La
noche se acerca y la oscuridad cubre con su manto los caminos encharcados y las
profundas “corredoiras”… las “carballeiras” y el monte se espesa cada vez más,
y más… todo es negrura y espesura de matorrales y árboles, que agitan sus
brazos en plena locura nocturna…
El
viento se levanta y su ulular se confunde, se abraza y se mezcla con el aullido
de los lobos, tocando una melodía siniestra, con los cercanos sonidos, al
momento detrás, al momento delante, al momento al lado mismo del caminante…
Es
la hora de las brujas, el lobizón y la santa compaña… pequeños destellos
luminosos se deslizan, en una procesión, ahora cruzan tu camino, ahora caminan
en paralelo, y con el mismo destino… Son las almas en pena, que recorren la "corredoiras", los pasos, los portillos y los cruces, pasan “regos” y charcos sin
tocarlos, solo deslizándose sobre ellos…
Las
ramas de los "carballos", pinos y eucaliptos, bailan como saltimbanquis, movidos
por una mano enloquecida… Mientras, caminas con el corazón apretado y el alma
empequeñecida, ruegas por las almas en pena, para que los lobos acallen sus
siniestros aullidos, y, para que esos ojos brillantes que ves a pocos metros,
sean luciérnagas y las pupilas
enrojecidas e inyectadas en sangre, de los lobos, y, para que la sangre no sea
la tuya…
Para
que el ulular del viento, deje de ser ese grito desgarrador, de caminantes
destrozados a dentelladas, de los lobizones en la luna llena… Y, que la oscura
noche, levante su manto negro y te deje ver las estrellas, y, así desaparezcan
todos esos personajes siniestros que encojen su alma… que esa alma deje de ser
la última, de la procesión de la santa compaña…
Que
esa alma vuele a ese cielo estrellado… Pero, aun así, piensas… recuerdas… que
los mitos y las leyendas, son, siempre realidades…
Noche
oscura, negra noche, manto espeso, bosques que se agitan movidos por el
endemoniado viento al son de la música del aullido de los lobos, en una noche
en estas tierras brumosas, dónde nada es lo que parece y sin embargo todo forma parte del ser, de la tierra del fin del mundo…
Hoy,
ya no existen las “corredoiras”, los caminos encharcados, ni los portillos, ni
los pasos… han sido reemplazados por carreteras, han desaparecido las barreras,
y, hasta los lobos parecen haberse retirado… la gente no habla de la santa
compaña, y, muchos no saben siquiera lo que es… Sin embargo, los lobizones
siguen existiendo… ahora visten traje y corbata, y desangran a las personas de
aldeas y pueblos, mediante otras técnicas: le venden acciones preferentes,
productos financieros sofisticados, que terminan por ser pura basura… otros, se
disfrazaron de políticos corruptos, que se entregaron a la especulación con
otros de su raza, que vienen de otro bosque, de aquél, dónde la ética, el
respeto y la ley no existen… Ahora ya no son mitos ni leyendas, ahora son pura
y dura realidad… Al final, vamos a extrañar a los charcos, las "corredoiras", y
los lobizones de las noches brumosas, negras y oscuras con su santa compaña en procesión…
Notas:
Algunas de las palabras utilizadas están en gallego, como ser:
1.
Carballo:
Roble (Quercus robur)
2.
Carballeira:
Robledal
3.
Corredoiras:
viejos caminos de carros, estrechos y que discurrían normalmente entre fincas
separadas por muros (balados) altos.
4.
Santa
compaña: procesión de muertos, almas en pena, que recorren los caminos, que
visitaban aquellas casas dónde iba a producirse un fallecimiento.
8 de noviembre de 2012
Muy buena entrada!! Felicidades!
ResponderEliminarÉxitos con el blog!
Saludos!
Patricia.
headhunters