20 de octubre de 2013

¿ESTÁ ORGANIZADO PARA EXPORTAR?

Iniciamos un tema relacionado con la exportación, el cuál se desarrollará seguramente en tres capítulos, en los cuáles intentaremos combinar una visión de los problemas con los que nos podemos encontrar en esta aventura, como es la exportación, pero también, de las consideraciones y propuestas que debemos tener en cuenta, con el objetivo de reducir el riesgo de dicha "aventura". 

Como siempre, en todo lo que se relaciona con empresa, les invitamos a ver:




Muchas Gracias! 

29 de septiembre de 2013

EL REESTRUCTURADOR

En el presente capítulo de este cuaderno sin final, se hace un breve vuelo sobre una figura empresarial, muy cuestionada, por la visión parcial con la que suele considerarse habitualmente. Sin embargo, como todo, siempre existen diversas formas de ver y considerar cada tema, diversas ópticas con las que deberíamos observar lo que sucede en nuestra vida, en nuestro trabajo, en nuestro mundo...

Les invito, como siempre a su lectura en:





Gracias. ¡Hasta el próximo capítulo!

30 de julio de 2013

¿ANEM A EXPORTAR? -¿VAMOS A EXPORTAR?

El pasado 21 de junio se ha desarrollado la segunda parte del programa  EMPORDÁ EXPORTA, promovido  por el Consell del Baix Empordá y desarrollado en  colaboración con Análisis y Acciones Empresariales, cuyo tema era  FISCALITAT EN L’EXPORTACIÓ LA FACTURA I ALTRES DOCUMENTS FISCALS.

La primera, Vull vendre internacionalment, per a on començo? (Quiero vender internacionalmente, ¿por dónde comienzo?), también fue desarrollada por Análisis y Acciones Empresariales, el pasado 30 de mayo.

El seminario-conferencia, se realizó en el salón de Actos del Ayuntamiento  de La Bisbal de l’Empordá (Girona), desde las 9 de la mañana hasta las 13, contando con un número muy importante de asistentes, como empresarios y estudiantes de Comercio Internacional.

El texto completo se ha publicado en: http://www.analisisyacciones.blogspot.com.es/
el blog dedicado a la empresa.

29 de julio de 2013

GALICIA: Duelo y Luto

Campanas, campanas
da miña terra…
campanas que tañen
anunciando a vida,
campanas que anuncian
                        a morte…
Son as campanas de Galicia…

Hoxe, hoxe choran os amigos, os familiares… hoxe choran os veciños de Angrois, os de Santiago… choran os galegos todos, e todos os espanois, hoxe, ¡hoxe choramos todos…!

Del frio que nos ha provocado la noticia, del frio silencio, del estupor, del horror oído y visto, hemos pasado al desbordamiento de los sentimientos, del dolor y la tristeza… es el tiempo del luto, es el tiempo del duelo…

De la voz rota del presidente de la Xunta de Galicia, a las voces entrecortadas, incluso llantos de los vecinos de Angrois, pasamos al llanto colectivo, al llanto individual, por el amigo, hermano, hermana, hijo, hija, padre, madre, sobrino, tio, primo, compañero, todos ellos viajaban en ese tren hacia sus vacaciones, hacia su casa, los brazos amigos o amantes, los que volvían a casa, a su pueblo, que peregrinaban hacia la 3ra. Ciudad santa de la cristiandad… de aquellos jóvenes que dejan su coche y viajan en tren, porque ¡es más seguro!... de aquellos ciclistas que hacían el camino de Santiago por 3ra. Vez, y deciden hacer una parte del recorrido en tren, para llegar a tiempo a vivir las fiestas del Apóstol… y, que salvando su vida, luego se convierten en héroes, salvando a muchos de sus compañeros de viaje, junto con el intendente del tren, sacando del vagón a muchas personas, y ayudando poco más tarde a bomberos y policías en la misma labor…

Cientos de historias, ahora, algunas conocidas, pero casi todas desconocidas, y que así permanecerán para siempre, y a lo sumo, se contarán en contadas ocasiones, en veladas especiales de amigos…

De los vecinos de Angrois, que sin pensárselo, se lanzaron a ayudar, con lo que tenían a mano, para abrir ventanas, puertas o lo que fuera… Como dijo uno de los bomberos que han intervenido, y, convertido a su vez en icono de los servicios de  urgencias por los medios de comunicación, por fotografiarlo todo manchado con una niña en brazos: “Los verdaderos héroes son los vecinos de Angrois”

Los héroes, esos héroes anónimos, que en los momentos difíciles que nos presenta la vida, demuestran su parte humana más extraordinaria, son los vecinos de Angrois, son los servicios de urgencia, la policía, los bomberos, que en pocos minutos están en el lugar del accidente, actuando con una eficiencia que va más allá del deber, entre el horror de vagones volcados, fuego, dolor y muerte…

Son los cientos de médicos, enfermeros/as y auxiliares de los servicios hospitalarios de Santiago, e incluso del resto de Galicia, que se presentan de forma inmediata en los hospitales de Santiago, para ayudar y ponerse a las órdenes de los distintos responsables de cada servicio… De aquellos profesionales de la medicina, de policías, que estando de vacaciones se presentan todos como voluntarios… de los cientos y cientos de donantes de sangre, que incluso antes que se solicite oficialmente donantes, ya se presentaban en los servicios de cada hospital, formando larguísimas colas, llegando a ser más de 500 personas esperando con calma, con tranquilidad para dar su sangre para todos los heridos que la puedan necesitar, colapsando de alguna forma los servicios, teniendo que pedirles que se fueran, que no podían atender más ese día, y que se vuelven a presentar al día siguiente…

De aquellos pacientes ingresados en los hospitales, que dada su situación no era grave, solicitan voluntariamente el alta, para ceder sus camas a los heridos…

A la solidaridad del resto de España, e incluso del mundo… Ahí, ahí está la heroicidad… Las autoridades, que han sabido estar dónde tenían que estar… sin alharacas, sin poses, afectados como no podía ser de otra forma…

A los sicólogos, siquiatras y asociaciones de víctimas que, también se presentaron voluntaria y espontáneamente, simplemente para acompañar a los familiares y amigos de las víctimas… para ayudar…

Es la hora del duelo, es la hora del luto, del dolor… ahora no es la hora de la culpa, del o de los culpables… Ya llegará la hora de analizar las causas y las responsabilidades…

Es la hora de agradecerte, dentro de la desgracia y el horror, la eficiencia con la que se ha trabajado y se trabaja… Por el momento tenemos 78 cadáveres, y, esperemos que dicha cifra se cierre ahí… de este trágico y horrible accidente.

Qué en dos días, se hayan identificado 75, de las 78 personas fallecidas, que se hayan quitado vagones, rescatado la caja negra, cortado vías y traviesas, para proceder a la investigación, que en minutos los servicios de emergencia estuvieran allí, seguramente evitando así alguna muerte más, habla por sí solo de la eficiencia…

Eficiencia, que es lo que le pedimos siempre a los servicios públicos,  y que le debemos seguir pidiendo, y, que desgraciadamente solo podemos y debemos valorar en situaciones de este tipo…

Eficiencia, que justifica con creces, los esfuerzos de los ciudadanos en el pago de nuestros impuestos…

Solidaridad, Humanidad, eficiencia… ¡que combinaciones para salir de situaciones críticas!

Este país ha sufrido muchas catástrofes a lo largo de su historia, y, a todas ha hecho frente… Baste recordar, solo algunas del siglo pasado: la brutal guerra incivil, terremotos (Lorca, no hace mucho), el camping de los Alfaques allá por los 70, inundaciones tremendas, el horror y la crueldad del terrorismo durante 50 años, el 11 de marzo en Madrid, que todavía nos retuerce el alma…

En todos ellos, la solidaridad ha sido inmensa… es esta sociedad, la que ha hecho frente a todo, y la que al final ha vencido…

Es en estos momentos, cuando la visión de algunos politiquillos y su actuación de visionarios mesiánicos, que intentan enfrentar a esta sociedad, porque su interés y su vista no se yergue del suelo, actuando y queriendo actuar como tribu, como clan, de egoísmo, es cuándo esa visión se va al garete, porque la sociedad actúa de forma totalmente distinta, por suerte para todos…, lástima que dentro de pocos días, volverán a las andadas…, bueno, algunos han seguido en ellas… Como es el caso de TV3, que a diferencia del resto de tv se ha negado a colocar un lazo negro en pantalla, “porque ellos sienten el dolor de otra forma” ¡que cinismo!

Luto, duelo, muerte, dolor y horror, que hoy nos mantiene el corazón en un puño, encogido, lleno de tristeza, el alma en vilo, porque al final, nos damos cuenta que somos una hoja llevada por el viento, y que nos puede dejar caer en cualquier parte, en cualquier lugar…

Luto, duelo, muerte, dolor y horror, que nos hace mejores, con un gran costo, pero mejores al fin y al cabo, aunque solo sea temporalmente… que nos hace humanos… que por un momento dejamos de ser lobos para nosotros mismos (ver Homo Homini Lupus).

Que aunque sea por un instante, al mismo tiempo que nos hace humanos, nos hace divinos… y, ahí está la verdadera esencia de los dioses y de los hombres… somos la cara y la cruz… somos el yin y el yan… somos duales… humanos y divinos… Estos momentos nos hacen divinos… mañana, mañana volveremos a nuestras rutinas, a nuestras nimiedades, a nuestros egoísmos y especulaciones cotidianas, volveremos a la parte peor de lo humano… pero, ahí, en el fondo del alma, quedará esa sensación, ese sentimiento de haber sido divinos por un tiempo… y, aunque sea muy en el fondo, seremos algo mejores...

Hoxe, hoxe choran as familias, choran os amigos, choran polos  sus feridos, polos  seus mortos… hoxe, chora Angrais, chora Santiago, chora Galicia, chora España… ¡choramos todos! Choramos por eles, pero tamén choramos por todos nos… Esta e ua terra de bágoas, de choros de nais, de pais, de fillos, de nuvias, mulleres, polos miles de suas xentes que se foron a emigración… somos ua xente acostumada a chorar sin bagoas… pero, hoxe, choramos con bagoas externas que mollan os nosos ollos e as nosas mexillas…

Hoxe, séntome doido, pero tamén orgulloso, de ser santiagués, galego, español e ciudadano do mundo…

Con esta xente, todavía temos esperanza… esperanza de facer un mundo mellor… un mundo mais de pesoas e menos de cousas…

Campanas, campanas
da miña terra,
que tocan a norte,
¡que tocan a esperanza…!



Arteixo, 26 y 27 de julio de 2013

P.D.: Mis disculpas por mis faltas en mi idioma materno, el cuál solo conozco por tradición oral.

16 de julio de 2013

HOMO HOMINI LUPUS II (y final)

Terminaba la primera parte de este nuevo capítulo de este cuaderno, hablando sobre el pesimismo que se podría entender de todo lo escrito hasta ese momento…
También, dejaba en el aire las siguientes preguntas:

¿No hemos aprendido nada a lo largo de la historia de la humanidad?
¿Qué somos? ¿Qué queremos ser?
 ¿LOBOS PARA NOSOTROS MISMOS?

La realidad es que la humanidad, tal como la conocemos hoy, es muy joven, en un mundo de millones de años, 50 o 100.000 años son pocos, y, no hace falta ir tan atrás en el tiempo… Por eso, el comportamiento, a veces es de niños y no de adultos racionales y evolucionados…

La otra realidad, es que sí, que hemos aprendido poco, muy poco… y, sobre todo aprendimos y continuaremos aprendiendo poco, porque ignoramos el pasado, somos analfabetos históricos… ¡no conocemos ni la historia de nuestros pequeños pueblos!

Y, desconocemos la historia, porque no nos interesa demasiado, y, además porque hay mucha gente interesada en que seamos ignorantes y analfabetos funcionales… la educación y el conocimiento verdadero, profundo y reflexivo le interesa a muy poca gente… lo más fácil, lo más cómodo es la banalidad…

En el mundo desarrollado, porque el consumismo, que no el consumo, se ha convertido en el dios rutinario, y a pesar del mayor desarrollo y bienestar de la historia, nos abotargamos y conformamos con aquello que nos dicen… Jamás, ha habido tantas posibilidades de aprender, de conocer, de enriquecimiento cultural y científico y humanista… sin embargo, la evolución ha sido y sigue siendo muy lenta… y, de tanto en tanto, surge una crisis –antes era una guerra- para “poner las cosas en su sitio”; una crisis económica, una crisis financiera, una crisis política… o todas a la vez… la cuestión es impedir el desarrollo de las personas en su justa medida, en su justo término, en su justa capacidad…

En el mundo no desarrollado, porque simplemente, no le interesa a casi nadie o nadie, que se evolucione… por eso, los accesos a la educación, a la sanidad sobre todo, son difíciles y además, se hace nada o menos que nada, para dar oportunidades y, sobre todo instrumentar los medios necesarios y adecuados para mejorar la educación y la salud de sus habitantes… Ahí, están las cifras, para quién las quiera ver…, y, lo que sí es meridianamente claro, es que una población sin educación, sin sanidad adecuada y sin libertad, es una población manipulable fácilmente, pero además, se puede convertir en un arma terrible… brutalmente terrible y violenta…

La otra realidad, y, quizás más dolorosa, es la propia actitud personal de cada uno de nosotros… nuestras pocas ganas de aprender, de cuestionarse aquello que nos cuentan, que en muchos casos, suenan a cuentos infantiles… a creer a unos o a otros, sin analizar las razones, los porqué y los para qué… Esperamos que otros lo hagan por nosotros… así tenemos a quién echarle las culpas… Con eso evadimos nuestra responsabilidad ante la vida, ante los demás, pero sobre todo ante nosotros mismos… Nuestros miedos, nuestra comodidad son nuestros peores enemigos… 

Cada uno defiende su pequeña parcelita… su finquita… y no la finca general, la de todos… así, cuándo vemos grandes o pequeñas manifestaciones en favor de la educación, de la calidad de la misma, de su acceso público y gratuito, como en otros sectores, en realidad, lo que están pidiendo es mantener su statu-quo… su situación, sus privilegios… Esos mismos que reclaman todo eso, son los responsables de un altísimo abandono escolar, de una disminución del nivel de la calidad de esa educación que ellos dicen defender…

La realidad, es que casi nada es lo que parece… lamentablemente… pero, todo eso, lo permitimos todos…

Y, de ahí devienen las otras preguntas: ¿Qué somos? Y ¿Qué queremos ser?

¿Homo homini lupus?  

No hay una sola respuesta a una única pregunta, como es esta… ¡Hay muchas!

Tantas, casi como personas hay sobre la faz de la tierra…

Sí, si examinamos la historia de la humanidad, y vemos los cientos y miles de guerras habidas y actuales… Los millones de muertos que esas guerras han costado… Solo basta echar una mirada retrospectiva al siglo XX para darnos una idea de lo terrible que ha sido dicho siglo, siglo al que pertenecemos la gran mayoría de la población mundial, y, sobre todo la occidental…

La Gran Guerra del 14, la segunda gran guerra, el holocausto de judíos, gitanos, etc., las purgas de Stalin en la Unión soviética, la guerra chino-japonesa, la guerra incivil española, la guerra en Indochina, Vietnam, la guerra de Argelia, la del Congo (millones de muertos), la de Sierra leona, las hambrunas de Biafra (se acuerdan de Biafra?), de Etiopía, de Somalia, la guerra del golfo (la primera), las violaciones constantes y el hambre y miseria en India… la guerra de Afganistán, el fundamentalismo islámico, la guerra de los Balcanes… los atentados terroristas, las guerras terroristas en Guatemala, en El Salvador, en Uruguay, en Argentina, en Colombia (terrorismo contra el estado y sus ciudadanos, y terrorismo del estado contra sus ciudadanos), etc., etc….

Si hiciéramos lo mismo –un repaso- por el incipiente siglo XXI, veríamos que no hemos mejorado mucho… atentados en Nueva York, Madrid, Londres, Indonesia, Irak (guerra y atentados), hambrunas, esclavitud, corrupción, vulneración de los derechos humanos a diario… Todo eso está ahí, todo eso es nuestro, y, todo eso es nuestra responsabilidad…

Sí, bajo esta perspectiva, somos peor que lobo para el hombre… somos peor que las bestias más salvajes, porque además, en nuestro caso, hay ánimo de hacer el mal…

Sin embargo, también debemos ver la otra perspectiva… la que nos hace ver, que a pesar de todo lo anterior, del horror antes descripto, hay otra visión… la visión de que si bien avanzamos poco, a veces adelantamos 2 pasos retrocedemos uno, o incluso los dos, seguimos avanzando, tozudamente, muchas veces sin saber ni cómo, ni cuándo ni porqué, pero seguimos adelante… es esa actitud, la de seguir avanzando, la que también nos distingue de las otras especies… y, ahí, está la salvación…

Por eso, existen acciones, llevadas a cabo por personas y organizaciones, a veces desconocidas, a veces con muchos esfuerzos, a veces en forma individual y anónima, otras en grupo y conocidas, que trabajan para que esto cambie, y, lo hacen desde el convencimiento y la fe en que el cambio es posible, pero nunca, desde el fundamentalismo radical de la verdad absoluta…

Ahí están miles, millones de personas silenciosas, que cada día van a trabajar, a intentar salir adelante, a mejorar, y sobre todo a que sus hijos sean mejores que ellos… es lo que hicieron nuestros padres con nosotros, lo que nosotros intentamos hacer con nuestros hijos, y, lo que ellos harán con los suyos, y así seguirá haciéndose…

Ahí están científicos, buscando, errando y encontrando cada día nuevas formas de curar enfermedades…, ahí están miles de médicos, de bomberos, de policías, de enfermeras/os, de maestros, curando, salvando, velando, atendiendo, enseñando... todos ellos, como tantos otros, en silencio, desarrollando una labor a favor de los demás...

Ahí estuvieron, esos grandes hombres y mujeres que desde la antigüedad clásica de Grecia y Roma, y antes de Egipto y los pueblos de la Mesopotamia, nos han legado hasta nuestros días… qué lástima que sepamos tan poco de ellos y de sus enseñanzas… Ahí estuvieron todos aquellos, que a pesar de los terribles vaivenes de la historia de la humanidad, hasta en los momentos más oscuros, nos han legado sabiduría, monumentos, pinturas, música, literatura… y, ahí están los de hoy, y estarán los de mañana… Sólo necesitamos escucharlos, leerlos, admirar sus obras, aprender…

Ahí han estado Gandhi, Vicente Ferrer, y otros muchos… ahí está, todavía, Nelson Mandela… que a propósito, no quiero dejar pasar la oportunidad de incorporar unos fragmentos del discurso de Mandela, cuándo tomó posesión de su cargo como presidente, allá por 1994, y que se publicó el pasado 5 de julio, en el Periódico de Catalunya, en un artículo de opinión, cuyo título era “Mandela al ataque”, el cual no tiene desperdicio.

Dijo Mandela en aquel lejano ya año 1994:

«De una desmesurada catástrofe humana debe nacer una sociedad de la que la Humanidad se sienta orgullosa» mientras mandatarios de 140 países le escuchaban, y después de tantos años en la cárcel, y sólo después de 4 años de haber salido de aquella celda, y haber acabado oficialmente el apartheid, aquél sistema miserable y terrible, dónde unos pocos, habían mantenido en a la mayoría de la población en un estado espantoso, negándole lo más fundamental, el derecho a ser igual, el derecho a ser personas, aquel hombre decía: «había llegado el momento de curar las heridas», «Hemos triunfado en nuestro intento de implantar esperanza en el seno de millones de los nuestros».

Y, no me resisto, a copiar literalmente lo que escribe el articulista, y que reproduzco a continuación:

“Cuando hoy la amargura colectiva se percibe en cada esquina, es de prescripción obligatoria volver a las palabras de Mandela porque curan. «Debemos actuar para alentar el nacimiento de un nuevo mundo. Que haya justicia y paz para todos. Que haya trabajo, pan, agua y sal para todos. El sol jamás se pondrá sobre un logro humano tan esplendoroso».

Madiba -su nombre tribal se está muriendo. ¿Habrá nacido ya algún líder de su estatura para el siglo XXI?

¿O deberemos resignarnos a la miseria moral de quienes gobiernan hoy el mundo?”

No, no debemos resignarnos, aunque tengamos que realizar un gran esfuerzo personal y colectivo cada día… Aunque no haya hoy, líderes en el mundo, que sean capaces de ponerse al frente de todos aquellos que todavía seguimos creyendo en la humanidad y en otro mundo, en que otro mundo es posible…

Aunque los líderes actuales estén sometidos a la dictadura del capitalismo financiero, que no tiene patria ni dios… solo tiene la especulación por bandera, pero, las crisis son nidos de oportunidades, y ahí, en algún rincón de la tierra, ahí estarán esas personas, hombres y mujeres, que en algún momento saldrán y liderarán este gran cambio que la humanidad necesita…

Ahí está el AMOR, la AMISTAD, la COLABORACIÓN, que puede enfrentarse al odio y al rencor, a la animosidad, al individualismo destructor del propio individuo, de la propia persona…

Ahí, está la fe para algunos, la ética y la moral para otros, que siempre serán positivas y enriquecedoras del espíritu humano, mientras respeten al otro, a su pensamiento y obra, en tanto y en cuanto a su vez también respeten a los demás…

Ninguna fe, ninguna ética ni ninguna moral es buena, si conlleva el ataque al otro, al diferente, al que piensa distinto, al que viste distinto, al que ora a un dios o a otro o a ninguno… Todas son buenas, mientras se respete el derecho del otro a ser y pensar diferente…

De lo contrario, volveremos al “hombre, lobo para el hombre”, y eso no es más que bajar a los infiernos, y de los infiernos posiblemente nunca se regrese…

Según Dante, del infierno nunca se sale… y, así deja constancia en la Divina Comedia, cuándo en la primera de las siete puertas que había que atravesar para llegar al infierno, aparecía la siguiente inscripción:

“Tú que estás aquí, deja fuera toda esperanza”

La realidad, es que no hace falta bajar a las entrañas de la tierra, para llegar al infierno, ya que el infierno, lo tenemos aquí arriba, vivimos en él, si nosotros queremos que esto sea un infierno… a veces lo es, en muchas, demasiadas veces lo es, pero, podemos salir y también podemos no llegar NUNCA a él. Depende de nosotros, de nadie más… y, eso exige abandonar las comodidades, las banalidades y esperar que sean otros los que resuelvan el problema…

Tal como ya indicaba en la primera parte de este capítulo, fue Thomas Hobbes, filósofo del siglo XVII, quién popularizó la frase de Tito Macio “Plauto”, en su obra Leviatán, dónde da por sentada la existencia del egoísmo en el comportamiento  de los seres humanos, aunque la sociedad intente corregir ese comportamiento egoísta favoreciendo la convivencia.

Sin embargo, creo que aquella frase incorporada al final de una comedia, y elevada a los altares por Hobbes, no tiene sentido alguno, porque, como el caso de la existencia del destino, si todo eso fuera cierto, si todo estuviera ya dicho, ¿De qué servirían todos los esfuerzos realizados hasta ahora, los que se están y seguirán realizando en el futuro?

Si eso fuera así, para que continuar… no habría esperanza para nada ni para nadie… 

Y, ¿qué es la vida sin esperanza? ¿Qué es la vida sin AMOR?

¡NADA!, ¡Absolutamente nada!

Por lo tanto, abandonemos nuestro sillón cómodo, nuestra “neutralidad”, nuestra “tranquilidad” y démosle la vuelta a la vida… aprendamos de nuestros errores, de nuestros antepasados, de nuestro presente y preparemos un camino mejor para nosotros, pero también para los que vendrán detrás de nosotros…

¿Homo homini lupus?  

A veces sí, pero no siempre, ni todos… Ya hemos amaestrado a los lobos en el albor de los tiempos… ¡es cuestión de seguir haciéndolo…y acabar con los lobos humanos!

“Alzaos una y otra vez, hasta que los corderos se vuelvan leones” Película: Robin Hood


Bcn, junio / julio de 2013

16 de junio de 2013

HOMO HOMINI LUPUS

EL AYER: Origen

Seguramente, la frase le es conocida a muchos de nosotros… En más de una ocasión la habremos oído… pero, ¿qué sabemos de su origen? ¿Sigue vigente?

También, en algún momento de nuestra vida, nos habrán contado algo sobre las guerras púnicas… guerras entre la Roma incipiente y la Cartago potente y dueña del Mediterráneo… Guerras, que terminaron con la destrucción total de Cartago y el adueñamiento por parte de Roma de Hispania, Sicilia y todo el Norte de África, asentando sus legiones y, creando las bases del futuro imperio…

La frase aparece, durante la segunda guerra púnica, mientras Aníbal, campeaba por sus fueros en Italia, destruyendo todo ejército romano que se le ponía delante…
Sin embargo, la frase no tiene nada que ver con todo esto… La frase, pertenece a una obra cómica… ¡qué paradoja! Como la vida misma, y como la actualidad, a la cuál se le puede aplicar…

El autor se llamaba Tito Macio, y, la única relación con la guerra, fue, por lo que se sabe, haber estado en una de las batallas perdidas de Roma, y, vivir en esa época… Por lo tanto, no tenía nada que ver con los cartagineses Barca, ni con los romanos Escipión, Fabio Máximo, Catón, etc., todos ellos grandes estrategas, senadores, generales, cónsules, procónsules y similares… etc.

Tito Macio, era un trabajador en el incipiente teatro romano, dónde había aprendido a traducir del griego al latín las obras que se representaban de autores griegos… más tarde se hace comerciante, y después de quebrar se alista en el ejército romano, en las legiones de aquellos latinos que no eran romanos…,  para terminar en la miseria más absoluta, llegando a trabajar en un molino prácticamente por la comida y algo más, como para pagar una sucia habitación…

Tito Macio, consigue después de muchas vicisitudes comprar los elementos necesarios para escribir su primera obra, y, al finalizar se encuentra con un dilema: ¿con que nombre firmaría su obra?

Porque ¿quién conoce hoy a Tito Macio? Posiblemente nadie o muy pocos (los eruditos en clásicos) y, a pesar de eso, sus obras han llegado hasta nosotros…, pero no con ese nombre…

Tito Macio, decidió que firmaría su obra como Tito Macio “Plauto”… Con este nombre, seguro que somos muchos los que hayamos oído hablar y, otros recordarán su importancia como autor de teatro, o como comediógrafo como he visto que se le conoce… Un autor de comedias en la historia de la Roma de los Escipiones y Fabio Máximo… que llegó hasta nuestros días… Sin embargo, aunque no hayamos leído ni una línea de su obra, muchos recordaremos la frase:
“el hombre es un lobo para el hombre” Homo homini lupus 
La obra de  Tito Macio Plauto (254 a.C. – 184 a. C.), dónde aparece esa frase es Asinaria, aunque el texto exacto dice: "Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit."(Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro)
Lo curioso de todo esto, es que esa obra, aparentemente la primera de Plauto, es una comedia, y esa frase aparece prácticamente al final, y es casi seguro que el autor jamás pensó ir más allá de un final adecuado para su comedia, ni darle el sentido que más tarde se le daría, sobre todo después que Thomas Hobbes, filósofo del siglo XVII, la popularizara en Leviatán, dónde da por sentada la existencia del egoísmo en el comportamiento  de los seres humanos, aunque la sociedad intente corregir ese comportamiento egoísta favoreciendo la convivencia. Frase, que hoy traigo a esta nueva página del cuaderno.

EL HOY
No hace falta más que leer los periódicos, ver televisión, internet, etc., para recordar que el hombre sigue siendo un lobo para el hombre, y, lo que es peor, pareciera que el intento de la sociedad para corregir ese comportamiento esté fracasando.
Después de ver las imágenes de uno de los asesinos del soldado inglés, mostrándose a la cámara con una tranquilidad pasmosa, con los cuchillos o machetes en las manos llenas de sangre todavía fresca de su víctima, me ha traído a la memoria la frase de Tito Macio Plauto… después de ver que se intenta repetir la misma historia con otro soldado, de recordar otras situaciones, que de tanto verlas, se convierten en rutina cotidiana… No hace mucho, un miliciano sirio se mostraba en actos de canibalismo, el asesinato indiscriminado de niños, jóvenes y profesores en las escuelas de EEUU, los ataques terroristas constantes en países de Asia, África o en cualquier otro punto del planeta en aras de la reivindicación de una ideología, de una religión, de un dios, o simplemente de una locura total de fanatismo, impregnada de la excusa de cualquier tipo: dios, la patria, la tribu, el clan, el honor… todo el fundamentalismo que, a pesar de los años de la existencia de la humanidad, de miles de años de civilización, el HOMBRE SIGUE SIENDO UN LOBO PARA EL HOMBRE… después de 2.225 años aproximadamente de ser pronunciada en un teatro de la naciente poderosa Roma…
En Suecia, el país de la sociedad ideal, estos días se ha desencadenado una batalla campal entre habitantes de barrios pobres y abandonados con la policía, pero, a su vez, “la supremacía blanca” vuelve a hacer su aparición en los países “civilizados”: Suecia, Gran Bretaña,  dónde se ataca a los inmigrantes, sobre todo si su color no es blanco y si profesan otras religiones, se atacan centros religiosos, como ha sucedido en Londres días pasados, con ataques a mezquitas… pero, a su vez, en muchos países musulmanes, sino en todos,  no se permiten otras confesiones, y si se permiten están siendo perseguidas, como el caso de los coptos en Egipto, los cristianos en Kenia y algún otro país africano, en Irak, prácticamente los cristianos han desparecido… pero, incluso dentro de la misma religión, las brutalidades y atentados son constantes: suníes contra chiitas, wahabistas… la ley de la sharia se quiere imponer sobre las leyes civiles o se ha impuesto ya… La primavera árabe ha dado paso al otoño árabe, dónde los fundamentalistas están intentando o ya lo han logrado, reemplazar a los regímenes dictatoriales… Una dictadura por otra dictadura… El dinero proveniente del petróleo se utiliza para imponer fe y orden…
Supongo que pocas personas recordarán aquella publicidad de Benetton de un matarife vestido de soldado, en la guerra de Sierra Leona, que utilizaba a modo de bastón una tibia humana… Benetton mostraba una realidad brutal, salvaje, más allá de lo que se puede considerar aberrante…
Millones de personas hambrientas en el mundo, mortandad infantil, esclavitud, sí, esclavitud en el siglo XXI, maltrato a niños, mayores, parejas… todavía rige por ahí, y sigue clavada en el cerebro de millones de hombres, la frase aquella tan brutal: “la maté porque era mía”… y tantas, tantas otras cosas que devienen de la existencia que el hombre es el lobo para el hombre… ¡Homo homini lupus!
La sociedad, esa sociedad callada, esa sociedad que está renunciando a su deber como tal, que al fin de cuentas, sobre lo que Hobbes decía de intentar corregir el comportamiento egoísta asegurando la convivencia… Ni la sociedad, ni los gobernantes, sobre todo éstos últimos, así como aquellos con influencia están ayudando, más bien todo lo contrario, incluso, muchos de ellos son los predicadores de siempre, los predicadores de la yihad, de la cruzada, de la supremacía blanca, del fanatismo, del nacionalismo devastador… son los predicadores de la ignorancia, de la conversión del hombre en lobo, de las arengas que conducen al precipicio… que nos conducen a todos a ese precipicio dónde estamos cayendo…
Ahí están millones de mujeres consideradas, prácticamente no humanas, que deben ocultar totalmente su cuerpo, caminar detrás del hombre, que son asesinadas en aras del “honor de la familia”, que son violadas por bandas de seudohombres, protegidos por la propia “tradición”, por la propia sociedad…
 Ahí están miles de niños en régimen de esclavitud en las minas del Congo o en otras partes de África, explotados por caciques locales que les secuestran, para extraer minerales, que más tarde utilizaremos en nuestros móviles, ordenadores, tabletas, etc…
Ahí está Siria, desangrándose cada día en una guerra civil, con miles de personas desplazadas unas, muertas otras, heridas otras…
Ahí está Haití, del cual ya nadie se acuerda, después de haberse volcado a nivel propagandístico en los primeros momentos, todos los países del mundo, con  los expresidentes de EEUU al frente… Dónde están los miles de millones que se han entregado, y, sobre todo, ¿dónde están los que tenían que llegar? ¿Qué se ha hecho? ¿Se ha avanzado algo?
La sociedad calla ante todo eso, la sociedad calla ante “dictadorzuelos” que han utilizado las leyes democráticas, para destruir la misma democracia: el chavismo, por ejemplo, que se viste de Chanel  en Buenos Aires, de indígena  Sucre y con camisa en  Managua… que pasean a sus muertos todos los días por las calles, por las tv, o en sus mítines… como es el caso del reciente fallecido Chávez, o  de Perón y de Eva Duarte, que salen a pasear cada minuto como el gran icono de una parte de la sociedad argentina, sociedades fracturadas como la venezolana, la argentina, que ahondan aún más el problema, en lugar de buscar las soluciones a sus problemas de siempre… mientras en Venezuela no hay alimentos ni papel higiénico y en Buenos Aires, se repiten los accidentes de trenes por falta de mantenimiento, renovación e infraestructuras…
Ahí está el mundo desarrollado de rodillas ante “los mercados”, ante la especulación de unos pocos, que ha arruinado a millones…
Pero, ¿dónde estamos los demás? ¿Dónde está la sociedad libre?
La ignorancia, la falta de educación, el desconocimiento de nuestra propia historia, nos hace esclavos, aun creyéndonos libres, seguimos siendo esclavos, estemos en un mundo o en otro… Los del primer mundo, seguimos siendo privilegiados, pero aun así, nuestra libertad está muy condicionada…
¿No hemos aprendido nada a lo largo de la historia de la humanidad?
¿Qué somos? ¿Qué queremos ser?
 ¿LOBOS PARA NOSOTROS MISMOS?
Es más que probable, que si alguien lee esto, esté pensando en el pesimismo que estoy trasluciendo  es de una depresión absoluta, y, que todo esto ya lo sabemos, así que no hace falta que venga alguien a recordárnoslo y así amargarnos el día…
Sí, es posible que así se piense, y también que viendo todo lo que ocurre alrededor nuestro, pero también más allá… en el resto del mundo, uno se plantee el papel que tenemos que desempeñar en esta vida… Podemos optar, por hacer oídos sordos, y, vivir en nuestra burbuja… podemos optar, por decirnos a nosotros mismos, que uno solo no puede hacer nada… podemos tildar de pesimistas a los que describan las realidades que uno vea, siente y asuma… podemos ser escépticos tanto con lo que nos cuentan, con lo que sucede y con lo que sucederá… y, también podemos ser optimistas recalcitrantes, pensando que pase lo que pase, la humanidad seguirá avanzando… Todo eso y más, podemos pensar y hacer…

¿Homo homini lupus?   ¿Tú que piensas?

Continuará… 


Abril-Mayo 2013

9 de junio de 2013

SOMOS… ¿QUÉ?

No somos sino un eslabón de una larguísima cadena, que se hunde en la noche oscura y tenebrosa de los tiempos…

Existimos, y esa es la razón  fundamental, para nuestros descendientes. Son nuestros antepasados, la razón de nuestra existencia; ¿porque sino nuestras raíces se hunden en esa noche oscura y seguimos  construyendo la cadena…?
Solo somos transeúntes, transeúntes que no sabemos realmente adónde vamos; sólo sabemos, y no siempre, que vamos… que caminamos, a veces en círculos, a veces en línea recta, a veces en zigzag…

Transitamos, como simples paseantes a veces, como corredores de fondo otras… Sin embargo, el único destino seguro, la única meta a la que llegaremos, será a la muerte, y, sin embargo, es la única meta que no queremos tener en cuenta; de hecho nos olvidamos de ella, creyéndonos inmortales, es decir creyendo que en realidad, la meta final es el tránsito…
Alguien dijo “la estupidez es infinita”, y sin ninguna duda tenía mucha razón, pero, añadiría además, que si la estupidez es  infinita, los seres humanos somos infinitamente estúpidos…

Confundimos el AMOR con posesión, las palabras con los sentimientos… Transitamos, sin mirar a nadie o a casi nadie… No sabemos interpretar una mirada de Amor, una mirada de tristeza… nos sabemos valorar el tono de voz de las personas… no sabemos ir más allá de lo que oímos…

No sabemos o no queremos…  Nos perdemos en la verborrea, en hablar mucho y no decir nada… y, nosotros mismos, nos hacemos esclavos de lo que decimos… Aristóteles, hace algo más de 2300 años, ya dijo: “Somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras”.

Y, que nadie confunda mis palabras, con que no se debe hablar o que hablar es malo, ¡ni mucho menos!,  hablar diciendo algo, es muy distinto a las palabras huecas y vacías que normalmente nos rodean…

También en eso, somos transeúntes… y, eso nos lleva a correr, no importa hacia dónde…  mientras tanto el tiempo pasa y pasa la vida… y, al volver la vista hacia atrás, nos podemos encontrar no aquello que hemos vivido, sino aquello que dejamos de vivir…  El tiempo perdido, perdido en nimiedades, en tonterías, en enfados y caras largas, en egoísmos sin sentido… el tiempo perdido en aquella cena con un amigo nunca celebrada… el tiempo perdido,  por aquellos días que te has enfadado con la persona amada… El tiempo perdido que no le has dedicado a quién debías dedicar, porque no hemos sabido establecer prioridades… El tiempo perdido en quejarte constantemente, de tus hijos, de tus padres, de esposa, de tu marido, de los compañeros de trabajo, sin pararte a pensar, que posiblemente uno también tiene algo que ver con esas quejas…

“Carpe diem”, maravillosa expresión latina… Goza del día presente sería su significado… Goza del momento, goza de la vida… Esta expresión que más tarde, popularizó su sentido:

“Goza del sol mientras dure;
Siempre no ha de ser verano;
Aprovecha la ocasión                                              
Que la tienes en la mano”

Es increíble que, desde cientos y miles de años atrás, nos hayan transmitido información sobre lo que ya se pensaba  en aquellos momentos, pero no hayamos sido capaces de aprender nada… Quizás, porque estudiar o leer a los clásicos, no ha sido importante, ni lo siga siendo…  seguimos fabricando analfabetos funcionales, porque así, es mucho más fácil que se comporten como transeúntes, como pasajeros adormecidos en un tren que no va a ninguna parte…

Habitualmente para desplazarme en coche utilizo autopista, por aquello de ir / llegar más rápido… Cuándo uno transita por una autopista, prácticamente no mira el paisaje, ni su cerebro está activado, más allá de circular a determinada velocidad, a determinada distancia del vehículo que lleva delante, de frenar en los peajes, y, alguna vez cambiar de marcha… Generalmente es pura rutina… puro tránsito por una vía rápida… Y, cuando uno se da cuenta, ya ha llegado a destino…  y, de pronto, uno no recuerda haber pasado por determinados lugares…

Días pasados, decidí realizar el mismo  viaje,  por carretera…  ¡tardé bastante más!, pero, ¡disfruté muchísimo del viaje! Crucé por pueblos que hacía años que no pasaba… Aprecié el paisaje maravilloso en esta primavera extraña,  de campos verdes y rojas amapolas… zonas de curvas y largas rectas… árboles que bailaban al son del viento, agitando sus ramas saludándonos al pasar… vi las caras de las personas al pasar por los pueblos…  y, tardando casi el doble, llegué satisfecho… Ese día, no había sido un transeúnte… ese día, me había sentido persona…  Y, de alguna forma, sentí que  “tu estado de ánimo es tu destino”, tal como dijo Herodoto, curiosamente, también hace más de 2000 años…

Por eso cuesta entender, el caminar sin ver al otro… incluso, cuándo alguien entra en un edificio y viene alguien detrás, no es capaz de esperar y sostenerle unos segundos la puerta, para que así no se le cierre en las narices… Abrir una puerta y dejar pasar a otra persona que entra o que sale… Algo tan básico como saludar se ha perdido en los tiempos pasados… ¿Qué somos? Hemos perdido hasta los detalles más básicos de la civilidad… de la educación en sí. ¿Adónde vamos con todo esto?

El gran cantautor aragonés, José Antonio Labordeta (fallecido no hace mucho), tiene una canción titulada Somos, y algunos de sus versos son:

“Somos como esos viejos árboles
Batidos por el viento…
… Hemos atravesado el tiempo…
Somos…”

Sí, somos, somos como esos árboles viejos, pero también somos como el viento que ha atravesado el tiempo, y lo seguiremos haciendo… pero, ¿hacia dónde?

En realidad, somos como ciegos en un mundo maravilloso de colores y como sordos en ese mundo lleno de música y armonía, y, que no somos capaces de sentir, de ver, mirar, oír, escuchar… Somos seres imperfectos, aborregados y adormecidos… a veces meros títeres en manos de unos pocos titiriteros, que nos mueven, nos hacen bailar sin música y con violencia… Somos crédulos más allá de todo sentido y escépticos más aquí de todo orden natural… Somos pequeñitos, mortales, débiles que nos creemos inmortales, y, por eso  edificamos futuros inciertos y utópicos, dedicando ingentes esfuerzos, pasiones, enconadas luchas, en aras de la nada… mientras tanto, descuidamos nuestro presente, sacrificamos los momentos más felices y gloriosos como seres humanos, porque estamos pensando en el “futuro”, sin caer en la cuenta, que sin hoy nunca habrá mañana.. Que sin presente jamás habrá futuro… Lamentablemente, cuándo lo aprendemos, casi siempre suele ser demasiado tarde…

Aprendemos poco o nada del pasado, de la historia en general, pero de nosotros mismos en particular… ¿Transeúntes hacia dónde? ¡Carpe diem…! El mundo es y será maravilloso, si ponemos algo de nuestra parte, algo tan sencillo como HUMANIDAD…

Con el tiempo aprendí
Que la vida puede ser un instante...
Que la muerte no es dolor
A pesar del dolor que causa
Y que nunca es el final...

 Con el tiempo aprendí
Que la ignorancia
Es la madre del fanatismo


Marzo-Abril-Mayo 2013