1 de enero de 2013

¿¿NOSTALGIA…??


Podría comenzar en versión tango…. Nostálgico y aún más profundo, si mezcláramos la desdicha del tango con la morriña gallega… Pero no, comenzaré de otra forma… Comenzaré por el recorrido de tus calles, por segunda vez después de 27 años  y casi dos meses…

He retornado después de casi 27 años, en abril pasado, pero es como si no lo hubiera hecho hasta el día de ayer… El viaje anterior, lo definí como agridulce…de sentimientos contradictorios y de sentidos dispersos…

Sin embargo, éste, sí que es mi viaje… el que siempre quise hacer… solo…solo recorrer tus calles, que algún día fueron mías, mientras mis raíces trasplantadas intentaban aferrarse a ellas, mientras pasaba de la niñez a la adolescencia y de ella a la juventud y camino de ser adulto….

Calles que me vieron correr, sufrir, caminar con suelas desgastadas, amar….crecer, aprender, aunque en ese momento no me diera cuenta, fueron las calles las que mucho me enseñaron…. y de las que guardo el recuerdo… ¿guardarán ellas algo de mí?

Hoy he salido a caminarte Buenos Aires… ciudad nostálgica y decadente…de un hermoso pasado de esplendor y hoy plagada de decadencia, contradicción, miseria, nostalgia…pero atrapadora… ¡como siempre!

De alguna forma este viaje es para reconciliarme contigo… en busca de mi pasado dejado en un rincón de la memoria, mientras intentaba crearme un presente y un futuro que no supe, no quise o no pude tener aquí….

¿Busco reconciliarme contigo? ¿O conmigo mismo? Posiblemente contigo y conmigo…

He salido por Rodríguez Peña, girando (doblando) por Santa Fe hasta Callao. Buscaba, un cajero, que al final se negó a darme el dinero que le pedía: ¡no disponía de dinero!

Volví sobre mis pasos y los encaminé por Rodríguez Peña hacia la Avenida Córdoba…allí giré (doblé) hasta Callao nuevamente y descubrí el cruce que hace 40 años me quedó grabado en la memoria… Me había perdido… Buscaba el colegio Carlos Pellegrini… llevaba pocos meses en Buenos Aires y además de tímido era cabezota, un poco más que hoy…y al final frente al monumento a Saavedra decidí preguntar…

Ese día aprendí a moverme por Buenos Aires, y creo que por cualquier ciudad del mundo a partir de ese momento, creo que nunca más me perdí…

Contemplo a Saavedra…está igual, solo que ahora hay más elementos en la  vereda (acera) que impiden que se pueda ver en su dimensión…. ¡es una pena! Pero esos elementos abundan en la ciudad… cabinas de teléfonos, paradas de autobuses (colectivos) incrustadas en el medio de la acera…

¡No has cambiado casi nada, o posiblemente nada!  Tus aceras siguen siendo irregulares, de múltiples tipos de mosaicos, flojos, que cuándo llueve siguen salpicando a los viandantes al pisarlos…papeles… el camión de la basura a las 10,30 de la mañana….Infinidad de carteles publicitarios: vallas, neón, etc…. se multiplican en tus fachadas, dándole un carácter a veces curioso a veces esperpéntico…

Es domingo, pero la calle es ruidosa, los vehículos van a más velocidad de lo adecuado, y hay que tener cuidado al cruzar, pues el peatón es un objeto que simplemente está dónde no debe estar, a pesar del semáforo verde a su favor…

¡Nada ha cambiado!... Mis pensamientos vuelan 30 años atrás… Camino por Córdoba hacia el Congreso… Paso frente a la iglesia del Salvador, a la escuela de Comercio Nº 2, imitación de la casa de Tucumán (allí dónde se firmó la independencia el 9 de julio de 1816)…Se mezclan edificios neoclásicos con cosas  edificadas….

Me paro en un banco (Francés???)… un policía en la puerta… le pregunto si tiene cajero, y en un lenguaje muy expresivo, propio de la policía federal, con un movimiento de cabeza me indica que lo tengo enfrente… ¡Estos turistas no ven un burro a dos pasos!, supongo que pensaría, aunque posiblemente lo de pensar era demasiado esfuerzo a esa hora de la mañana….

Al final logro que el cajero me dispense algo tan simple como dinero… y al salir le doy las gracias, y eso le obliga a contestarme…

Sigo andando, pero mis pensamientos vuelan hacia atrás….

Voy sorteando baldosas rotas, desparejas… las raíces de los árboles buscan un lugar dónde crecer y se expanden, creando una rara armonía desordenada…

Observo, pienso, recuerdo….poco a poco…. Llego al Congreso… giro hacia la derecha por la Av. Rivadavia, acera del Congreso…. Veo una mole construida enfrente justo del mismo… es horrorosa… seguramente debe ser un anexo del congreso… solo los políticos pueden hacer algo tan feo y tan poco funcional por lo que se aprecia externamente…

Mi querida ciudad…  de vallas, aceras rotas, llenas de papeles,, mendigos…vallas rodeando el congreso… vallas rodeando el monstruo horroroso, vallas rodeando el monumento de la plaza del Congreso, al cuál no se puede acceder… vallas rodeando la Casa Rosada… vallas todavía en algunos bancos….¡Dios, de donde han sacado tanta valla!, vallas y carteles… carteles y vallas….

¿A qué o a quién le temen tanto…???

Sigo por Rivadavia, cruzo Combate de los Pozos, Luego Sarandí y llego a Rincón…

Rivadavia y Rincón… ¡cuántos recuerdos!, ¡Café de los Angelitos! ¡Todo un histórico de esta ciudad!... Hoy está cerrado… en reformas… que parece duran hace mucho tiempo… No puedo ver nada… pero mis recuerdos retroceden velozmente… hacia mis 14, 15, 16 años… vuelan hacia aquella reforma… cuándo se retiraron las sillas  y mesas en las que se decía había estado Gardel… algunas fueron las del comedor de mi casa durante mucho tiempo…Mi padre era uno de los socios de aquella sociedad de trabajadores capitalistas….Diecisiete o dieciocho socios tal vez….lo asocio a mi padre de camarero, vestido de blanco impoluto, y preocupado por atender a sus clientes… Me acuerdo de la oficina en el primer piso, de las escaleras que bajaban a la bodega en el sótano, en cuya puerta iban a colocar una calavera como señal de peligro y querían  que la hiciera yo, que por entonces decían que dibujaba bien... ¡Y hasta me lo llegué a creer durante un tiempo!!!

Nostalgia y decadencia… decadencia y nostalgia…. Frágil combinación que nos puede llevar fácilmente a la esquizofrenia… ¿o tú ya has llegado ciudad de mis  adolescentes y jóvenes años, camino de la adultez?

Giro por Rincón hacia la izquierda, en dirección al sur... los números de la calle avanzan… yo avanzo con ellos… recuerdo un hotelito en la acera de la derecha… cerca de la calle Alsina?, sí creo que era por allí…. ¡no lo veo!, es posible que la piqueta se lo haya llevado, o que simplemente lo hayan reciclado… de hotel alojamiento a … cualquier cosa…. De pronto, si lo diviso… un árbol aliado incondicional ayuda a disimular su entrada… ¡ha cambiado! La entrada es menos lúgubre… y más disimulada…. No hay luz roja a la entrada… solo un cartel que dice “Albergue transitorio”, con un estacionamiento privado con unas cortinas a media altura, que permite divisar muy poco de los vehículos estacionados, pero que sí podría verse la matrícula de alguno…. Ese es el cambio…. Veo que se llama Louvre… ¿Se llamaba antes así?

Recuerdos de aprendizaje en el andar del joven que fui y que buscaba ser hombre….Mi padre ya había dejado Los Angelitos en esa fecha….Noches de aprendizaje en una habitación mal iluminada de lo que antes todos conocíamos como un Hotel Alojamiento, que era para lo que era, sin tapujos y sin modificar apelativos…por Albergue transitorio, ridículo y cursi, en ti ciudad de Buenos Aires… dónde los hoteles alojamiento cobraron categoría de renombre universal….

Ciudad de “playas” de estacionamiento…de esquinas con un sola planta, que serían la codicia de las inmobiliarias y los constructores en otra ciudad del orbe, pero que en ti sobreviven, sobreviven al ladrillo, al rascacielos, y al estacionamiento subterráneo…

Vuelvo sobre mis pasos… con una sonrisa  pícara en mis labios… recuerdos… de amor de un rato, de una noche…. De pasión juvenil desenfrenada… recuerdos de mi padre vestido de blanco, y veo su sonrisa cuándo alguno de sus antiguos socios le contara que su retoño había pasado por allí alguna noche a tomarse un café, y acompañado…. Recuerdos de los problemas que vivió en el susodicho café…

Ahora piden fotos, recuerdos, cualquier cosa que venga del pasado del café… para revivirlo… ¿Cómo puedo trasladarles mis recuerdos?... No creo que mi padre guardara nada, posiblemente sus recuerdos también, pero ya no puede contarlos… desde hace más de 12 años…

De nuevo vuelvo por Rivadavia hacia el congreso… llego a Sarandí… veo un edificio entre neoclásico y modernista con una cúpula de este estilo…de cuya existencia ya conocía… “NO HI HA SOMNIS IMPOSSIBLES” (NO HAY SUEÑOS IMPOSIBLES)… ¡en catalán…!”No hay sueños imposibles”, posiblemente no, pero tengo la sensación que tú hace mucho tiempo que los has perdido mi querida ciudad….Yo,  a pesar de mi nostalgia al recorrerte, no los he perdido… ¡todo lo contrario! Los pocos sueños que he tenido se han cumplido todos hasta ahora, o casi todos….a pesar de la pérdida de  mi padre y otros seres queridos… a pesar del tiempo y la distancia…. Sigo aquí…. Recordando, recobrando…. Un tiempo que ya no volverá…o un tiempo que fue mío y no lo supe…o simplemente porque ha llegado la hora del recuerdo y la recuperación….Nostalgia en armonía… nostalgia sin tristeza… no hay morriña, ni saudade, ni incluso la nostalgia en sentido puro… es una nostalgia con sonrisas… con alegría… con….AMOR incluso….a pesar del tiempo….

Te busco Buenos Aires…. Y me busco… yo me estoy encontrando, ¿y tú lo haces también?, ¿para cuándo el reencuentro contigo misma? Sin rencor… sin remordimientos… sin mirar hacia el pasado nostálgico y llorar continuamente  por él… sin pensar incluso en un futuro lejano…. Solo en mañana… y después de mañana vendrá otro mañana… y otro y otro… y así llegaremos hacia el futuro… que ya será presente.

Atravieso la plaza del congreso rumbo a la Avda. de Mayo… pero antes, vuelvo a doblar (girar) hacia el sur por la calle Sáenz Peña hasta Alsina…. De nuevo busco los recuerdos…que se abrazan, se funden y se confunden en el tiempo y en el espacio… Casi todo sigue como hace….30…33 años…esquina de las dos calles, busco algo que sé que no encontraré: PERICO’S 66, un pequeño bar-cafetería de mi padre y un socio…

Recuerdo  mis visitas… ayudarlos a preparar sándwiches de miga… recuerdo a mi padre enseñándome….Me gustaba pasar de tanto en tanto…Mi aprendizaje…

Vuelvo sobre mis pasos… siempre se vuelve sobre los pasos… siempre se vuelve aunque no se quiera…yo estoy volviendo sobre los míos queriendo… siendo consciente totalmente de ello… Enfilo la Avenida de mayo dirección 9 de julio….vereda (acera) sur… Entro en un pedazo de España… descascarillado… pero todo tiene sabor a España…paso por el Teatro Avenida… ofrecen un buen programa de ópera para el 2007… Recuerdo haber asistido a alguna zarzuela… o de vez en cuándo pasar a tomar una copa en un bar al lado dónde había espectáculo de cante y baile español…

Recuerdo que en la acera de enfrente estaba el cine Avenida, que hoy no he podido ver….Cuándo la morriña me consumía me tragaba dos o tres películas españolas…solo….o cuándo años más tarde, casi obligué a mis padres a ir conmigo a ir a ver una película “Canciones para después de una guerra”…. Su primera y creo que, única película que fueron a ver en un cine en sus 12 años de estancia…

Sigo… Busco el hotel Madrid, dónde trabajó mi madre un tiempo, hasta que se enfermó… ¡no lo encuentro! Pienso en la piqueta… veo algún edificio abandonado y listo para derribar… pero al final lo veo… estrecho, blanco….yo solo llegué hasta la recepción un par de veces cuándo íbamos a buscar a mi madre…  La recuerdo a ella más de dos años postrada… sin salir de casa….y mi padre y yo, turnándonos para prepararle la comida, lavar, ir a comprar….recuerdo aquella casa de la calle Venezuela, dónde ahora solo hay un estacionamiento,  ahora sigo por la Avda. de Mayo…. Llego a la 9 de julio… Ahora giro hacia el norte… Doy la vuelta… vuelvo al origen… ¡siempre volvemos al origen! Aunque no lo sepamos… ¡aunque no lo queramos!

¿Y tú, Buenos Aires, cuándo vuelves al origen??

¿Cuál es tu origen? Quizás tu problema es que no sabes cuál es ese origen, o mejor dicho quizás no quieras reconocerlo….

Si volviéramos a la esencia del tango, Buenos Aires, al tango no se le entiende sin ti y a ti sin él… ¿es eso? En tu caso parece haber una constante de tango, en tus calles, en tu gente…a pesar de lo europea que aparentas… en ti hay algo de eso que en “La última curda” de Cátulo Castillo, decía que “LA VIDA ES UNA HERIDA ABSURDA” y que años más tarde Jean Paul Sastre definió como “LA VIDA ES UNA PASIÓN INÚTIL”.

¿Eres tú una herida absurda o una pasión inútil, ciudad de mi adolescencia y juventud?

Al final va ser cierto el dicho que “Buenos Aires es el tango”, y si le hacemos caso a Santos Discépolo, cuándo definía al tango como “Un pensamiento triste que se baila”, ¿te sentirías identificada?...

Quizás… quizás sí… con tu gente bulliciosa, alegre, amigable… pero en el fondo melancólica… Y así como dijo el poeta popular cantando su nostalgia del viejo “Café de los Angelitos”, ya ves vuelvo a él, quizás yo también formo parte de ti sin saberlo y sin quererlo, cuándo decía:

“Yo te evoco, perdido en la vida,
y enredado en los hilos del humo.”

Así te he evocado, de nuevo por tus calles, recorridas  palmo a palmo, por tus aceras rotas y “descangayadas”… tu parsimonia en las reparaciones, en la atención al público, sobre todo en administraciones públicas y bancos… En la retórica de tu gente…que más que una pregunta o una respuesta parecen querer dar una clase de filosofía o de análisis económico profundo… Las terapias a las que se somete tu gente Buenos Aires, son terapias que tú no puedes resolver…. Para vivir en ti hay que ser sicólogo, sicoanalista, economista, filósofo…. O quizás todo a la vez…

He vuelto Buenos Aires, a reencontrarme contigo y también conmigo… con aquél joven de 25 años que te dejó hace ahora 27… que te encontró hace más de 40 años….con su ideal de niño que pedía a gritos paso al adolescente… a aquél que te recorrió, que te amó pero también llegó a no soportarte en algunos momentos…a aquél que recorrió tus calles solitario y triste a veces, alegre otras… de la mano de alguien… o acompañado de mis amigos…pero no había terminado de descubrirte… Te intuía… como intuía otras emociones y no supe verlas… o el ardor de la juventud  hizo que no las viera… que buscara siempre horizontes lejanos… y me olvidara de los cercanos…

Plaza de Mayo…Casa Rosada, ahora tan alejada de la gente… vallas, vallas por todos lados… ¿Qué te están haciendo Buenos Aires? Defensa, Balcarce, Diagonal, Reconquista…. Corrientes, Alem…Santa Fe, Callao, Arenales, Juncal… Figueroa Alcorta, Libertador, el Malba…El Abasto, Laprida, Coronel Díaz, Salguero….tus calles he recorrido… buscándote… buscándome… ¿Dónde estás? ¿Dónde estoy??

Y vuelvo al tango, parece mentira, que yo vuelva al tango, lugar dónde no había estado casi nunca, a excepción de alguna melodía en especial, un recital de Susana Rinaldi en un pequeño local hace muchos años… pero vuelvo… ¡siempre se vuelve!, y veo a Manrique preguntándose en tono suburbano:

“¿Tras de que sueños volaron?
¿En que estrellas anidarán?
Las voces que ayer llegaron
Y pasaron y callaron
¿Dónde están?
¿Por qué calles volverán?

Y el poeta suburbano se refería a los miles de personas que alguna vez llegaron a ti… con esperanza en el futuro y un pasado que querían olvidar… entre ellos estuve yo… quizás fui uno  de los últimos…también lleno de esperanzas… muchas de las cuáles se cumplieron… pero otras no… otras fracasaron por tu dualidad constante… tu péndulo permanente… ahora sí… ahora no… ahora ricos… ahora pobres…

Las voces callaron… unas angustiadas por la desesperanza… otras por la certidumbre de no conseguir nada y otras… otras porque a pesar de que consiguieron su sueño… siempre estuvieron confusas… y pasaron… y callaron….El tiempo ha vencido a muchas de ellas… otras simplemente se han desgastado de tanto gritar en silencio…

Yo he vuelto… ¡estoy aquí! Y vuelvo por las mismas calles que antaño… casi las mismas calles… aquellas que hay que vigilar… en invierno por las baldosas flojas… y en verano por la “lluvia” que te moja a cada paso procedente de los aires acondicionados…

¡Estoy aquí!!!!...  Sin rencor… sin nostalgia… ¡con cariño!... tantas cosas he dejado en ti… ¡tantas cosas me he llevado de ti!!!, y ahora que te reencuentro, ahora puedo decirte, que si soy lo que soy, para bien o para mal, parte de eso te lo debo a ti…a mi gente… a mi años de niño a adolescente… y de adolescente a hombre…

Vuelvo por las mismas calles…pero ya no me siento totalmente tuyo… ahora en realidad… soy de muchos sitios… y también no soy de ninguno… Eso es lo extraordinario y lo tremendo de aquellos que volaron tras los sueños y anidaron sus voces en tus calles y en tus barrios… las voces que ayer llegaron, pasaron y callaron… y muchas de las cuáles jamás volvieron… ¡ni jamás volverán!

Bs. As.- Barcelona noviembre-diciembre 2006.


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