13 de mayo de 2020

CORONAVIRUS V: Historia de un despropósito - Reflexiones...Liderazgo

5. El liderazgo en tiempo del coronavirus

No pretendo en este apartado, realizar un análisis del liderazgo, sino expresar una opinión sobre lo que he oído y observado en este tiempo de incertidumbre, miedo y profunda crisis social y económica.

Para ello, me basaré en aquellas palabras y gestos, además de las actuaciones que he observado en este período, que va desde la detección de la pandemia, la declaración del estado de alarma hasta el día de hoy (30 de abril de 2020).

El gobierno nacional, a través de sus componentes: presidente, vicepresidentes y ministros ha estado repitiendo una serie de palabras, como si fueran mantras que por sí solas solucionaran el problema. Palabras, palabras y más palabras en largas y pesadas ruedas de prensa, para no decir nada o casi nada… Y, tal como ya he dicho y escrito en muchas oportunidades, las palabras nos definen, como personas y como profesionales.

El orden que a continuación se incorporan, están en orden aleatorio, y no por orden de importancia ni nada por el estilo, habiendo sido repetidas hasta la saciedad, y son las siguientes:

1.   Lealtad: Por parte del gobierno se pide constantemente Lealtad. Pero, la cuestión es sí solo basta con pedirla y no dar nada a cambio. El gobierno no habla con la oposición, sí habla con las CCAA, pero después de haber dado la rueda de prensa, sea del presidente o de sus ministros, sobre las medidas adoptadas, que luego, cuando se publican, son distintas a las informadas en las ruedas de prensa y en las reuniones con los presidentes de CCAA. Además, entre los propios miembros del gobierno, se ven obligados a rectificarse entre ellos, porque ni siquiera entre ellos, existe un mínimo de respeto, y por supuesto de lealtad.

Por lo tanto, ¿Lealtad? ¿A qué y a quién? ¿Cómo se puede pedir lealtad a alguien al que solo se le impone lo que uno quiere?

2.   Humildad: Otra reiteración constante por parte de nuestro gobierno, pero sin practicarla. No vale decir después de 6 semanas de confinamiento que “probablemente nos hemos equivocado en algo, pero las CCAA también”.

La declaración del estado de alarma, le ha dado el poder total y, por ende, el mando único, en todos los aspectos de la gobernación. Es, por lo tanto, puro fariseísmo, y además un insulto a la inteligencia de los ciudadanos.

Humildad, no es solo reconocer errores, que además es muy sano, sino también encarar la crisis con empatía hacia los ciudadanos, hacia los enfermos, hacia los familiares de las víctimas mortales, que no han podido ni siquiera despedirse de sus deudos.

Humildad, no es salir en las ruedas de prensa, a sacar pecho, sobre cifras y situaciones, que, incluso más tarde, se demuestran falsas.

Humildad, no es mantener el Parlamento cerrado, y no presentarse para dar explicaciones en el órgano que representa a los ciudadanos, y ni siquiera informar sobre medidas que se tomarán, dejándolas para darlas a conocer a posteriori en otra rueda de prensa.

Humildad, no es no reconocer los tremendos errores en la compra de material sanitario, a empresas sin domicilio en España, a empresas que no garantizaron la calidad de los productos para las pruebas, habiendo falseado el cumplimiento de las normas CE.

Humildad, no es no reconocer los errores tremendos cometidos con la gestión de las residencias de mayores, en primer lugar, de los gobiernos autonómicos, y posteriormente del Gobierno, cuyo Vicepresidente 2ª tenía a su cargo esa responsabilidad, después del decreto de alarma.

Humildad, no es no reconocer que haber permitido manifestaciones multitudinarias, partidos de fútbol, espectáculos y todo lo demás, ha sido un gran error…

Humildad, no es salir a dar ruedas de prensa, con la elección previa por parte del secretario de Comunicación, de las preguntas que les van a realizar… y tantas y tantas otras cosas que han sucedido en este tiempo…

¡Eso es otra cosa, pero no es humildad!

¡Eso es arrogancia y prepotencia señores y señoras del gobierno!

3.   Unidad: Se pide constantemente a todas las organizaciones sociales, partidos políticos y ciudadanos, unidad… ¿Unidad en qué? Unidad en aceptar lo que nos dice el gobierno cada día, sin aportar datos, ni informes, simplemente su palabra… Nos piden unidad, pero en realidad, nos están pidiendo SUMISIÓN a todo lo que se nos dice… ¿Unidad en la fe del gobierno?

4.   Desconfinamiento: Se nos dice, también en ruedas de prensa, que los ámbitos serán provinciales, y, sin embargo, desde TODAS las CCAA les están solicitando que sea por zonas, regiones o departamentos sanitarios, ya que es como está la sanidad en todos los territorios de España.

¿No es un problema de salud pública lo que nos ocupa? Pues si es un problema de salud, debe considerarse aquél ámbito territorial que facilite mucho mejor el control de ese problema. Pues se sigue erre que erre con la provincia como ámbito de control, cuando la provincia, es un órgano administrativo, y hoy por hoy, bastante desfasado, por cierto.

Bien, pues al final se llega a la provincia como ámbito para la aplicación de los Indicadores y el pase a fases sucesivas según evolucionen.

Y, cuando se publican las zonas de desconfinamiento parcial, vemos que lo de la provincia tampoco es que sea así… Por ejemplo, en Cataluña, se utiliza la región o área sanitaria, y de las 7 existentes, se aplica el pase a la etapa siguiente a 3 de ellas… ¿En qué quedamos? ¿No era la provincia?

5.   Transparencia: Los miembros de este gobierno y los partidos que sustentan al mismo, han machacado como un martillo pilón, cuando eran oposición, con este término…

Ahora que gobiernan, no solo se han olvidado de la misma, sino que es oscuridad total, por las siguientes razones:

a.   Portal de Transparencia: El portal de transparencia ha dejado de funcionar desde el momento de aprobarse el estado de alarma.
b.  Concreción y claridad: En las conferencias de prensa, la transparencia brilla por su ausencia, porque se habla mucho y se dice poco, además de las contradicciones que surgen antes, durante y después incluso de las ruedas de prensa. Eso no es transparencia, ¡es confusión!
c. Comité de expertos: No solo no sabemos quiénes son los componentes de dicho comité, sino que el gobierno se niega sistemáticamente a informar sobre las personas que lo conforman. ¿Por qué no podemos conocer sus nombres? ¿Cuál es el problema? ¿Qué a algunos los señalen en las redes sociales o se acuerden del nombre del puerco? O, ¿resulta que, de dicho comité, en realidad, expertos hay muy pocos, y los demás son funcionarios?

¿En qué otro país del mundo desarrollado sucede algo de este tipo?, y vinculado a esto, me surge otra duda, ¿Por qué la persona que informa diariamente no es la Directora General de Salud Pública, y lo hace en su lugar, el Dr. Simón, que es su subalterno, ya que su nivel es de Subdirector?
d.   Compras de material sanitario: En este apartado, ha habido verdaderas barbaridades, y hasta la fecha no sabemos:
d.1. Volumen de compras
d.2. Importe de las mismas
d.3. Volumen recibido
d.4. Volumen devuelto
d.5. Recuperación del dinero por el material defectuoso
d.6. ¿A quién se le compró, volumen e importe por proveedor?
         e. Cierre del Parlamento: La primera medida tomada, después de la
            declaración del Estado de alarma, se ha cerrado el Parlamento.
            ¿Por qué?
            ¿Por qué no puede estar abierto el Parlamento, y estar trabajando en
            legislaciones que están paradas hace tiempo?

f.    Etapas o Fases: Durante este tiempo, no se ha publicado, por lo tanto, se supone inexistente, un cuadro de fases o etapas a seguir, en función de la evolución de la pandemia. Ahora la tenemos, pero países, como Polonia, la publicó al poco tiempo de su estado de alarma.
g. Indicadores: Lo mismo ha sucedido con los Indicadores. Al final se han publicado, creo recordar son 35, con distintos apartados. Tenemos los indicadores, pero no tenemos el valor de cada indicador, ni su peso en el índice global a obtener, es decir la ponderación de cada uno de ellos dentro del valor final, a efectos de la toma de decisiones.

Algún amigo mío, justifica la no publicación de dichos valores, por el hecho de la existencia de indicadores cualitativos, y porque eso provocaría cuestionamientos y críticas hacia los mismos.

Tal como le he manifestado, un indicador sin un valor cuantitativo, no sirve para nada, y por lo tanto es totalmente subjetivo, y está sujeto a cualquier manipulación. Cualquier indicador, tiene que estar soportado por unos criterios y una valoración previamente definidos, para convertir algo cualitativo (no medible) sino en cuantitativo (medible). Al día de hoy, no tenemos ni idea de cómo se toman las decisiones.

Es preocupante que, los ciudadanos no estemos informados adecuadamente, porque en el fondo se trasluce un desprecio por la inteligencia y la capacidad de análisis de los ciudadanos, y eso, en una democracia liberal del siglo XXI no es admisible, independientemente que existan ciudadanos que lo cuestionen todo o se lo crean todo… ¡Me da igual! Si queremos una ciudadanía cada día más madura, debemos creer en ella, en primer lugar, confiar en ella, en segundo lugar, y suponerle mayoría de edad para cualquier actividad y/o decisión que se tome en el estado, a cualquier nivel.

Decía que era preocupante que los ciudadanos no estemos informados, pero mucho más preocupante que, los presidentes y sus gobiernos de las comunidades autónomas no estén informados de dichos criterios y de dichos valores… ¡Es insólito que suceda esto en país “federal”, con un grado de descentralización administrativa y política de las más altas del mundo!

Y, quisiera recordar aquí, que el derecho a estar informados, es un derecho básico, recogido en nuestra Constitución, pero que tiene su antecedente en la Declaración de los Derechos del Hombre y del 
Ciudadano del año 1789, en su artículo 14:  La Sociedad tiene derecho a pedir cuentas de su gestión a cualquier Agente público.

6.   Dudas: Como vemos, al final, todo se vincula, nada es independiente, porque todo eso nos lleva a una conclusión tremenda, que se define en una nueva palabra (que no han pronunciado) pero cuyo sentido han utilizado: IMPROVISACIÓN.

Y la existencia de IMPROVISACIÓN constante, nos lleva a la falta de gestión
de los recursos públicos y privados de un país, en una situación de emergencia, como es el que vive España y el resto del mundo.

¡No tienen ni idea de gestión! ¡Todo es pura palabrabrería ideológica, característica típica del populismo!, o como decía Gustavo Bueno, sobre la izquierda: hay dos tipos de izquierda: la definida y la indefinida, en este último cabe todo (ecologismo, feminismo, etc., etc.), que es la que nos gobierna hoy en día.

Llegado a este punto, me vuelven a asaltar preguntas, muchas preguntas, como las siguientes:

¿Por qué toman este tipo de decisiones?

¿Por qué se tarda tantísimo tiempo en decidir (consejos de ministros que duran horas y horas, y luego dicen que han estado repasando cada artículo del decreto (¡un decreto!), cuando eso tenía que llegar al Consejo hecho y bendecido por los equipos ministeriales?

¿Por qué no se acudió a los expertos que conocían y conocen el mercado chino en detalle, y se cometieron tantos errores?

¿Tienen alguna idea sobre lo que es un proceso de toma de decisiones?

¿Por qué ese presidencialismo absoluto, por lo tanto, personalísimo del propio presidente del gobierno?

¿Miedo? ¿Falta de confianza en la capacidad de todos los demás? ¿Falta de capacidad de él mismo?

Aquí la cuestión no es que uno comulgue o no con las ideas e incluso ideologías del gobierno de turno, aquí la cuestión es otra, que se resume en si tenemos buen o mal gobierno…

Y, tal como dije en algún momento, no creo en las casualidades, sino más bien en las causalidades, y me pregunto, como es que este gobierno encabezado por el Sr. Pedro Sánchez, ha logrado un altísimo consenso en criticarlo, ya que no solo la oposición en pleno, sino que hasta los presidentes de las CCAA de su propio partido le critican abiertamente, sin olvidarnos de casi todos los sectores económicos del país… Además de algunos de sus “socios” que le han hecho presidente… ¿Todos estamos equivocados? ¡No ha logrado ni siquiera no ser criticado por sus propios “barones” autonómicos!

7.   Liderazgo

El Consejo de Ministros, en España, es un órgano colegiado, y, por lo tanto, debe actuar como tal, pero con procesos de decisión claros y no dilatorios, para eso cuenta con mecanismos y órganos que le permiten tratar, discutir y pulir cualquier tema o acción de gobierno, previamente.

Visto todo lo comentado y más, sabemos que cuando no se delega, existiendo mecanismos, medios y personas para ello, es por la existencia de dos posibles causas, a saber:

1.  Qué las personas a las que se les delega, sean incapaces, no estén adecuadamente preparados para la función que ostentan, ignorancia, inutilidad, y de ahí que no se produzca tal delegación, o
2.  Qué la incapacidad, ignorancia, inutilidad, miedo es del dirigente que ocupa el vértice de esa pirámide organizacional. El miedo puede ser a tomar decisiones, o a verse ensombrecido por sus subalternos en los que se ha delegado.

En cualquier caso, es UN MAL LÍDER, y provoca grandes distorsiones y daños a la organización que dirige (en este caso, al país) y a sus dirigidos, es decir los ciudadanos.

No es mi intención describir aquí, un proceso sistemático de toma de decisiones, pero sí indicar que para tomar decisiones es fundamental:

1.   Estar muy bien informado.
2.   Sentido común
3.   Confianza en sus colaboradores
4.   Capacidad de reflexión y síntesis
5.   Anticipación a los hechos
6.   Diligencia en las decisiones (rapidez)

En el caso de nuestro gobierno, no me cabe duda alguna que los técnicos y científicos que le asesoran, en general son excelentes. Si no lo fueran, también sería un gran error del propio gobierno, y por ende de su presidente, al elegirlos.

No ha sido el gobierno central el único que ha cometido errores en esta pandemia, pero ha sido, es y será el gobierno central el máximo responsable de todo lo realizado, y de todo lo que se realiza y realizará, sea excelente, bueno, regular o malo. Y, además de los errores cometidos, tal como ya he escrito, la comunicación ha sido inadecuada, incorrecta y muy mala.

Por lo tanto, si se actuó y actúa, tarde y mal, con continuas improvisaciones y constantes cambios; con criterios no transparentes e incluso ocultos, solo es consecuencia de la falta de un LÍDER como tal, en este caso, un Presidente del Gobierno que dirija los asuntos del país en forma adecuada y razonable, como corresponde a buen líder. Y para eso, no basta hablar bien, ganar unas elecciones, y asumir la presidencia del Consejo de Ministros… en ese momento, además de un político o una política, es un gestor de los recursos del estado, con la finalidad de mejorar la vida de los ciudadanos. Todo lo que no sea eso, ¡es simplemente una mentira!

Lamentablemente, antes y durante esta pandemia, son poquísimos los/as gobernantes mundiales que han demostrado realmente capacidad de liderazgo, y los nuestros, no están en esa pequeña lista.

Barcelona, 30 de abril de 2020

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