"No podemos elegir nuestras circunstancias, pero siempre podemos elegir la forma en que respondemos ante ellas"
Epicteto. Filósofo greco-romano. Siglo I
A pesar que este tema ya me ha causado muchas dificultades, sigue siendo un tema interesante, importante, sobre todo en la era de incertidumbre que nos ha tocado vivir, la cuál, lamentablemente no tiene horizonte definido para alcanzar su final.
De hecho, personalmente, no creo que tenga fin... solo espero que se atenúe un poco.
Decía ésto, porque revisando notas y documentos antiguos, descubrí un escrito de hace ya años, aunque contado en forma irónica. Y, como la ironía, así como el humor en general, es una buena forma de combatir los miedos, se me ha ocurrido traerla a esta nueva nota... Y, la frase del inicio, también viene a colación del relato...
Había una vez...
Por su casa pulula un fantasma, pálido como la cera, cabello blanco como la nieve, con muy mal genio; no arrastra cadenas, pero su amargura es peor que las cadenas, cadenas mentales que le atan a la vida.
No habla, ¡susurra!, pero cuándo lo hace parece que gritara. Cuando pretende ser amable es cuándo mas hiere. Ser desfasado del tiempo y del espacio, egoísmo concentrado en lavanda y en spray fijador del cabello.
Cuándo el viento aúlla y la tormenta estalla corre a refugiarse en cualquier rincón, con miedo hasta de su propia imagen.
Se mueve cuál ilusión de noche sin luna, dejando sentir sus influjos por dónde pasa. No quedan rastros, sólo el perfume de laca barata y naftalina, que provoca náuseas, y de su miedo... sus miedos... los va dejando en el aire...
Acumula cosas, con tal de no compartirlas con los demás.
Su miedo le da movimiento, su egoísmo el aliento que alimenta su cuerpo.
Muchos años de convivencia, le han hecho recibir algunos de sus efluvios fantasmales. Lo ignora,o por lo menos, lo intenta, pero ahí está, siempre presente, en cuerpo y espíritu... Es su fantasma particular... no grita, no agita ruidosas cadenas... ¡pero espanta!
¿Le tiene miedo al fantasma? NO, sólo tiene miedo del contagio del miedo al miedo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario