla de la ciudad, en
la parte norte, y no muy lejos de la Catedral, por cierto, aunque no es hora
para irse hasta allí… Equipaje a la habitación, y por cierto, ha sido un
acierto total… ¡es excelente!
Y
ahora, a cenar algo… estamos casi en verano, y los días ya son largos… Las
terrazas están llenas, y además hoy juega la selección española de fútbol… y me
apetece mucho sentarme en una terraza con una cerveza delante y tratar de
relajarme un poco… así que solo tengo que cruzar parte de la plaza, ubicar
mesa, y en dos minutos tenía mi cerveza a punto para ser disfrutada y pedir un
bocadillo para comer algo… mientras observo el ir y venir del partido, aunque
no le presto mucha atención…
Un
pequeño paseo por los alrededores del hotel, dos o tres fotos, aunque de noche
no reflejan realmente lo hermoso que es todo esto…
Hay
que ir a descansar compañero, mañana nos espera una larga jornada, tenemos que
hacer muchos kilómetros, y hay que estar en forma… así que toca recogerse en
el lecho y esperar a descansar.
Comienza
una nueva jornada… ¡una más! Me despierto pasadas las 7, aunque el despertador
estaba para las 8,30… enciendo la radio, y decido hacerle caso al despertador,
y estar en duermevela hasta que su sonido se hizo presente en forma ruidosa…
Con
calma, ducha, vestirse y colocar en la maleta las pocas cosas que he utilizado
esta noche pasada y la mañana de hoy…
Hoy,
compañero, nos daremos otro homenaje, el primero fue alojarnos en la Real
Colegiata de San Isidoro (León), y el segundo será, disfrutar de un magnifico
desayuno, con calma, con mucha calma… respirando y disfrutando este entorno
maravilloso (interno y externo)… ¡Qué belleza es esta ciudad!
Este
edificio, magníficamente conservado, convertido en hotel, es una maravilla,
lástima que solo ha sido una noche…
Piña
y melón, melón y piña… frescos y dulces que revitalizan el espíritu, de un
cuerpo medio amodorrado, sin ningún deseo de salir de este lugar… Refrescante y
deliciosa la fruta… hacía muchos años que no comía piña tan sabrosa…
A
mi lado una pareja de alemanes, dan cuenta de tostadas con mantequilla y huevos
fritos con sendas tazas de té, para rematar con un zumo de naranja y otro de
pomelo.
La
luminosidad es extraordinaria, y se refleja en esta historia hecha piedra que
es la Colegiata, y toda la ciudad histórica… ¡Qué maravilla es León!
Una
joven alemana se suma a la pareja, y mientras desayuna fruta, por cierto, a
diferencia de sus progenitores (sin duda es su hija), se desespereza y se
estira, sin pudor alguno, mientras mastica su roja ciruela a medio cortar…
Salida segundo día:
Bueno
compañero, lamentablemente es la hora de irse, de emprender nuevamente el
camino, y afrontar la carretera… son las 10 de la mañana, hay que pagar y
enfilar nuevamente, esta vez, hacia el este… tal como hemos hecho ayer… Me pasa
algo curioso, cuando viajo hacia el este, es como si retrocediera en mi camino
de la vida, y sin embargo, en este caso, vuelvo a casa…
Otra
vez a realizar kilómetros por distintas vías, aunque hoy, a diferencia de
ayer, mucho más descomprimido… Tanto el viaje de ayer, como el pequeño paseo
nocturno alrededor de la Colegiata, el sueño reparador y el desayuno en este
entorno y esta calma, han logrado descomprimir mucho mi cuerpo y mi espíritu…
Y,
como decía Lee Marvin, en “La ciudad sin nombre”, el cielo está en el adiós para siempre, para mí es tiempo de marchar”
Pero,
dime compañero, ¿era el momento de marchar?
Devoramos
km compañero, como ayer, como hace unos días, como hace tantos años… Dibujamos las curvas como nunca, aceleramos
en las pocas rectas existentes, sintiendo esa sensación de control de uno
mismo… Ahí estamos solos, somos nosotros y nuestra circunstancia, nadie más…
Ocasionalmente algún automóvil, rompe la ilusión de soledad absoluta, un motorista
perdido por esa carretera se hace notar en un instante… así como un ciclista
que pedalea, buscando su meta…
El
verde, de tanto en tanto se ve cortado por pequeños pueblos, diseminados en la meseta o
en algún valle también perdido…
Nos
descomprimimos compañero, poco a poco… Necesitábamos este nuevo viaje, sobre
todo compañero, en estos momentos…
Me
equivoco de carretera, compañero, y tú siempre fiel me sigues allí dónde voy,
aunque sea el fin del mundo… En realidad, casi llegamos a Atapuerca, que me
hubiera gustado conocer, pero ya no era posible, pues otros compromisos nos
esperaban…
¿Cuánto ha aportado al mundo de la ciencia
Atapuerca, compañero? Resulta que somos más viejos que lo que nos decían…
resulta que sabemos tan poco de nosotros mismos, que somos tan ignorantes, que
por eso predicamos y sentamos cátedra constantemente de todo el conocimiento
humano, pero seguimos sin saber cómo hemos evolucionado… ¡Seguimos siendo unos
ignorantes, compañero!
Han
sido meses duros, pero los últimos días han sido durísimos…
¿En
qué momento se jodió todo compañero? ¿En qué momento y porqué razón, de un día
para otro, se jode todo, y todo lo que se ha hecho se va por el desagüe de la
vida…? Cuando pones el alma, el corazón y la vida en lo que se hace por otros y
para otros, y muchas veces con otros, todo se vuelve en tu contra, y te llueven
los palos, sin saber ni porqué ni dónde…
Amas
con intensidad, tratas de ayudar y de mejorar la vida de los demás, al primer
esbozo de necesidad de algún amigo, ahí estás… Nunca tienes un no para nadie…y,
de pronto, ¡todo se jode…!
Al
amigo que has socorrido y al que le has dejado tus ahorros, no solo no cumple
con lo prometido, sino que te miente y te engaña…
Al
ser amado que le has dado todo y más, que has sufrido, reído, viajado,
enfadado, ayudado, apoyado, fuera en la distancia o en presencia, que has
puesto todo, porque amas, y cuando se ama, no se especula con nada, ni con
nadie… a ese ser amado, que de pronto se va, sin saber porque, con vanas
excusas, que sabes que te ama, pero que prioriza detalles y comodidades sobre
lo que realmente importa, ese ser amado, que te deja, no solo triste como es
lógico, sino desconcertado, desconcertado con todo, y sabiendo que no es
cierto, hay momentos en que piensas, que al final todo era mentira, y que
solamente has sido un instrumento…
A
la familia, que para bien o para mal, es tu familia, y que siempre has querido
unir y estrechar lazos entre todos sus componentes, a esa familia, que ha visto
pérdidas importantes, pero también ha vivido y vive con nuevos integrantes… a
esa familia, por la que has hecho todo lo posible para que fueran mejores
personas, y que su vida fuera mejor, no solo a la que tú podrías haber tenido,
sino mejor en todos los ámbitos… esa familia a la que le dedicas tiempo, esfuerzo y recursos, no
porque sea una obligación, sino porque tiene que ser así, y porque así,
intentando que ellos sean mejores y más felices, a uno le hace mejor y más
feliz… A esa familia, que de pronto, un día te deja tiritando, quizás porque no
piensan lo que dicen, quizás por la edad, quizás, quizás… pero, ¿vale la pena
seguir luchando y esforzándote?
Hay
personas que quieren olvidar su pasado, y sin embargo viven constantemente en
él, ya que su presente y futuro están condicionados a ese pasado, que no fue ni
tan malo ni tan bueno, como piensan, solo es pasado, es vida y experiencia, y
como tal, debe servirnos para elevarnos en el presente y en el futuro… No hay
futuro, sin presente y pasado asumido y recordado como experiencia y como vida…
La memoria está para ayudarnos, no para hundirnos en el infierno o en el cielo
de un pasado que nos condiciona y nos flagela…
Sí,
yo no olvido, sobre todo aquello que fue bueno y hermoso… el pasado está para recordar los momentos felices y para no volver a cometer los errores de antaño,
que nos llevaron a los malos…
Sí,
ya sé que ahora tengo que pensar en el futuro cercano, sobre todo en la próxima
intervención en una de mis manos, ahora, y más tarde en la de la otra, ¡a ver si
estos malditos dolores desaparecen de una vez por todas…!
¿Qué
si me preocupan las intervenciones? Sabes que no, que todo aquello que se haga
para eliminar dolor o una enfermedad, a mi siempre me encontrará dispuesto… No,
no, no soy un espécimen raro, no me gustan las intervenciones quirúrgicas, pero
sí hay que hacerlas, pues se hacen, y no se le da más vueltas al tema… ¿por qué
tengo que preocuparme? ¿Lograré algo con esa preocupación?
¿Qué
son delicadas las manos para cualquier intervención? Pues claro, ya sabes que
me lo pensé mucho antes de decidirme, pero si confías en el cirujano, y además
cada día tienes que soportar un intenso dolor, ¿a qué hay que esperar?
Salida
de la Real Colegiata de San Isidoro de León, a las 10,15 horas de la mañana del
jueves. Llegada a Barcelona a las 20,45 horas del jueves, total km recorridos
785, con una media de 89,9 km/hora con un consumo medio de 6,6 litros cada 100
km.
Sí,
compañero, ¡tienes toda la razón! Leyendo todo lo anterior, parece el desvarío
de un loco en la carretera… Atrás quedaron las canciones, acompañando alguna a
voz en grito, e incluso alguna que otra con un nudo en la garganta… Pero esta
vez, estimado compañero, no haré mención de ninguna…
¡En otra ocasión será!
En el trayecto de La Coruña a
Barcelona,20 y 21 junio 2019