2 de agosto de 2011

MIEDO… MIEDOS… (II)

Así finalizaba el capítulo anterior:

Miedo… Miedos… ¿Porqué? ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿A quién?


Preguntas, siempre preguntas, pero sólo a través de las preguntas podemos llegar a las respuestas... No serán científicas, no serán lógicas, pero lo importante es lograrlas...y, con el miedo pasa lo mismo que con otras cuestiones que nos afectan en la vida...


Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario, dice el DRAE. ¿El ánimo? Prefiero los conceptos que incorpora Wiquipedia, conceptos como emoción sentimiento… La distorsión de las emociones y de los sentimientos, llegando a exacerbarlos de tal manera, que el ser afectado pierde completamente el control de su vida.

El miedo es paralizante, no sólo para quién lo sufre o lo tiene, sino que termina por contaminar y destruir todo aquello y a quiénes que estén a su alrededor.

Los que no han vivido una situación de este tipo, ni siquiera en su fantasía o en su peor pesadilla, la más extrema, puede imaginarse el daño que hace a todos aquellos que conviven largo tiempo con personas de este tipo… que sufren y contaminan a los demás. Destruye, corroe, poco a poco, sin darnos cuenta va penetrando en nuestra mente, en nuestro corazón, hasta cambiarnos profundamente…

El miedo, ese miedo a todo, ese miedo que lleva al paraxosismo del egoísmo a quién lo padece, produce el efecto de tierra quemada a su alrededor, es como un veneno que nos haciendo efecto paulatinamente… poco a poco nos va envenenado el alma.

Por eso el miedo no es exclusivo de quién lo sufre o de quién lo disfruta (de todo hay en la viña del señor…), sino también de otros, siendo el victimismo de aquél ser que lo padece, lo convierte en victimario de los demás, los verdaderos inocentes, las verdaderas víctimas.

El miedo, los miedos, la angustia, el temor, la inquietud, el terror campan por doquier… Pareciera que cuánto más ha crecido el desarrollo humano, más miedo se tiene… incluso más miedos…

Desde el umbral de los tiempos, el hombre ha tenido miedo…, al fuego, a la luna, al sol, a la tormenta, al rayo, al trueno…

Así la humanidad ha creado a los dioses… Pero también, ha habido hombres que han sabido y saben todavía, utilizar el miedo de los demás… Así surge la manipulación a través de los miedos a lo desconocido o a lo conocido…

VÉASE SINO  EL ACOSO ESCOLAR… EL ACOSO Y VIOLENCIA DE GÉNERO…

Miedo al dolor, a los dioses, al infierno, a la enfermedad, miedo al otro… miedo al diferente… miedo a la muerte…

Es el miedo, el que nos ha convertido en asesinos, depredadores de otros hombres…

El miedo engendra fanatismo, odio, rencor, terror… Porque el miedo, también nos hace vulnerables y terribles a la vez…

El miedo nos hace esclavos… nos liga con fuertes cadenas invisibles, impidiéndonos pensar y actuar en libertad… Nos hace frágiles, pero peligrosos, ¡muy peligrosos! Pues, actuamos bajo la peor de nuestras emociones, anulando nuestra inteligencia, asimilándonos raudamente a cualquier otro animal peligroso.

Llevo años, pensando en los miedos, en los míos y en los ajenos, en cómo controlarlos y combatirlos eficazmente. Cuándo creí, que había podido controlar los míos, me di cuenta tardíamente que había descuidado mis flancos, por dónde me atacaban los miedos, todos los miedos de los otros… ¡contra eso no estaba preparado! e hicieron mella gravemente…

El miedo, los miedos se contagian. No hacen falta que nos lo digan, que nos los cuenten, ni los miedos ni las angustias, mucho/as totalmente irracionales… pero, ¡ahí están! Agazapados, esperando el primer hueco, el momento oportuno. No hablan, no nos dicen nada, incluso no nos miran, pero nos lo están transmitiendo… incluso casi se pueden oler… ¡menos mal que hemos perdido el sentido del olfato!, pero los sentimos, sentimos una cierta inquietud, grave, nuestra piel está recibiendo esa información, le podemos llamar intuición, sensibilidad especial que todavía disponemos y no controlamos, es el sexto sentido que no controlamos y que no sabemos utilizar y, al cual no le hacemos caso casi nunca, pero sin embargo nos indica que están ahí… agazapados, exteriorizándose en las personas que tenemos a nuestro alrededor; sentimos que se encoge el alma, que una pesada atmósfera nos rodea, el aire se hace más denso, y una bruma mental nos atenaza, mientras el estómago se retuerce; ¡es el miedo del otro! El miedo que llega y se introduce en nosotros… alterándonos, erizándonos los cabellos de la nuca o sintiendo un desasosiego especial, generándonos inseguridad en lo que estemos haciendo, porque estamos perdiendo nuestra propia calma… nuestra tranquilidad habitual.

Es una sensación agobiante, angustiosa, porque el otro, es irracional, y, nos contagia esa irracionalidad…

¿Nunca habéis estado en un habitáculo pequeño, con una persona con miedo, aterrada? o volando, cruzando una calle…

Si uno está en una reunión, puede optar por marcharse, en un metro, en un autobús, bajarse… pero, si se convive, o se pasa mucho tiempo con una persona así, es imposible no convertirse en un receptor perfecto, pues penetra hasta el fondo del alma… del presente y del futuro…

Si uno va en un automóvil, puede optar, por bajarse, abrir la puerta y "tirar" al “sufridor”, parar e invitarle a que descienda del mismo, dejándolo en plena carretera, para ver como supera, ahora sí, una causa posible de temor…

Miedo a cruzar una calle, a volar, a conducir, a la tormenta, al sol, a las hormigas, cucarachas, serpientes, ratas…

Miedo a viajar, miedo a la comida, a que le tosan al lado, al dolor, a la enfermedad… a la muerte…

¡Ah! El miedo a la muerte, tiene muchos admiradores… Miedo por los hijos, por los padres, por las salidas, por las compañías, miedo al pasado, miedo por el presente, miedo por el futuro…

Miedo… miedo… Miedos… dominantes, controladores y manipuladores…

Miedo a cruzar debajo de una escalera, por levantarse con el pié izquierdo, que se cruce un gato negro, al mal de ojo…

A los muertos, a los vivos… miedo... miedos...

Recuerdo, desde siempre, que en las aldeas, y la mía no era una excepción, se hablaba mucho de los miedos, del miedo, pero sin nombrarlos… Se veían fantasmas, muertos que volvían, que se aparecían porque habían dejado asuntos pendientes, la Santa Compaña, pasar de noche cerca de un cementerio era algo extraordinario, miedo al lobo…

Miedo al miedo… De hecho decían: ¡cuidado! ¡En tal sitio hay miedo!

Miedo a la soledad, a la guerra, a la paz, a la tristeza, a la alegría… miedo… miedo…

Miedo a la brujería, a los tabús… a las decisiones…

El miedo es la consecuencia de la guerra perdida por la humanidad, de su inteligencia…

Solo la inteligencia, su dominio, nos librará de los miedos…

La inteligencia y las emociones como el amor, nos harán libres…

Dice J.A. Marina: “El miedo pertenece al sistema defensivo de la naturaleza”

Sí y No; Sí, si nos consideramos un elemento vivo más de la naturaleza, y actuamos por impulsos ante los ataques de los demás depredadores, incluidos los mismos hombres.

No, si consideramos seres racionales dotados de discernimiento, racionalidad, inteligencia y emociones…

Miedo… Miedo a morir, miedo a la soledad, miedo a respirar, miedo a volar, a caminar, miedo a la oscuridad, miedo a la luz, miedo al amor, miedo a ser amado, miedo… miedo… ¡miedo a vivir!

Miedo a molestar, miedo a ser molestado… miedo al ridículo, miedo… miedo…

¿Es el miedo una herencia genética? Ó ¿Es el miedo un producto más del entorno?

Posiblemente nuestra genética tenga mucho que ver con nuestros miedos, pues como mamíferos depredadores, el miedo ha sido uno de los elementos esenciales para asegurar nuestra supervivencia… el miedo, pero sobre todo el haber aprendido a controlarlo, aunque no lo hayamos logrado del todo, ha sido el miedo, el que nos alertaba de los peligros; pero también utilizar nuestra inteligencia para aprender a no tener miedo al miedo…

Lástima que los miedos de antaño se hayan distorsionado y se hayan reconvertido en miedos más imaginarios que reales, habiendo desaparecido parte de nuestros instintos, y parte de nuestra inteligencia emocional, y, ahora nuestros miedos son más banales… Han desaparecido los brujos de la tribu, los chamanes, los sacerdotes y los dioses…

Dejamos de tenerle miedo a la luna, al fuego, al sol, a la tormenta y al rayo… nos ha dejado de aterrorizar la religión (en el mundo occidental) con el pecado, el infierno… y, hasta ha desaparecido el purgatorio…

Sin embargo el entorno ha sido un factor esencial en la creación de los miedos y en su mantenimiento… desde el hogar, la aldea, la tribu, la religión, el estado… todos han sido factores de creación y mantenimiento de los miedos, miedos que utilizaban y utilizan, para mantener el control sobre las personas, sobre la sociedad…

Miedo al coco, ¡no hagas eso que viene el coco!, al hombre del saco… ¡no hagas eso que es peligroso! ¡No hagas eso…!  ¡No hagas …! Ese era y es el mensaje que le trasladamos a los niños… ¿porqué…? El miedo, el maldito miedo… que nos atenaza, que nos perturba, nos obnubila, nos trastorna, nos anula…

Miedo al pasado, miedo al presente, miedo al futuro…

Tenemos miedo por algo que todavía no ha ocurrido, pero de tanto temerle, seguramente ocurrirá…

¿Nos educan para hacerle frente al miedo... a los miedos...?

30 de julio de 2011

ADIÓS JOSÉ LUIS, ADIÓS…

No me gustan las despedidas, en verdad no me han gustado nunca, a pesar que he protagonizado muchas desde muy pequeño…

Hoy quiero despedirme de Ud. Sr. Presidente, y por eso me he permitido utilizar esa cercanía personal, que de otra forma no hubiera utilizado nunca. Ruego me sepa disculpar, pero en estos momentos de despedida, después de haber compartido mas de 7 años, creo, que como ciudadano, uno se merece cierta confianza.

Lógicamente, no me hubiera atrevido nunca al tuteo, a pesar de compartir generación, y del uso masivo que se ha hecho normalidad, normalidad, a veces de mal gusto. Pero, sí Sr. Rodríguez Zapatero hasta ayer, hoy me acercaré a Ud., tomándome el atrevimiento, como sufrido ciudadano durante estos 7 años y medio, tengo derecho, llamándole por su nombre…

Ayer, nos ha anunciado su despedida, despedida que esperábamos ha mucho tiempo, y no porque algunos creamos, que estos 7 años y medio han sido nefastos para el país, para los ciudadanos, e incluso para Ud. mismo.  Sin embargo, José Luis, espero que no le echemos en falta, y que ciertos tics de aprendiz utópico de gobernante, no vuelvan a campar por nuestras tierras…

No le deseo un mal futuro José Luis, aunque posiblemente, sería interesante que pasara Ud., por un corto período de tiempo, no mucho, quizás un par de años, por lo que están pasando muchos ciudadanos españoles; millones, José Luis, millones… algunos en paro, otros con sueldos congelados, otros con angustia e incertidumbre diarias, sin esperanza a corto plazo, otros viendo como sus hijos se van al extranjero, porque aquí, en su país, en el que nacieron, se criaron, estudiaron y querían desarrollar su vida, aquí, en este, su país, José Luis, mi país, nuestro país José Luis, no tienen posibilidad alguna a medio plazo…

Seguramente, es Ud. Una gran persona… ¡no lo dudo!, un buen hijo, un buen padre, un buen esposo, un buen amigo… pero, estará de acuerdo conmigo, y, con muchos millones de españoles, incluso muchos de su propio partido, en que ha sido un Ud. Un pésimo gobernante…; sin embargo José Luis, convendrá conmigo, en que toda la culpa no es suya… la culpa, José Luis, ha sido de todos aquellos que le han aupado, mediante conchabeos extraños, a secretario general del Partido Socialista Obrero Español… ¡perdón! Creo que ahora, lo de Obrero, ya no lo utilizan…

También en ese ínterin, podría Ud. dedicarse unas horas a aprender un poco de economía, con su amigo o no, y ex ministro Jordi Sevilla, tal como él le decía hace unos años… Se acuerda, de aquello, que en dos tardes ya podía Ud. Aprender economía…? Seguramente ahora le podrá dedicar esas dos tardes, porque en estos años, parece que no ha aprendido mucho; eso sí, ahora que comenzaba a aprender, ya es tarde… muy tarde para todos los españoles, pero sobre todo para 5 millones…

También, José Luis, puede Ud. comenzar a ganar un sueldo, por primera vez, en una empresa o en una organización no gubernamental, dónde tenga que gestionar recursos y personas, aunque por la nula experiencia que tiene Ud., quizás debería comenzar con un contrato en prácticas… sí, ese contrato que tienen muchos jóvenes muy bien preparados...

Hablando de eso, siempre he tenido una duda, una duda que me ha carcomido en estos últimos 7 años y medio, y es: ¿Cómo se puede llegar a ser Presidente de Gobierno de España, sin experiencia alguna como gobernante, como profesional, como empresario, como un trabajador normal, habiendo sido profesor ayudante y diputado de a pie?

¡No lo entiendo!, realmente de haberlo sabido en su momento, me hubiera postulado al puesto hace años… A los 22 años, uno era profesor ayudante, y tenía 5 años de experiencia laboral… Mi sino es llegar o demasiado tarde o demasiado pronto… pensar que si hubiera tenido la idea genial de dedicarme a la política, quizás, solo quizás claro, con un poco de su “baraka”, hubiera podido llegar a Presidente del Gobierno… bueno, dejémoslo en ministro; aunque pensándolo bien, hubiera preferido ser Presidente del Gobierno… 

Imagínese José Luis, alguien como uno, nacido en una pequeña aldea gallega, y disfrutando ahora de sueldo, coche, despacho y personal, como ex presidente…

Sin acritud, José Luis, sin acritud, como decía hace años, su compañero de partido y, también ex presidente, D. Felipe González, sin acritud quería decirle que:

* Es cierto que Ud. no es el culpable de la crisis mundial. Sólo es culpable de ser un “visionario” utópico fuera de la realidad.

·    * Es cierto que mientras la caja estaba llena, era extraordinario, me imagino, aparecer como el campeón del gasto…, pero claro, Ud. No es culpable… las clases de economía de su compañero Jordi Sevilla no fueron todo lo buenas que debían ser…

      * Es cierto también, que Ud. no preveía que iba a ganar las elecciones en el 2004, y que eso le dio alas para hacer muchas, pero muchas promesas… ¿Se acuerda, José Luis, de alguna de ellas? Por ejemplo, ¿se acuerda de aquella tan clara y rotunda: “Aceptaré el estatuto que salga del Parlamento de Cataluña”    

      * Es cierto, que Ud. no tuvo la culpa, del desmadre creado con eso de los estatutos… Ud. solo prometió algo en una campaña, pero ya se sabe, que todo lo que se dice en campaña, no tiene porque cumplirse. 

    * Es cierto, que eso del Estatut catalán, la culpa fue de los políticos catalanes, sobre todo de sus compañeros de partido en Cataluña, que también no esperaban que Ud. ganara las elecciones, montaron una parafernalia sobre el Estatut, como si fuera el maná para Cataluña, y así crearle un problema al futuro gobierno, que lógicamente ni por el forro, pensaban que sería el suyo… 
   
    * Es cierto, que Ud. tampoco tiene la culpa de haber legislado sobre la dependencia, mediante una ley muy “progresista”, y que esa ley, desde su entrada en vigor, no tiene las dotaciones presupuestarias adecuadas… y, encima, como parte de esas dotaciones le corresponden a las comunidades autónomas, y no lo han hecho, o no lo han hecho bien, la culpa es de las comunidades autónomas y, por supuesto, de los miles de personas con graves problemas de dependencia, que se creyeron que la ley iba en serio, y no sólo un papel…       
    
       * También es cierto, que eso de no levantarse ante el paso de la bandera de Estados Unidos de América, solo fue un acto de joven rebelde, como era Ud. cuando era jefe de la oposición… eso de la falta de respeto, no dejan de ser zarandajas de los americanos… La culpa fue de G.W. Bush, que no comprendió esa acción, porque no dejaba de ser un retrógrado, representante de la ultraderecha y belicista supino, que estaba en la inopia y con valores ya pasadosde moda…                                                                                   

      * Tampoco ha sido culpa suya, José Luis, aquellos comentarios sobre la renta per cápita y la riqueza de España, en relación a Italia y avisándole al Presidente Sarkozy que se preparara Francia…, o aquello sobre la Sra. Merkel, antes de las elecciones, y va, y la Sra. Merkel, se le ocurre ganar las elecciones alemanas… o aquella otra memorable, sobre el fin del terrorismo, cuándo negociaba con los terroristas, creo recordar que fue un día 30 de diciembre, ¿no?, ¿se acuerda José Luis?, y , al día siguiente una bomba estalla en la T4 del aeropuerto de Barajas, asesinando a sangre fría a dos personas, cuyo único delito, era estar en el lugar inadecuado y en el momento inoportuno…


Me perdonará Ud. Sr. Presidente, que no enumere todas aquellas cosas de las que Ud. No ha sido ni es culpable, pero, como dice el refrán: “para muestra basta un botón”, y que tampoco no enumere aquellas de las que sí es culpable, por los hechos positivos, pero realmente sí las hubo, han quedado sepultadas en el fondo de la memoria de muchos millones de ciudadanos.

No, José Luis, creo que no voy a extrañarle, y, eso que últimamente, parece que ha comprendido que decir la verdad, las cosas como son, en algunos casos es positivo, pero, ha llegado tarde… muy tarde José Luis, muy tarde para el país y para las personas que lo habitamos… 

Espero, sinceramente, muy sinceramente, que haya aprendido que en la vida, en todos sus aspectos, ir diciendo que sí a todo, ir diciendo aquello que los demás quieren oír, y luego hacer lo que a uno se le ocurre, no es una buena forma de transitarla, y, que además gobernar, gobernar José Luis, implica tomar decisiones, y, muchas de esas decisiones no son para que a uno le aplaudan, sino para que la sociedad, las personas que la componemos, se desarrollen humana, social y económicamente. 

El gobernante debe buscar el bien común, la gestión adecuada y rigurosa de los recursos del país, que no son suyos José Luis, no son del gobernante, ¡son de la sociedad! Son nuestros, de todos nosotros, y Ud., José Luis, se olvidó de todo eso; se ha comportado como si fuera papá Noel, pero sin regalos, sin trineo, sin reyes y sin navidad…

Ya le he dicho, José Luis, no me gustan las despedidas, ni siquiera ésta… hubiera preferido no hacerlo, hubiera preferido decirle que lo iba a extrañar… que fue Ud. Un buen gobernante y que su balance ha sido positivo…, pero no puedo, no puedo José Luis, porque sería mentirme a mí mismo, y, como Ud. Debe saber a esta altura del partido, mentirse a uno mismo, es lo peor que uno puede hacer.

Dentro de 3 meses y medio, será Ud. Historia de este país, una historia que muchos desearemos olvidar pronto, porque eso significaría que hemos recuperado la senda del crecimiento personal y general, y que nuestros hijos ya podrán regresar a su país…y, por supuesto, que nuestros nietos tienen un futuro mejor que el de sus padres y el que habrán tenido sus abuelos en los últimos años…

Uno es de aquellos a los que Ud., su gobierno y su partido, llamaban “antipatriotas” que hablaba de la crisis que se teníamos encima, y que trató de tomar medidas para que afectaran lo menos posible al entorno profesional y personal… lamentablemente, no he podido hacer mucho, gracias a Ud. Sr. Presidente.

¡Hasta nunca José Luis! ¡No me ha encantado conocerle!

¡Prometo no extrañarle!

28 de julio de 2011

MIEDO… MIEDOS…

“Tengo miedo, mucho miedo.
Me da miedo de la luna.
Échale un velo en la cara,
cubre tu piel de aceituna,
y apaga tus verdes ojos
porque son toda mi fortuna
Y porque tengo, mucho miedo,
Me da miedo de la luna.
….
Tengo miedo, mucho miedo.
Me da miedo de la luna.
Se enamoró de su cara
Y de su piel de aceituna.
Se enamoró de sus ojos
Y me robó mi fortuna,
Y por eso me da miedo,
Mucho miedo de la luna”

Copla de: León / Quintero


¿Qué te pasa niña? ¿Qué tragedia has vivido y que mal fario te ha tocado, para tener tanto miedo?

Más que miedo, es terror, terror que te provoca lágrimas cuál magdalena, con solo mirar el agua de la orilla que a ti se acerca, como queriendo lamer y besar tus pies de niña…

¿Qué historia esconde tu corta vida, para que tu madre y el propio guía te sostengan unos cortos minutos, mientras las aguas cálidas del Atlántico, apenas rocen esos pies?

Niña de rubios cabellos, cercana a la entrada en la adolescencia, de llanto raudo y constante, a pesar de las palabras que ni de uno ni de otro te llegan y te prodigan, que desde la distancia que nos separa, parecen tiernas, dulces, cariñosas y comprensivas…

¿Qué historia esconden tus pocos años, que te impide gozar de estas cálidas y cristalinas aguas, de este maravilloso océano y esta playa todavía virgen, de doradas arenas, y sembrada su orilla de palmeras?

Es muy pronto niña, de rubios cabellos, es muy pronto para que los miedos te atenacen… los miedos, no son para ti… Tu tiempo es el de la ingenuidad, de la alegría y de la felicidad… Tu tiempo es el del paso de niña a mujer dentro de poquitos años…

¡No es el tiempo del miedo! Desecha pues, esos miedos, salta y ríe, baila con las olas y refléjate en las cristalinas aguas, que te abracen y que iluminen tu mirada de niña…

¡Es el tiempo de la risa y la felicidad, de la ingenuidad y del amor de los que te rodean!

¡Es el tiempo… es tu tiempo niña! ¡No lo dejes pasar!

Praia do Forte (Bahía) 15 febrero 2011

“Cuánto más miedo tienes, menos vale tu vida…” Aung San Suu Kyi –Premio Nobel


Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española
Miedo (Del lat. metus).
1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.
~ cerval. 1. m. El grande o excesivo.
~ insuperable.1. m. Der. miedo que, anulando las facultades de decisión y raciocinio, impulsa a una persona a cometer un hecho delictivo. Es circunstancia eximente.

Según WIKEPEDIA
El miedo o temor es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta tanto en los animales como en el ser humano


Neologismo que deriva del latín “metus”, tal como se indicaba anteriormente, palabra que no terminamos de entender en todo su significado en la realidad cotidiana. Como toda palabra, es utilizada para expresar en muchas oportunidades, aquello que en realidad se podría y debiera expresar con otras palabras.

Con permiso de los lingüistas, pero sobre todo de los sicólogos, uno quisiera explorar este mundo complicado y difícil para transitar en la vida diaria, más allá de lo que se escribe, se ha escrito y se escribirá…

Y, quizás para exorcizar a los demonios, según ya he escrito en este cuaderno, poner las palabras en un “papel”, escribirlas, no sea más que aquello que decía Unamuno, “una tragedia del alma” y acaso se escriba por miedo a quedarse uno a solas con su dolor, como si escribir fuese un remedio, y no un veneno. Así lo siento yo también” (1)

Uno que nació en el miedo y con el miedo, en una pequeña aldea de la edad media, a pesar de haber nacido en el siglo XX, quizá no sepa explicar en forma científica el significado del miedo y de los miedos, pero si podrá aportar algo desde el punto de vista de aquellos que han transitado por esos caminos…

He iniciado este nuevo apartado con una famosa copla de León y Quintero, famosos compositores, que habla del miedo, y, seguramente habrá centenares más de canciones que hablen del miedo… Lo siguiente, ha sido una experiencia vivida en el curso de este año… Si no pasáramos tan deprisa por la vida, veríamos a nuestro alrededor muchísimas personas, afectadas por este mal…

Miedo… Miedos… ¿Porqué? ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿A quién?

(1)                Andrés Trapiello

23 de julio de 2011

LA ESTUPIDEZ… “LA PERFECCIÓN ALEMANA”… Y… LAS COSAS DE COMER…

En realidad este tema surgió con anterioridad a la última “publicación” sobre las palabras… Pero no es uno el que dirige lo que escribe, sino que la letra, las palabras toman por asalto al “escribidor” y así cambian, alteran, distorsionan la primera idea… En este caso, ha sucedido lo que tenía que suceder, y así, la primera idea era hablar sobre la imbecilidad aplicada, aprovechando una definición que había “sustraído” ya en otro de las notas de este cuaderno…

Y, así convencido, me fui al Diccionario de la REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, para ver las entradas a ese término: imbecilidad, y me encontré con lo siguiente:

imbecilidad(Del lat. imbecillĭtas, -ātis).

1. f. Alelamiento, escasez de razón, perturbación del sentido.

2. f. Acción o dicho que se considera improcedente, sin sentido, y que molesta.

3. f. Med. Minusvalía intelectual originada por ciertas disfunciones hormonales.

4. f. p. us. Flaqueza, debilidad



Pero al examinar con cuidado cada definición de la palabra, me di cuenta que ninguna de ellas, por sí sola, me satisfacía, ya que la realidad es bastante tozuda al respecto. Así que me dirigí a otra palabra: estupidez. Y, ahí sí, recordé que era la definición de ésta, la que había “sustraído” cuál vil ladrón, pero sin nocturnidad ni alevosía, ya que había explicado de dónde había tomado una definición muy apropiada, pero aún así, quise de nuevo explorar de nuevo el DRAE, con respecto a ella, y me encontré con esto:

Estupidez (De estúpido y -ez).

1. f. Torpeza notable en comprender las cosas.

2. f. Dicho o hecho propio de un estúpido.

Estúpido, da (Del lat. stupĭdus).

1. adj. Necio, falto de inteligencia. U. t. c. s.

2. adj. Dicho de una cosa: Propia de un estúpido.

3. adj. estupefacto.



Realmente me quedé peor de lo que estaba, pensar que la Academia está compuesta por tan brillantes y sesudos hombres y alguna mujer, para llegar a esto, me resultó decepcionante, como casi todo lo que está ocurriendo a nuestro alrededor…

Así que volví a mi objeto “robado”, la “otra “definición” de estupidez. Me refiero a la tercera ley fundamental de la estupidez humana, formulada por Carlo Cipolla, que dice la estupidez consiste en “causar daño a otros sin obtener un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio” (1)

Por lo tanto, un estúpido, no deja de ser aquél que causa daño a otros, pero sin obtener provecho para sí, o, lo que es peor, incluso puede redundar en perjuicios para sí mismo.

Muchas veces he escrito sobre la mediocridad, la que nos rodea, la que nos gobierna, la que nos ofrece diariamente en los medios de comunicación la salvación eterna, la condena al inframundo, o las noticias que quieren que consideremos como verdades absolutas, cuándo solo obedecen a intereses teledirigidos, muchas veces por estúpidos… Por lo tanto, un estúpido, sería aquél personaje que se dedica a jugar con un boomerang y, cuándo lo lanza, le da la espalda…

Desde siempre, se nos ha dicho que el orden y la perfección eran sinónimo de Alemania… Un estereotipo más, que como tantos otros, ha calado y ha hecho carrera en la mente de los ciudadanos de otros lugares del mundo… la perfección pero también la cuadratura, y, no del círculo precisamente…

En estas mismas páginas, ya comenté, lo que me había parecido la actuación alemana en el asunto de la crisis griega, que después de un año y algo, todavía colea, justamente por las “indecisiones” o las decisiones del gobierno alemán, aunque parece que ayer, sí, al final dio el visto bueno al segundo rescate…

¿Para este viaje, se necesitaban estas alforjas?

¿Por qué no se hizo el rescate adecuado hace más de un año, antes que estallara?

¿Quién ha salido beneficiado de toda esta macabra historia?

¿Quién se ha llenado los bolsillos y las cámaras acorazadas con esta Alemania?

¿Dónde ha quedado el espíritu europeísta de Alemania?

¿Sólo mantuvo el espíritu europeísta hasta que se realizó la unificación?

¿Cuánto nos costó a los demás europeos dicha reunificación?

¿Vuelve el nacionalismo alemán a comenzar a campear libremente?

¿Qué es Alemania sin el resto de Europa, por cierto su mayor y mejor mercado?

¡Uff! Me cansaría de efectuar preguntas… y, me estremecen algunas de las posibles respuestas…

Quizás, me haya hecho mayor y cascarrabias, pero uno ya no cree tan fácilmente en determinadas cosas, y, por eso, la indignación, la tristeza y amargura, que pueden llevarlo a la depresión, por tanta chapuza mediocre y estúpida realizada por mediocres y estúpidos, que simplemente le llenan las arcas a los tiburones que ellos alimentan…

Comencé a escribir sobre esto, a raíz del famoso tema, que por cierto, ya ha desaparecido de los medios de comunicación (el muerto al hoyo, y el vivo al bollo), de los pepinos… ¿se acuerdan de los pepinos? Pero no de unos pepinos cualquiera, ¡NO! ¡Era de los pepinos españoles!

Aquellos que, según la Sra. Cornelia Prufer-Storcks, ministra de sanidad de Hamburgo y Senadora, salió a señalar como los culpables de la contaminación por Escherichia Coli, acusando a 13 empresas de Almería en particular y a los “pepinos españoles” de ser los causantes. Esto sucedió, si no recuerdo mal, el 23 de mayo. La llegada de dichos pepinos, parece ser que fue el 22 de mayo, y el primer fallecido el día 2 de mayo. Eso sí, de la partida de 1000 kg. Que se habían caído en el mercado de Hamburgo, y que la comercializadora Frunet comunica tal hecho así como su destrucción, nada dice la indicada Señora. Tampoco dice nada de los pepinos holandeses. Para ella, lo más fácil era acusar a las empresas españolas así, de forma generalizada, de ser las causantes de nada menos que 26 muertes hasta ese momento.

Con eso, se sacaba los muertos de encima, y se los echaba a las empresas agroalimentarias españolas, que, curiosamente llevan muchos, pero muchos años exportando a un mercado tan exigente como el europeo (quizás salvo el alemán, porque luego se sabe que la limpieza y el control de los transportes y los mercados alemanes, deja bastante que desear).

Pero claro, ¿Cómo vamos a sospechar de la perfección alemana? ¡Imposible! No, lo mejor, es echarle la culpa a los españolitos, que todavía van en burro y riegan sus campos de verduras con excrementos…

¡Lógico, como no iba a planteárselo así de fácil! No hacía mucho que la Sra. Merkel, hablaba de que en España se trabajaba poco y que la productividad era baja… ¡que malos trabajadores son los del sur (españoles, etc.)!, ¡duermen la siesta!, ¡están de fiesta todo el tiempo!, ¡todo es alegría, sol, playa y jarana!

¿Qué mejor culpable iba a encontrar la Ministra de sanidad de Hamburgo? Pero, la “perfección”, esa “perfección alemana”, ese orden, esa seriedad, esa calidad, se ve por los suelos, cuándo pasan los días y, curiosamente se demuestra que no son los pepinos españoles… luego eran los pepinos de no sé dónde…, luego no tenían ni idea… luego una granja de brotes de soja, luego que no, que no era la granja, ni los brotes de soja…

y así, así pasan los días, y tú, tú contestándome, quizás, quizás…

¿Se acuerdan de este bolero, tan bien interpretado por Los Panchos? Que continuaba diciendo: Por lo que tú más quieras, hasta cuándo, hasta cuándo… y, tú, tú contestándome: quizás, quizás…, y yo, desesperándome…

Pues así, pasaron los días, y no había forma… mientras tanto, cientos de personas pierden su empleo en Almería, en Murcia, en Valencia, etc., cosechas enteras que se tiran, matas que se arrancan completas… empresas con dificultades económicas…

Hasta que al fin, se vio la luz… la zona oscura desapareció, ¡eran los brotes de soja! ¡Los culpables al patíbulo!

Durante este tiempo, ¿dicha señora antes mencionada, la otra señora, ministra de sanidad del gobierno alemán, la señora que manda, o cualquier miembro del gobierno alemán, pidió disculpas?

¿Pidieron disculpas los tabloides amarillentos de la prensa alemana, tan especialista en buscar culpables fuera de su “perfección, orden y seriedad”?

No, pero, ¿Cómo se les ocurre a Uds. pensar que los “perfectos” alemanes, iban a pedir disculpas? ¿Disculpas a esos destripaterrones de allá abajo, que un poco más y se caen al Mediterráneo?

Lo han hecho tan bien, tan bien, que posiblemente les propongan como candidatos a lograr el NOBEL de la transparencia informativa, la seguridad alimentaria, la investigación científica, y a la maravillosa “perfección” alemana, como gobierno ideal de este mundo tan lleno de parásitos como los europeos del sur… porque del resto del mundo, es que para ellos, salvo los americanos del norte, que de vez en cuando les recuerdan quiénes son, ni siquiera se acuerdan de su existencia…

La perfección, en este caso, es sinónimo de ESTUPIDEZ, ESTUPIDEZ TOTAL que además ha crecido en progresión geométrica en todo este tiempo, en este caso, pero también desde hace tiempo, por poner otro ejemplo, desde el estallido de la crisis griega…

¿Recuerdan, cuándo los periódicos amarillentos, pero también algún ilustre político alemán, proponía rescatar a Grecia, a cambio de la cesión de algunas islas?

¿Recuerdan cuándo tardó el gobierno alemán a responder al estallido, y cuánto mareó la perdiz hasta llegar a la conclusión, que sí, que había que hacerlo, dos meses más tarde?

¡Perfección, orden, seriedad…! ¡Nada de eso! Estupidez, estupidez… según la 3ra. Ley de Carlo Cipolla… ¿o no?

¿No son los bancos alemanes y franceses, los inversores más importantes en deuda griega?

¿Con todo esto de Grecia, Irlanda, Portugal, no se ha estado tapando la realidad del sistema financiero alemán?

¿Por qué a Grecia primero, luego a Irlanda y posteriormente a Portugal, se le imponen unas condiciones muy duras, leoninas prácticamente, y ahora en el segundo rescate, se rebaja el tipo de interés, se alargan los plazos, etc.?

¿No se podía haber hecho antes? ¿Quién se opuso más y más fuerte a rescates moderados o ayudas de la Unión a uno de sus miembros, racionalmente adecuados? ¡La perfecta Alemania! ¡La perfecta Sra. Merkel!

Esta estupidez, así como la de los pepinos, toda esta estupidez alemana en estos momentos, no sólo no le será provechosa a medio plazo, sino que será perjudicial a esa perfecta Alemania de ¡tan perfectos políticos!

Pero, la estupidez no solo ha sido de ellos, han contado con la complacencia, la complicidad de la estupidez de otros mediocres gobernantes de la Unión Europea…

¿Dónde ha quedado aquél espíritu europeísta? Ese espíritu está desembocando en una estupidez muy peligrosa: ¡en un nuevo nacionalismo alemán!, y, la historia ya nos ha dado muestras de dicho nacionalismo…

La conclusión a todo esto, está basada en los siguientes puntos:

1. La perfección alemana es un cuento.

2. Trabajan menos de lo que dicen.

3. Contribuyen mucho menos de lo que dicen y de lo que piensan muchos alemanes a la Unión Europea.

4. Su productividad es alta, pero hacen trampas con la baraja…

5. Sin el resto de Europa, serían mucho menos de lo que son…

6. Cuándo están en España, se contagian rápidamente de lo que acusan a los españoles: se beben hasta el agua de colores, la juerga les va como un dulce a un niño, y las normas las respetan bastante menos…, entre otras cosas… eso sí, los primeros días cenan a las 19 horas, luego ya se van acomodando…

7. Su prepotencia les hace aún más estúpidos que los mortales comunes…

8. Todos somos estúpidos en algún momento, pero el problema no es serlo, sino no reconocerlo.



Hace años, me contaron lo siguiente:

A principio de los años 70, las empresas españolas comenzaban a realizar un esfuerzo inversor, para ser más productivas. Una de estas empresas compró una máquina de última tecnología, en Alemania, claro…

Lógicamente, para ponerla en marcha, tenían que venir técnicos alemanes, porque los técnicos españoles no sabían hacerlo, y, además como se iba a tocar tecnología alemana, por manos profanas y analfabetas.

Llega la máquina, se desembala, se prepara, se ubica en el sitio a que estaba destinada, todo bajo la supervisión y control de los técnicos teutones, rubios ellos, rubicundos y llenos de salud…

¡Llega el gran momento de la puesta en marcha! El ingeniero jefe, junto con el Director de la empresa, están radiantes y el ingeniero, la pone en marcha, mediante el botón correspondiente… ¡Todo el mundo contiene la respiración! Están a la espera de un gran acontecimiento… pero, ¡no pasa nada! La máquina no se pone en marcha…

¡Es un bochorno para todos!, pero, lógicamente los alemanes no se han equivocado, seguramente habrán sido esos zopencos de la empresa, que han tocado algo…

Revisa por aquí, revisa por allí, y nada… y así pasan los días… y, nada de nada… vienen más técnicos de Alemania, cambian piezas, pero la máquina no se enciende…

Mientras, los obreros de la fábrica van pasando por allí, primero por curiosidad, luego ya para el cachondeo total…, y, en una de esas visitas, el de mantenimiento, que no le habían dejado ni acercarse, comienza a merodear por allí, da vueltas alrededor de la máquina… y agarra un cable que estaba por allí… los alemanes, casi le cortan la mano… pero él, ni corto ni perezoso, saca el cable y hace algo con él detrás… saliendo, le dice al alemán que le vuelva a dar al botón… y, ¡oh, milagro! ¡La máquina arrancó!...

¡Los perfectos alemanes, se habían olvidado de enchufar la dichosa máquina!

Antes en la conclusión, decía que no todo era oro lo que relucía y de hecho a veces ni reluce. Un ejemplo de esto es lo que La Vanguardia publicaba, el 5 de junio pasado, con el siguiente título: LOS ALEMANES TRABAJAN MENOS QUE LOS EUROPEOS DEL SUR, y que me interesa mucho comentar, al hilo de lo dicho hasta aquí.

La Señora Merkel, en otro de sus brotes nacionalistas (es decir xenófobos y despreciativos), ha aseverado no hace mucho, que los trabajadores alemanes trabajaban mucho más que los del sur: menos horas de trabajo, más vacaciones, más días festivos, etc., es decir, que en el sur, estamos de juerga constante y vivimos a costa de los pobres alemanes… volvemos a aquello que acuñó otro chauvinista nacionalista en el siglo XIX: ¡Europa termina en los Pirineos!

Pero, lo que en el siglo XIX era muy difícil desmentir, en el XXI, es más fácil, a pesar de los tabloides alemanes que día sí y día también, insisten en que ellos son los más guapos y mejores de la Unión, y que pagan todo lo que Europa gasta…

El peligro, el grave peligro, tal como ya he dicho en este cuaderno, es que una mentira repetida muchas veces, se convierte en verdad virtual, por la cacofonía de los medios al servicio de ciertos intereses, entre ellos, los suyos propios...

“Los alemanes trabajan mucho menos (al año, en toda su vida) que los europeos del sur; tampoco trabajan más intensamente” Según la entidad financiera francesa NATIXIS, basado en datos de Eurostat y de la OCDE.

Dice el autor de dicho informe, Patrick Artus, “el comportamiento económico superior de Alemania se explica sobre todo por el esfuerzo innovador y la mayor tasa de ahorro de hogar y empresas”

Un informe de la OCDE, del mes de abril, revela que los españoles dedican un 19% de su tiempo a una actividad remunerada frente al 16% de los alemanes.

Artus, dice además, que la duración de la jornada anual del trabajo es mucho menor en Alemania que en los países sujetos al estudio: Francia, España, Portugal y Grecia. “La duración del trabajo no explica el comportamiento económico de Alemania”

Calidad del trabajo alemán, en el estudio se asevera que “la proporción de alemanes con una educación superior no es mayor que en Francia, España o Grecia”, aunque Portugal e Italia, si tienen “un claro problema de educación”.

Productividad de los trabajadores alemanes tomadas por habitantes, el estudio asegura que está “dentro de la media de los países del sur; la productividad horaria está por encima de esa media, pero no es mejor que la de Francia o Grecia”.

El estudio destaca el control de los costes laborales entre los factores que podrían explicar las diferencias entre la economía germana y la de los países del sur. E indica que, en el caso alemán, el coste unitario ha crecido menos que en Francia, Italia, España, Portugal y Grecia, y que las cargas sociales han descendido.


 
Moraleja: ¡Una cosa es buscar la perfección y otra es creerse perfecto…! La creencia de ser perfecto lleva a la prepotencia y la prepotencia lleva a negar al otro, y de ahí a buscar su eliminación, solo hay un paso… ¿recordáis que algo así ya pasó muchas veces en la historia?

¡No la repitamos y aprendamos de los errores y horrores del pasado!


Insisto en clamar contra la estupidez y la mediocridad, sobre todo de aquellos que nos gobiernan y deciden por nosotros, aunque en muchas oportunidades no se lo hayamos pedido. Pero, cuidemos también que nuestra estupidez y mediocridad no vaya “in crescendo”, pues ya tenemos bastantes dosis diarias, y un mundo con más de esto, desde luego no tiene futuro alguno…

Indignado, triste, casi deprimido por este entorno voraz que se ha llevado a las ideas, ciertos valores (si es que los ha habido alguna vez), y sobre todo un humanismo, que algunos creíamos vislumbrar en el futuro… un humanismo social, que nos haría mejores como personas y también como sociedad…


Mayo, junio, julio 2011




(1) Alargar la edad de jubilación… 2 de febrero de 2010.





18 de junio de 2011

PALABRAS... SU RAZÓN DE SER

Cuándo surgió la idea de crear en este cuaderno, un apartado que versara sobre LAS PALABRAS, la intención era realizar consideraciones y, de alguna forma, poner en evidencia, desde la normalidad de un hablante y escribidor normal, los delitos que cometemos cada día contra el idioma, la lengua, en sí LAS PALABRAS…

Palabras que se distorsionan, palabras engañadoras, palabras mentirosas, palabras, palabras… palabras utilizadas fuera de contexto, utilizadas con intereses espurios, palabras que en determinados momentos no dicen nada, a pesar de estar hablando mucho tiempo y / o escribiendo muchas páginas…

Pero, también dejar claro, que no son las palabras, las que engañan, las que distorsionan, las que mienten… son aquellos que las utilizan… somos aquellos que cada día las utilizamos mal, fuera de contexto o que intentamos distorsionar la realidad a través de las palabras… somos los hablantes y "escribidores", los que asesinamos cada día a las palabras…

Además, intentaba que nos riéramos un poco de nosotros mismos… desde la utilización y destrozo que se hace de ellas en los mensajes de texto, incluso en los correos electrónicos, cuándo en una carta, posiblemente jamás hubiéramos consentido enviarla con faltas o con expresiones mal construidas… Reírnos de la utilización “chic”, es decir, estupidez, en el uso de determinadas palabras de otros idiomas, para “demostrar” que “están a la última”, cuándo nuestros idiomas, poseen una riqueza léxica inmensa, sin considerar esos “palabros” que, además se utilizan mal…

En algunos y determinados sitios (Buenos Aires, particularmente), el idioma se ha distorsionado y destrozado tanto, que cuándo estoy allí, en determinados momentos y expresiones, pienso que estoy en un país de habla no española…

Términos como “shopping”, “freezer”, que en algún caso, como éste último se convierte en verbo (“frizar”, “frizando”), me divierte y me rebela… “lemmond champ”, o cuándo uno va a un restaurante italiano y la carta está en italiano… me encantaría ver la cara de los comensales, cuándo fueran a un restaurante chino, y la carta estuviera solo en chino…

Sin embargo, no necesitamos irnos tan lejos, para encontrar palabras de esa naturaleza. Algunas de éstas, se han convertido en palabras de uso diario, como es el caso de “parking”, que hemos adoptado y aceptado normalmente, aunque eso sí, todavía no llegamos a los límites de alguna forma latina de “parquear” o “parkear”. A uno, que los primeros 25 años de su vida, los pasó entre Galicia y Buenos Aires, le gusta mucho más “estacionar”, garaje…

También los medios de comunicación, tendrían cabida en esta sección… todos, pues leer un diario desde hace unos años, es realmente una aventura y una apuesta cotidiana, sobre la cantidad de faltas de ortografía existentes… y, no hablemos ya, de las expresiones y determinados textos… pero, la palma, el premio mayor, se lo llevan la radio y la televisión, sobre todo los programas deportivos… ¡Ah! ¡Que goce para el espíritu escuchar como destrozan el idioma y las palabras! ¡Es maravilloso y desesperante a la vez! Programas que escuchan y ven millones de personas, constituyen la antítesis de lo que debiera ser uno de los objetivos de los medios de comunicación: ¡EDUCAR!, pero, claro, uno es un poco “carca” y, eso de educar, no se lleva…

Términos como: “el golpeo del jugador al cuero”,  entre muchas y muchas que se pueden oír y escuchar en dichas transmisiones…

En esta generalización, quiero “salvar” y rendir mi pequeño homenaje a un programa popular, pero cuyo cuidado a las palabras, constituye una razón importante de ser. Me refiero a “No es un día cualquiera”, conducido y dirigido por Pepa Fernández, a través del cual, sí se cumple ese objetivo de EDUCAR y ayudarnos a saber un poco más, y a expresarnos o tratar de hacerlo, un poco mejor…

No así, en algunos otros, dónde se utilizan palabras que en nuestro quehacer diario, en conversaciones informales podemos utilizar, pero que en un programa de radio y / o televisión están de más y fuera de contexto… eso sí, a quiénes las dicen, les parece que les da un marchamo de “progres”; me estoy refiriendo a palabras como: “coño”, “joder”, “culo” etc., y, no lo manifiesto porqué sea un “mea pilas” en este tipo de cosas, sino porque no tienen sentido, no añaden nada, no aportan nada a la conversación o a la entrevista, o a lo que sea… simplemente SON DE MAL GUSTO… ¡suenan mal!, pero eso del mal gusto, sería para una enciclopedia.

La influencia de los medios, también se ha hecho notar a través de las novelas y/o películas… ¡Te quiero mucho!, cuándo alguien se despide de alguien, hijo, hija, esposa, esposo, madre, padre, etc., y, además se dice con un tono neutro en algún caso, en otro con un cierto tono acaramelado… Bien, uno es una persona de muchas dudas siempre… es la duda una constante en esta vida… y, una de mis dudas, que por cierto, no he logrado despejar, es qué diferencia hay entre la expresión ¡TE QUIERO! y la expresión ¡TE QUIERO MUCHO!

¿Porqué debemos añadir el MUCHO? ¿No nos basta con el “TE QUIERO”? Uno puede querer mucho, poco o nada… Me imagino decir a alguien “TE QUIERO UN POCO” ó “TE QUIERO UN POCO MENOS QUE MUCHO”, ó “TE QUIERO CASI NADA”… ¿Verdad que es divertido?

Otro ejemplo, este también argentino (porteño especialmente), cuándo para querer indicar admiración a alguien se dice “LO AMO”“ES QUE LO AMO”, no se dice “LO ADMIRO ó LA ADMIRO”, e incluso en plan ya más “fan” poder decir “LO ADORO ó LA ADORO”, no, nos vamos directamente al AMOR… ¡LE AMO!, entonces, realmente, ¿qué queda para el SER AMADO?, ¿qué le dejamos para ese AMOR que sentimos por el otro?

¿Realmente sabemos lo que decimos?

Hemos roto todas las normas, pero no las académicas, que también, sino de la lógica expresiva, y que las palabras reflejen realmente lo que sentimos… de ahí, que tengamos que fijarnos tanto en el otro idioma, en el de las mudas palabras… el lenguaje corporal…, ese que engaña menos, y que siendo más reducido, expresa mucho más… las miradas, el movimiento de las manos, la forma de sentarnos, etc.

Cada vez tenemos más datos y menos información… cada vez accedemos a cientos de fuentes de datos y sabemos mucho menos… hemos masificado tanto todo, que hasta las palabras dejan de tener sentido en determinados momentos…, hablamos sin conocer lo que estamos diciendo, y, a su vez creemos que cada día hablamos mejor, que conocemos mucho más, y, en el fondo, nos olvidamos de algo tan básico, como decía (no es literal) Jorge Luis Borges, “que las palabras han tenido su origen en el principio de los tiempos, porque alguien las ha dicho alguna vez antes que nosotros”

Por ejemplo, con el desgraciado problema sanitario en Alemania, que si no fuera porque ha habido muertos y mucha gente enferma, sería para desternillarse de risa, de la maravillosa “seriedad y perfección alemana”, pero eso, será objeto de un apartado especial más adelante. Decía que en ese desgraciado problema, producido por una bacteria, se ha generalizado en todos los medios, el nombre de la misma como “e. coli”, que hablado suena como “ecoli”, por lo que se deduce que se ha descubierto una bacteria nueva, cuándo sin embargo se está hablando y escribiendo de la tan conocida bacteria “Escherichia coli”, una de tantas que nos enseñaban en los primeros años de la escuela primaria… Quizás, también han optado por utilizar la abreviatura E.coli, ya que la wiquipedia así la contempla… ¿Conocían los periodistas que utilizaban e.coli en la radio y tv., lo que estaban expresando?

O, como decía una periodista días pasados en la radio, cuándo refiriéndose a una noticia en el periódico “EL PUNT DIARI”, decía: “El Punt Diari, un periódico autonómico de Catalunya”, supongo que lo que quería decir y no supo era algo así: “El Punt Diari, periódico catalán” ó “El Punt Diari, periódico de Catalunya”; ahora de ahí, a decir “un periódico autonómico de Catalunya”, está confundiendo el concepto de “autonomía”, concepto político, utilizado para hablar de nivel político como región, provincia o estado, y, ¿por lo tanto estaríamos hablando de un periódico con estatuto de autonomía dentro de una autonomía política?

O también, aquellas expresiones muy utilizadas en las últimas elecciones, las que se repiten en forma machacante cada vez que los ciudadanos somos convocados a las urnas, y, que son: “ejercer el derecho al voto”, “fiesta de la democracia”, o ésta otra, que no solo se utiliza en épocas de elecciones, sino también más habitualmente, como es “recuento”¿Qué recuentan?

Cuándo dicen recuento, en realidad, están queriendo decir “contar”, no se recuenta, cuándo se está haciendo el escrutinio de los votos, ¡se está contando!, y, en todo caso, excepcionalmente en alguna mesa, se volverá a contar, que en ese caso, sí es “recontar” o “recuento”.

También es para llorar o reír, o las dos cosas al mismo tiempo, cuándo algunos periódicos escritos en una lengua, desprecian a la otra o al estado que la representa… Por ejemplo, en ese mismo “periódico autonómico de Catalunya” del 9 de septiembre del 2010, al estar leyendo la cartelera de televisión (sección cine en casa), voy viendo las películas que pasarían ese día, y, cuándo la película era francesa, pues en la nacionalidad escribían “Francia”, si era alemana, escribían “Alemania”, hasta llegar a una película española, “Arderán conmigo”, en vez de continuar con el mismo criterio, se escribía Nacionalidad: “Estat espanyol (estado español) 2002.

¡La distorsión!, la distorsión siempre está al acecho… esperando el momento, para colocarse en el subconsciente colectivo y, hacer de la irrealidad una realidad, a fuerza de repetir en forma constante.

En algún sitio, he ido tomando notas, sobre cuestiones de este tipo, que por desidia, por ignorancia o por perversión de las palabras, nos van colocando cada día “palabros” que intentan distorsionar la realidad…

¿Por qué son importantes las palabras? Las palabras solas o bien relacionadas y coordinadas a través del lenguaje escrito o hablado, son un reflejo diáfano de nosotros mismos, pero la preocupación por ellas, es una constante inquietud de aprender, de conocer y de relacionarnos mejor con los demás, pero, fundamentalmente con nosotros mismos. Si somos incapaces de expresarnos adecuadamente, el mayor problema no es que no nos comprendan los otros, el mayor problema es que nosotros mismos no nos entendamos con nosotros mismos… Las palabras son necesarias para corregir nuestro diálogo interior, y tal como dice Raimon Samsó, “en el diálogo interno hay dos sistemas de pensamiento: el del amor y el del temor. Los pensamientos crean emociones, estos comportamientos y éstos últimos resultados. Si deseas paz interior, y aún no la experimentas, es porque no cuidas un mínimo la calidad de tus conversaciones internas”

Aunque las conversaciones interiores, las dejaré para otro momento, creo que condicionan también nuestro lenguaje, nuestras palabras…, pero de lo que no hay duda es que sí condicionan nuestro lenguaje externo, nuestra vida… tanto las que utilizamos nosotros, como las que utilizan con nosotros. De alguna manera, dice que somos y como queremos ser… Si la educación realmente es básica para el progreso de la humanidad, las palabras son el mejor vehículo… ¡Utilicémoslo, es gratis!, y no nos olvidemos, que el conocimiento y cierto dominio de las palabras, nos hace MÁS LIBRES.