8 de febrero de 2014

INDIGNACIÓN e INDIGNIDAD (IV): ¿HAY ESPERANZA?

Nota Aclaratoria: 

Este texto fue escrito, tal como se indica al pié, entre enero y febrero del año pasado. Lamentablemente, no sólo es de actualidad, sino que la situación no ha mejorado en absoluto... Justamente hoy, la Infanta Cristina de Borbón, está o ha estado declarando ante el Juez de Mallorca, que lleva el caso Noos y Aizón entre otros, en los cuáles uno de los dos principales encausados es Iñaqui Urdangarín, marido de la infanta.

Posiblemente hoy, si lo volviera a escribir, creería menos en la esperanza a corto y medio plazo... A largo plazo, la humanidad siempre ha demostrado capacidad para avanzar y regenerarse, aunque luego vuelva a caer en los mismos errores del pasado... Aún así, espero que realmente podamos cambiar todo esto y, en no mucho tiempo...
Gracias

TEXTO ORIGINAL

El excelente periodista, Enric Juliana, de La Vanguardia, trae a colación las titulaciones que se utilizan mucho en la política italiana, pero, en este caso, aplicadas a la política española: Il Grande Vecchio, el Gran Anciano, Il Burattinaio, El Titiritero y Geppetto, el viejo carpintero al que se le escapa la criatura (Pinocchio).

Y se pregunta ¿quién mueve los hilos?, pero también apunta respuestas… en sí, se trataría de una sucia guerra interna del PP, para obligar al presidente del gobierno a dimitir, y, que asuma alguien con un gobierno fuerte…

Y termina apuntando: “¿Grande Vecchio? ¿Titiritero o Titiritera? ¿Un complot para imponer un gobierno tecnocrático en España? Quizá todo sea más simple, sin dejar de ser enrevesado. Un lío madrileño. Ambiciones cruzadas, un hombre que no quiere ir a prisión, dos diarios en infinita competición, sobre un fondo de gran irritación social. Y Twitter. Mucho Twitter.”

Juliana, con el que no siempre estoy de acuerdo, no sólo es un analista político y un buen periodista, sino que es sutil, muy sutil, sutileza aprendida posiblemente, de su época italiana, dónde como se sabe, los cuchillos vuelan en todas las direcciones, pero con fineza (finneza)…

En la vieja Iberia, sobre todo en la Meseta, como acostumbra a repetir este periodista, las cosas son diferentes, son más directas, más abruptas, y más burdas en muchas ocasiones… ¡Manca finnezza! Decía el viejo Andreotti, sí, falta “finezza”, pero también falta mucha coherencia, mucha honestidad, y sobre todo mucha lealtad…

Con el caso Bárcenas a vueltas, desinflándose por momentos, pareciera que en este país se haya descubierto el huevo de Colón, es decir, se hubiera descubierto que había / hay corrupción… Los periódicos, sobre todo, dos de ellos, cuál dragones, se enfrentan entre ellos, quizás para sobrevivir, a lomos y con dentelladas a la sociedad y a las instituciones que nos representan…

Disparo al mensajero? No, faltaba más…, pero no deja de ser curioso todo lo que está pasando en los medios de comunicación y con los medios de comunicación… En algunas partes del país, léase Catalunya por ejemplo, los medios han estado adormecidos en el “oasis catalán”, no sé si por aquello del paciente y el dentista (“no vamos a hacernos daño, verdad?, teniéndolo agarrado por los “cataplines”), o porque el presupuesto destinado a medios, por parte de la Generalitat era y es ingente…, al final, siempre surgen los intereses… Y, llama poderosamente la atención, por otro lado, la defensa a ultranza de determinadas políticas o de determinados políticos, por cierta pléyade de periodistas, sin un esbozo de crítica se haga lo que se haga…

Decía que es curioso, que ciertos casos, aparezcan en determinados momentos; ¿simple casualidad?, realmente es mucha casualidad… ¿Quién mueve los hilos? ¿Hay un Grande Veccio?
¿Qué papel juegan los medios o determinados medios en todo esto?

¿Es que había tantos ingenuos en el país, para no saber que había mar de fondo movido por la corrupción?

Todos aquellos que han estado cobrando y pagando sueldos ingentes en la construcción, como en otras actividades, pero sobre todo en la construcción, ¿no sabían nada? Como es posible que ahora asistamos a una rasgadura de vestiduras colectiva, cuándo muchos de miles de esos millones de parados, cobraban en negro? ¿Cómo es posible que ahora clame contra los corruptos, cuándo, insisto, miles de jóvenes abandonaban sus estudios o su profesión, y se iban a la construcción, sin saber nada de nada, y llegando a cobrar por encima de los 3.000 Euros? La mayor parte en negro, por supuesto, porque si no le pagaban así, se iban a otra obra, dónde sí lo hacían…

¿Acaso no era corrupción, los miles de millones de euros, que se dieron  como créditos a personas, que se sabía de antemano que no podrían llegar a pagarlo?

¿Acaso no es corrupción, la venta de acciones preferentes de entidades bancarias, fundamentalmente las cajas de ahorro, a miles de personas que no sabían nada sobre lo que era una acción preferente, y las que hoy han perdido todos sus ahorros, los de toda una vida?
Se está, imputando a algunos directivos bancarios, pocos por cierto, muy pocos… pero, ¿por qué no están imputados, cientos de empleados de banca que han sido colaboradores necesarios para tamaña estafa, y que además cobraron jugosas primas por incentivos, por la venta de las mismas?      
     
¿Por qué no está imputado el Gobernador del Banco de España, que tanto se preocupaba de la flexibilidad laboral, mientras las entidades que debía controlar hacían verdaderas salvajadas?

¿Dónde estaban los medios de comunicación entonces? ¿Dónde estaban los tertulianos que opinan de todo y no saben nada de nada?

Se publican fotocopias de fotocopias, y se le da verosimilitud… Se publica un teórico informe de una unidad especializada de la policía, que la misma policía niega, luego se comenta que es un borrador, y, ahora no se sabe que es, acusando a personajes importantes, muy importantes de la política catalana sobre determinados negocios, dinero en paraísos fiscales, etc., sin prueba alguna, y ahí sigue todo igual… ¡Nunca pasa nada! Quizá también sea un signo de normalidad ver algún día a algún periodista y a algún director de medios de comunicación, declarando ante un juez.

En un mundo sobresaturado de datos, sin embargo falta información, información veraz… Estamos llenos de intoxicaciones, de datos, de dimes y diretes… Y, aquellos, que debieran ser los guardianes de esa información veraz, de la libertad de información y expresión, resultan a veces son los mayores intoxicadores… Recordemos lo que pasó, hace no mucho, en Gran Bretaña, con un periódico muy conocido y de muchos años, propiedad del Sr. Murdoch… Al final lo cerraron, pero terminó abriendo otro con nueva cabecera…

¿Matar al mensajero? No, ni mucho menos, pero va siendo hora que cada uno ocupe su lugar…

La corrupción existe, y, existe desde que el hombre es hombre; existe en todos los países del mundo… Otra cosa es la intensidad de la misma, y el control constante que se haga o no se haga… En España, cada cierto  tiempo emerge la montaña de basura en el tranquilo mar y provoca un gran terremoto. Basta recordar como estábamos en 1996, por ejemplo.

Después de 15 años de crecimiento constante, y 5 de crisis ha vuelto a surgir la montaña, y, el movimiento es tan fuerte y el hedor tan espantoso, que provoca ríos de tinta, enfados  e ira de la sociedad, etc. Sin embargo, todo eso ha surgido, porque ha aparecido una crisis brutal en el medio, sino, posiblemente, salvo casos sueltos, nadie estaría hablando de esto.

Nos espantamos de los casos que en estos momentos han salido a la luz –Bárcenas, Urdangarín, Pokemon, Manga, Campeón, Millet, Pallerols, Gürtel, Pretoria y tantos otros-, y aquellos que se frotaban las manos, porque aparecían los del partido oponente, ahora ven, que ellos también están metidos… es decir, que salvo excepciones –los nuevos partidos-, todos están salpicados. 

Imputados, desde ex-presidente de comunidad autónoma, consejeros, alcaldes, senador, diputados autonómicos, concejales, etc. Hasta el yerno del rey.

A todo esto quisiera cerrar este tema, con las siguientes puntualizaciones:

1.    No hay corrupción, si no hay campo abonado para ello.
2.    No hay corrupto sin corruptor.
3.    No hay corruptos si la sociedad es intolerante con la corrupción.
4. No hay corrupción o hay mucha menos, cuándo las leyes y las instituciones funcionan adecuadamente.
5.   No habrá corrupción o habrá menos, si hacemos que la ética y determinados valores (esfuerzo, honradez, etc.) vuelvan a ser un eje importante en nuestra vida. Y, por último,
6.    Si la corrupción sale a la luz, eso quiere decir que todavía hay esperanza de vencerla y corregirla en el futuro.

Bienvenida sea pues, la intervención de la justicia, y, si es necesario ampliar los medios para desentrañarla en estos momentos y para combatirla con éxito en el futuro, ¡hágase ya! Nunca el dinero público habrá sido tan bien empleado y con tan buena rentabilidad social  y económica.

Y, en este camino, que cada uno ocupe el lado que le corresponde: políticos, instituciones, medios de comunicación y sociedad. Porqué eso significará que cada uno hace su trabajo, o lo que vulgarmente se dice, “cada uno aguantará su vela”. Si así lo hacemos, ¡todavía habrá esperanza!

Enero/Febrero 26 de 2013

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