21 de octubre de 2018

Argentina: la historia interminable o el círculo vicioso perfecto (II)


Escribir, hablar sobre y de Argentina, no me resulta nada fácil, porque son tantas las emociones, ilusiones y años de mi vida ligados al país, sobre todo por las personas que pasaron por esa vida, y todavía, muchas de ellas están vivas en mi corazón y en mi alma.

Cada vez que alguien me pregunta, surge un sabor agridulce en mi boca y en mi estómago, ya que me apasiona hablar de ese maravilloso país, pero, sin embargo, lo que prima es la preocupación por la situación del mismo… pues las noticias que llegan, siempre traen vientos de dificultades y crisis…

Cuando se trata de hablar de la situación que ha atravesado y atraviesa el país, que me dio tanto y tanto me quitó, no está exento de pasión, de dolor, de tristeza, de amor… y de un inmenso cabreo…

No soy neutral en todo esto, porque soy parte, y tampoco pretendo ser objetivo, aunque mi objetividad y mi visión, posiblemente siempre sea mayor y más profunda que la gran mayoría de los argentinos residentes. Porque mi pasión, siendo pasión, es crítica elaborada sobre las vivencias y sobre la historia… Y, como decía en la primera parte, sigo atado y muy atado…

Llegué con un poco más de 11 años, y me fui con 25… ¡TODA UNA VIDA!  Un abril otoñal de 1966 descendía del barco (Monte Umbe) en el puerto de Buenos Aires, y fue un octubre de primavera de 1979, cuando subía a otro barco que me traía a España… Años duros, muy duros, y con cambios  de extremo a extremo, que profundizaron las causas de la situación actual…

Lamentablemente, cuando Argentina es noticia internacional, no suele ser por causas felices.

Finalizaba la primera parte, con unos datos básicos de la evolución económica del país; ahora no voy a entrar de nuevo en ellos, por lo menos, por el momento, aunque al final, la historia está ahí, y la económica es muy importante, pero no la única…

En 39 años de mi vida en España, muchas, muchísimas veces me han preguntado por las razones, por las que un país tan rico y tan querido, pasaba por situaciones económicas y sociales tan complicadas. Incluso me han pedido seminarios o clases especiales sobre inflación, por la experiencia y conocimiento que podía tener en mis años argentinos…

Volví a Buenos Aires, después de 27 años, por primera vez, y a partir de ahí, volví varias veces en estos últimos años… y, la pregunta cambiaba de forma y de orilla, pero en el fondo era la misma: ¿Cómo ves vos la situación del país, desde fuera y con una visión sin nuestros condicionamientos pasionales?

La respuesta en ambas orillas, siempre ha sido, prácticamente, la misma: “La causa o las causas, no hay que buscarlas en la economía, que también, ni tampoco en los malos gobernantes, que también… La causa es más profunda, es sociológica e histórica, incluso geográfica…”

Los Mitos

En Argentina predomina la alabanza y el culto al mito. ¡Todo es mito!, la historia, el futbol, el tango… ¡todos mitos!

Ahí están los mitos históricos, que no la historia. Moreno, Saavedra, Belgrano, Alvear, San Martín, incluso la bandera… Nadie explica la realidad histórica, los enfrentamientos, el querer coronar a un rey, descendiente de los incas… el ofrecerle la corona a un príncipe portugués, cuya esposa era hermana de Fernando VII, la traición de Alvear, el radicalismo de Monteagudo fusilando a diestra y a siniestra… El enfrentamiento entre unitarios y federales, cuándo todavía no existía prácticamente el país, más allá de la declaración de la independencia en 1816… El alejamiento de San Martín, harto de la confrontación entre tanto arribista y ambicioso…

Toda la historia que se explica en los colegios es un mito, un gran cuento… Cuántos hablan de Juan Bautista Alberdi y de sus escritos, de su gran libro “El Crimen de la Guerra”?

Cuántos hablan de la conquista del desierto, que acabó con los indios, comandada por el general Roca, más tarde presidente de la República… No sé ahora, pero cuando llegué en el 66, y en la historia argentina todavía se hablaba de “godos” para referirse a los españoles, cuando españoles eran todos… algunos criollos y otros peninsulares o insulares… Y en los dos bandos había de todos ellos…  ¡Mitos, mitos, mitos!

Con la llegada al poder del peronismo en el año 73, se inició un revisionismo histórico, tan infumable como lo que hasta ese momento se contaba… ¡La ley del péndulo!

El mito de Buenos Aires, la capital europea en un país sudamericano.

¡Argentina es mucho más que Buenos Aires!, pero los argentinos parece que no lo saben, o no quieren saberlo. Se vende una Argentina uniforme, homogénea, cuando es distinta, diversa y heterogenia en todos los sentidos…

Cuándo uno sale de la ciudad de Buenos Aires y del cinturón bonaerense, dónde vive una gran parte de la población del país, uno descubre otra Argentina, otro país, otra gente… Uno descubre que existen varias Argentinas en un inmenso territorio, cuya gran parte, tiene una densidad de población bajísima…

Ahí está el mito del futbol…Maradona, la mano de dios, con una iglesia maradoniana, un futbolista maravilloso, pero una persona con grandes carencias éticas, morales, educacionales, al que reciben presidentes, dándole voz y voto en todos los medios del país… La tremenda frustración que tiene una gran parte de los argentinos, cada vez que juega su selección y no solo no gana el mundial, sino que se va a casa, a veces muy rápido…  ¡Mito, mito…!

El tango, Gardel… que puedo decir de esto… ¡Gardel vive! Cuando me decían esto, al principio me costó entenderlo… pero al final comprendí…  El francés que se hizo jilguero y cantaba tangos… en realidad, eran más milongas que tangos… pero, es solo una opinión de un lego total en la materia… ¡Gardel vive!     ¡Mito, mito…!

¡Ah! Pero el mayor de ellos, es el del peronismo… ¡ Santa Evita y San Perón! El peronismo fue un movimiento populista, nacionalista y fascista, nacido a la sombra del nazismo alemán, el fascismo italiano y el falangismo español… Un movimiento populista que pervive hoy en día, y se ha introducido y ramificado en la política y en toda la sociedad. Tanto se sea de derecha extrema o de la extrema izquierda, pasando por el “centro”, todo tiene cabida en el peronismo. ¡Todos son peronistas! Hasta Mauricio Macri, se definió en su momento, como peronista… ¡manda huevos!

¡Mito, mito y más mito! El mito está presente en la vida diaria.. aunque muchos lo nieguen, ahí están la difunta Correa, el San Muerte, y si alguien tiene alguna duda, basta con recorrer carreteras, y ahí se verá… San Cayetano, San Antonio, para buscar novio, para los imposibles, para todo, siempre se recurre a alguien…

El mito sobre el salvador de la patria… el país, lo salvará una persona:

Perón, los militares, Alfonsín, De la Rúa, Kirschener, Cristina, Macri…

¡Todo se deja al albur del mito! ¡Todo se deja en manos del salvador!

¡Populismo puro y duro!, pero a eso le falta una pata: ¡el enemigo!, siempre tiene que haber un enemigo, sin esto, el populismo fracasaría totalmente…

El gobierno de Cristina Fernández creó un nuevo mito: ¡Él! Se refería a su marido, fallecido, que le precedió en la presidencia. Con eso, fabuló el nuevo relato de la década prodigiosa… y el relato de la nueva Argentina… el relato que crea un nuevo mito, y por ende, una gran mentira… una más…

El caso de Repsol, entre otros, ese para enmarcar dentro de las operaciones populistas y depredadoras… Al final, tuvieron que pagar alrededor de 5.400 millones de dólares… En 2012 (plena época prodigiosa) Argentina tenía 30 denuncias en el Ciadi (conflictos a resolver).

Primero los ingleses, luego los godos, luego los ingleses nuevamente, más tarde los americanos, y no hace mucho “los gallegos”… todos esquilmaban los recursos del país, “que son de todos los argentinos…”, pero también está el enemigo interno: los oligarcas del campo, los empresarios, los “gorilas fascistas”, todos aquellos que no piensan igual y no le hacen la ola al populismo, esos, son todos enemigos, los enemigos y traidores a la patria…


(Os suena queridos conciudadanos catalanes, también aquí tenemos traidores y enemigos de la patria catalana antigua y perene… más de la mitad de la población somos los enemigos…)

Todos los que piensan distinto, argumentan, discuten, proponen otras soluciones somos enemigos…

No son los políticos de un lado o del otro, no son los recursos, que se han utilizado en forma populista y torticera, con aquello que “son de los argentinos”, y luego sus explotaciones son nulas o ineficientes… La propaganda y las noticias falsas no son nuevas, son muy antiguas… y en Argentina, se vienen utilizando hace mucho tiempo, y Juan Domingo Perón lo ha sabido hacer siempre muy bien… y así se está…

¡La ley del péndulo! No hay adversarios políticos… hay enemigos políticos, que luego polarizan, a través de la propaganda populista, a una sociedad desestructurada y terriblemente desigual… La incipiente clase media que en algún momento se abría paso, ha sido machacada y empobrecida, y así estamos…

¡El mito, siempre el mito! Y, el círculo vicioso se agranda, se agranda…

Siempre tiene que llegar algún iluminado por la luz del espíritu santo, que salve el país… que salve a los argentinos…

Y, es cierto, ahí están unos políticos mediocres, corruptos muchos de ellos, que una vez que llegan al poder, no solo se olvidan de sus promesas, la mayoría de ellas incumplibles, sino que utilizan el poder para su beneficio personal, de sus amigos, de su familia, de su tribu… (En España también tenemos muchos)

Ahí está la mediocridad, la falta de compromiso, la deshonestidad… Sí, pero, a la luz de todo esto, nadie se pregunta realmente algo tan básico, como:

¿Son ellos los culpables?

¿Son causa, medio o consecuencia?

¿De dónde surgen los políticos mediocres y ladrones (algunos/muchos)?

¿De dónde surgen los sindicalistas corruptos y mafiosos (algunos/muchos)?

Los recursos son del país, sin duda, pero se deben explotar racionalmente, para que los beneficios obtenidos se inviertan en el país… pero, sin medios (dinero, tecnología, profesionales), como se van a explotar racionalmente, y si a eso hay que añadirle las leyes y normas objetivas inexistentes, eliminación de los corruptos que están en el medio… Por ahí, aparece el mito de los “vende patrias”, otra vez llegamos al mito… Inseguridad jurídica…

Péndulo, péndulo que oscila de uno a otro extremo…

Mientras tanto la sociedad se empobrece y se desestructura en forma continua y constantemente….

El mito del salvador, el mito del populismo, el nacionalismo trasnochado, que no es otra cosa que patrioterismo, sigue cabalgando y destruyendo todo a su paso… en muchos lugares del planeta… pero en Argentina tiene un caldo de cultivo especial: sociedad rota, desestructurada, pobre y con toda la vida en crisis…

La crítica destructiva forma parte de la ley del péndulo… ¡todo está muy mal!, ¡hay que echarlos a todos!, ¡son todos unos ladrones!, ¡habría que matarlos a todos!  En las charlas de café, en las reuniones en las casas, es el tema de siempre… ¡Qué mal estamos, che, viste!

¡Ah!, pero ¡cuidado! No se te ocurra a ti, extranjero advenedizo, criticar racionalmente y plantear soluciones… automáticamente te machacan,  y como tal no tienes derecho de opinión, y enseguida te dicen que “ves las cosas desde el primas europeo, del primer mundo, y que Argentina es diferente”

Patrioterismo = Populismo = Cada vez peor (Círculo vicioso perfecto?

¿A quién le beneficia?

En todo este proceso de causas y consecuencias, de responsabilidades… falta el actor principal…

Siempre oí decir, que una persona enferma, comienza a curarse cuando reconoce estar enferma… y, doy fe de ello, ya que lo he podido constatar en primera persona…

Argentina es un país enfermo, muy enfermo, y esa enfermedad ha comenzado hace décadas. No es el único, pero sí uno de los importantes, si excluimos a Venezuela, Nicaragua, Cuba o los que están en guerra…

Algunos hablan de 70, otros de 80 años… sigo pensando que la enfermedad aparece cuando nace el país… Tal como comenté al inicio de esta segunda parte, aún no se había declarado la independencia cuando las diferencias extremas ya eran visibles entre los políticos y militares de la época…

Tengo que recordar que José de San Martín, el Libertador, se exilia y termina muriendo en París, muchos años más tarde, sostenido por la ayuda económica de un noble español, un godo, vamos…

Las guerras entre unitarios y federales, las represalias de unos y de otros, dio paso al caudillismo. Caudillismo aún vigente, y que alimenta la bestia del populismo y del mito.


Decía que el país está enfermo, pero en realidad, es la sociedad argentina la que está enferma… muy enferma, y si se analizaran a conciencia y en forma objetiva indicadores sociales e históricos, el diagnóstico caería por su propio peso.

Pero, el problema, el gran problema, es que el enfermo (la sociedad) no reconoce su enfermedad... la culpa siempre la tiene un tercero: el presidente de turno, los políticos ladrones, los inmigrantes (los hermanos latinoamericanos), los empresarios, los inversores extranjeros… ¡siempre hay un culpable externo (el enemigo).

No existe autocrítica racional como sociedad, y por otro lado existe un “optimismo mágico” de la misma sociedad, ya que espera siempre el milagro, y el milagro puede ser un par de buenas cosechas… ¡Es un país rico de ciudadanos pobres! ¡Esa es la maldita contradicción eterna!

A medida que el tiempo ha ido pasando, la autocrítica se ha hecho más difícil, ya que por las crisis o por la conveniencia del poder de turno, la sociedad se ha ido desestructurando… él, ellos o nosotros están en el día a día de los argentinos, aun no siendo conscientes muchos de ellos.

Decía que la pobreza se ha incrementado a límites brutales, esa pobreza no es solo económica, sino sociológica, personal y emocional… mucho más y más profunda que los indicadores dicen, sí que uno se puede fiar de los mismos.

Hay varias generaciones que no han trabajado en su vida, y no lo harán nunca, por dos razones:

·         No están formados profesionalmente, y
·         No están formados sociológica y emocionalmente para hacerlo (el trabajo no es un valor para ellos)

Hay miles de niños que no han pisado la escuela en su vida, y si lo han hecho, no finalizaron sus estudios básicos.

Hay un índice de mortalidad infantil muy alto (cuando se conoce, ya que como he dicho, las estadísticas no reflejan la realidad, de hecho en la época de Cristina Fernández, dejaron de publicarse), desnutrición en determinadas zonas del país…

Hay miles de personas indocumentadas, y como tales, no pueden trabajar, no existen civilmente…

Pero lo importante, no es nada de esto, lo importante es llevar las masas a Plaza de Mayo o al Congreso… lo importante es que la selección de futbol gane, y si no lo hace, la culpa es de Messi, porque él, que es el mejor jugador del mundo, él ¡es el salvador!

¿Y el equipo? ¿Y la dirección técnica? ¿Y la dirección del futbol, del deporte, del país?

¿De dónde salen los políticos, los dirigentes, los jugadores…? 

¡De la sociedad!

Por lo tanto, ellos se comportan, tal como se comporta la sociedad… Esto es válido para cualquier país… en Argentina esto no se reconoce ni es aceptable por una gran mayoría de esa sociedad desestructurada…

Si un padre con su hijo de la mano, cruza una calle, con el semáforo en rojo, ¿Qué hará el hijo en el futuro?

Kennedy dijo: “No preguntes lo que tu país puede hacer por ti, pregúntate lo que puedes hacer tú por tú país”

Y eso no se plantea, y cuando se hace, se malinterpreta, y por lo tanto se recurre al extremismo… ¡el péndulo!

Es imposible, ha sido imposible, llegar a grandes acuerdos nacionales, entre todos los agentes sociales, no hablemos ya de los políticos…

¿Por qué? Por el individualismo que nace del mito y del populismo… Y así, la sociedad está cautiva, parte por ser clientelista y semillero de votos, y otra, porque no encuentra la forma de encauzar esfuerzos para poner en pie un nuevo país, una nueva sociedad…

El gobierno actual, ante la nueva y grave crisis, ha tomado algunas medidas, además del acuerdo con el FMI y otras económicas, pero me llama la atención una de ellas: la reducción drástica de ministerios…

Personalmente creo que no se trata de reducir ministerios en forma tan drástica, sino reducir todo aquello que es ineficiente y superfluo, no solo en los ministerios (seguramente algunos no tenían razón ninguna de ser), sino en los gobiernos provinciales, en los municipales, en todos los organismos públicos, dónde la meritocracia ha brillado por su ausencia, y ha prosperado la endogamia total y absoluta y el enchufismo clientelar… El cambio tiene que ser estructural y muy profundo. Esta reducción de ministerios no deja de ser formal y mediática, más que eficiente y de largo plazo.

Llama la atención que ningún gobierno se haya atrevido a desmantelar la organización económico-mafiosa del sindicalismo, que se ha enraizado en diversos estamentos y organizaciones sociales, una de ellas, es la de la sanidad… las obras sociales, gran invento sindical, que les hace manejar miles de millones de dólares, y que es una especie de sumidero, por dónde se van muchos de esos miles de millones de dólares, a fines que no tienen nada que ver con su objetivo final: la sanidad, mientras faltan recursos en los hospitales, medicinas, médicos mal pagados y sin motivación…

Una sanidad pública completa, sin obras sociales, sin cobro de las cotizaciones por parte de los sindicatos, no solo sería muchísimo más barata, sino que sería mucho más eficiente y muchísimo más moderna… Y, por supuesto a los trabajadores y a los empresarios les costaría mucho menos las cotizaciones sociales… Un sindicalismo politizado y económicamente muy fuerte, que administra miles de millones de dólares al año, es un cáncer para la sociedad argentina…

¿Quién le pone el cascabel al gato?

Después de todo esto, supongo que algunos de mis afectos argentinos, estarán muy, muy enfadados conmigo… y lo estarán, porque al final, lo que yo he verbalizado en este escrito es lo que ellos piensan hace muchos años… y así lo expresan en reuniones, en petit comité… pero ahí se queda. Al día siguiente, “la factura sin IVA”, y, conste, que les entiendo muchísimo.

Ahora bien, la pregunta del millón de millones solo es una:

¿Existe solución ante este panorama?

Si no se producen cambios radicales, la respuesta es muy simple: ¡NO!

Si se produjeran cambios radicales, ¿cuánto tiempo se tardaría en poner a Argentina en una situación razonable, que no muy buena?

¡Años, muchos años!

Para hacer esos cambios radicales, ¿qué habría que hacer?

1º Decir la verdad dura, cruda y realista, con un llamamiento a la unión de todos los ciudadanos.

2º Acuerdo político entre los principales partidos, con un diagnóstico y un marco de acciones comunes, que fuera quien fuera el que gobernase, siempre lo harían dentro de ese marco social, económico, político y jurídico.

3º Acuerdo de todos los agentes sociales del país, dónde nadie quede fuere, por lo menos, los más racionales y mayoritarios: sindicatos, empresarios, gobierno nacional, gobiernos provinciales… tipo PACTOS DE LA MONCLOA (España 1977), o el Gran Acuerdo en Israel, en los años 80, incluso tipo el acuerdo logrado en el Chile post Pinochet.

Los objetivos básicos, en mi humilde opinión, a fijar y acordar entre todos, en mi humilde opinión, deberían ser:

·         Estructurar y unir a la sociedad argentina
·         Estructurar un estado eficiente al servicio de los ciudadanos
·         Desarrollo económico y social, con una fuerte incidencia en Educación, Sanidad, Seguridad…

Si no se convoca a los ciudadanos y se llega a estos grandes acuerdos, no hay solución para el país. Se podrá mejorar en algún momento, se volverá a caer, y así sucesivamente, pero los grandes males: sociedad desestructurada, sanidad, educación, mortalidad, valores, etc., seguirán estando ahí.

Y, lo que es peor, y lo que está tomando cuerpo en muchos sitios a la vez, y que pone los pelos de punta: ¡el populismo de nuevo al poder! Y del populismo, sea de izquierdas o de derechas, se llega inmediatamente a la dictadura… ¿Otra vez? ¿Queremos eso? ¿Queremos ser como Venezuela, Nicaragua, Cuba, Turquía, etc.?

Queridos, conciudadanos amigos y amores argentinos,

¿Qué queréis ser?

¿Qué queréis para vuestros hijos y nietos?

La respuesta no está en el viento, la respuesta está en vuestra mente y en vuestro corazón…

Más Datos:


·         Tasa de interés  70% anual (aprox)

·         Tasa de interés efectivo para financiación con tarjetas de crédito: 115% aprox.

·         Interés real 30 al 35%, considerando una inflación del 40 al 35% para el 2018.

Los comentarios y conclusiones las dejo para quiénes lean este escrito.


Deuda al cierre del 1er. Trimestre 2018 (soberana, provincial, privada y capitales golondrina)
116.000  millones de dólares

Financiación del déficit de cuenta corriente: 37.000 millones

Destino deuda:

23.000 millones turismo
22.000 millones intereses de deuda
45.000 millones atesoramiento de dólares por los residentes
35.000 millones reservas Banco Central

Así que los capitales que llegan al país para financiar el déficit fiscal, terminan financiando el gasto brutal en turismo de los argentinos en el exterior, y la fuga de capitales.

El nivel del déficit fiscal y de cuenta corriente es similar al de 1975 –El Rodrigazo- (yo estaba allí), y al de 1982 (Guerra de las Malvinas).



Año
% del Déficit sobre el PIB
1975
14%
1982
12%
2018
+ 11%

El déficit, simplemente es la diferencia entre los Ingresos y los Gastos del Estado. Si cada año son menos los ingresos que los gastos, hay que endeudarse, y por lo tanto pagar más intereses… y así completamos el círculo vicioso perfecto…

Y, no hay que olvidar algo fundamental: ¡el dinero es cobarde y huye al menos síntoma de enfermedad (riesgo)! No hace falta ser economista ni haber estudiado en Harvard, para entender algo tan sencillo…


Argentina estaba llamado a ser uno de los países más importantes del mundo, según se decía y se creía en los primeros años del siglo XX, y hoy es un “país frontera”, es decir que es un país que no se considera ni siquiera como país emergente, y que está cerca, pero no lo es… ¡emergente!... sin más comentarios…


¿Queréis ir reduciendo el círculo vicioso perfecto hasta que desaparezca?

¿Queréis pasar del círculo vicioso al CÍRCULO VIRTUOSO?

¡En vuestras manos está!

¡No esperéis milagros ni salvadores!

¡No basta con decirlo, sino que es necesario el esfuerzo de todos y hacerlo!


9 de septiembre 2018


No hay comentarios:

Publicar un comentario