EL AYER: Origen
Seguramente,
la frase le es conocida a muchos de nosotros… En más de una ocasión la habremos
oído… pero, ¿qué sabemos de su origen? ¿Sigue vigente?
También,
en algún momento de nuestra vida, nos habrán contado algo sobre las guerras
púnicas… guerras entre la Roma incipiente y la Cartago potente y dueña del
Mediterráneo… Guerras, que terminaron con la destrucción total de Cartago y el
adueñamiento por parte de Roma de Hispania, Sicilia y todo el Norte de África,
asentando sus legiones y, creando las bases del futuro imperio…
La
frase aparece, durante la segunda guerra púnica, mientras Aníbal, campeaba por
sus fueros en Italia, destruyendo todo ejército romano que se le ponía delante…
Sin
embargo, la frase no tiene nada que ver con todo esto… La frase, pertenece a
una obra cómica… ¡qué paradoja! Como la vida misma, y como la actualidad, a la
cuál se le puede aplicar…
El
autor se llamaba Tito Macio, y, la única relación con la guerra, fue, por lo
que se sabe, haber estado en una de las batallas perdidas de Roma, y, vivir en
esa época… Por lo tanto, no tenía nada que ver con los cartagineses Barca, ni
con los romanos Escipión, Fabio Máximo, Catón, etc., todos ellos grandes
estrategas, senadores, generales, cónsules, procónsules y similares… etc.
Tito
Macio, era un trabajador en el incipiente teatro romano, dónde había aprendido
a traducir del griego al latín las obras que se representaban de autores
griegos… más tarde se hace comerciante, y después de quebrar se alista en el
ejército romano, en las legiones de aquellos latinos que no eran romanos…, para terminar en la miseria más absoluta,
llegando a trabajar en un molino prácticamente por la comida y algo más, como
para pagar una sucia habitación…
Tito
Macio, consigue después de muchas vicisitudes comprar los elementos necesarios
para escribir su primera obra, y, al finalizar se encuentra con un dilema: ¿con
que nombre firmaría su obra?
Porque ¿quién conoce hoy a Tito Macio? Posiblemente nadie o muy pocos (los eruditos en
clásicos) y, a pesar de eso, sus obras han llegado hasta nosotros…, pero no con
ese nombre…
Tito
Macio, decidió que firmaría su obra como Tito Macio “Plauto”… Con este nombre,
seguro que somos muchos los que hayamos oído hablar y, otros recordarán su
importancia como autor de teatro, o como comediógrafo como he visto que se le
conoce… Un autor de comedias en la historia de la Roma de los Escipiones y
Fabio Máximo… que llegó hasta nuestros días… Sin embargo, aunque no hayamos leído
ni una línea de su obra, muchos recordaremos la frase:
“el hombre es un lobo para el hombre”
Homo homini lupus
La obra de Tito Macio Plauto (254 a.C. – 184 a. C.),
dónde aparece esa frase es Asinaria, aunque el texto exacto dice: "Lupus est homo homini, non homo,
quom qualis sit non novit."(Lobo es el hombre para el hombre, y
no hombre, cuando desconoce quién es el otro)
Lo curioso de
todo esto, es que esa obra, aparentemente la primera de Plauto, es una comedia,
y esa frase aparece prácticamente al final, y es casi seguro que el autor jamás
pensó ir más allá de un final adecuado para su comedia, ni darle el sentido que
más tarde se le daría, sobre todo después que Thomas Hobbes, filósofo del siglo
XVII, la popularizara en Leviatán, dónde da por sentada la existencia del egoísmo en el comportamiento de los
seres humanos, aunque la sociedad intente corregir ese comportamiento egoísta
favoreciendo la convivencia. Frase, que hoy traigo a esta nueva página del cuaderno.
EL HOY
No hace falta
más que leer los periódicos, ver televisión, internet, etc., para recordar que
el hombre sigue siendo un lobo para el hombre, y, lo que es peor, pareciera que
el intento de la sociedad para corregir ese comportamiento esté fracasando.
Después de ver
las imágenes de uno de los asesinos del soldado inglés, mostrándose a la cámara
con una tranquilidad pasmosa, con los cuchillos o machetes en las manos llenas
de sangre todavía fresca de su víctima, me ha traído a la memoria la frase de
Tito Macio Plauto… después de ver que se intenta repetir la misma historia con
otro soldado, de recordar otras situaciones, que de tanto verlas, se convierten
en rutina cotidiana… No hace mucho, un miliciano sirio se mostraba en actos de
canibalismo, el asesinato indiscriminado de niños, jóvenes y profesores en las
escuelas de EEUU, los ataques terroristas constantes en países de Asia, África
o en cualquier otro punto del planeta en aras de la reivindicación de una
ideología, de una religión, de un dios, o simplemente de una locura total de
fanatismo, impregnada de la excusa de cualquier tipo: dios, la patria, la
tribu, el clan, el honor… todo el fundamentalismo que, a pesar de los años de
la existencia de la humanidad, de miles de años de civilización, el HOMBRE SIGUE SIENDO UN LOBO PARA EL HOMBRE…
después de 2.225 años aproximadamente de ser pronunciada en un teatro de la
naciente poderosa Roma…
En Suecia, el
país de la sociedad ideal, estos días se ha desencadenado una batalla campal
entre habitantes de barrios pobres y abandonados con la policía, pero, a su
vez, “la supremacía blanca” vuelve a hacer su aparición en los países
“civilizados”: Suecia, Gran Bretaña, dónde
se ataca a los inmigrantes, sobre todo si su color no es blanco y si profesan
otras religiones, se atacan centros religiosos, como ha sucedido en Londres
días pasados, con ataques a mezquitas… pero, a su vez, en muchos países
musulmanes, sino en todos, no se
permiten otras confesiones, y si se permiten están siendo perseguidas, como el
caso de los coptos en Egipto, los cristianos en Kenia y algún otro país
africano, en Irak, prácticamente los cristianos han desparecido… pero, incluso
dentro de la misma religión, las brutalidades y atentados son constantes:
suníes contra chiitas, wahabistas… la ley de la sharia se quiere imponer sobre
las leyes civiles o se ha impuesto ya… La primavera árabe ha dado paso al otoño
árabe, dónde los fundamentalistas están intentando o ya lo han logrado,
reemplazar a los regímenes dictatoriales… Una dictadura por otra dictadura… El
dinero proveniente del petróleo se utiliza para imponer fe y orden…
Supongo que
pocas personas recordarán aquella publicidad de Benetton de un matarife vestido
de soldado, en la guerra de Sierra Leona, que utilizaba a modo de bastón una
tibia humana… Benetton mostraba una realidad brutal, salvaje, más allá de lo
que se puede considerar aberrante…
Millones de
personas hambrientas en el mundo, mortandad infantil, esclavitud, sí,
esclavitud en el siglo XXI, maltrato a niños, mayores, parejas… todavía rige
por ahí, y sigue clavada en el cerebro de millones de hombres, la frase aquella
tan brutal: “la maté porque era mía”… y tantas, tantas otras cosas que devienen
de la existencia que el hombre es el lobo para el hombre… ¡Homo homini lupus!
La sociedad,
esa sociedad callada, esa sociedad que está renunciando a su deber como tal,
que al fin de cuentas, sobre lo que Hobbes decía de intentar corregir el
comportamiento egoísta asegurando la convivencia… Ni la sociedad, ni los
gobernantes, sobre todo éstos últimos, así como aquellos con influencia están
ayudando, más bien todo lo contrario, incluso, muchos de ellos son los
predicadores de siempre, los predicadores de la yihad, de la cruzada, de la
supremacía blanca, del fanatismo, del nacionalismo devastador… son los
predicadores de la ignorancia, de la conversión del hombre en lobo, de las
arengas que conducen al precipicio… que nos conducen a todos a ese precipicio
dónde estamos cayendo…
Ahí están
millones de mujeres consideradas, prácticamente no humanas, que deben ocultar
totalmente su cuerpo, caminar detrás del hombre, que son asesinadas en aras del
“honor de la familia”, que son violadas por bandas de seudohombres, protegidos
por la propia “tradición”, por la propia sociedad…
Ahí están miles de niños en régimen de
esclavitud en las minas del Congo o en otras partes de África, explotados por
caciques locales que les secuestran, para extraer minerales, que más tarde
utilizaremos en nuestros móviles, ordenadores, tabletas, etc…
Ahí está Siria,
desangrándose cada día en una guerra civil, con miles de personas desplazadas
unas, muertas otras, heridas otras…
Ahí está Haití,
del cual ya nadie se acuerda, después de haberse volcado a nivel
propagandístico en los primeros momentos, todos los países del mundo, con los expresidentes de EEUU al frente… Dónde
están los miles de millones que se han entregado, y, sobre todo, ¿dónde están los que tenían que llegar?
¿Qué se ha hecho? ¿Se ha avanzado algo?
La sociedad
calla ante todo eso, la sociedad calla ante “dictadorzuelos” que han utilizado
las leyes democráticas, para destruir la misma democracia: el chavismo, por
ejemplo, que se viste de Chanel en
Buenos Aires, de indígena Sucre y con camisa
en Managua… que pasean a sus muertos
todos los días por las calles, por las tv, o en sus mítines… como es el caso
del reciente fallecido Chávez, o de
Perón y de Eva Duarte, que salen a pasear cada minuto como el gran icono de una
parte de la sociedad argentina, sociedades fracturadas como la venezolana, la
argentina, que ahondan aún más el problema, en lugar de buscar las soluciones a
sus problemas de siempre… mientras en Venezuela no hay alimentos ni papel
higiénico y en Buenos Aires, se repiten los accidentes de trenes por falta de
mantenimiento, renovación e infraestructuras…
Ahí está el
mundo desarrollado de rodillas ante “los mercados”, ante la especulación de
unos pocos, que ha arruinado a millones…
Pero, ¿dónde estamos
los demás? ¿Dónde está la sociedad libre?
La ignorancia,
la falta de educación, el desconocimiento de nuestra propia historia, nos hace
esclavos, aun creyéndonos libres, seguimos siendo esclavos, estemos en un mundo
o en otro… Los del primer mundo, seguimos siendo privilegiados, pero aun así,
nuestra libertad está muy condicionada…
¿No hemos aprendido nada a lo largo de la historia de
la humanidad?
¿Qué somos? ¿Qué queremos ser?
¿LOBOS PARA
NOSOTROS MISMOS?
Es más que
probable, que si alguien lee esto, esté pensando en el pesimismo que estoy
trasluciendo es de una depresión
absoluta, y, que todo esto ya lo sabemos, así que no hace falta que venga
alguien a recordárnoslo y así amargarnos el día…
Sí, es posible
que así se piense, y también que viendo todo lo que ocurre alrededor nuestro,
pero también más allá… en el resto del mundo, uno se plantee el papel que
tenemos que desempeñar en esta vida… Podemos optar, por hacer oídos sordos, y,
vivir en nuestra burbuja… podemos optar, por decirnos a nosotros mismos, que
uno solo no puede hacer nada… podemos tildar de pesimistas a los que describan las
realidades que uno vea, siente y asuma… podemos ser escépticos tanto con lo que
nos cuentan, con lo que sucede y con lo que sucederá… y, también podemos ser
optimistas recalcitrantes, pensando que pase lo que pase, la humanidad seguirá
avanzando… Todo eso y más, podemos pensar y hacer…
¿Homo homini lupus? ¿Tú que piensas?
Continuará…
Abril-Mayo 2013
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