Podría comenzar en versión tango…. Nostálgico y
aún más profundo, si mezcláramos la desdicha del tango con la morriña gallega…
Pero no, comenzaré de otra forma… Comenzaré por el recorrido de tus calles, por
segunda vez después de 27 años y casi
dos meses…
He retornado después de casi 27 años, en abril
pasado, pero es como si no lo hubiera hecho hasta el día de ayer… El viaje
anterior, lo definí como agridulce…de sentimientos contradictorios y de
sentidos dispersos…
Sin embargo, éste, sí que es mi viaje… el que
siempre quise hacer… solo…solo recorrer tus calles, que algún día fueron mías,
mientras mis raíces trasplantadas intentaban aferrarse a ellas, mientras pasaba
de la niñez a la adolescencia y de ella a la juventud y camino de ser adulto….
Calles que me vieron correr, sufrir, caminar
con suelas desgastadas, amar….crecer, aprender, aunque en ese momento no me
diera cuenta, fueron las calles las que mucho me enseñaron…. y de las que
guardo el recuerdo… ¿guardarán ellas algo de mí?
Hoy he salido a caminarte Buenos Aires… ciudad
nostálgica y decadente…de un hermoso pasado de esplendor y hoy plagada de
decadencia, contradicción, miseria, nostalgia…pero atrapadora… ¡como siempre!
De alguna forma este viaje es para
reconciliarme contigo… en busca de mi pasado dejado en un rincón de la memoria,
mientras intentaba crearme un presente y un futuro que no supe, no quise o no
pude tener aquí….
¿Busco reconciliarme contigo? ¿O conmigo mismo?
Posiblemente contigo y conmigo…
He salido por Rodríguez Peña, girando
(doblando) por Santa Fe hasta Callao. Buscaba, un cajero, que al final se negó
a darme el dinero que le pedía: ¡no disponía de dinero!
Volví sobre mis pasos y los encaminé por
Rodríguez Peña hacia la
Avenida Córdoba …allí giré (doblé) hasta Callao nuevamente y
descubrí el cruce que hace 40 años me quedó grabado en la memoria… Me había
perdido… Buscaba el colegio Carlos Pellegrini… llevaba pocos meses en Buenos
Aires y además de tímido era cabezota, un poco más que hoy…y al final frente al
monumento a Saavedra decidí preguntar…
Ese día aprendí a moverme por Buenos Aires, y
creo que por cualquier ciudad del mundo a partir de ese momento, creo que nunca
más me perdí…
Contemplo a Saavedra…está igual, solo que ahora
hay más elementos en la vereda (acera)
que impiden que se pueda ver en su dimensión…. ¡es una pena! Pero esos
elementos abundan en la ciudad… cabinas de teléfonos, paradas de autobuses
(colectivos) incrustadas en el medio de la acera…
¡No has cambiado casi nada, o posiblemente
nada! Tus aceras siguen siendo
irregulares, de múltiples tipos de mosaicos, flojos, que cuándo llueve siguen
salpicando a los viandantes al pisarlos…papeles… el camión de la basura a las
10,30 de la mañana….Infinidad de carteles publicitarios: vallas, neón, etc…. se
multiplican en tus fachadas, dándole un carácter a veces curioso a veces
esperpéntico…
Es domingo, pero la calle es ruidosa, los
vehículos van a más velocidad de lo adecuado, y hay que tener cuidado al
cruzar, pues el peatón es un objeto que simplemente está dónde no debe estar, a
pesar del semáforo verde a su favor…
¡Nada ha cambiado!... Mis pensamientos vuelan
30 años atrás… Camino por Córdoba hacia el Congreso… Paso frente a la iglesia
del Salvador, a la escuela de Comercio Nº 2, imitación de la casa de Tucumán
(allí dónde se firmó la independencia el 9 de julio de 1816)…Se mezclan edificios
neoclásicos con cosas edificadas….
Me paro en un banco (Francés???)… un policía en
la puerta… le pregunto si tiene cajero, y en un lenguaje muy expresivo, propio
de la policía federal, con un movimiento de cabeza me indica que lo tengo
enfrente… ¡Estos turistas no ven un burro a dos pasos!, supongo que pensaría,
aunque posiblemente lo de pensar era demasiado esfuerzo a esa hora de la
mañana….
Al final logro que el cajero me dispense algo
tan simple como dinero… y al salir le doy las gracias, y eso le obliga a
contestarme…
Sigo andando, pero mis pensamientos vuelan
hacia atrás….
Voy sorteando baldosas rotas, desparejas… las
raíces de los árboles buscan un lugar dónde crecer y se expanden, creando una
rara armonía desordenada…
Observo, pienso, recuerdo….poco a poco…. Llego
al Congreso… giro hacia la derecha por la Av. Rivadavia, acera del Congreso….
Veo una mole construida enfrente justo del mismo… es horrorosa… seguramente
debe ser un anexo del congreso… solo los políticos pueden hacer algo tan feo y
tan poco funcional por lo que se aprecia externamente…
Mi querida ciudad… de vallas, aceras rotas, llenas de papeles,,
mendigos…vallas rodeando el congreso… vallas rodeando el monstruo horroroso,
vallas rodeando el monumento de la plaza del Congreso, al cuál no se puede
acceder… vallas rodeando la Casa Rosada… vallas todavía en algunos
bancos….¡Dios, de donde han sacado tanta valla!, vallas y carteles… carteles y
vallas….
¿A qué o a quién le temen tanto…???
Sigo por Rivadavia, cruzo Combate de los Pozos,
Luego Sarandí y llego a Rincón…
Rivadavia y Rincón… ¡cuántos recuerdos!, ¡Café
de los Angelitos! ¡Todo un histórico de esta ciudad!... Hoy está cerrado… en
reformas… que parece duran hace mucho tiempo… No puedo ver nada… pero mis
recuerdos retroceden velozmente… hacia mis 14, 15, 16 años… vuelan hacia
aquella reforma… cuándo se retiraron las sillas
y mesas en las que se decía había estado Gardel… algunas fueron las del
comedor de mi casa durante mucho tiempo…Mi padre era uno de los socios de
aquella sociedad de trabajadores capitalistas….Diecisiete o dieciocho socios
tal vez….lo asocio a mi padre de camarero, vestido de blanco impoluto, y
preocupado por atender a sus clientes… Me acuerdo de la oficina en el primer
piso, de las escaleras que bajaban a la bodega en el sótano, en cuya puerta iban
a colocar una calavera como señal de peligro y querían que la hiciera yo, que por entonces decían que
dibujaba bien... ¡Y hasta me lo llegué a creer durante un tiempo!!!
Nostalgia y decadencia… decadencia y
nostalgia…. Frágil combinación que nos puede llevar fácilmente a la
esquizofrenia… ¿o tú ya has llegado ciudad de mis adolescentes y jóvenes años, camino de la
adultez?
Giro por Rincón hacia la izquierda, en
dirección al sur... los números de la calle avanzan… yo avanzo con ellos…
recuerdo un hotelito en la acera de la derecha… cerca de la calle Alsina ?, sí
creo que era por allí…. ¡no lo veo!, es posible que la piqueta se lo haya
llevado, o que simplemente lo hayan reciclado… de hotel alojamiento a …
cualquier cosa…. De pronto, si lo diviso… un árbol aliado incondicional ayuda a
disimular su entrada… ¡ha cambiado! La entrada es menos lúgubre… y más
disimulada…. No hay luz roja a la entrada… solo un cartel que dice “Albergue
transitorio”, con un estacionamiento privado con unas cortinas a media altura,
que permite divisar muy poco de los vehículos estacionados, pero que sí podría
verse la matrícula de alguno…. Ese es el cambio…. Veo que se llama Louvre… ¿Se
llamaba antes así?
Recuerdos de aprendizaje en el andar del joven
que fui y que buscaba ser hombre….Mi padre ya había dejado Los Angelitos en esa
fecha….Noches de aprendizaje en una habitación mal iluminada de lo que antes
todos conocíamos como un Hotel Alojamiento, que era para lo que era, sin
tapujos y sin modificar apelativos…por Albergue transitorio, ridículo y cursi,
en ti ciudad de Buenos Aires… dónde los hoteles alojamiento cobraron categoría
de renombre universal….
Ciudad de “playas” de estacionamiento…de
esquinas con un sola planta, que serían la codicia de las inmobiliarias y los
constructores en otra ciudad del orbe, pero que en ti sobreviven, sobreviven al
ladrillo, al rascacielos, y al estacionamiento subterráneo…
Vuelvo sobre mis pasos… con una sonrisa pícara en mis labios… recuerdos… de amor de
un rato, de una noche…. De pasión juvenil desenfrenada… recuerdos de mi padre
vestido de blanco, y veo su sonrisa cuándo alguno de sus antiguos socios le
contara que su retoño había pasado por allí alguna noche a tomarse un café, y
acompañado…. Recuerdos de los problemas que vivió en el susodicho café…
Ahora piden fotos, recuerdos, cualquier cosa
que venga del pasado del café… para revivirlo… ¿Cómo puedo trasladarles mis
recuerdos?... No creo que mi padre guardara nada, posiblemente sus recuerdos
también, pero ya no puede contarlos… desde hace más de 12 años…
De nuevo vuelvo por Rivadavia hacia el
congreso… llego a Sarandí… veo un edificio entre neoclásico y modernista con
una cúpula de este estilo…de cuya existencia ya conocía… “NO HI HA SOMNIS IMPOSSIBLES” (NO HAY SUEÑOS IMPOSIBLES)… ¡en
catalán…!”No hay sueños imposibles”,
posiblemente no, pero tengo la sensación que tú hace mucho tiempo que los has
perdido mi querida ciudad….Yo, a pesar
de mi nostalgia al recorrerte, no los he perdido… ¡todo lo contrario! Los pocos
sueños que he tenido se han cumplido todos hasta ahora, o casi todos….a pesar
de la pérdida de mi padre y otros seres
queridos… a pesar del tiempo y la distancia…. Sigo aquí…. Recordando,
recobrando…. Un tiempo que ya no volverá…o un tiempo que fue mío y no lo supe…o
simplemente porque ha llegado la hora del recuerdo y la recuperación….Nostalgia
en armonía… nostalgia sin tristeza… no hay morriña, ni saudade, ni incluso la
nostalgia en sentido puro… es una nostalgia con sonrisas… con alegría…
con….AMOR incluso….a pesar del tiempo….
Te busco Buenos Aires…. Y me busco… yo me estoy
encontrando, ¿y tú lo haces también?, ¿para cuándo el reencuentro contigo
misma? Sin rencor… sin remordimientos… sin mirar hacia el pasado nostálgico y
llorar continuamente por él… sin pensar
incluso en un futuro lejano…. Solo en mañana… y después de mañana vendrá otro
mañana… y otro y otro… y así llegaremos hacia el futuro… que ya será presente.
Atravieso la plaza del congreso rumbo a la Avda.
de Mayo… pero antes, vuelvo a doblar (girar) hacia el sur por la calle Sáenz Peña
hasta Alsina…. De nuevo busco los recuerdos…que se abrazan, se funden y se
confunden en el tiempo y en el espacio… Casi todo sigue como hace….30…33
años…esquina de las dos calles, busco algo que sé que no encontraré: PERICO’S
66, un pequeño bar-cafetería de mi padre y un socio…
Recuerdo
mis visitas… ayudarlos a preparar sándwiches de miga… recuerdo a mi
padre enseñándome….Me gustaba pasar de tanto en tanto…Mi aprendizaje…
Vuelvo sobre mis pasos… siempre se vuelve sobre
los pasos… siempre se vuelve aunque no se quiera…yo estoy volviendo sobre los
míos queriendo… siendo consciente totalmente de ello… Enfilo la Avenida de mayo
dirección 9 de julio….vereda (acera) sur… Entro en un pedazo de España…
descascarillado… pero todo tiene sabor a España…paso por el Teatro Avenida…
ofrecen un buen programa de ópera para el 2007… Recuerdo haber asistido a alguna
zarzuela… o de vez en cuándo pasar a tomar una copa en un bar al lado dónde
había espectáculo de cante y baile español…
Recuerdo que en la acera de enfrente estaba el
cine Avenida, que hoy no he podido ver….Cuándo la morriña me consumía me
tragaba dos o tres películas españolas…solo….o cuándo años más tarde, casi
obligué a mis padres a ir conmigo a ir a ver una película “Canciones para después
de una guerra”…. Su primera y creo que, única película que fueron a ver en un
cine en sus 12 años de estancia…
Sigo… Busco el hotel Madrid, dónde trabajó mi
madre un tiempo, hasta que se enfermó… ¡no lo encuentro! Pienso en la piqueta…
veo algún edificio abandonado y listo para derribar… pero al final lo veo…
estrecho, blanco….yo solo llegué hasta la recepción un par de veces cuándo íbamos
a buscar a mi madre… La recuerdo a ella
más de dos años postrada… sin salir de casa….y mi padre y yo, turnándonos para prepararle
la comida, lavar, ir a comprar….recuerdo aquella casa de la calle Venezuela ,
dónde ahora solo hay un estacionamiento, ahora sigo por la Avda. de Mayo…. Llego a la 9
de julio… Ahora giro hacia el norte… Doy la vuelta… vuelvo al origen… ¡siempre
volvemos al origen! Aunque no lo sepamos… ¡aunque no lo queramos!
¿Y tú, Buenos Aires, cuándo vuelves al origen??
¿Cuál es tu origen? Quizás tu problema es que
no sabes cuál es ese origen, o mejor dicho quizás no quieras reconocerlo….
Si volviéramos a la esencia del tango, Buenos
Aires, al tango no se le entiende sin ti y a ti sin él… ¿es eso? En tu caso
parece haber una constante de tango, en tus calles, en tu gente…a pesar de lo
europea que aparentas… en ti hay algo de eso que en “La última curda” de Cátulo
Castillo, decía que “LA VIDA ES UNA HERIDA ABSURDA” y que años más tarde Jean
Paul Sastre definió como “LA VIDA ES UNA PASIÓN INÚTIL”.
¿Eres tú una herida absurda o una pasión
inútil, ciudad de mi adolescencia y juventud?
Al final va ser cierto el dicho que “Buenos
Aires es el tango”, y si le hacemos caso a Santos Discépolo, cuándo definía al
tango como “Un pensamiento triste que se baila”, ¿te sentirías identificada?...
Quizás… quizás sí… con tu gente bulliciosa,
alegre, amigable… pero en el fondo melancólica… Y así como dijo el poeta
popular cantando su nostalgia del viejo “Café de los Angelitos”, ya ves vuelvo
a él, quizás yo también formo parte de ti sin saberlo y sin quererlo, cuándo
decía:
“Yo te evoco, perdido en la vida,
y enredado en los hilos del humo.”
Así te he evocado, de nuevo por tus calles,
recorridas palmo a palmo, por tus aceras
rotas y “descangayadas”… tu parsimonia en las reparaciones, en la atención al
público, sobre todo en administraciones públicas y bancos… En la retórica de tu
gente…que más que una pregunta o una respuesta parecen querer dar una clase de
filosofía o de análisis económico profundo… Las terapias a las que se somete tu
gente Buenos Aires, son terapias que tú no puedes resolver…. Para vivir en ti
hay que ser sicólogo, sicoanalista, economista, filósofo…. O quizás todo a la
vez…
He vuelto Buenos Aires, a reencontrarme contigo
y también conmigo… con aquél joven de 25 años que te dejó hace ahora 27… que te
encontró hace más de 40 años….con su ideal de niño que pedía a gritos paso al
adolescente… a aquél que te recorrió, que te amó pero también llegó a no
soportarte en algunos momentos…a aquél que recorrió tus calles solitario y
triste a veces, alegre otras… de la mano de alguien… o acompañado de mis
amigos…pero no había terminado de descubrirte… Te intuía… como intuía otras
emociones y no supe verlas… o el ardor de la juventud hizo que no las viera… que buscara siempre
horizontes lejanos… y me olvidara de los cercanos…
Plaza de Mayo…Casa Rosada, ahora tan alejada de
la gente… vallas, vallas por todos lados… ¿Qué te están haciendo Buenos Aires?
Defensa, Balcarce, Diagonal, Reconquista…. Corrientes, Alem…Santa Fe, Callao,
Arenales, Juncal… Figueroa Alcorta, Libertador, el Malba…El Abasto, Laprida,
Coronel Díaz, Salguero….tus calles he recorrido… buscándote… buscándome… ¿Dónde
estás? ¿Dónde estoy??
Y vuelvo al tango, parece mentira, que yo
vuelva al tango, lugar dónde no había estado casi nunca, a excepción de alguna
melodía en especial, un recital de Susana Rinaldi en un pequeño local hace
muchos años… pero vuelvo… ¡siempre se vuelve!, y veo a Manrique preguntándose
en tono suburbano:
“¿Tras de que sueños volaron?
¿En que estrellas anidarán?
Las voces que ayer llegaron
Y pasaron y callaron
¿Dónde están?
¿Por qué calles volverán?
Y el poeta suburbano se refería a los miles de
personas que alguna vez llegaron a ti… con esperanza en el futuro y un pasado
que querían olvidar… entre ellos estuve yo… quizás fui uno de los últimos…también lleno de esperanzas…
muchas de las cuáles se cumplieron… pero otras no… otras fracasaron por tu
dualidad constante… tu péndulo permanente… ahora sí… ahora no… ahora ricos…
ahora pobres…
Las voces callaron… unas angustiadas por la
desesperanza… otras por la certidumbre de no conseguir nada y otras… otras
porque a pesar de que consiguieron su sueño… siempre estuvieron confusas… y
pasaron… y callaron….El tiempo ha vencido a muchas de ellas… otras simplemente
se han desgastado de tanto gritar en silencio…
Yo he vuelto… ¡estoy aquí! Y vuelvo por las
mismas calles que antaño… casi las mismas calles… aquellas que hay que vigilar…
en invierno por las baldosas flojas… y en verano por la “lluvia” que te moja a
cada paso procedente de los aires acondicionados…
¡Estoy aquí!!!!... Sin rencor… sin nostalgia… ¡con cariño!...
tantas cosas he dejado en ti… ¡tantas cosas me he llevado de ti!!!, y ahora que
te reencuentro, ahora puedo decirte, que si soy lo que soy, para bien o para
mal, parte de eso te lo debo a ti…a mi gente… a mi años de niño a adolescente…
y de adolescente a hombre…
Vuelvo por las mismas calles…pero ya no me
siento totalmente tuyo… ahora en realidad… soy de muchos sitios… y también no
soy de ninguno… Eso es lo extraordinario y lo tremendo de aquellos que volaron
tras los sueños y anidaron sus voces en tus calles y en tus barrios… las voces
que ayer llegaron, pasaron y callaron… y muchas de las cuáles jamás volvieron…
¡ni jamás volverán!
Bs. As.- Barcelona noviembre-diciembre 2006.
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