25 de noviembre de 2010

¿PRESENTE vs FUTURO?

Vivimos tiempos turbulentos, cambiantes y de gran incertidumbre, y en momentos como estos es cuándo se nos habla del mañana, del futuro… de la mejora en los próximos meses, el próximo año… así llevamos más de dos años, oyendo hablar de ese mañana, que siempre es huidizo y distante y nunca se alcanza…

Nos hablan de futuro, para que olvidemos el presente y el pasado reciente, que, curiosamente muchos de los que hablan de ese mañana inalcanzable, son los que nos provocaron ese pasado y presente turbulento y duro; para que no pensemos en ello, y así generar una ilusión temporal que adormezca nuestro presente adulterado, ilusión que no esperanza de cambio y mejora, en ese mañana que nunca llega…

En ese devenir de palabras, se nos cruzan algunas de ellas, distintas pero vulgarmente sinónimas: mañana, futuro, porvenir…

Según el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua:

porvenir.

1. m. Suceso o tiempo futuro.

2. m. Situación futura en la vida de una persona, de una empresa, etc.



futuro, ra.

(Del lat. futūrus).

1. adj. Que está por venir. U. t. c. s. m.

4. m. Gram. Tiempo que sirve para denotar una acción, un proceso o un estado de cosas posteriores al momento en que se habla. Amaré, habré amado, amare, hubiere amado

5. f. Derecho a la sucesión de un empleo o beneficio antes de estar vacante.

~ compuesto.

1. m. Gram. El que denota acción, proceso o estado futuros respecto al momento en que se habla, pero pasados con relación a una acción, un proceso o un estado posteriores a dicho momento. Habrá amado, habrá temido, habrá vivido. Denota asimismo la probabilidad de una acción o un estado de cosas anteriores al momento en que se habla. Pareces cansado, habrás estado de juerga

futuro contingente.

1. m. Lo que puede suceder o no.

futuro simple.

1. m. Gram. El que manifiesta de un modo absoluto que algo existirá o tendrá lugar en un momento posterior al momento en que se habla. Amará, temerá, vivirá. Denota también una acción o un estado que, según conjetura o probabilidad, se produce o existe en el momento presente. ¿Dónde está Juan? Estará en la biblioteca. Puede también tener valor de imperativo. Amarás al prójimo como a ti mismo

la vida futura



mañana.

(Del lat. vulg. [hora] *maneāna, [a hora] temprana).

3. m. Tiempo futuro más o menos próximo.

5. adv. t. En tiempo venidero.



He reproducido algunas de las acepciones que nos brinda el Diccionario, las cuáles nos llevan más allá del hoy, más allá del presente, probable o no, desplazado hacia un tiempo cercano o lejano más allá…


Pero, ¿realmente existe el futuro? ¿Qué es el futuro? ¿Qué es el mañana, entendido siempre como algo lejano e incierto?

Podemos hablar del futuro de la misma forma para aquellos que vivimos en el primer mundo, que aquellos que viven en África, Asia, América Central, América del sur?

¿Qué futuro le espera a millones de niños, mujeres y hombres de África, de Asia, América? ¿Realmente, se puede pensar que ellos piensan en su futuro? ¿Hay algún tipo de futuro para todos ellos, o para la cantidad de niños de Madagascar, que no tienen nombre, porqué los dos euros que cuesta registrarlos, no los tienen?

Podemos hablar del futuro del individuo, de un grupo, de la sociedad, de un país, de un continente, del mundo… de la misma forma?

¿Existe el futuro más allá de una definición del término?

¿Solo viven pensando en el futuro, aquellos que tienen miedo a vivir el presente, por lo que derivan todo hacia la construcción hipotética del futuro…?



El futuro es incierto, totalmente incierto, es una forma de escapar del presente y del pasado, y, en ese futuro incierto lejano (porque siempre lo vemos lejano), solo hay una certeza, una sola: ¡LA MUERTE! Y, curiosamente, a la única certeza existente, la evadimos, le tememos, y siempre la vemos lejana, e incluso como si no fuera con nosotros, ni hablamos de ella… cuándo es la única certeza del futuro.

En cambio nuestro presente, el que construimos todos los días, el que nos brinda la alegría, el dolor, la esperanza, la ilusión, lo utilizamos como un mero tránsito hacia algo indefinido, incierto e improbable futuro, que siempre esperamos tener…, y que casi nunca llega, o llega de una forma totalmente distinta.

El futuro, es aquello que construimos en el presente, y, si el presente no se afianza, si ese presente no se vive, no se desarrolla uno como persona, ¿Cómo puede existir futuro? Ó, ¿cómo puedo esperar un futuro determinado, que luego será presente, si en mi presente actual, no vivo como tal?

¿El futuro es una excusa para realizar determinados actos o para vivir de una determinada forma en el presente?

En mi particular opinión, es así… ya que el futuro no deja de ser una promesa… Una promesa, que casi nunca se cumple… porque el futuro no es maleable ni controlable por ninguno de nosotros…



Así hemos escuchado desde pequeños, comentarios como los siguientes:

¡cuando seas mayor tendrás….!

¡en el futuro podré hacer….!

¡Si haces todo esto, tendrás un futuro prometedor…!

¡Te juegas tu porvenir!



Desde la cuna, nos vienen adoctrinando para hacer para el futuro, para el mañana, para nuestro porvenir…

Desde el aspecto económico, del religioso, del propio crecimiento personal y del conocimiento… siempre hay un mañana… siempre está el futuro…

El futuro como promesa, deviene de nuestra cultura religiosa judeo-cristiana, la cuál ha sido utilizada habitualmente para controlar a las personas en este mundo, con la promesa de que lograrían el cielo, en la otra vida… en el futuro… en el más allá, en la otra vida futura…

No soy anti nada, ni antireligioso, ni pregonero de la anarquía… pero, se reconocerá, que ese concepto ha venido muy bien y viene muy bien todavía en aquellas sociedades con democracias poco desarrolladas o inexistentes, para la realización de promesas de futuro constante, con discursos demagógicos, que siempre lo centran en el mañana, pero en el presente, en el hoy de cada día, esas personas, esas sociedades siguen en el mismo sitio, con suerte en la misma situación y, con menos suerte, bastante peor. Sigue siendo el recurso de tiempos ha, para conseguir sus fines: adormecer a la sociedad y mantener el poder, único fin al fin y al cabo que se persigue.

Se promete un futuro mejor que el presente, para las sociedades deprimidas: educación, sanidad, vivienda, recursos que le sacarán a los ricos y se darán a los pobres… la revolución… ¡se promete futuro de todo, para todo y para todos!

Se promete el paraíso a los mártires, muertos en actos de terrorismo fanático, dónde se encontrarán los campos de leche y miel y 1000 huríes que le satisfarán todos sus deseos… ¡se promete!, ¡se nos promete de todo cada día!

Sin embargo no quisiera irme por los derroteros político-social-religioso, pues para eso necesitaríamos dedicar, posiblemente años, para el estudio de la historia pasada, pero también para el estudio de la presente, presente no muy halagüeño para el mundo en general.

Tampoco planteo en esta reflexión, el concepto de vivir el presente cuál fuera el último día de la vida y tiráramos la casa por la ventana… Hablo de otra cosa. Hablo del presente como concepto de vida, como la mejor forma de construir, de crear el futuro, viviendo en el presente, viviendo él presente… Uno no puede ser bueno, porqué en el futuro tendrá un posible premio; uno tiene que ser bueno, porque forma parte de su ser, de sus valores como persona…

Uno no puede trabajar y vivir, trasladando al futuro vivencias, sentimientos, aprendizajes, desarrollo personal para vivir un futuro mejor… pero todo eso se realiza en el presente.

¿Puedo dejar de amar hoy, para poder “amar mejor mañana”?

¿Puedo dejar de disfrutar de una puesta de sol, para poder hacerlo mañana y mejor?

Uno ha trabajado mucho y desde muy temprana edad, de alguna forma imbuido de esa forma de pensar…, mañana, siempre el mañana… pero, ¿el mañana cuándo llega?

¿Cuándo disfrutaré de esa puesta de sol? ¿Cuándo no pueda sentarme bien, mi cuerpo esté dolorido y ya no vea la puesta de sol, como una escena maravillosa que nunca se volverá a ver igual, o como un día más que se acaba? ¿Eso es disfrutar?

¿Cuándo haré ese viaje que tanto quise y soñé desde hace años?

¿Si amo hoy, por qué tengo que esperar a mañana, para amar y ser amado?

¿Por qué tengo que sacrificar el amor de hoy, por una promesa del mañana, o por una prioridad del presente totalmente pequeña respecto a lo que significa el amor?

Sé que algunos, muchos incluso, estarán pensando en que eso es mera utopía, en que uno no puede hacer aquello que quiere, cuándo quiera…, que hay condicionantes: ahora es el estudio, el trabajo, la vivienda, los hijos, los padres... más tarde serán los nietos y, más tarde…, más tarde será la nada…, simplemente la imposibilidad de hacerlo.

Todos esos condicionantes, que existen, y lamentablemente son eso ¡CONDICIONANTES!, no por su existencia, sino por qué nosotros los convertimos en Condicionantes, que no lo son, salvo en algunos casos, dónde el egoísmo de alguno de ellos, no sólo se convierta en condicionante transitorio, sino porque puede llegar a condicionar toda nuestra vida… y, de esos también existen…

Y, los convertimos en condicionantes, porque terminamos por asumir roles que no nos corresponden, porque de alguna forma estamos siendo manipulados o nosotros intentamos manipular a los demás (en forma inconsciente), asumiendo un complejo de culpa en el primer caso (Te vas y me dejas solo/a, no me quieres en tu casa, etc.), y generando ese complejo de culpa en el segundo caso (Mira el sacrificio que hago por ti, no me voy de viaje, porque me tengo que quedar contigo, o no voy a cenar, etc., etc.). Supongo que los especialistas en estos temas, podrían explicarlo extraordinariamente mucho mejor.

Como creo haber escrito alguna vez, mis padres eran labradores minifundistas, cuyo trabajo daba poco más que para subsistir en una Galicia de los 50 y primeros 60…, en ese ambiente nací y pasé mis primeros años, por eso sigo considerándome un aprendiz de labrador, a pesar del tiempo y la distancia de todo aquello.

Mis padres decidieron dejar aquello y con mucho esfuerzo, se deciden trasladar a una pequeña ciudad, después de muchas vicisitudes. Años más tarde, la emigración de toda la familia hacia otro país.

Recuerdo, y lo recuerdo demasiado bien, algo sucedido hace muchos años… Rondaba los 18, en aquél momento, y una de tantas veces que hablaba con mis padres, sobre unas pocas fincas, propiedad de ellos, que habían dejado en la aldea. Se hablaba de las mismas, del monte, de forestación con pinos y eucaliptos, muy típico de aquellos años, y qué hacer con ellas… Mi opinión, desde hacía tiempo, era que se vendieran y que el importe de la venta, se invirtiera en algo para ellos, sobre todo para ellos. Ese algo, era simplemente mejorar su forma de vida, o adquirir algo distinto o mejor del comercio que tenían, para poder mejorar, insisto, su calidad de vida.

Su respuesta era la misma: “Las tierras no producen ningún gasto, siempre tendrán valor, y será el futuro para ti”

Mi respuesta también era la misma: “Al final me dejaréis un problema” y “Mi futuro debo construirlo yo mismo”

CONCLUSIÓN: Mis padres no mejoraron su forma de vida, mientras permanecieron en la emigración… Mis padres volvieron a su país y tuvieron que comenzar de cero prácticamente... Las tierras perdieron su valor, el campo ha sido prácticamente abandonado… Y ahora me encuentro que mi padre me dejó un problema y mi madre me dejará otro… Si hubiera confiado en aquél futuro que me aseguraban y auguraban, ¿dònde estaría ahora?

¿Futuro? ¿Qué futuro? ¿Qué mejor futuro le puede dejar un padre a su hijo, si no es una buena formación y educación en el presente y transmitirle valores que le ayuden a ser mejor persona? Pero todo eso, se hace en el presente, ese presente que luego les ayudará a esos hijos, tener también la posibilidad de vivir su presente en forma independiente… y así ganar ese futuro.

 
Se suele decir que, los jóvenes nunca piensan en el mañana, porque se creen inmortales… La realidad, es que todos nos consideramos inmortales, porque no preparamos ese futuro cierto (la muerte), desde un presente de vida y satisfacción, en paz, en armonía, creciendo y aprendiendo cada día, pero no para el futuro incierto, sino para el presente que será mañana, el otro día, en su concepción completa del día siguiente.

No vivir adecuadamente el presente, duele, hace daño… Por lo tanto, esa no vivencia del presente, está creando un futuro diferente, de personas dolidas y con heridas… Dolor y heridas que en muchos casos o tardan en curarse o no terminan por curarse nunca, por no haber cicatrizado adecuadamente.

 
¡Siempre será así! Es una frase, que escucho mucho últimamente, pero en mi profesión, la he escuchado muchas veces… también aquella ¿Para qué cambiar?

¿Por qué siempre tendrá que ser así? El futuro sólo se modifica, si se modifica el presente… ¡no hay otra forma!

Nuestra actuación, nuestra actitud, nuestra aptitud presente, es lo que realizará y trazará el futuro. Y, no existirá nunca una vida futura buena, si no hay una buena vida presente.

¿Amas hoy? Si amas hoy, ama con todo tu ser, con toda tu alma hasta el agotamiento… aprovecha cada segundo, cada hora, cada día para compartir y disfrutar de ese amor de hoy… no del idilio futuro y la esperanza de vivirlo intensamente en un tiempo futuro incierto. ¡VÍVELO HOY! Esa vivencia te hará mejor persona para ese tiempo futuro e incierto, y tus vivencias y emociones sentidas te harán mejor persona y te darán mejor futuro. Vívelo hoy, porque el mañana es cierto, quizás turbulento, o no existirá mañana...

Cuándo realizo un plan de futuro, lo estoy haciendo en el presente, con la información del presente, extrapolándola a un futuro, en función de lo que creamos va a ser el comportamiento de las variables en ese horizonte temporal; sin embargo, si quiero que ese plan funcione, debo insertarlo en la realidad e ir transformándolo en la medida que la realidad se me manifiesta, tratando nuevamente de predecir el comportamiento de las mismas variables en ese tiempo futuro que queda por venir. Pero, en realidad, trabajo y vivo en el presente, y si lo hiciera bien, no solo viviría en el presente, sino que VIVIRÍA ESE PRESENTE, para lograr que la predicción se acerque lo máximo posible al futuro dibujado en el plan.

Somos la consecuencia de nuestros aciertos y errores del pasado, para que nuestro presente se mejore, si nosotros queremos aprender, mejoraremos, y al aprender y mejorar, construiremos un presente en el mañana mucho mejor, desde el punto de vista humano, base de cualquier mejora futura posible de ese tiempo incierto.

Tú, él, ella, yo, ellas, ellos, vosotros, uds. somos factores de cambio en el presente, para intentar construir un futuro menos incierto y más cercano. ¿Lo haremos?



Octubre/noviembre 2010

14 de noviembre de 2010

¿PODRÍA?, ¿PARA QUÉ?

Hace un poco más de dos horas, se me dijo que ya no escribía. Bueno, en realidad el comentario fue levemente diferente… (27 de julio de 2010)

Sin embargo, logró su objetivo: “obligarme” a pensar en ello…

De hecho, durante mi desplazamiento en automóvil, reflexionaba sobre el tema… y bailaban en mi mente cuál anárquicas marionetas, pensamientos, razones, ideas…

En realidad, no es que no haya escrito, sino que no se ha trasladado a nadie… son aquellos escritos del silencio y en el silencio de la soledad en un mundo lleno y agobiante de ruido…

Notas, temas inacabados, apuntes, pero tanto lo “publicable” en el blog, como aquello “no publicable” está en los cuadernos físicos… ¡que delicia es escribir a mano!, viendo como la mano y la pluma se convierten en una y discurren por el papel con decisión propia!

Pero, ¿de qué escribir? Y ¿Por qué escribir? ¿Para qué escribir?

“Podría escribir los versos más tristes esta noche…”

Dado que uno no es Neruda, posiblemente fueran malos versos, posiblemente melodramáticos, posiblemente sin sentido…

No, uno no escribirá versos… hoy no es el día del mal poeta…

Podría escribir  sobre el amor / desamor; del que ama y del es amado…

Del que abandona y del que es abandonado…

De las cicatrices que dejan todas y cada una de esas circunstancias; cicatrices que curan, pero sin restañar definitivamente; cicatrices, que como las físicas, duelen y no solo cuándo amenaza lluvia…

Todo se cura, solo es cuestión de tiempo…, pero, ¿se olvida?

Podría escribir sobre la vida, porque algo se ha vivido, sobre el escepticismo que avanza paralelo a los años…

Podría escribir sobre el transcurso del tiempo, pero, ¿existe el tiempo realmente? Ó, sólo es un mero deterioro físico de nuestros físicos cuerpos…; sobre nuestra existencia, aunque ¿existimos realmente? Ó somos meros avatares creados por los caprichosos y juguetones dioses, tal como nosotros creamos personajes virtuales…

También, podría escribir sobre política, ¡ah, la política!, es como el fútbol, nadie se resiste a hablar de y sobre ella…

La política es noble, pero los políticos en general, se han convertido en especímenes, en alienígenas, que están entre nosotros, pero no tienen ni idea, ni les interesa que somos, que queremos… hablan de libertad, y, son ellos los que cada día nos la intentan cohartar más…

Intereses particulares de partido, predominan sobre los intereses generales de las personas…

Ineptitud, tergiversación de la verdad, distorsión de la historia, convierten una mentira, después de ser repetidas muchas veces, en una “verdad” aceptada por la masa…

Demagogia y populismo… caudillismo, proliferan en países cercanos por cultura y lengua.

El uso de la religión y el fanatismo en otros…

En nuestro país, en los últimos años, pasamos de hombres y mujeres de elevadas miras, a verdaderos enanos e ineptos políticos…

En el caso de Catalunya, la esquizofrenia se ha hecho aguda… y muy preocupante para los ciudadanos y para su futuro.

Podría escribir sobre los últimos libros leídos, como es el caso de “El Interior”, un buen libro escrito muy mal, que describe al interior argentino, el centro y norte (varias provincias); algunos dicen, que esa es la verdadera Argentina; la pervivencia del caudillismo, después de “200 años de independencia (otra mitificación); Mitos, leyendas, supersticiones, aumentadas con el transcurrir de los años…

También podría hacerlo sobre “Edén”, hotel de lujo de los años 40 y 50, situado en la provincia de Córdoba (Argentina, de nuevo), lugar aquél al que se “emigraba” parte de la “nobleza burguesa” porteña, durante todo el verano… El Edén, curiosamente es mencionado y visitado, por el autor de “El interior”, dónde describe la ruinosa situación del Hotel-Balneario… Curioso, dos libros, uno regalado pero adquirido en Buenos Aires, y el otro comprado en Barcelona, sin conexión alguna, que se funden en un momento determinado... ¿casualidad? ¿existen realmente las casualidades?

¡Todo tiende al deterioro y la muerte…! Nada permanece, todo es temporal y difuso…

Seguiría con otro, dónde nos comenta su autor, la dualidad: amor-temor; dónde el temor debe ser erradicado y así encontrarnos cada uno consigo mismo y con los demás…

El yin y el yang; el sí, el no; la luz, la oscuridad…

Es fácil hablar de erradicar el temor…, pero es un poco más complicado llevado a la práctica…

Y, sin embargo es cierta la aseveración, el temor nos atenaza, nos aprisiona, nos inmoviliza, nos esclaviza…

El temor a la muerte, al dolor, al fracaso, a volar, a navegar, a caminar, a decidir; el temor por ti, por tus hijos, por la familia, por los amigos… ¡el temor!, al castigo divino, al infierno, a la propia vida…, al viento, a la tormenta, a la oscuridad, al otro…

¿Cómo vamos a erradicarlo tan fácilmente, si es un código genético, implantado desde el principio de los tiempos?

¿Cómo desterrarlo definitivamente?

Seguimos siendo esclavos, o, como mínimo siervos, del temor y de aquellos que hábilmente lo utilizan cada día y así mantener el statu quo…

Temor a avanzar, a desandar el camino, a comenzar una nueva vida…

Temor a perder lo conseguido, temor a lo desconocido, temor al saber, temor a la incomodidad… ¡TEMOR AL SER!

Podría escribir sobre la dualidad: felicidad-ignorancia; la comodidad-la lucha; a quedarnos en aquello tan típico, que me repiten constantemente: “ES LO QUE HAY”, ó “NO SE PUEDE HACER NADA”

Podría escribir sobre la dolorosa distancia, la cercana indiferencia; sobre la duda, la incertidumbre; sobre los viajes maravillosos realizados y todos aquellos que todavía tengo pendientes de realizar…

Sobre la ilusión, la apatía y la depresión…, las caídas y las remontadas…

Del amor intenso y apasionado… ¿Se puede amar intensa y apasionadamente en la distancia, durante mucho tiempo?

De la soledad maravillosa y abrumadora; del caminar solo ó con una mano en la suya…

De la educación o la falta de ella en la sociedad actual; de la vulgaridad, el grito, de las sonrisas inexistentes…

De la degradación del idioma, la distorsión de las palabras y las mentiras vertidas a través de esa distorsión… de la historia… de la vida…

De la falta de civismo, la imbecilidad, la tontería… Personas que en un vuelo o cualquier otro medio, hablan, ríen a los gritos, molestando seriamente al resto…

De aquellos que no apagan los móviles hasta el momento justo de elevarse un avión, ¿no han tenido tiempo antes?

De los ciclistas y motoristas que suben a las aceras y van como si estuvieran en una pista de carreras, sin considerar a niños, adultos, ancianos, o simplemente el respeto por ellos mismos…

De la realidad dudosa a la virtualidad real, dónde nos intentan llevar cada día...
De la tolerancia a lo intolerable, y de la intolerancia hacia la discrepancia, hacia el otro que opina de forma diferente…


“Podría escribir los versos más tristes esta noche…”

Pero, ¿Cómo puede un labrador que ya no recuerda el nombre de las plantas, ni es capaz de reconocer a casi ninguna de ellas, escribir todas esas cosas?

“Podría escribir los versos más tristes esta noche…”



¿Podría? Quizás sí, pero, ¿para qué?



27/28 julio 2010

Libros comentados:

El interior: Martín Caparrós - Edit. Planeta-Seix Barral

Edén: Alejandro Rossi - Edit. Lumen





8 de noviembre de 2010

MITO Y REALIDAD: LA DEMAGOGIA CONTINÚA

Ha muerto Néstor Kirchner, ex presidente de la República Argentina y, según muchos analistas y, sobre todo muchos argentinos, el presidente actual en la sombra, en la sombra de su esposa Dña. Cristina Fernández.

La muerte es un hecho más de la vida, por el que todos tenemos que pasar, pero aún así, esperamos que llegue lo más tarde posible, y lógicamente duele, sobre todo al entorno familiar y de amistades.

Por ello, lamento la muerte de cualquier persona, aunque entiendo que por ese camino terminamos pasando todos…, y como por lo tanto extiendo este lamento a la del Sr. Kirchner.

Sin embargo, en este caso, no es sólo el fallecimiento de un ciudadano normal, sino, para comenzar, la de un ex presidente, pero también la del marido de la actual presidenta argentina, el presidente del partido justicialista (peronista), que más que un partido es un movimiento, el secretario de Unasur (Unión de Naciones Suramericanas), etc. En síntesis, ha fallecido una persona que ha tenido mucho poder en el pasado, y, que posiblemente en este momento tuviera aún más que cuándo él detentaba la presidencia de la Nación argentina.

Ha fallecido un hombre controvertido, odiado por muchos, incluso por parte de los “suyos” y “a-dorado” por otros. Ha fallecido el hombre que llegó a ser presidente con solo un 22% de votos, de la mano del ex presidente Duhalde, el cuál seguramente pensó que con ese desconocido, que llegaba de la Patagonia, de ser un gobernador de una provincia del sur, él seguiría manejando los hilos…

Pero resultó que, Kirchner no era lo que pensaba Duhalde, ni lo que pensaban sus “correligionarios”, ni sus opositores, y aún me atrevo a decir, ni siquiera lo que pensaba él de si mismo…, así que tuvo que inventarse... incluso inventó un pasado "revolucionario" contra la dictadura, cuándo parece ser que en esa época ya se posicionó adecuadamente.

Como observador lejano, pero interesado en la realidad argentina, y, por ello más cercano y también conocedor de la historia de ese país, aún me sigue extrañando el funcionamiento perfecto de la máquina del poder y sobre todo de la máquina del poder peronista…, máquina que se basa fundamentalmente en la demagogia, el populismo, el clientelismo, la subvención, la “ayuda” a la clase más desfavorecida del país, que ellos, curiosamente contribuyeron a desfavorecer más, contribuyeron a que creciera aún más, mediante políticas basadas en el populismo, en la ignorancia, en “tener la calle tomada”, olvidándose de la creación de empleo, de la inversión en salud, en mejorar la educación de esa misma “clase”, que les aupó al poder… El peronismo ha sido y es especialista en “crear pobreza”… las villas miseria se han multiplicado, alguna de ellas ya se ha insertado en el corazón de la propia ciudad, lindando con una de las zonas más “chic” de Buenos Aires… hablo de la villa 31, en Retiro, con edificios de 3 plantas y más…

Pero, eso es otra cuestión, y no quisiera desviarme del objetivo…

Decía antes, que lamentaba su fallecimiento, y por ello, mis condolencias a su familia y pesar por la muerte de un ser humano.

Ahora bien, me llama poderosamente la atención, la hipocresía, la mentira, el ridículo inmenso, que he visto en las declaraciones de políticos y personalidades respecto a la persona del fallecido…

Hace apenas unos días que he vuelto de un viaje a Buenos Aires. Conozco de primera mano, todo aquello que se publicaba, que se decía, tanto en los ámbitos políticos, en los medios de comunicación, como en las conversaciones particulares… Insisto, salvo entre los que estaban a su alrededor, que vivían/viven de las “prebendas” del poder K, ni los opositores, ni siquiera muchos de su partido, opinaban ni meridianamente lo que se ha publicado y expresado públicamente ahora por todos ellos… ¿pura hipocresía ó cálculo político?

Es cierto que, cuándo alguien fallece, se tiende a ser considerado con el difunto y con su familia, pero una cosa es el respeto y otra las cosas que se han dicho… Distintas voces, decían y dicen que tanto él como su esposa Cristina Fernández, aspiraban a que la historia les reconociera como Perón y Evita… Pues bien, algunos de sus opositores más radicales, parece que se lo están reconociendo ahora… En una cosa, sí se han parecido, y es en las dudas, en las grandes dudas, de cómo creció en forma exponencial su fortuna en los últimos 8 años…

Desgraciadamente, no sólo los políticos han dicho y algunos seguirán diciendo en público (nunca en privado), loas del Sr. Kirchner, sino que muchos ciudadanos argentinos, que hasta ahora tampoco lo toleraban, terminarán por hacer… y, ahí radica uno de los problemas de ese país… ¡la falta de equilibrio! ¡Todo es a vida o a muerte!

¡Estás conmigo o contra mí!, eso ha sido el lema de los K, pero no solo de ellos… y, sino un claro ejemplo de ello, es cuándo el Vicepresidente de la Nación y, presidente del Senado, vota en contra de una ley propuesta por el ejecutivo (aumento de las retenciones al sector agroganadero), y con su voto, derrota al oficialismo y trunca uno de los tantos atropellos que se han hecho, no solo le tildan de traidor, sino que en los actos oficiales, la Presidenta ni le saluda, ni le mira… o le deniegan el protocolo adecuado a su rango, cuándo acude a otros actos, pero si lo anterior es flagrante, ¿como se puede denominar al acto de prohibir a ese mismo Vicepresidente, la segunda autoridad del país, asistir al acto fúnebre del esposo de la presidenta de la Nación…?, Pues, sí, se lo han prohibido, al Vicepresidente y a otros políticos…

Aquí no hay adversarios políticos, ¡aquí hay enemigos!, y a los enemigos, no se les derrota con la palabra y los votos, como suele ser habitual en cualquier democracia, no, aquí se les tiene que destruir política y físicamente si es necesario… ¡hasta la victoria final!, ¿les suena?

Promulgación de leyes, como la de Medios, cuyo objetivo teórico era/es romper el “monopolio existente”, y el real es desmantelar total del grupo Clarín, y fulminar de paso la libertad de prensa… Paralelamente le envían un regimiento de funcionarios de Hacienda para poner patas arriba todo, y después del revuelo ocasionado, nadie ha ordenado tal cosa, así que a media mañana se van por dónde han venido, sin más…

La apropiación de las reservas del Banco Central, para ser utilizadas en el flujo normal del Tesoro…

La apropiación de los fondos para pensiones y jubilaciones, gestionados por entidades, creadas en su momento con esa finalidad…

La “nacionalización” de las transmisiones de futbol, para que “todo el pueblo” pueda ver los partidos en abierto, haciendo un paralelismo entre este hecho y los desaparecidos en la dictadura (discurso de la presidenta de la Nación)… Casualmente, quién tenía los derechos de las transmisiones de futbol, era el mencionado grupo Clarín… Eso sí, a la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), se le seguirán pagando religiosamente los 600 millones al año, por la “nacionalización popular”, ¿o serán más? ¡Difícil saberlo en un “entramado” como el existente entre gobierno y ciertas organizaciones!

Etc., etc., etc., etc.

La educación, la atención a la salud, el respeto por las personas, el respeto por el adversario no existe, pues no hay adversarios, sino enemigos a muerte… y no solo en términos literales…

Eso ha sido la democracia del Sr. N. K. y es la democracia de su continuadora, su esposa… La dinastía K, acaba de sufrir un duro revés… se acaba de romper la línea sucesoria planificada para alternarse en el poder, tan bien “delineada” hace pocos años… No han contado con algo esencial, ¡que eran mortales!

He visto por TV a N. K., en el acto que había convocado en el estadio de River, con motivo del 17 de octubre (el día de San Perón, como se le llamaba años atrás), curiosamente convocado un viernes, no el domingo, que era el aniversario correspondiente…, porque ya se sabe, el domingo hay que descansar de las agotadoras marchas para llegar al estadio de River o a otra manifestación…

Vi a un hombre cansado, muy cansado, cuándo se dirigía a la masa de sus seguidores (¿cuántos bocadillos y cuánto dinero han pagado, a razón de cuánto ¿50? pesos por persona?), hablaba lentamente, sin fuerza, y, eso en un populista y demagogo, no es natural; pero además, sus ojos, sus ojos denotaban algo raro… uno de ellos lo mantenía cerrado y con el otro parecía que no veía… Me llamó la atención, y así lo comenté…

A los pocos días fallecía de muerte súbita, y, como siempre (¡lamentablemente!), viniendo de Argentina, parece ser que surgen dudas por todos lados y de todo tipo, sobre su muerte, sobre su velatorio, sobre su seguimiento médico, sobre su propio cuidado, sobre todo…, ¡incluso sobre si estaba o no en el féretro…!, (¿porqué en un funeral de estado, el féretro está tapado, cuándo además, el fallecimiento ha sido por muerte súbita?) ¡Todo es oscuro!, siempre lo han hecho así…

No existe transparencia en ningún estamento del estado… aún así, se conocen muchas cosas y se generan cientos de rumores, comentarios, verdades, mentiras, medias verdades y medias mentiras que asombran hasta el más escéptico… Por ejemplo, el poder inmenso de un secretario de estado que ha derribado ministros, las relaciones con el jefe del todopoderoso sindicato de transportes (por cierto, se dice que antes de morir tuvo una discusión brutal con este oscuro personaje), con el jefe de los “piqueteros”…

Pero, sólo se conocen hechos o situaciones puntuales… pero no se va más allá… todo se mueve en un círculo pequeño, estrecho, al estilo de “la famiglia” (¿solo estilo?)

Hay temor, miedo incluso, en una posible desestabilización del país, y, la crisis, “esa crisis que no existía ni existe” (les suena esto también, por aquí hubo algo así), se desate con total virulencia, y sobre todo que las luchas por el poder dentro del movimiento peronista, perdón, justicialista, sea fraticida, y todo eso no sería nada bueno para los ciudadanos y, por ende para el país…

N.K., deja la presidencia en 2007, con una alta popularidad, pero contra todo pronóstico, no se presenta a la reelección… Sabemos todos, que una decisión de ese tipo, no es normal ni lógica, ya que dicha reelección la tenía ganada antes que se realizaran las elecciones… Sin embargo no se presenta, pero curiosamente, sí se presenta la Sra. Cristina Fernández de Kirchener, senadora, que además es su esposa…

Lógicamente gana dichas elecciones, ¿como no iba a ganarlas?

Además en aquella época, en el mandato de su marido, se comentaba, que la que realmente gobernaba era ella… Desde su llegada al poder, logra que se le den poderes especiales para legislar…, algo bastante fuera de lo común en una democracia…, y con esos poderes logra todo lo que se propone, y, si en algún caso, no lo logra, como es el caso del enfrentamiento con el campo, que paralizó el país, y, que por primera vez las personas de las ciudades daban su apoyo a ese movimiento (es la segunda vez que la gente espontáneamente sale a pedir cambios, la otra fue con el corralito), transige al final, pero se guarda su revancha, más bien su venganza… y, ¡cuidado con las venganzas de los populistas!

Pierde las elecciones en la renovación parcial al Congreso, y a partir de ahí, paraliza todas las propuestas de la oposición a través de la falta de quórum…, ¿Cómo? Pues, ausentándose de la cámara o no asistiendo, para así, al no existir quórum, no pueden prosperar las propuestas de la oposición… ni nada de nada… es decir, se paraliza la actividad legislativa…

¿Quién manejaba esto? El Sr. N. K., el poderoso N. K., el caudillo de caudillos del peronismo ¿Estás conmigo o contra mí? ¡Esa era/es la democracia del Sr. N. K. y su partido!

¿Qué pasará a partir de ahora?

¡No lo sé! Argentina, los argentinos, son un misterio… porque al fin y al cabo, habría que creer en la democracia y en el país… y, ni lo primero ni lo segundo… lamentablemente.

Una sociedad, que aunque sea solo una parte, es capaz de escribir las pancartas y los carteles que se han visto estos días en los medios de comunicación, que están escritas con iguales o similares consignas en miles de carteles pegados por todos los rincones, sea de la ciudad, o de las villas, no cree ni le interesa la democracia… Sólo espera al caudillo, sólo espera a alguien que le solucionará sus problemas…y, ese/a caudillo nunca será democrático, aunque sea elegido/a en las urnas, nunca creerá en la democracia, porque quiénes le eligen, tampoco creen…, y ese camino lleva al chavismo... ¿es eso lo que quieren los ciudadanos argentinos?

Una muerte, siempre es lamentable, aunque en este caso, para algunos es como la desaparición de un familiar, y para otros incluso una gran alegría. Sin embargo, creo que ahí está justamente el problema: aquello que en cualquier democracia, sería un hecho lamentable, aquí se transforma en un hechho extremista. Desde el punto de vista político, crea otro posible mártir, y si las fuerzas políticas, sobre todo el peronismo no tienen algo de sentido común, puede desembocar en un gran problema para ese querido país.

¿Ha nacido un nuevo mártir, un nuevo mito en la República Argentina?

Por el bien del país, pero sobre todo por el bien y la salud democrática y social de todos los ciudadanos, espero que no, y que de una vez por todos, entierren a todos los que mantienen “vivos” desde siempre… ¡Menos mitos, más sociedad, más democracia, más libertad!

¿Por cierto, a quién se le preguntará ahora por los millones de dólares que se enviaron a Suiza, según el propio N.K., que pertenecían a la provincia de Santa Cruz, cuándo era su gobernador?


¡Descanse en paz! No sé si los argentinos podrán descansar...

28/29 de octubre de 2010





































































5 de octubre de 2010

SOMOS...

¡Somos tan frágiles¡ Somos frágiles y no somos conscientes de ello, como tampoco lo somos de otras muchas cosas… Uno se ha creído inmortal en alguna etapa de la vida, en otra simplemente feliz, en otra un aventurero intrépido, para llegar a la conclusión definitiva: simplemente un ser frágil, a veces desvalido, a veces, a veces solo una hoja amarillenta de otoño, bailando al son de la melodía que toca el viento…

¡Es tan fácil desestabilizarnos! Cualquier movimiento, cualquier sensación, cualquier fisura, en la forma, en el fondo… cualquier elemento por pequeño que sea, nos desestabiliza…

El vuelo de una mariposa, una palabra mal entonada, un revés emocional, un fracaso, una mala noche, una mirada, una noticia, una caricia… todos y muchos más son elementos desestabilizadores, rompedores de la armonía cómoda, de la rutina diaria, del camino lineal… Una hoja otoñal llevada por el viento, que busca, busca, busca…

No nacemos con los genes previsores de la desestabilización… No nos enseñan, no enseñamos, a equilibrar, a estabilizar las energías que nos permitan afrontar el tránsito por el que recorremos nuestra vida. No nos enseñan a reconocer nuestra fragilidad, en realidad nos enseñan una falsa fortaleza, a ser de piedra y acero…, cuando en realidad somos cuál frágiles cristales, a punto de romperse al mínimo golpe…

Un comentario, un simple comentario, dicho en un momento u otro, dicho en un tono u otro, con una mirada u otra, causa efectos totalmente diferentes, desestabilizadores, rompen el frágil cristal…


5 de junio de 2010

21 de septiembre de 2010

CAMINO DE ÍTACA II

ACLARACIÓN: Llevaba tiempo dándole vueltas a este tema, pero no fue hasta el día en que mi hijo se embarcó en el Aeropuerto del Prat, a buscar sus ilusiones y esperanzas en otro país. Casi nunca consulto con otra persona un texto, ya que tal como dije en algún momento, escribo para mí y por mi; pero esta vez decidí hacerlo, por muchas causas, pero fundamentalmente porque tiene un excelente criterio. No me respondió inmediatamente, lo que supuse que no le había gustado. De hecho algo así había pasado. Después de insistir, me definió el texto, como: muy bueno, pero repetitivo y con errores en la puntuación.

La verdad, es que no esperaba su comentario, pero coincidía bastante con mi propia impresión, así que hice lo natural en este caso: dejé guardado el archivo hasta tener tiempo para leerlo más detenidamente y ver lo que haría.

Hoy he tomado el texto, y a medida que iba leyendo, he ido corrigiendo algunas palabras y frases, pero mantuve las repeticiones, y aún creo que son insuficientes... de la puntuación y la claridad de la escritura no respondo, ya que no soy objetivo, pero tampoco me interesa demasiado.

Simplemente es una nota que intenta reflejar algo de esos millones de personas, que alguna vez se han visto obligados a dejarlo todo... Espero que así se considere, independientemente de la calidad literaria o no de la misma.
Gracias.


 
Uno, que ya ha cumplido unos años, y por extensión a los de mi generación y sobre todo a los de las anteriores, seguramente tendremos grabada en nuestra retina, aquellos barcos de hace años, cargado de hombres y mujeres, sobre todo hombres, que se dirigían hacia la emigración, asomándose en las cubiertas, saludando tímidamente con la mano, con un pañuelo, con lo que fuere, a aquellos seres queridos que en tierra, también levantaban sus manos, y, unos y otros, se hablaban sin oírse: ¡volveré pronto!, ¡no me olvides!, ¡te esperare!, ¡mamá te quiero!, ¡hermano cuida de padres!, etc., etc., y también alguno, que, simplemente miraba en busca del ser querido ausente, de aquellos otros en silencio, fijando su mirada en la multitud. en las personas que le habían ido a despedir..., o simplemente fijándola en la lejanía, en su casa, en su tierra, en su valle o en su montaña…

Se iban llenos de esperanzas, ilusiones, pero con el corazón encogido por lo que dejaban atrás... miseria en muchos casos, falta de oportunidades en otros, pero también su tierra, su aldea, su pueblo, su ciudad, su novia, novio, esposa, hermanos, padres, hijos...

La esperanza de “hacer las Américas” y volver cuánto antes a casa... ¡Dos o tres años! Se decían... Una mayoría no volvió nunca, otros volvieron, al cabo de muchos años, y no todos alcanzaron sus ilusiones y sus esperanzas... Aún así, todos ellos ayudaron a crear un mundo nuevo... aportaron su saber, su trabajo, su fuerza a pesar de la ignorancia en la que la gran mayoría estaba, dada las nulas posibilidades de acceder a una educación básica... Aportaron a su país de origen y aportaron al de adopción…, aunque en muchos casos, ambos los hayan olvidado.

Esos barcos que, navegando durante 15, 17 días de media, trasladaban a cientos de personas, en estrechos camarotes, e incluso en grandes estancias compartidas, apiñados, en condiciones casi inhumanas...., todos ellos, cargados con su maleta de madera o de cartón, atadas por una correa, un cinturón o una cuerda... Era fácil identificarlos...

En el siglo XIX y XX Europa fue el origen de esos millones de personas, que conformaron un continente al otro lado del océano…

¿Quién no ha tenido o tiene en su familia alguien que no haya emigrado?



¿Quién no ha tenido o tiene en su familia alguien que no nos haya comentado, comente, aquella despedida, aquél barco, aquél viaje hacia la ilusión?

Más tarde, esos barcos dejaron de surcar el Atlántico sobre todo y, desparecieron o se transformaron, de ser cargueros de carne humana o cargueros generales..., ¡las personas habían dejado de ser mercancía!

Paralelamente, los flujos migratorios cambiaron de rumbo, la emigración se dirigía al norte, dentro de Europa, del Sur hacia el norte... incluso dentro de cada país... La carga ahora se hace en trenes que tardan días en llegar a destino, en autobuses y luego en coches o furgonetas alquiladas para llevar a los nuevos “aventureros”. Francia, Alemania, Holanda, Gran Bretaña, Suiza fueron los grandes receptores... Llegan de Portugal, España, Italia, Grecia, Turquía…, de Andalucía, Extremadura, Galicia, León, Castilla a Catalunya, Madrid, Euskadi (cuándo eran las Vascongadas)…

En ese momento, las despedidas ya no son tan masivas, aunque en las estaciones de ferrocarril, se produce algo similar a los puertos... En la medida que los vehículos toman más importancia, las despedidas son más personales, íntimas..., las salidas se producían casi siempre de madrugada... Así el alba los encontraba en viaje, y les impedía mirar hacia atrás y ver aquello que dejaban...

A éstos, a los “nuevos emigrantes” los tenemos más cercanos... Muchos de ellos se han jubilado o se están jubilando y retornan a sus pueblos, sus aldeas, sus ciudades... Son aquellos que se adentraron en el camino hacia su Troya particular, en la década de los 60,70 e incluso 80… Retornaron, están retornando a Ítaca, en avión, en su coche…

Desde hace unos años, en algún caso, paralelamente a la emigración de europeos en Europa, comenzaron a llegar personas de otros continentes: Asia, África, America..., pero también de Europa, de la otra Europa, que tanto tiempo estuvo amurallada... Algunos son hijos, nietos de aquellos que hace años partieron en un barco..., procedentes de América, la América hispana…

Han llegado y llegan en trenes, aviones, barcos chatarra, pateras, cualquier medio es bueno... Algunos llegan, otros se quedan por el camino, en una carretera cualquiera, en el desierto, en el mar... Salen con las mismas esperanzas e ilusiones de aquellos de nuestros familiares, de nosotros mismos que, años ha, salían/salíamos y se embarcaban para ir a “hacer las Américas”...

Ellos también dejan atrás, tierra, aldea, pueblo, ciudad, padres, hermanos, esposas, esposos, hijos...

¡No ha cambiado nada! Sólo ha cambiado el origen y el destino...

Por otro lado, se produce también otro tipo de movimiento migratorio, el de aquellos que, sin la necesidad de los emigrantes de antaño y los de ahora, emigran en busca de algo distinto: trabajo, calidad de vida, familia... Son aquellos que se mueven dentro de un determinado contexto... Son aquellos que siempre volverán y, si no volvieran, no vivirán siempre con el inminente retorno: “el año próximo, si que me vuelvo”, como les pasaba a los de antaño y a los actuales...

Uno que ha sido pasajero de aquellos barcos, que ha hecho la ida y el retorno, en otro barco muy distinto a aquellos, que al final tiene algo de cada sitio, pero que desde los 6 años ha vivido en distintos sitios, comprende a unos y a otros, y piensa que al final, ¡todos somos emigrantes!. En nuestros genes está el movimiento, la búsqueda... aunque nos hayamos asentado y nos consideremos sedentarios civilizados, porque pertenecemos al primer mundo, olvidándonos que alguna vez o durante muchos años, fuimos nómades, y segundo, del tercero y del cuarto mundo...

Uno que, hasta dónde recuerda, viene de una familia de emigrantes, comprende, aunque duela, que sus hijos ahora también lo sean... aunque pertenezcan al último grupo...

Uno recuerda, cuándo le contaban cosas sobre el bisabuelo en Cuba, en Buenos Aires; o el abuelo en África, o los tíos en Venezuela (alguno se quedó allí con apenas 22 años), o el tío en Buenos Aires, o el otro en Brasil, o los tíos abuelos por ambas partes, o el padre en Venezuela, Suiza, Holanda y más tarde todos en Buenos Aires...

Uno recuerda y reflexiona sobre el Camino de Ítaca de cada uno y de todos ellos… ¿Cómo fue su retorno, de aquellos que volvieron? ¿Por qué volvieron?, pero especialmente reflexiona sobre el retorno a su aldea del padre, de aquél padre, que no le pudo ver nacer… ¿Cómo fue su guerra ante los muros de sus distintas Troyas?

Uno recuerda aún, cuándo me contaba, que estando en Suiza, se encontró con la “patrona” que le hablaba y le hablaba, pero él no le entendía… hasta que ella, comprendiendo la situación, se acerca, lo toma del brazo y lo lleva a dónde debía ir, y al final se hizo entender.

Siempre contaba, que nunca se había sentido tan fuera de sitio y con tanta vergüenza…Terminó por defenderse en italiano y en alemán, y hablando francés suficientemente bien, para que nunca le volviera a pasar.

O como podría sentirse en la construcción, en Venezuela, tanto en la civil como en la pública… Horas y horas de duro trabajo, que le permitían olvidar aquello del otro lado del mar, durante esas horas… Cartas escritas con esfuerzo, para decir lo bien que estaba y que pronto volvería… Así pasaron tres años… hasta emprender el camino de regreso, en otro barco, con algún tifón, pero la maleta llena de cosas, para los suyos…, era su primer retorno a Ítaca, su pequeña aldea, dónde le esperaba una esposa, un hijo que no conocía, unas pocas tierras, unas vaquiñas y poco más…

Uno recuerda, y quiere seguir recordando, pero nadie debería olvidar y por lo tanto recordar que, este ha sido un país de emigrantes... que se fueron, que nos fuimos, en barcos de “emigrantes”, a los que despedían en el puerto, gentes humildes, sabiendo que en el fondo, jamás recuperarían al ser querido que les miraba desde la cubierta... porque aún regresando, jamás sería la misma persona...; en trenes borregueros, en autobuses y otros vehículos que circulaban por aquellas carreteras estrechas y llenas de curvas, hechas por ingenieros y no por los burros, como se decía entre los paisanos... y, ahora se van por nuestros aeropuertos modernos, con una mochilla al hombro, esperanzas e ilusiones a raudales, y llenos de conocimientos... pudiendo volver en cualquier momento...

Hoy ya no los despedimos en puertos sucios y mugrientos, con apestoso olor a petróleo, vestidos de negro, o en estaciones de la prehistoria, llenos de congoja, y viendo como cargaban su maleta de madera o de cartón, atada, con un cinturón, con una correa, con una cuerda..., sin esperanzas de saber cuándo los volveremos a abrazar...

Hoy los despedimos, en la zona de embarque, la tristeza normal de padres que despiden a sus hijos, pero simplemente con ¡buen viaje hijo!, ¡cuídate mucho!, ¡nos llamamos esta noche!; ¡hasta luego hija!, sabiendo que ni bien llegue a destino, un mensaje o una llamada de su móvil, nos devuelve algo de esa intranquilidad y zozobra que uno tiene, cuándo un hijo se va...

Hace pocos años, se fue uno y hoy se fue el otro... pero a pesar de la sensación de fractura que uno tiene, uno sabe que ya no viajarán en barcos, trenes borregueros y vehículos de antaño, y que mañana o pasado, estarán con nosotros o nosotros con ellos...

El tiempo, la distancia se ha acortado para algunos privilegiados, para esta isla, que es Europa... pero, no nos olvidemos que, siguen existiendo los de antaño hoy mismo, en la puerta de nuestras casas, que llegan cada día... en pateras borregueras, en barcos chatarra, caminando a través del desierto..., en vuelos como “turistas”, temblando que el policía de turno, sospeche que no es turista, y comience a preguntarle y a notar su nerviosismo… llegan a través de cualquier medio, buscando lo mismo que antes y ahora... llenos de esperanzas e ilusiones...

Pero, sepamos también, que nunca seremos los que éramos, ni nunca serán lo que eran... Somos distintos... Son distintos… Serán distintos aquí y allá sea cuál sea su origen, siempre distintos... siempre serán distintos…, seremos distintos…

Creo que fue Séneca, nuestro filósofo cordobés del siglo I, el que dijo: “NÁUFRAGO FUI, ANTES QUE NAVEGANTE”

Es una frase que creo define perfectamente a la figura que tanto he querido destacar: ¡la del emigrante! El caminante, el navegante, el pastor, el agricultor… que como Ulises, se fue pensando en volver, retornando rápidamente a Ítaca, por el camino que les llevara a Ítaca, su isla, su aldea, su ciudad…



Barcelona, 27 de agosto de 2010



P.D.: Dedicado a todos los miembros de mi familia que han emigrado: Bisabuelo, Abuelo, Tíos maternos, tío paterno… A mi padre… A mis hijos, todos ellos emigrantes de uno u otro tipo. Pero, también y fundamentalmente a las Penélope y los Telémaco, que han esperado durante años, que trabajando duro han cuidado hacienda y lugar en el nombre de los Ulises que se habían marchado a las Troya del mundo…



9 de septiembre de 2010

CAMINO DE ÍTACA

Homero, el GRAN HOMERO, nos dejó un inmenso legado, a través de la Ilíada y la Odisea. Un gran cuento, según algunos autores, una gran historia dicen otros…

Un gran tratado sobre los hombres y los dioses, sus deseos, sus caprichos… Hombres contra hombres, dioses contra dioses, dioses contra hombres y hombres contra dioses…

Mentiras, engaños, traiciones, la vida, la muerte, el amor, la pasión, la inteligencia, la avaricia, el dolor, el sufrimiento, la lucha, la mentira… La gran mentira como es la causa sobre la propia guerra de Troya: el rapto de Helena… Mentira que hoy se repite en muchos ámbitos, sobre todo en la política con minúscula, encarnada por pequeños seres, que distorsionan y retuercen la historia a través de mitos y leyendas, que como la de Helena, solo esconden el ansia de poder, otrora el de dominio del mar y del comercio, por ende el mismo poder…

Todo eso y mucho más nos ha dejado Homero hace cientos de años… alrededor de 2800 aproximadamente…

Un cuento de de hombres y dioses, de ambiciones y pasiones, encarnado por los aqueos al invadir Troya, para “vengarse del rapto de Helena de Esparta”, por parte de Paris de Troya, y, se supone que para lograr devolvérsela a su esposo Menelao.

Una historia de ambición política y económica, de aqueos contra troyanos, de griegos contra asiáticos, ya que éstos le impedían el paso a nuevos horizontes, nuevos lugares para establecerse, para comerciar y llegar a la Cólquide (allí dónde Jasón, robó el vellocino de oro y raptado a su princesa).

En realidad, es una historia-cuento maravillosa, que desentraña todo lo que había y hay, en lo que era y es, el ser humano.

Prácticamente los grandes personajes acaban todos mal...

Agamenón asesinado por su propia esposa, en venganza por que aquél había sacrificado a su hija Ifigenia a los dioses.

Aquiles muerto por el príncipe Paris, con una flecha en su único punto vulnerable: el talón.

Héctor muerto por Aquiles en combate, como venganza por la muerte de su amigo-amante Patroclo en combate por Héctor, príncipe de Troya.

Helena devuelta a Troya y condenada al gineceo de su esposo, el rey Menelao; ella la hija del anterior rey de Esparta, condenada a ser una concubina prácticamente en su propio palacio…

Menelao, un pobre infeliz...

Ulises, condenado a vagar por mares y tierras desconocidas, durante 10 años, mientras su esposa Penélope era acosada por los pretendientes y su hijo crecía en medio de la creciente pérdida de bienes de su casa, pero sobre todo sin libertad y sin padre…

Ulises, el gran Ulises, el protegido de Atenea, el diseñador del caballo de madera, que permitió a los aqueos entrar en una confiada Troya, borracha de éxito y alegría, por haber visto partir a las naves griegas, pero avariciosa al querer quedarse con el caballo de madera, dejado en la playa solitaria; Ulises, el de las artimañas, el taimado, el inteligente Ulises, no perece, sino que castigado por Poseidón a vagar 10 largos años, antes de volver a su casa… , a vagar, a sufrir, a ver morir a sus compañeros, a amar camino de casa… camino de Ítaca…

Después de 10 años de guerra contra Troya y 10 más, errante por mares y tierras, logra volver a casa, para encontrarse con a su hijo y a su esposa…, su gente, su casa…

Un hijo al cuál apenas recordaba, pues era un niño al salir él para Troya. Su padre no le reconoce…

Se encuentra la casa llena de pretendientes, que comen sus cosechas y su ganado… que pretenden a Penélope, para así, al casarse con ella, uno de ellos, convertirse en rey de Ítaca…

Vuelve, así, después de idas y venidas por el mar, de trabajos, de luchas, de promesas, de amores correspondidos y de olvidos… ¡solo piensa en volver!, a pesar de las sugerencias, ofrecimientos que recibe, para arraigarse, para emprender una nueva vida, de Telémaco, de su padre, de su gente, de su pequeña isla… ¡de Ítaca!

Ítaca, era la isla, la ciudad, la aldea, la casa… ¡la tierra!, ¡su tierra! Él, el gran Ulises, era un pastor y un agricultor en realidad, más que guerrero…

El hombre ha vivido en movimiento constante desde que apareció sobre la faz de la tierra…

Fue cuándo se hizo sedentario, y cuándo aparece el emigrante…

El emigrante no se mueve en masa, con su tribu, sus rebaños y sus casas a cuestas… El emigrante lo deja todo…, y se va en busca de su Troya particular…

El emigrante libra mil batallas en su camino hacia Troya… y mil veces mil, al llegar a ella; a veces gana y conquista y, a veces pierde… pierde tanto, que en ocasiones pierde su propia vida, durante el trayecto o en la batalla en la tierra adonde llega, a Troya…

En realidad, pierde siempre, aún conquistando, como Ulises, gana la guerra, pero sigue pensando en Ítaca, en su Ítaca particular…, todos tenemos nuestra pequeña isla, nuestra Ítaca que hemos dejado atrás…

En el camino hacia Troya, decía que pierde muchas veces hasta su vida, muere en ese viaje, a través del desconocido mar, del árido y duro desierto, o en un autobús cualquiera… y, si llega a su destino, allí debe esperar tiempo, mucho tiempo ante sus murallas, esperando entrar, esperando disponer de un caballo de madera que le permita cruzar esas murallas, al nuevo mundo que ha ido a conquistar... ¡sin papeles, sin trabajo! Espera, espera que se hace larga a veces, muy larga… como la de los aqueos ante las murallas de Troya hace aproximadamente 2.800 años…

De alguna forma, se muere siempre. El que sobrevive al mar, al camión, a los caminos que cruzan África, al desierto, a los ladrones, a las violaciones… a los que cruzan Asia, Europa y América, también muere de alguna forma, porque nunca vuelve a ser el que era antes de salir.

Derrumbará las murallas, conquistará, volcará su cultura en la nueva sociedad, pero también deberá aprender la de su nueva Troya, deberá esforzarse más que los troyanos de origen, deberá adaptarse, de alguna forma muere y renace al mismo tiempo…, y, seguramente seguirá pensando en Ítaca, en aquella Ítaca ideal que él cree que existe, pero en realidad, solo existe en su pensamiento…

Homero no nos lo cuenta, pero seguramente que el rey de Ítaca, pastor, labrador, navegante, guerrero y estratega, se habrá encontrado muchas veces, solitario, sentado en cualquier lugar de su isla, mirando el mar, con sus pensamientos lejanos y perdidos en el tiempo y en sus peripecias, recordando o quizás extrañando, el canto de las sirenas, a Circe, a Calypso, al Cíclope hijo de Poseidón, pero también a sus compañeros perdidos durante su largo viaje de regreso a Ítaca…, y posiblemente, los demás lo miren y no lo entiendan…

Y así también, aquellos que sueñan con el camino a Ítaca, aquellos que lograron retornar, se encontrarán mirando el mar, el sur, el norte, el este soñando con Ítaca, o desde Ítaca recordando sus tiempos de peripecias camino a Troya o en la misma Troya particular... y, al igual que Ulises, tampoco les comprenderán… Pensarán también que pasará en su casa, si habrá pretendientes asediando, acosando e intentando hacerse con su “reino”…

Turistas, viajeros, expatriados, emigrantes forzosos… todos tienen su camino a Ítaca, pero sólo los últimos, son aquellos que lo reconocerán como tal y seguirán soñando con la isla, su isla… su casa…

¿Síndrome de Ulises?, No, creo que deberíamos denominarlo Síndrome del Camino a Ítaca…

¡Todos lo sueñan, pero pocos lo recorren completamente! ¡Camino de Ítaca...



Junio 2010



12 de agosto de 2010

¿DESVARÍO O REFLEXIÓN?

Muchos universos, muchas dimensiones, dicen algunos científicos…

Muchas vidas paralelas, muchos tiempos vividos, muchas vidas…

¿El destino? ¿Qué es el destino? ¿La conjunción de espíritu, tiempo y vida?

¿El destino es el camino que cada uno traza en forma racional e instintiva?

¡Vidas pasadas, vidas futuras… vidas!, Vidas vividas, sufridas, gozadas, soñadas… Camino en el aire, suspendido, sin tocar la tierra… el instinto me eleva, no mi raciocinio… ¿SUEÑO O VIDA? ¿Cuándo uno sueña, es cuándo vive? Y, ¿cuándo está despierto, es cuándo en realidad sueño?

Porqué, ¿los sueños, sueños son…? ó ¿los sueños representan la vivencia en la realidad?, y, ¿las pesadillas, nuestro infierno cotidiano?



Vidas… múltiples vidas: pasadas, presentes, futuras… paralelas, dimensionales… galácticas… ¿El destino está presente en todas ellas?

¿Alguna marca a las otras?



¿Somos células, que crecemos, pensamos, vivimos y morimos?



¿QUÉ SOMOS? ¿CUÁNTOS SOMOS?, ¿EL UNO ES MÚLTIPLE Y DIVERSO, DIMENSIONAL Y PARALELO?

Uno es lo que es, sin saber que es, ni como es, ni de dónde, ni cuánto es…

Todas son preguntas, dudas irreales, irracionales, hasta irrelevantes; pero son preguntas y dudas al fin y al cabo…, sin ninguna, sin ninguna respuesta… pasada, presente y futura…

Y, ¿si al final, solo uno es una metáfora de la duda? Solo entonces, tiene sentido, aquello de “soy la duda eterna”, sin respuesta también… a cada respuesta que uno cree encontrar, le surge en forma inmediata la duda, la pregunta siguiente…



¡Soy lo que soy, sin saber qué, cómo, cuánto, cuándo y dónde!

¡Soy solamente la duda! ¿El destino? Simplemente la duda del camino, de aquél que se atreve a caminar por senderos que se juntan, se bifurcan, se separan en cientos de laberintos inescrutables e indescriptibles, imperceptibles, acaso para el iluso caminante…



El yin, el yan; el bien, el mal; la alegría, la tristeza; el amor, el odio; la paz, la guerra… somos, uno es binomio perfecto dimensional, galáctico, múltiple, pasado, presente y futuro.

Somos el uno y el otro… SOMOS EL TODO Y LA NADA…

SOMOS, ¿SOMOS REALES?



22 mayo de 2010