Hoy es un día triste... Triste por varias razones... y, personalmente también me siento así... Triste para todos, todos los argentinos, y para aquellos que no siéndolo, nos sentimos parte de ese país...
Triste, porque hace treinta años, un loco borracho, rodeado de otros locos borrachos, desencadenar la más estúpida operación de guerra que uno pueda recordar en mucho tiempo... Treinta años, de una locura de unos pocos al principio, que luego se transformó en locura colectiva... Hablo de la estúpida y terrible guerra de las Malvinas, que ha dejado centenares de muertos durante la desigual y estúpida guerra...
Hoy es un día festivo en Argentina... ¿Festivo? Sí, hoy se conmemora el día de los mártires... ¿Mártires? ¿Qué mártires? En todo caso, víctimas que fueron al matadero como los corderos... Víctimas en los veteranos de la guerra, cuya cantidad de suicidios ha sido elevadísima (se dice que tantos como los muertos en la guerra)...
Jóvenes, que se fueron a una guerra, insisto, ESTÚPIDA, que incluso se pensó en que se podría ganar... sin armas, sin pertrechos, sin ropa adecuada... ¡Víctimas en el sacrificio en “honor” de los borrachos de poder y en el poder!
Hoy, no debiera ser festivo... hoy no debiera hablarse de mártires... Hoy debiera hablarse de víctimas... Hoy, debería ser un día de recogimiento colectivo, de catarsis colectiva, recordando a aquél día como hoy, hace treinta años, se enviaron al matadero a cientos de argentinos...
Hoy, no debiera de ser un día de reafirmación, ni de reclamación sobre las Malvinas... Hoy no debiera ser un día de populismo y demagogia, desatada por el ultranacionalismo de un gobierno, que está tensando de nuevo una cuerda en forma muy peligrosa...
Hoy no es día de nacionalismos, populismos y demagogias... Hoy debiera haber sido un día de reafirmación para no volver a repetir errores pasados...
Pero, sin embargo, hoy ha sido un día para todo lo contrario...
¿Qué ocurre realmente en el país, para que el tema de las Malvinas volviera al primer plano nacional e internacional?
¿Qué le ocurre a la Presidenta Cristina Fernández y a su gobierno, para desatar de nuevo el populismo, la demagogia y un nacionalismo caduco y trasnochado?
Hace pocos días, hemos conocido el tremendo accidente del tren en Once... No hace muchos meses, hubo varios accidentes más (dos, creo recordar) en pleno Buenos Aires, también de trenes...
¿Le preocupa a la Sra. Presidenta y a su gobierno el desarrollo de la sociedad argentina?
¿Se preocupa la Sra. Presidenta y su gobierno, por los trenes, las carreteras, los hospitales, la educación, la mal nutrición de los niños en varias provincias, la erradicación de las villas miserias, la atracción de inversiones para el país, la seguridad jurídica, etc.?
¿Se preocupa la Sra. Presidenta y su gobierno de erradicar la corrupción política, económica y social que corroe al país y a sus habitantes?
¿Se preocupa la Sra. Presidenta y su gobierno de eliminar la burocracia de las instituciones y de la administración pública?
¿Conoce la Sra. Presidenta y su gobierno, los meses que tarda una persona en realizar los trámites para poder jubilarse?
¿Se preocupa la Sra. Presidenta y su gobierno de que se atienda adecuadamente a los veteranos de aquella masacre?
Si no se preocupa y no conoce la verdadera situación del país, es un gobierno inepto y por lo tanto, indigno de seguir gobernando...
Si se preocupa y conoce la verdadera situación del país, y no logra cambiar nada, porque su tiempo y su esfuerzo lo está dedicando al interés propio, de partido, de grupo, de “tribu”, no sólo es un gobierno inepto, sino estúpido, en el sentido que le ha dado el historiador Cipolla a la estupidez, es decir es un gobierno malvado y criminal...
No sé si es una o la otra, pero sí sé, lo que he visto en cada viaje... si sé, lo que hoy ha manifestado en Ushuaia... Y, me parece peligroso, muy peligroso... ya que es el típico mensaje mesiánico, populista y demagógico, apelando a ese nacionalismo caduco y trasnochado que anteriormente mencionaba... Pero, la Sra. Presidenta, no es ningún mesías... es una persona elegida por la mayoría de los argentinos, para un mandato de 4 años, para que soluciones sus problemas, no para que les CREE MÁS...
Ahora bien, mientras tanto, ¿qué hace la sociedad argentina?
¿Disfrutar del día soleado que ha hecho hoy?
¿Por qué el mesianismo y el caudillismo siguen campando por las tierras argentinas?
¿Porqué el nacionalismo populista demagógico sigue siendo una especie de “leiv motiv” de gran parte de la sociedad argentina?
Mientras la sociedad argentina no tome conciencia de su existencia y se comporte como tal, las cosas seguirán estando como están...
Se podría comenzar por revisar la historia y conocer realmente la misma... Eso siempre ayuda a saber, quiénes somos, de dónde venimos y quizás, a veces, nos ayude a intentar construir hacia dónde vamos...
Los mitos, son solo eso ¡MITOS! Y, ya es hora de abandonarlos... es una buena forma de comenzar a conocernos y a reconocernos, en la humildad de nuestro propio ser... Hay que olvidar los mitos y entrar en la historia...
Juan Bautista Alberdi, escribió en el siglo XIX, un extraordinario libro, que los argentinos podrían leer en estos días... “El crimen de la guerra”, es un gran ejemplo de la lucidez de un escritor, que pocos han leído, y que menos todavía han entendido... ¡lástima! Los políticos y los militares, debieran ser los primeros en leerlo y aprehenderlo en su totalidad... y, si no lo entienden (lo más probable), que busquen un buen profesor, que todavía quedan...
Hoy, he leído una corta entrevista al historiador Luis Alberto Romero, la cuál me pareció extraordinaria, por su contenido. Es la primera vez, que leo y escucho a un historiador argentino, hablar con tanta claridad, dejando de lado el nacionalismo exacerbado... Es un buen comienzo... aunque será duro, muy duro y muy lento el camino.
Por el momento, ya se lo ha tildado de antipatriota... ¿Es que acaso, la libertad de expresión, no forma parte del acerbo democrático que se le supone a los argentinos?
¿Es que pensar distinto a otra persona, es ser antipatriota?
¿Dónde está la libertad? Realmente, ¿En Argentina, hay libertad?
¿Es Argentina un país democrático pleno?
¡Hoy sigue siendo un día triste! Y, más triste todavía, porque muchos argentinos, incluso, amigos míos, no entenderán mis palabras, y, también me tilden de “gallego” antiargentino... Sin comprender que, mi tristeza nace del amor a ese querido país, que me vio crecer, hacerme adulto, amar, aprender... pero también marchar hace más de treinta años...
Mi solidaridad a todas las víctimas de aquella estúpida guerra, iniciada hace treinta años, por un grupo de locos borrachos o borrachos locos...
¡Un día muy triste!
Barcelona, 2 de abril de 2012
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