17 de diciembre de 2017

CARTAS ESCRITAS Y NO ENVIADAS

A veces se escriben cartas… cartas que hablan de amores, de distancias, de dolor, tristeza y soledad…

A veces se escriben cartas que hablan del tiempo ido y de momentos vividos, de lo que fue y de lo que pudo haber sido…

De lo que hemos dejado en el camino, de lo que hemos aprendido y recogido en ese recorrido… del que hemos elegido y de los que podríamos haber transitado…
A veces se escriben cartas que hablan de la vida y de la muerte, de la amistad, la lealtad y de la traición a todas ellas…

A veces se escriben cartas que hablan de dolores interiores, de búsquedas constantes y destinos no alcanzados…

A veces se escriben cartas a los seres queridos que se han ido, a alguna  o a ninguna parte…

A los amores que han marcado, y a los que siguen marcando… A veces se escriben cartas que hablan de despecho, de caricias reales y de aquellas que hemos pensado… de enfados, enfrentamientos, de todo lo que hemos dicho y te hayan querido decir…

A veces, se escriben cartas que hablan de sentimientos y palabras, que no se han dicho y quisieras haber dicho… De perdones nunca ofrecidos y de los no recibidos…

A veces se escriben cartas, que hablan de amigos que nos han fallado y de aquellos a los que les hemos fallado…

De tiempos mejores, de nostalgia, de morriña, de añoranzas soñadas y de los tiempos peores…

De locuras realizadas y de las que se han dejado sin hacer… De arrepentimientos, de sentimientos mezclados y contradictorios…
De fobias y de filias, de miedos no reconocidos… de malos entendidos nunca reconocidos…

A veces se escriben cartas en el aire, en el viento y en la tormenta… En el otoño, que invita al recogimiento, y en la primavera que expande e hincha los días y la vida…

A veces se escriben cartas, en papeles sueltos, en cuadernos raídos y manoseados, en modernos ordenadores…
Todas ellas, son las cartas, que nunca se han enviado y, posiblemente nunca se enviarán…

Son cartas con uno o varios destinatarios, con reflexiones, pensamientos y sentimientos que se dirigen al vacío infinito…

Son cartas, perdidas en un cajón, en alguna caja de zapatos, en algún cuaderno extraviado en cualquier sitio, o en un archivo de bits en alguna carpeta, que casi nunca se encuentra…

A veces se escriben cartas, que nunca llegarán a destino…

A veces se escriben cartas, que se pierden en el silencio y en el éter intangible…

A veces, a veces se escriben cartas…

A veces se escriben cartas que hablan de los muchos fracasos y los éxitos, de lo que se ha aprendido y de aquellos que ya son olvido…

De la tierra dónde se ha nacido, de la que se ha vivido y de la que se vive… de caminos intransitables y autopistas… de carros de vacas y arados romanos, de modernidad y oscurantismo… de emigración, de aprendizaje, de inferioridad y de superioridad… A veces, se escriben cartas, que hablan de siglos y también de segundos en la vida de una persona, de dos, o de toda la sociedad…

A veces le escribes cartas, que nunca recibirá… cartas que hablan de ella y de ti, de los dos, de lo que ha sido y de lo que ya no es…

A veces se escriben cartas… que hablan de las verdades que no nos han contado… de las mentiras recibidas y de las que uno ha cometido…

A veces se escriben cartas, de vivencias que carcomen y que nunca serán  contarás…

A veces se escriben cartas, que hablan del corazón descarnado y del alma inquieta y no siempre en paz…

A veces se escriben cartas, interiores y profundas, que hablan de lo que nunca se dijo y debería haberse dicho; de lo que se dijo y se debería haber callado, de aquél beso robado o del que no se ha dado… de las palabras hirientes que nunca tendrían que haberse dicho, como aquellas dulces que se han callado, por rutina, por cobardía, o que se pensaba que no era el momento…

Son cartas que hablan de la vida y de la muerte, de vivos y de ausentes, de amores, de tristezas y alegrías… que hablan de ti y de mí, de nosotros, de ellos, de todos aquellos que le han dado fuego a nuestra vida…  de paisajes y pasajes caminados… y de aquellos que se espera aun por caminar…

A veces, a veces se escriben cartas que nunca se enviarán, que duermen el sueño de los justos en el fondo del corazón, o en el de un cajón…

¡A veces, a veces se escriben cartas que hablan de amor!


Barcelona, 10 de diciembre de 2017 

No hay comentarios:

Publicar un comentario