Amanecer
gris, el cielo cubierto de nubes, que anuncian más lluvia, y que a pesar de un
atisbo de un rayo de sol perdido, se va cubriendo poco a poco…
Amanecer
de otro día de duelo y de lágrimas que se siguen vertiendo por los víctimas de
otro salvaje atentado de los terroristas islamistas… Barcelona amanece en su
segundo día de luto y duelo, y las personas que transitan por sus calles, lo
hacen más silenciosas que de costumbre…
Más
allá de lo personal, a nivel colectivo, no hay miedo… Algunos turistas
intentaron disfrutar del rayo de sol perdido, en la piscina del hotel, que
tengo enfrente, en la calle Aragón…
En
algún momento ha caído una especie de chaparrón, pero ahí se ha quedado.
Necesitamos que llueva, y durante varias horas, y que el agua vaya calando, y a
su vez vaya limpiando este aire de tristeza, y que el olor a lluvia, nos ayude
a renacer de esta tristeza que nos embarga a todos… Como dicen en mi tierra
chica, que llueva “miudiño, miudiño”, pero sin cesar, que limpie calles,
atmósfera y nos ayude a limpiar nuestro ánimo…
Es
tiempo de duelo, por lo tanto no es de reproches, ni de preguntas… tiempo habrá
para ellas, pero habrá que hacerlas… No se trata de buscar culpables, porque
los únicos culpables son los asesinos y quiénes les alientan, amparan y
financian… Se trata de poner las cosas en claro, y de tomar medidas… Hay que hacer preguntas, no muchas,
posiblemente con los dedos de una mano, se podrían contar las que habrá que
hacer, y los responsables políticos deberán responderlas con total claridad, y
no excusarse ni escudarse, como habitualmente lo hacen…
Ayer,
reivindicaba el papel de la sociedad, y hoy, así como mañana, lo seguiré
haciendo… Hoy, estamos de duelo. Barcelona, España, Europa y el mundo
civilizado está de duelo… Pero, mañana, habrá que reflexionar, sobre el papel
de todos en esta guerra que nos han declarado, y que en mi opinión, hasta ahora
no hemos ganado… porque todavía no se ha reconocido que esto es una guerra, una
guerra de un modo de vivir, sumido en el fanatismo y en la barbarie, contra
otro modo de vivir, libre y democrático, con valores personales y sociales
ganados con sangre de millones de personas y durante siglos…
Esta
guerra, la empezaremos a ganar, cuándo la sociedad toda, reconozca esta
realidad, cuando asimile que la libertad se defiende cada día, cada hora, minuto
y segundo, y que no sigan existiendo exculpadores y disculpadores, que algo
como es el terror, que no tiene exculpación ni disculpa de ningún tipo.
El
cielo está cada vez más gris, pero la lluvia se hace esperar, recargando el
ambiente, haciéndolo más pesado y más húmedo… y de ahí que necesitemos la
lluvia, para barrer con esta pesadez, y además que aligere un poco la pena de
nuestros corazones… Olor a lluvia, olor a vida…
Y,
después de la lluvia, y el duelo, intentar recuperar poco a poco, la vida
normal de la ciudad, y su luz, esta luz del Mediterráneo que nos vivifica cada
día…
Barcelona, mi querida Barcelona, volverá a brillar y los barceloneses
seguiremos adelante, a pesar de todos los contratiempos y a pesar de los
desalmados terroristas que nos siguen y seguirán amenazando… y les seguiremos
recordando que ¡NO TENEMOS MIEDO!
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