30 de julio de 2013

¿ANEM A EXPORTAR? -¿VAMOS A EXPORTAR?

El pasado 21 de junio se ha desarrollado la segunda parte del programa  EMPORDÁ EXPORTA, promovido  por el Consell del Baix Empordá y desarrollado en  colaboración con Análisis y Acciones Empresariales, cuyo tema era  FISCALITAT EN L’EXPORTACIÓ LA FACTURA I ALTRES DOCUMENTS FISCALS.

La primera, Vull vendre internacionalment, per a on començo? (Quiero vender internacionalmente, ¿por dónde comienzo?), también fue desarrollada por Análisis y Acciones Empresariales, el pasado 30 de mayo.

El seminario-conferencia, se realizó en el salón de Actos del Ayuntamiento  de La Bisbal de l’Empordá (Girona), desde las 9 de la mañana hasta las 13, contando con un número muy importante de asistentes, como empresarios y estudiantes de Comercio Internacional.

El texto completo se ha publicado en: http://www.analisisyacciones.blogspot.com.es/
el blog dedicado a la empresa.

29 de julio de 2013

GALICIA: Duelo y Luto

Campanas, campanas
da miña terra…
campanas que tañen
anunciando a vida,
campanas que anuncian
                        a morte…
Son as campanas de Galicia…

Hoxe, hoxe choran os amigos, os familiares… hoxe choran os veciños de Angrois, os de Santiago… choran os galegos todos, e todos os espanois, hoxe, ¡hoxe choramos todos…!

Del frio que nos ha provocado la noticia, del frio silencio, del estupor, del horror oído y visto, hemos pasado al desbordamiento de los sentimientos, del dolor y la tristeza… es el tiempo del luto, es el tiempo del duelo…

De la voz rota del presidente de la Xunta de Galicia, a las voces entrecortadas, incluso llantos de los vecinos de Angrois, pasamos al llanto colectivo, al llanto individual, por el amigo, hermano, hermana, hijo, hija, padre, madre, sobrino, tio, primo, compañero, todos ellos viajaban en ese tren hacia sus vacaciones, hacia su casa, los brazos amigos o amantes, los que volvían a casa, a su pueblo, que peregrinaban hacia la 3ra. Ciudad santa de la cristiandad… de aquellos jóvenes que dejan su coche y viajan en tren, porque ¡es más seguro!... de aquellos ciclistas que hacían el camino de Santiago por 3ra. Vez, y deciden hacer una parte del recorrido en tren, para llegar a tiempo a vivir las fiestas del Apóstol… y, que salvando su vida, luego se convierten en héroes, salvando a muchos de sus compañeros de viaje, junto con el intendente del tren, sacando del vagón a muchas personas, y ayudando poco más tarde a bomberos y policías en la misma labor…

Cientos de historias, ahora, algunas conocidas, pero casi todas desconocidas, y que así permanecerán para siempre, y a lo sumo, se contarán en contadas ocasiones, en veladas especiales de amigos…

De los vecinos de Angrois, que sin pensárselo, se lanzaron a ayudar, con lo que tenían a mano, para abrir ventanas, puertas o lo que fuera… Como dijo uno de los bomberos que han intervenido, y, convertido a su vez en icono de los servicios de  urgencias por los medios de comunicación, por fotografiarlo todo manchado con una niña en brazos: “Los verdaderos héroes son los vecinos de Angrois”

Los héroes, esos héroes anónimos, que en los momentos difíciles que nos presenta la vida, demuestran su parte humana más extraordinaria, son los vecinos de Angrois, son los servicios de urgencia, la policía, los bomberos, que en pocos minutos están en el lugar del accidente, actuando con una eficiencia que va más allá del deber, entre el horror de vagones volcados, fuego, dolor y muerte…

Son los cientos de médicos, enfermeros/as y auxiliares de los servicios hospitalarios de Santiago, e incluso del resto de Galicia, que se presentan de forma inmediata en los hospitales de Santiago, para ayudar y ponerse a las órdenes de los distintos responsables de cada servicio… De aquellos profesionales de la medicina, de policías, que estando de vacaciones se presentan todos como voluntarios… de los cientos y cientos de donantes de sangre, que incluso antes que se solicite oficialmente donantes, ya se presentaban en los servicios de cada hospital, formando larguísimas colas, llegando a ser más de 500 personas esperando con calma, con tranquilidad para dar su sangre para todos los heridos que la puedan necesitar, colapsando de alguna forma los servicios, teniendo que pedirles que se fueran, que no podían atender más ese día, y que se vuelven a presentar al día siguiente…

De aquellos pacientes ingresados en los hospitales, que dada su situación no era grave, solicitan voluntariamente el alta, para ceder sus camas a los heridos…

A la solidaridad del resto de España, e incluso del mundo… Ahí, ahí está la heroicidad… Las autoridades, que han sabido estar dónde tenían que estar… sin alharacas, sin poses, afectados como no podía ser de otra forma…

A los sicólogos, siquiatras y asociaciones de víctimas que, también se presentaron voluntaria y espontáneamente, simplemente para acompañar a los familiares y amigos de las víctimas… para ayudar…

Es la hora del duelo, es la hora del luto, del dolor… ahora no es la hora de la culpa, del o de los culpables… Ya llegará la hora de analizar las causas y las responsabilidades…

Es la hora de agradecerte, dentro de la desgracia y el horror, la eficiencia con la que se ha trabajado y se trabaja… Por el momento tenemos 78 cadáveres, y, esperemos que dicha cifra se cierre ahí… de este trágico y horrible accidente.

Qué en dos días, se hayan identificado 75, de las 78 personas fallecidas, que se hayan quitado vagones, rescatado la caja negra, cortado vías y traviesas, para proceder a la investigación, que en minutos los servicios de emergencia estuvieran allí, seguramente evitando así alguna muerte más, habla por sí solo de la eficiencia…

Eficiencia, que es lo que le pedimos siempre a los servicios públicos,  y que le debemos seguir pidiendo, y, que desgraciadamente solo podemos y debemos valorar en situaciones de este tipo…

Eficiencia, que justifica con creces, los esfuerzos de los ciudadanos en el pago de nuestros impuestos…

Solidaridad, Humanidad, eficiencia… ¡que combinaciones para salir de situaciones críticas!

Este país ha sufrido muchas catástrofes a lo largo de su historia, y, a todas ha hecho frente… Baste recordar, solo algunas del siglo pasado: la brutal guerra incivil, terremotos (Lorca, no hace mucho), el camping de los Alfaques allá por los 70, inundaciones tremendas, el horror y la crueldad del terrorismo durante 50 años, el 11 de marzo en Madrid, que todavía nos retuerce el alma…

En todos ellos, la solidaridad ha sido inmensa… es esta sociedad, la que ha hecho frente a todo, y la que al final ha vencido…

Es en estos momentos, cuando la visión de algunos politiquillos y su actuación de visionarios mesiánicos, que intentan enfrentar a esta sociedad, porque su interés y su vista no se yergue del suelo, actuando y queriendo actuar como tribu, como clan, de egoísmo, es cuándo esa visión se va al garete, porque la sociedad actúa de forma totalmente distinta, por suerte para todos…, lástima que dentro de pocos días, volverán a las andadas…, bueno, algunos han seguido en ellas… Como es el caso de TV3, que a diferencia del resto de tv se ha negado a colocar un lazo negro en pantalla, “porque ellos sienten el dolor de otra forma” ¡que cinismo!

Luto, duelo, muerte, dolor y horror, que hoy nos mantiene el corazón en un puño, encogido, lleno de tristeza, el alma en vilo, porque al final, nos damos cuenta que somos una hoja llevada por el viento, y que nos puede dejar caer en cualquier parte, en cualquier lugar…

Luto, duelo, muerte, dolor y horror, que nos hace mejores, con un gran costo, pero mejores al fin y al cabo, aunque solo sea temporalmente… que nos hace humanos… que por un momento dejamos de ser lobos para nosotros mismos (ver Homo Homini Lupus).

Que aunque sea por un instante, al mismo tiempo que nos hace humanos, nos hace divinos… y, ahí está la verdadera esencia de los dioses y de los hombres… somos la cara y la cruz… somos el yin y el yan… somos duales… humanos y divinos… Estos momentos nos hacen divinos… mañana, mañana volveremos a nuestras rutinas, a nuestras nimiedades, a nuestros egoísmos y especulaciones cotidianas, volveremos a la parte peor de lo humano… pero, ahí, en el fondo del alma, quedará esa sensación, ese sentimiento de haber sido divinos por un tiempo… y, aunque sea muy en el fondo, seremos algo mejores...

Hoxe, hoxe choran as familias, choran os amigos, choran polos  sus feridos, polos  seus mortos… hoxe, chora Angrais, chora Santiago, chora Galicia, chora España… ¡choramos todos! Choramos por eles, pero tamén choramos por todos nos… Esta e ua terra de bágoas, de choros de nais, de pais, de fillos, de nuvias, mulleres, polos miles de suas xentes que se foron a emigración… somos ua xente acostumada a chorar sin bagoas… pero, hoxe, choramos con bagoas externas que mollan os nosos ollos e as nosas mexillas…

Hoxe, séntome doido, pero tamén orgulloso, de ser santiagués, galego, español e ciudadano do mundo…

Con esta xente, todavía temos esperanza… esperanza de facer un mundo mellor… un mundo mais de pesoas e menos de cousas…

Campanas, campanas
da miña terra,
que tocan a norte,
¡que tocan a esperanza…!



Arteixo, 26 y 27 de julio de 2013

P.D.: Mis disculpas por mis faltas en mi idioma materno, el cuál solo conozco por tradición oral.

16 de julio de 2013

HOMO HOMINI LUPUS II (y final)

Terminaba la primera parte de este nuevo capítulo de este cuaderno, hablando sobre el pesimismo que se podría entender de todo lo escrito hasta ese momento…
También, dejaba en el aire las siguientes preguntas:

¿No hemos aprendido nada a lo largo de la historia de la humanidad?
¿Qué somos? ¿Qué queremos ser?
 ¿LOBOS PARA NOSOTROS MISMOS?

La realidad es que la humanidad, tal como la conocemos hoy, es muy joven, en un mundo de millones de años, 50 o 100.000 años son pocos, y, no hace falta ir tan atrás en el tiempo… Por eso, el comportamiento, a veces es de niños y no de adultos racionales y evolucionados…

La otra realidad, es que sí, que hemos aprendido poco, muy poco… y, sobre todo aprendimos y continuaremos aprendiendo poco, porque ignoramos el pasado, somos analfabetos históricos… ¡no conocemos ni la historia de nuestros pequeños pueblos!

Y, desconocemos la historia, porque no nos interesa demasiado, y, además porque hay mucha gente interesada en que seamos ignorantes y analfabetos funcionales… la educación y el conocimiento verdadero, profundo y reflexivo le interesa a muy poca gente… lo más fácil, lo más cómodo es la banalidad…

En el mundo desarrollado, porque el consumismo, que no el consumo, se ha convertido en el dios rutinario, y a pesar del mayor desarrollo y bienestar de la historia, nos abotargamos y conformamos con aquello que nos dicen… Jamás, ha habido tantas posibilidades de aprender, de conocer, de enriquecimiento cultural y científico y humanista… sin embargo, la evolución ha sido y sigue siendo muy lenta… y, de tanto en tanto, surge una crisis –antes era una guerra- para “poner las cosas en su sitio”; una crisis económica, una crisis financiera, una crisis política… o todas a la vez… la cuestión es impedir el desarrollo de las personas en su justa medida, en su justo término, en su justa capacidad…

En el mundo no desarrollado, porque simplemente, no le interesa a casi nadie o nadie, que se evolucione… por eso, los accesos a la educación, a la sanidad sobre todo, son difíciles y además, se hace nada o menos que nada, para dar oportunidades y, sobre todo instrumentar los medios necesarios y adecuados para mejorar la educación y la salud de sus habitantes… Ahí, están las cifras, para quién las quiera ver…, y, lo que sí es meridianamente claro, es que una población sin educación, sin sanidad adecuada y sin libertad, es una población manipulable fácilmente, pero además, se puede convertir en un arma terrible… brutalmente terrible y violenta…

La otra realidad, y, quizás más dolorosa, es la propia actitud personal de cada uno de nosotros… nuestras pocas ganas de aprender, de cuestionarse aquello que nos cuentan, que en muchos casos, suenan a cuentos infantiles… a creer a unos o a otros, sin analizar las razones, los porqué y los para qué… Esperamos que otros lo hagan por nosotros… así tenemos a quién echarle las culpas… Con eso evadimos nuestra responsabilidad ante la vida, ante los demás, pero sobre todo ante nosotros mismos… Nuestros miedos, nuestra comodidad son nuestros peores enemigos… 

Cada uno defiende su pequeña parcelita… su finquita… y no la finca general, la de todos… así, cuándo vemos grandes o pequeñas manifestaciones en favor de la educación, de la calidad de la misma, de su acceso público y gratuito, como en otros sectores, en realidad, lo que están pidiendo es mantener su statu-quo… su situación, sus privilegios… Esos mismos que reclaman todo eso, son los responsables de un altísimo abandono escolar, de una disminución del nivel de la calidad de esa educación que ellos dicen defender…

La realidad, es que casi nada es lo que parece… lamentablemente… pero, todo eso, lo permitimos todos…

Y, de ahí devienen las otras preguntas: ¿Qué somos? Y ¿Qué queremos ser?

¿Homo homini lupus?  

No hay una sola respuesta a una única pregunta, como es esta… ¡Hay muchas!

Tantas, casi como personas hay sobre la faz de la tierra…

Sí, si examinamos la historia de la humanidad, y vemos los cientos y miles de guerras habidas y actuales… Los millones de muertos que esas guerras han costado… Solo basta echar una mirada retrospectiva al siglo XX para darnos una idea de lo terrible que ha sido dicho siglo, siglo al que pertenecemos la gran mayoría de la población mundial, y, sobre todo la occidental…

La Gran Guerra del 14, la segunda gran guerra, el holocausto de judíos, gitanos, etc., las purgas de Stalin en la Unión soviética, la guerra chino-japonesa, la guerra incivil española, la guerra en Indochina, Vietnam, la guerra de Argelia, la del Congo (millones de muertos), la de Sierra leona, las hambrunas de Biafra (se acuerdan de Biafra?), de Etiopía, de Somalia, la guerra del golfo (la primera), las violaciones constantes y el hambre y miseria en India… la guerra de Afganistán, el fundamentalismo islámico, la guerra de los Balcanes… los atentados terroristas, las guerras terroristas en Guatemala, en El Salvador, en Uruguay, en Argentina, en Colombia (terrorismo contra el estado y sus ciudadanos, y terrorismo del estado contra sus ciudadanos), etc., etc….

Si hiciéramos lo mismo –un repaso- por el incipiente siglo XXI, veríamos que no hemos mejorado mucho… atentados en Nueva York, Madrid, Londres, Indonesia, Irak (guerra y atentados), hambrunas, esclavitud, corrupción, vulneración de los derechos humanos a diario… Todo eso está ahí, todo eso es nuestro, y, todo eso es nuestra responsabilidad…

Sí, bajo esta perspectiva, somos peor que lobo para el hombre… somos peor que las bestias más salvajes, porque además, en nuestro caso, hay ánimo de hacer el mal…

Sin embargo, también debemos ver la otra perspectiva… la que nos hace ver, que a pesar de todo lo anterior, del horror antes descripto, hay otra visión… la visión de que si bien avanzamos poco, a veces adelantamos 2 pasos retrocedemos uno, o incluso los dos, seguimos avanzando, tozudamente, muchas veces sin saber ni cómo, ni cuándo ni porqué, pero seguimos adelante… es esa actitud, la de seguir avanzando, la que también nos distingue de las otras especies… y, ahí, está la salvación…

Por eso, existen acciones, llevadas a cabo por personas y organizaciones, a veces desconocidas, a veces con muchos esfuerzos, a veces en forma individual y anónima, otras en grupo y conocidas, que trabajan para que esto cambie, y, lo hacen desde el convencimiento y la fe en que el cambio es posible, pero nunca, desde el fundamentalismo radical de la verdad absoluta…

Ahí están miles, millones de personas silenciosas, que cada día van a trabajar, a intentar salir adelante, a mejorar, y sobre todo a que sus hijos sean mejores que ellos… es lo que hicieron nuestros padres con nosotros, lo que nosotros intentamos hacer con nuestros hijos, y, lo que ellos harán con los suyos, y así seguirá haciéndose…

Ahí están científicos, buscando, errando y encontrando cada día nuevas formas de curar enfermedades…, ahí están miles de médicos, de bomberos, de policías, de enfermeras/os, de maestros, curando, salvando, velando, atendiendo, enseñando... todos ellos, como tantos otros, en silencio, desarrollando una labor a favor de los demás...

Ahí estuvieron, esos grandes hombres y mujeres que desde la antigüedad clásica de Grecia y Roma, y antes de Egipto y los pueblos de la Mesopotamia, nos han legado hasta nuestros días… qué lástima que sepamos tan poco de ellos y de sus enseñanzas… Ahí estuvieron todos aquellos, que a pesar de los terribles vaivenes de la historia de la humanidad, hasta en los momentos más oscuros, nos han legado sabiduría, monumentos, pinturas, música, literatura… y, ahí están los de hoy, y estarán los de mañana… Sólo necesitamos escucharlos, leerlos, admirar sus obras, aprender…

Ahí han estado Gandhi, Vicente Ferrer, y otros muchos… ahí está, todavía, Nelson Mandela… que a propósito, no quiero dejar pasar la oportunidad de incorporar unos fragmentos del discurso de Mandela, cuándo tomó posesión de su cargo como presidente, allá por 1994, y que se publicó el pasado 5 de julio, en el Periódico de Catalunya, en un artículo de opinión, cuyo título era “Mandela al ataque”, el cual no tiene desperdicio.

Dijo Mandela en aquel lejano ya año 1994:

«De una desmesurada catástrofe humana debe nacer una sociedad de la que la Humanidad se sienta orgullosa» mientras mandatarios de 140 países le escuchaban, y después de tantos años en la cárcel, y sólo después de 4 años de haber salido de aquella celda, y haber acabado oficialmente el apartheid, aquél sistema miserable y terrible, dónde unos pocos, habían mantenido en a la mayoría de la población en un estado espantoso, negándole lo más fundamental, el derecho a ser igual, el derecho a ser personas, aquel hombre decía: «había llegado el momento de curar las heridas», «Hemos triunfado en nuestro intento de implantar esperanza en el seno de millones de los nuestros».

Y, no me resisto, a copiar literalmente lo que escribe el articulista, y que reproduzco a continuación:

“Cuando hoy la amargura colectiva se percibe en cada esquina, es de prescripción obligatoria volver a las palabras de Mandela porque curan. «Debemos actuar para alentar el nacimiento de un nuevo mundo. Que haya justicia y paz para todos. Que haya trabajo, pan, agua y sal para todos. El sol jamás se pondrá sobre un logro humano tan esplendoroso».

Madiba -su nombre tribal se está muriendo. ¿Habrá nacido ya algún líder de su estatura para el siglo XXI?

¿O deberemos resignarnos a la miseria moral de quienes gobiernan hoy el mundo?”

No, no debemos resignarnos, aunque tengamos que realizar un gran esfuerzo personal y colectivo cada día… Aunque no haya hoy, líderes en el mundo, que sean capaces de ponerse al frente de todos aquellos que todavía seguimos creyendo en la humanidad y en otro mundo, en que otro mundo es posible…

Aunque los líderes actuales estén sometidos a la dictadura del capitalismo financiero, que no tiene patria ni dios… solo tiene la especulación por bandera, pero, las crisis son nidos de oportunidades, y ahí, en algún rincón de la tierra, ahí estarán esas personas, hombres y mujeres, que en algún momento saldrán y liderarán este gran cambio que la humanidad necesita…

Ahí está el AMOR, la AMISTAD, la COLABORACIÓN, que puede enfrentarse al odio y al rencor, a la animosidad, al individualismo destructor del propio individuo, de la propia persona…

Ahí, está la fe para algunos, la ética y la moral para otros, que siempre serán positivas y enriquecedoras del espíritu humano, mientras respeten al otro, a su pensamiento y obra, en tanto y en cuanto a su vez también respeten a los demás…

Ninguna fe, ninguna ética ni ninguna moral es buena, si conlleva el ataque al otro, al diferente, al que piensa distinto, al que viste distinto, al que ora a un dios o a otro o a ninguno… Todas son buenas, mientras se respete el derecho del otro a ser y pensar diferente…

De lo contrario, volveremos al “hombre, lobo para el hombre”, y eso no es más que bajar a los infiernos, y de los infiernos posiblemente nunca se regrese…

Según Dante, del infierno nunca se sale… y, así deja constancia en la Divina Comedia, cuándo en la primera de las siete puertas que había que atravesar para llegar al infierno, aparecía la siguiente inscripción:

“Tú que estás aquí, deja fuera toda esperanza”

La realidad, es que no hace falta bajar a las entrañas de la tierra, para llegar al infierno, ya que el infierno, lo tenemos aquí arriba, vivimos en él, si nosotros queremos que esto sea un infierno… a veces lo es, en muchas, demasiadas veces lo es, pero, podemos salir y también podemos no llegar NUNCA a él. Depende de nosotros, de nadie más… y, eso exige abandonar las comodidades, las banalidades y esperar que sean otros los que resuelvan el problema…

Tal como ya indicaba en la primera parte de este capítulo, fue Thomas Hobbes, filósofo del siglo XVII, quién popularizó la frase de Tito Macio “Plauto”, en su obra Leviatán, dónde da por sentada la existencia del egoísmo en el comportamiento  de los seres humanos, aunque la sociedad intente corregir ese comportamiento egoísta favoreciendo la convivencia.

Sin embargo, creo que aquella frase incorporada al final de una comedia, y elevada a los altares por Hobbes, no tiene sentido alguno, porque, como el caso de la existencia del destino, si todo eso fuera cierto, si todo estuviera ya dicho, ¿De qué servirían todos los esfuerzos realizados hasta ahora, los que se están y seguirán realizando en el futuro?

Si eso fuera así, para que continuar… no habría esperanza para nada ni para nadie… 

Y, ¿qué es la vida sin esperanza? ¿Qué es la vida sin AMOR?

¡NADA!, ¡Absolutamente nada!

Por lo tanto, abandonemos nuestro sillón cómodo, nuestra “neutralidad”, nuestra “tranquilidad” y démosle la vuelta a la vida… aprendamos de nuestros errores, de nuestros antepasados, de nuestro presente y preparemos un camino mejor para nosotros, pero también para los que vendrán detrás de nosotros…

¿Homo homini lupus?  

A veces sí, pero no siempre, ni todos… Ya hemos amaestrado a los lobos en el albor de los tiempos… ¡es cuestión de seguir haciéndolo…y acabar con los lobos humanos!

“Alzaos una y otra vez, hasta que los corderos se vuelvan leones” Película: Robin Hood


Bcn, junio / julio de 2013