17 de marzo de 2012

RENACER…


Todo muta, todo cambia, nada permanece a lo largo del tiempo…

Un tiempo viejo se acaba, y un tiempo nuevo nace… Como todo nacimiento, es doloroso, incierto y hermoso…

Mientras que la muerte del tiempo viejo es doloroso nada más, durará un momento o una vida entera, siempre depende del deseo de volver a nacer… y, del papel que uno quiera adoptar en el duelo: el de víctima eterna ó, simplemente el que asume que todo fluye, que todo cambia, y que la muerte de cada tiempo, es parte de la propia vida.

Muerte y vida de tiempos, de espíritus y de momentos… una etapa acaba y otra comienza en paralelo… en una está la muerte, en la otra el renacer… en el mismo cuerpo, en la misma mente, en el mismo espíritu…

Muerte y vida en el mismo ser… en el mismo momento, de un tiempo que ya no es, y de otro tiempo que todavía ha de ser…

Duelo y alborozo, a coordinar, a sufrir y para convivir en el mismo instante…

¡Es la vida misma! Sólo nos queda aprender a que nada es eterno, ni siquiera duradero, que a toda etapa sigue otra, y que al final ¡todo es un momento…!

20 de septiembre de 2011

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