29 de julio de 2013

GALICIA: Duelo y Luto

Campanas, campanas
da miña terra…
campanas que tañen
anunciando a vida,
campanas que anuncian
                        a morte…
Son as campanas de Galicia…

Hoxe, hoxe choran os amigos, os familiares… hoxe choran os veciños de Angrois, os de Santiago… choran os galegos todos, e todos os espanois, hoxe, ¡hoxe choramos todos…!

Del frio que nos ha provocado la noticia, del frio silencio, del estupor, del horror oído y visto, hemos pasado al desbordamiento de los sentimientos, del dolor y la tristeza… es el tiempo del luto, es el tiempo del duelo…

De la voz rota del presidente de la Xunta de Galicia, a las voces entrecortadas, incluso llantos de los vecinos de Angrois, pasamos al llanto colectivo, al llanto individual, por el amigo, hermano, hermana, hijo, hija, padre, madre, sobrino, tio, primo, compañero, todos ellos viajaban en ese tren hacia sus vacaciones, hacia su casa, los brazos amigos o amantes, los que volvían a casa, a su pueblo, que peregrinaban hacia la 3ra. Ciudad santa de la cristiandad… de aquellos jóvenes que dejan su coche y viajan en tren, porque ¡es más seguro!... de aquellos ciclistas que hacían el camino de Santiago por 3ra. Vez, y deciden hacer una parte del recorrido en tren, para llegar a tiempo a vivir las fiestas del Apóstol… y, que salvando su vida, luego se convierten en héroes, salvando a muchos de sus compañeros de viaje, junto con el intendente del tren, sacando del vagón a muchas personas, y ayudando poco más tarde a bomberos y policías en la misma labor…

Cientos de historias, ahora, algunas conocidas, pero casi todas desconocidas, y que así permanecerán para siempre, y a lo sumo, se contarán en contadas ocasiones, en veladas especiales de amigos…

De los vecinos de Angrois, que sin pensárselo, se lanzaron a ayudar, con lo que tenían a mano, para abrir ventanas, puertas o lo que fuera… Como dijo uno de los bomberos que han intervenido, y, convertido a su vez en icono de los servicios de  urgencias por los medios de comunicación, por fotografiarlo todo manchado con una niña en brazos: “Los verdaderos héroes son los vecinos de Angrois”

Los héroes, esos héroes anónimos, que en los momentos difíciles que nos presenta la vida, demuestran su parte humana más extraordinaria, son los vecinos de Angrois, son los servicios de urgencia, la policía, los bomberos, que en pocos minutos están en el lugar del accidente, actuando con una eficiencia que va más allá del deber, entre el horror de vagones volcados, fuego, dolor y muerte…

Son los cientos de médicos, enfermeros/as y auxiliares de los servicios hospitalarios de Santiago, e incluso del resto de Galicia, que se presentan de forma inmediata en los hospitales de Santiago, para ayudar y ponerse a las órdenes de los distintos responsables de cada servicio… De aquellos profesionales de la medicina, de policías, que estando de vacaciones se presentan todos como voluntarios… de los cientos y cientos de donantes de sangre, que incluso antes que se solicite oficialmente donantes, ya se presentaban en los servicios de cada hospital, formando larguísimas colas, llegando a ser más de 500 personas esperando con calma, con tranquilidad para dar su sangre para todos los heridos que la puedan necesitar, colapsando de alguna forma los servicios, teniendo que pedirles que se fueran, que no podían atender más ese día, y que se vuelven a presentar al día siguiente…

De aquellos pacientes ingresados en los hospitales, que dada su situación no era grave, solicitan voluntariamente el alta, para ceder sus camas a los heridos…

A la solidaridad del resto de España, e incluso del mundo… Ahí, ahí está la heroicidad… Las autoridades, que han sabido estar dónde tenían que estar… sin alharacas, sin poses, afectados como no podía ser de otra forma…

A los sicólogos, siquiatras y asociaciones de víctimas que, también se presentaron voluntaria y espontáneamente, simplemente para acompañar a los familiares y amigos de las víctimas… para ayudar…

Es la hora del duelo, es la hora del luto, del dolor… ahora no es la hora de la culpa, del o de los culpables… Ya llegará la hora de analizar las causas y las responsabilidades…

Es la hora de agradecerte, dentro de la desgracia y el horror, la eficiencia con la que se ha trabajado y se trabaja… Por el momento tenemos 78 cadáveres, y, esperemos que dicha cifra se cierre ahí… de este trágico y horrible accidente.

Qué en dos días, se hayan identificado 75, de las 78 personas fallecidas, que se hayan quitado vagones, rescatado la caja negra, cortado vías y traviesas, para proceder a la investigación, que en minutos los servicios de emergencia estuvieran allí, seguramente evitando así alguna muerte más, habla por sí solo de la eficiencia…

Eficiencia, que es lo que le pedimos siempre a los servicios públicos,  y que le debemos seguir pidiendo, y, que desgraciadamente solo podemos y debemos valorar en situaciones de este tipo…

Eficiencia, que justifica con creces, los esfuerzos de los ciudadanos en el pago de nuestros impuestos…

Solidaridad, Humanidad, eficiencia… ¡que combinaciones para salir de situaciones críticas!

Este país ha sufrido muchas catástrofes a lo largo de su historia, y, a todas ha hecho frente… Baste recordar, solo algunas del siglo pasado: la brutal guerra incivil, terremotos (Lorca, no hace mucho), el camping de los Alfaques allá por los 70, inundaciones tremendas, el horror y la crueldad del terrorismo durante 50 años, el 11 de marzo en Madrid, que todavía nos retuerce el alma…

En todos ellos, la solidaridad ha sido inmensa… es esta sociedad, la que ha hecho frente a todo, y la que al final ha vencido…

Es en estos momentos, cuando la visión de algunos politiquillos y su actuación de visionarios mesiánicos, que intentan enfrentar a esta sociedad, porque su interés y su vista no se yergue del suelo, actuando y queriendo actuar como tribu, como clan, de egoísmo, es cuándo esa visión se va al garete, porque la sociedad actúa de forma totalmente distinta, por suerte para todos…, lástima que dentro de pocos días, volverán a las andadas…, bueno, algunos han seguido en ellas… Como es el caso de TV3, que a diferencia del resto de tv se ha negado a colocar un lazo negro en pantalla, “porque ellos sienten el dolor de otra forma” ¡que cinismo!

Luto, duelo, muerte, dolor y horror, que hoy nos mantiene el corazón en un puño, encogido, lleno de tristeza, el alma en vilo, porque al final, nos damos cuenta que somos una hoja llevada por el viento, y que nos puede dejar caer en cualquier parte, en cualquier lugar…

Luto, duelo, muerte, dolor y horror, que nos hace mejores, con un gran costo, pero mejores al fin y al cabo, aunque solo sea temporalmente… que nos hace humanos… que por un momento dejamos de ser lobos para nosotros mismos (ver Homo Homini Lupus).

Que aunque sea por un instante, al mismo tiempo que nos hace humanos, nos hace divinos… y, ahí está la verdadera esencia de los dioses y de los hombres… somos la cara y la cruz… somos el yin y el yan… somos duales… humanos y divinos… Estos momentos nos hacen divinos… mañana, mañana volveremos a nuestras rutinas, a nuestras nimiedades, a nuestros egoísmos y especulaciones cotidianas, volveremos a la parte peor de lo humano… pero, ahí, en el fondo del alma, quedará esa sensación, ese sentimiento de haber sido divinos por un tiempo… y, aunque sea muy en el fondo, seremos algo mejores...

Hoxe, hoxe choran as familias, choran os amigos, choran polos  sus feridos, polos  seus mortos… hoxe, chora Angrais, chora Santiago, chora Galicia, chora España… ¡choramos todos! Choramos por eles, pero tamén choramos por todos nos… Esta e ua terra de bágoas, de choros de nais, de pais, de fillos, de nuvias, mulleres, polos miles de suas xentes que se foron a emigración… somos ua xente acostumada a chorar sin bagoas… pero, hoxe, choramos con bagoas externas que mollan os nosos ollos e as nosas mexillas…

Hoxe, séntome doido, pero tamén orgulloso, de ser santiagués, galego, español e ciudadano do mundo…

Con esta xente, todavía temos esperanza… esperanza de facer un mundo mellor… un mundo mais de pesoas e menos de cousas…

Campanas, campanas
da miña terra,
que tocan a norte,
¡que tocan a esperanza…!



Arteixo, 26 y 27 de julio de 2013

P.D.: Mis disculpas por mis faltas en mi idioma materno, el cuál solo conozco por tradición oral.

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