Desde hace tres días, uno de los grandes temas en los medios de comunicación, es la RUPTURA DEL DIÁLOGO SOCIAL, que se venía manteniendo entre Gobierno, Patronal y Sindicatos, desde ¿19 meses? o ¿son más?
Más que un diálogo ha parecido a unas charlas de café de los lunes, u otro cualquier día de la semana.
Vamos por partes. Dieciocho, Diecinueve o Doce meses, da igual el tiempo, de “diálogo” ¿para llegar a esto? Realmente es una tomadura de pelo, una gran tomadura de pelo a los españoles, pero sobre todo a esos millones de desempleados, a muchos otros trabajadores que viven en la incertidumbre, si después del verano conservarán o no su empleo. A esos miles y miles de empresas, sobre todo pequeñas y medianas, que viven en la incertidumbre si podrán sobrevivir más allá de unos meses, días o semanas.
¿Que han estado haciendo en todo este tiempo?
¿Cuántos documentos han preparado?
¿Cuántas reuniones han tenido?
¿Cuáles han sido los avances y las conclusiones en cada reunión?
Hoy veía una foto, realizada en enero del 2008, del Presidente del Gobierno, con los dirigentes de la Patronal C.E.O.E. Todos se mostraban sonrientes y cercanos.
Hace dos días que el mismo Presidente del Gobierno, en una rueda de prensa muestra su tremendo enfado (él le llamó decepción, pero el tono y el rictus denotaban un “cabreo” mayúsculo), en una pregunta de los periodistas, para la cual se tomó 10 minutos y algunos segundos (según Radio Nacional de España), para explicar dicha decepción.
¿En tantas reuniones, no pudo haber acuerdos en algunos puntos? O sólo ha predominado, lo que el Gobierno dice que ha sido la petición de la patronal: el despido libre?
¿Como es posible que el Presidente y parte de su gobierno, no hayan actuado antes, y solo lo hayan hecho, en las últimas semanas, para apurar el cierre de un acuerdo social?
Es casualidad, que después de cerrar el “charco” de la financiación autonómica, con una foto y una buena “venta del producto”, dónde también estaba metido el gobierno, llevados por el presidente, después de casi 5 años a vueltas con los estatutos de autonomía y su financiación (aunque en realidad era un estatuto y la financiación de una comunidad autónoma: Cataluña, la que le llevó a estos charcos), ahora no estuviera buscando una nueva foto, para contrarrestar los aspectos más duros de la crisis, que notaremos a partir de septiembre?
Realmente, creo que nuestra actual clase política deja bastante que desear en términos generales, con pocas excepciones, y, por lo tanto no se le pueden exigir determinadas cosas, pero al gobierno, cuyos dirigentes sí forman parte de esa clase política, los ciudadanos le debemos exigir que gobiernen, y gobernar significa velar por los intereses de los ciudadanos, de todos los ciudadanos y no solo de minorías que hacen mucho ruido. Hay que gobernar, sobre todo para las mayorías silenciosas, sin olvidarnos de los demás, pero priorizando.
Hemos perdido cinco años, metidos en berenjenales, que solo buscaban una foto, y da la sensación que éste diálogo social, abierto hace mucho tiempo, solo buscaba la foto, la foto y, posiblemente dejar satisfechos a los sindicatos. ¿Por qué? Pues, quizás porque nuestro Presidente del Gobierno, quiere pasar a la historia, como el único presidente al que los sindicatos no le hayan hecho una huelga general.
Porque de lo contrario ya hace rato que el gobierno debiera haber tomado cartas en el asunto y legislar, es decir, tomar medidas para afrontar cuanto antes la crisis y tratar de reducir su impacto, dado el retraso de las partes (sindicatos y empresarios).
Hace dos días, parecía que el presidente del gobierno era el portavoz de los sindicatos, y no el jefe del gobierno de la Nación, el cual tiene que tomar medidas, posiblemente impopulares para todos ellos o para todos los ciudadanos.
¿Los sindicatos son representativos? Si lo analizamos en términos de afiliación sindical no lo son. El nivel de afiliación en España, es bajísimo.
Los sindicatos, normalmente defienden los intereses de aquellos que tienen empleo, sobre todo de aquellos que tienen empleos privilegiados: en administración pública, en empresas grandes, sobre todo aquellas que han sido públicas, etc. Defienden a un gran número de sindicalistas (ellos mismos), liberados de empresas, gran parte de ellos, hace mucho tiempo que no pisan una fábrica u otro tipo de empresa.
A los desempleados, a los que tienen contratos temporales, etc., les defienden bastante menos, de lo contrario, hace rato que se habría buscado una solución a esos problemas.
Nuestro gobierno y los sindicatos, asimilan flexibilidad laboral a despido libre. Y, no creo que fuera eso lo que estaban pidiendo los negociadores de la CEOE, y si fue así, que se hagan públicos los documentos que todos ellos han presentado en la mesa de negociación.
Creo que nadie o casi nadie quiere el despido libre. Yo, por cierto, no lo quiero. Pero, insisto, flexibilidad es una cosa y despido libre es otro.
Por ejemplo: ¿Cuándo se despide a un trabajador por causa justificada, porqué los trámites son tan lentos y largos? Y, ¿además porque casi siempre por no decir siempre, salvo que sea algo muy especial, se le termina dando la razón al trabajador, sin valorar las causas?
¿Por qué se debe mantener un trabajador improductivo, generador de conflictos, etc. Que tiene un contrato fijo y antigüedad, y rescindir o no renovar a otro, implicado, buen profesional, etc., porque es menos antiguo en la empresa o tiene un contrato temporal?
No todos los trabajadores son buenos y no todos los empresarios son buenos. Habrá que medirlos en función de los hechos y de las pruebas, y no por el mero de ser trabajadores siempre tienen la razón y por el de ser empresarios, siempre son culpables.
¿Porqué sobre las bajas laborales hay tan poco control exhaustivo?
¿Porqué el ausentismo, ahora por cierto ha disminuido, se había convertido en un grave problema para las empresas? Generando un alto coste para las mismas, además de las dificultades en las tareas y organización de los equipos de trabajo.
¿Porqué hay empresas (cada vez menos) que no cumplen las normas legales, tanto en lo que respecta a contratación, sueldos, técnicas, sanitarias, etc.? Cuándo están generando una competencia desleal con aquellas que sí las cumplen, sin intervención de las autoridades competentes en muchas oportunidades, pero sin embargo sus funcionarios terminan visitando, “controlando” a las que las cumplen, para exigirles aún más. Será, ¿por qué es más cómodo?
¿Quién crea empleo? ¿Quién asume riesgos? ¿Quién invierte?
¿Los sindicatos?, ¿el gobierno?, ¿la administración pública?
No, lo crean las empresas, las empresas pequeñas y medianas sobre todo, que en España representan el 97% del total. Los autónomos. Aquellos que trabajan 12 o 14 horas al día para sacar adelante esa micro, esa pequeña o esa mediana empresa. Son ellas, las que crean empleo, quiénes asumen los riesgos comerciales, económicos, financieros, políticos, son ellas las que invierten. Las que pueden ganar... pero las que pueden perder.
Por lo tanto, habrá que pensar en aquellos que generan empleo también, y no sólo en aquellos que hablan de cambiar el modelo productivo, pero no explican más, o que piden 35 horas a la semana, etc.
El “discurso” del presidente del gobierno, tenía un cierto tono “kirschnerista”, solo le faltaba apelar a sus descamisados. ¿Todo eso para evitar una huelga general? O, ¿realmente piensa que las empresas son aquellos elementos malignos, que nos contaban hace años, y que todavía la lucha de clases está vigente, desde el espíritu bueno (obreros) y el malo (patronos)?
Cualquiera de las dos respuestas sería muy grave, grave para el país y sus ciudadanos, que somos todos nosotros.
La empresa, sobre todo la empresa industrial, está en momentos muy bajos, y, a diferencia del sector bancario, que ha sido apoyado con medidas millonarias, incluidas las garantías directas, además del reciente creado Fondo (F.R.O.B.) para la financiación de fusiones, reorganización (cierres de oficinas, prejubilaciones, etc.), también las empresas automovilísticas han recibido ayudas, e incluso parece que las constructoras, las empresas (el resto, que son muchas) no han recibido ayuda alguna, salvo las tan cacareadas del ICO, que nunca llegaron o llegaron tarde y además eran caras…
Además, la administración pública, tal como ya comenté en otro momento, es la primera en incumplir sus compromisos y así la deuda de los ayuntamientos ascendería a un poco más de 25.000 millones de euros, siendo aproximadamente el 50% deuda generada por obra e infraestructura pública. La Vanguardia titulaba hoy en una de sus páginas: “La morosidad municipal ahoga a las constructoras” y subtitulaba “La deuda oscila entre los 10.000 y 15.000 millones de euros”.
¿Qué tiene que ver esto con el tema? Pues sencillamente que, si la empresa no cobra, ésta no puede pagar, sino puede pagar, comenzará por reducir personal, para terminar, posiblemente cerrando, ya que es imposible continuar sin liquidez, liquidez generada por la falta de cumplimiento de la administración pública.
Unos crean empleo, otros ayudan a destruirlo…
Volviendo al tema principal, es indudable que hay que tomar medidas urgentes. También es indudable y, esto lo sabemos todos aquellos que vivimos en la realidad laboral y empresarial, que nuestro mercado laboral necesita modificaciones y adaptarse. Esto no significa para nada, en mi opinión y la reitero, hablar de despido libre. Esto no es una opinión personal, sino que está en la mente y en las peticiones de personas de toda índole: profesionales, empresarios y hasta sindicalistas, así como funcionarios del gobierno; y, no se trata de un debate entre izquierda y derecha, sino de un debate entre un marco que permita adaptaciones al entorno, con seguridad para los trabajadores, así como las correspondientes prestaciones sociales. Modelos que funcionan en muchos países de Europa.
Vuelvo a citar a LA VANGUARDIA, cuándo incorpora en un artículo sobre la CEOE, comentarios de determinadas personas, todas ellas vinculadas muy directamente a la concertación social, y que yo me he tomado la libertad de traerlas a este nuevo escrito, y que son las siguientes:
Miguel Sebastián, Ministro de Industria: ”El gobierno debe velar por la protección de los trabajadores y la buena salud de las cuentas de la Seguridad Social”… “La actitud de la organización empresarial ha dejado mucho que desear”.
Gonzalo Pascual, Vicepresidente de la CEOE: aseguró que su organización “jamás ha planteado el despido libre en un momento como el actual, con más de cuatro millones de parados y un goteo de cierre de empresas”…. “La CEOE está tratando de alcanzar la concertación social, pero no la sindical. Lo que desea la CEOE, es modernizar las estructuras de nuestro sistema laboral, porque lo necesario es llegar a soluciones para que esta sangría de trabajadores y empresarios se pare”.
Manuel Chaves, Vicepresidente 3º del Gobierno: acusa a la CEOE de no responder a la confianza de miles de empresarios.
Ignacio Fernández Toxo, Secretario General de Comisiones Obreras: tras la ruptura del diálogo social no ve posible mantener abierta la mesa de negociación y que “las viejas reivindicaciones” propuestas por los empresarios cambian el escenario. “Va ser inasumible e innegociable”.
César Molinas, ex alto funcionario del Estado y colaborador de Pedro Solbes, ex Vicepresidente Económico: “A excepción de la reducción de las cotizaciones a la Seguridad Social, idea que no comparto, las propuestas planteadas por la patronal me parecen dignas de discutirse. No entiendo la reacción del gobierno. Hasta los sindicatos se han mostrado más flexibles….. el mercado laboral funciona mal y eso nos puede llevar a 5 millones de parados. Los trabajadores no son responsables de la crisis, pero son los más perjudicados, así que algo hay que cambiar, como por ejemplo que los convenios se hagan a nivel de empresas y no del sector o a escala nacional….. España ha perdido competitividad de cerca de 30 puntos frente a Alemania. Las empresas necesitan reducir sus costes para poder trabajar. Alemania también perdió competitividad a principios de los noventa, pero entre 1995 y 2004, a base de acuerdos sociales, redujo un 2,5% anual sus costes laborales unitarios, que recogen el efecto de los salarios, otros costes y el aumento de la productividad. Gracias a este esfuerzo, hoy, a pesar de una crisis severa, no hay allí destrucción de empleo” “Con un récord histórico de paro, no se puede romper la baraja”.
Cada uno se refleja perfectamente en sus palabras. Solo faltan que se reflejen en sus hechos...
Más que un diálogo ha parecido a unas charlas de café de los lunes, u otro cualquier día de la semana.
Vamos por partes. Dieciocho, Diecinueve o Doce meses, da igual el tiempo, de “diálogo” ¿para llegar a esto? Realmente es una tomadura de pelo, una gran tomadura de pelo a los españoles, pero sobre todo a esos millones de desempleados, a muchos otros trabajadores que viven en la incertidumbre, si después del verano conservarán o no su empleo. A esos miles y miles de empresas, sobre todo pequeñas y medianas, que viven en la incertidumbre si podrán sobrevivir más allá de unos meses, días o semanas.
¿Que han estado haciendo en todo este tiempo?
¿Cuántos documentos han preparado?
¿Cuántas reuniones han tenido?
¿Cuáles han sido los avances y las conclusiones en cada reunión?
Hoy veía una foto, realizada en enero del 2008, del Presidente del Gobierno, con los dirigentes de la Patronal C.E.O.E. Todos se mostraban sonrientes y cercanos.
Hace dos días que el mismo Presidente del Gobierno, en una rueda de prensa muestra su tremendo enfado (él le llamó decepción, pero el tono y el rictus denotaban un “cabreo” mayúsculo), en una pregunta de los periodistas, para la cual se tomó 10 minutos y algunos segundos (según Radio Nacional de España), para explicar dicha decepción.
¿En tantas reuniones, no pudo haber acuerdos en algunos puntos? O sólo ha predominado, lo que el Gobierno dice que ha sido la petición de la patronal: el despido libre?
¿Como es posible que el Presidente y parte de su gobierno, no hayan actuado antes, y solo lo hayan hecho, en las últimas semanas, para apurar el cierre de un acuerdo social?
Es casualidad, que después de cerrar el “charco” de la financiación autonómica, con una foto y una buena “venta del producto”, dónde también estaba metido el gobierno, llevados por el presidente, después de casi 5 años a vueltas con los estatutos de autonomía y su financiación (aunque en realidad era un estatuto y la financiación de una comunidad autónoma: Cataluña, la que le llevó a estos charcos), ahora no estuviera buscando una nueva foto, para contrarrestar los aspectos más duros de la crisis, que notaremos a partir de septiembre?
Realmente, creo que nuestra actual clase política deja bastante que desear en términos generales, con pocas excepciones, y, por lo tanto no se le pueden exigir determinadas cosas, pero al gobierno, cuyos dirigentes sí forman parte de esa clase política, los ciudadanos le debemos exigir que gobiernen, y gobernar significa velar por los intereses de los ciudadanos, de todos los ciudadanos y no solo de minorías que hacen mucho ruido. Hay que gobernar, sobre todo para las mayorías silenciosas, sin olvidarnos de los demás, pero priorizando.
Hemos perdido cinco años, metidos en berenjenales, que solo buscaban una foto, y da la sensación que éste diálogo social, abierto hace mucho tiempo, solo buscaba la foto, la foto y, posiblemente dejar satisfechos a los sindicatos. ¿Por qué? Pues, quizás porque nuestro Presidente del Gobierno, quiere pasar a la historia, como el único presidente al que los sindicatos no le hayan hecho una huelga general.
Porque de lo contrario ya hace rato que el gobierno debiera haber tomado cartas en el asunto y legislar, es decir, tomar medidas para afrontar cuanto antes la crisis y tratar de reducir su impacto, dado el retraso de las partes (sindicatos y empresarios).
Hace dos días, parecía que el presidente del gobierno era el portavoz de los sindicatos, y no el jefe del gobierno de la Nación, el cual tiene que tomar medidas, posiblemente impopulares para todos ellos o para todos los ciudadanos.
¿Los sindicatos son representativos? Si lo analizamos en términos de afiliación sindical no lo son. El nivel de afiliación en España, es bajísimo.
Los sindicatos, normalmente defienden los intereses de aquellos que tienen empleo, sobre todo de aquellos que tienen empleos privilegiados: en administración pública, en empresas grandes, sobre todo aquellas que han sido públicas, etc. Defienden a un gran número de sindicalistas (ellos mismos), liberados de empresas, gran parte de ellos, hace mucho tiempo que no pisan una fábrica u otro tipo de empresa.
A los desempleados, a los que tienen contratos temporales, etc., les defienden bastante menos, de lo contrario, hace rato que se habría buscado una solución a esos problemas.
Nuestro gobierno y los sindicatos, asimilan flexibilidad laboral a despido libre. Y, no creo que fuera eso lo que estaban pidiendo los negociadores de la CEOE, y si fue así, que se hagan públicos los documentos que todos ellos han presentado en la mesa de negociación.
Creo que nadie o casi nadie quiere el despido libre. Yo, por cierto, no lo quiero. Pero, insisto, flexibilidad es una cosa y despido libre es otro.
Por ejemplo: ¿Cuándo se despide a un trabajador por causa justificada, porqué los trámites son tan lentos y largos? Y, ¿además porque casi siempre por no decir siempre, salvo que sea algo muy especial, se le termina dando la razón al trabajador, sin valorar las causas?
¿Por qué se debe mantener un trabajador improductivo, generador de conflictos, etc. Que tiene un contrato fijo y antigüedad, y rescindir o no renovar a otro, implicado, buen profesional, etc., porque es menos antiguo en la empresa o tiene un contrato temporal?
No todos los trabajadores son buenos y no todos los empresarios son buenos. Habrá que medirlos en función de los hechos y de las pruebas, y no por el mero de ser trabajadores siempre tienen la razón y por el de ser empresarios, siempre son culpables.
¿Porqué sobre las bajas laborales hay tan poco control exhaustivo?
¿Porqué el ausentismo, ahora por cierto ha disminuido, se había convertido en un grave problema para las empresas? Generando un alto coste para las mismas, además de las dificultades en las tareas y organización de los equipos de trabajo.
¿Porqué hay empresas (cada vez menos) que no cumplen las normas legales, tanto en lo que respecta a contratación, sueldos, técnicas, sanitarias, etc.? Cuándo están generando una competencia desleal con aquellas que sí las cumplen, sin intervención de las autoridades competentes en muchas oportunidades, pero sin embargo sus funcionarios terminan visitando, “controlando” a las que las cumplen, para exigirles aún más. Será, ¿por qué es más cómodo?
¿Quién crea empleo? ¿Quién asume riesgos? ¿Quién invierte?
¿Los sindicatos?, ¿el gobierno?, ¿la administración pública?
No, lo crean las empresas, las empresas pequeñas y medianas sobre todo, que en España representan el 97% del total. Los autónomos. Aquellos que trabajan 12 o 14 horas al día para sacar adelante esa micro, esa pequeña o esa mediana empresa. Son ellas, las que crean empleo, quiénes asumen los riesgos comerciales, económicos, financieros, políticos, son ellas las que invierten. Las que pueden ganar... pero las que pueden perder.
Por lo tanto, habrá que pensar en aquellos que generan empleo también, y no sólo en aquellos que hablan de cambiar el modelo productivo, pero no explican más, o que piden 35 horas a la semana, etc.
El “discurso” del presidente del gobierno, tenía un cierto tono “kirschnerista”, solo le faltaba apelar a sus descamisados. ¿Todo eso para evitar una huelga general? O, ¿realmente piensa que las empresas son aquellos elementos malignos, que nos contaban hace años, y que todavía la lucha de clases está vigente, desde el espíritu bueno (obreros) y el malo (patronos)?
Cualquiera de las dos respuestas sería muy grave, grave para el país y sus ciudadanos, que somos todos nosotros.
La empresa, sobre todo la empresa industrial, está en momentos muy bajos, y, a diferencia del sector bancario, que ha sido apoyado con medidas millonarias, incluidas las garantías directas, además del reciente creado Fondo (F.R.O.B.) para la financiación de fusiones, reorganización (cierres de oficinas, prejubilaciones, etc.), también las empresas automovilísticas han recibido ayudas, e incluso parece que las constructoras, las empresas (el resto, que son muchas) no han recibido ayuda alguna, salvo las tan cacareadas del ICO, que nunca llegaron o llegaron tarde y además eran caras…
Además, la administración pública, tal como ya comenté en otro momento, es la primera en incumplir sus compromisos y así la deuda de los ayuntamientos ascendería a un poco más de 25.000 millones de euros, siendo aproximadamente el 50% deuda generada por obra e infraestructura pública. La Vanguardia titulaba hoy en una de sus páginas: “La morosidad municipal ahoga a las constructoras” y subtitulaba “La deuda oscila entre los 10.000 y 15.000 millones de euros”.
¿Qué tiene que ver esto con el tema? Pues sencillamente que, si la empresa no cobra, ésta no puede pagar, sino puede pagar, comenzará por reducir personal, para terminar, posiblemente cerrando, ya que es imposible continuar sin liquidez, liquidez generada por la falta de cumplimiento de la administración pública.
Unos crean empleo, otros ayudan a destruirlo…
Volviendo al tema principal, es indudable que hay que tomar medidas urgentes. También es indudable y, esto lo sabemos todos aquellos que vivimos en la realidad laboral y empresarial, que nuestro mercado laboral necesita modificaciones y adaptarse. Esto no significa para nada, en mi opinión y la reitero, hablar de despido libre. Esto no es una opinión personal, sino que está en la mente y en las peticiones de personas de toda índole: profesionales, empresarios y hasta sindicalistas, así como funcionarios del gobierno; y, no se trata de un debate entre izquierda y derecha, sino de un debate entre un marco que permita adaptaciones al entorno, con seguridad para los trabajadores, así como las correspondientes prestaciones sociales. Modelos que funcionan en muchos países de Europa.
Vuelvo a citar a LA VANGUARDIA, cuándo incorpora en un artículo sobre la CEOE, comentarios de determinadas personas, todas ellas vinculadas muy directamente a la concertación social, y que yo me he tomado la libertad de traerlas a este nuevo escrito, y que son las siguientes:
Miguel Sebastián, Ministro de Industria: ”El gobierno debe velar por la protección de los trabajadores y la buena salud de las cuentas de la Seguridad Social”… “La actitud de la organización empresarial ha dejado mucho que desear”.
Gonzalo Pascual, Vicepresidente de la CEOE: aseguró que su organización “jamás ha planteado el despido libre en un momento como el actual, con más de cuatro millones de parados y un goteo de cierre de empresas”…. “La CEOE está tratando de alcanzar la concertación social, pero no la sindical. Lo que desea la CEOE, es modernizar las estructuras de nuestro sistema laboral, porque lo necesario es llegar a soluciones para que esta sangría de trabajadores y empresarios se pare”.
Manuel Chaves, Vicepresidente 3º del Gobierno: acusa a la CEOE de no responder a la confianza de miles de empresarios.
Ignacio Fernández Toxo, Secretario General de Comisiones Obreras: tras la ruptura del diálogo social no ve posible mantener abierta la mesa de negociación y que “las viejas reivindicaciones” propuestas por los empresarios cambian el escenario. “Va ser inasumible e innegociable”.
César Molinas, ex alto funcionario del Estado y colaborador de Pedro Solbes, ex Vicepresidente Económico: “A excepción de la reducción de las cotizaciones a la Seguridad Social, idea que no comparto, las propuestas planteadas por la patronal me parecen dignas de discutirse. No entiendo la reacción del gobierno. Hasta los sindicatos se han mostrado más flexibles….. el mercado laboral funciona mal y eso nos puede llevar a 5 millones de parados. Los trabajadores no son responsables de la crisis, pero son los más perjudicados, así que algo hay que cambiar, como por ejemplo que los convenios se hagan a nivel de empresas y no del sector o a escala nacional….. España ha perdido competitividad de cerca de 30 puntos frente a Alemania. Las empresas necesitan reducir sus costes para poder trabajar. Alemania también perdió competitividad a principios de los noventa, pero entre 1995 y 2004, a base de acuerdos sociales, redujo un 2,5% anual sus costes laborales unitarios, que recogen el efecto de los salarios, otros costes y el aumento de la productividad. Gracias a este esfuerzo, hoy, a pesar de una crisis severa, no hay allí destrucción de empleo” “Con un récord histórico de paro, no se puede romper la baraja”.
Cada uno se refleja perfectamente en sus palabras. Solo faltan que se reflejen en sus hechos...
Competitividad, productividad, palabras extrañas parecen ser, cuando en realidad nos deberían preocupar a todos, comenzando por los propios sindicatos, el gobierno y las empresas.
Hace unos meses, estuvo en España el prestigioso economista Paul Krugman, muy admirado por nuestro presidente de gobierno, el cuál le ha recibido en el palacio de la Moncloa. Lógicamente lo que dijo Krugman al salir de la reunión no le gustó nada, pero tampoco le debió gustar lo que había escrito anteriormente en su blog dicho economista, en un artículo sobre la economía de España.
Resumiendo, Krugman decía claramente que la solución de nuestra economía, fundamentalmente pasaba por una reducción de los salarios reales de un VEINTICINCO POR CIENTO (25%).
¿Lo han leído, lo han considerado, las personas del diálogo social (sindicatos, gobierno, empresas)?, o ¿se está obviando?
En muchas empresas se han reducido los salarios y, me temo que esto continuará en lo que resta del año. ¿Somos conscientes de la importancia que tiene la productividad y la competitividad en estos días? ¿Lo son los trabajadores? ¿Lo son todos los empresarios?
Las personas (consumidores todos nosotros, demanda en términos económicos) se ha resentido, pero creo que aún no ha llegado al final. ¿Como se estimula la demanda, con tanta incertidumbre?
¿Porqué el ahorro ha llegado a cotas hasta hace poco insospechadas, y se estima que llegará al 18% en este año?
Por la incertidumbre existente que se traduce en miedo. Miedo a consumir, miedo a invertir… por lo tanto, ante la situación, ahorro, no gasto, no consumo, no invierto…
Por ello, me parece lamentable que se anuncie a bombo y platillo que se ha roto el diálogo social y, que además sea el propio gobierno, y para más inri, el propio presidente del gobierno que lo lance a los cuatro vientos acusando a la patronal de dicha ruptura.
La misión del gobierno es, realizar todos los esfuerzos para cerrar acuerdos, y sobre todo poner encima de la mesa prestigio, acciones, para las otras dos partes acerquen posiciones; pero, lógicamente no es misión del gobierno tomar posición por una de las partes.
Estoy seguro que, aún quedando temas sin cerrar, habría muchos cerrados y acordados por las tres partes, con lo que con eso ya se podría seguir avanzado. Y, solo en casos muy extremos, pero tampoco esperar meses ni años, como se ha estado haciendo, si no hay acuerdo, gobernar, es decir tomar decisiones, que se traducirán en medidas concretas que reduzcan la incertidumbre, mejoren la situación de los trabajadores, sobre todo de los desempleados y que las empresas pueden sobrevivir y generar empleo, para sacar de esa terrible situación a millones de personas, crecer como individuos, como sociedad y como país, en un tiempo prudencial. Caso contrario, el final del túnel tardará mucho en verse, y el recorrido, sin luces y sin guías, será duro y traumático.
Por ello, sugiero a cada una de las partes que reflexione, y que se busque el acuerdo en la máxima cantidad de temas, que nos podamos poner a trabajar todos con esos acuerdos, y seguir trabajando para llegar a acuerdos, con aquellos que hoy existe desacuerdo.
Cada uno tiene un papel, pero realmente extraño mucho aquellos años, que aún siendo más las distancias, se llegó a acuerdos que hicieron que nuestro país diera un gran salto a nivel económico y social, comenzando por los pactos de la Moncloa.
El gobierno debe gobernar, buscando el bien común de TODOS… no de partes, no de minorías exclusivamente, no puede ser “fundamentalista” en determinados temas, ya que gobierna para todos, no solo para algunos.
Los sindicatos deben replantearse realmente a quién defienden y a quién representan y defender los derechos de todos también.
Los empresarios, generar empleo, riqueza para la sociedad, a través de empleos adecuados, con una relación empresa-trabajador, dónde se respeten los derechos de ambas partes, y siendo todos conscientes que se necesitan para poder ver conseguidos sus objetivos.
¡Ah por cierto!, los políticos, pero sobre todo los que están en la oposición, que se dediquen también un poco más generar confianza, y ser una oposición de altura, y no de barrios bajos. Y, en esto, están todos. Así que un poco de mejora en el nivel de nuestros políticos, también ayudaría mucho.
Y, por último, si realmente no se vuelve a la mesa de negociación, ¿por qué no se hacen públicas todas las propuestas que ha hecho cada parte? ¡Así saldríamos de dudas!
Hace unos meses, estuvo en España el prestigioso economista Paul Krugman, muy admirado por nuestro presidente de gobierno, el cuál le ha recibido en el palacio de la Moncloa. Lógicamente lo que dijo Krugman al salir de la reunión no le gustó nada, pero tampoco le debió gustar lo que había escrito anteriormente en su blog dicho economista, en un artículo sobre la economía de España.
Resumiendo, Krugman decía claramente que la solución de nuestra economía, fundamentalmente pasaba por una reducción de los salarios reales de un VEINTICINCO POR CIENTO (25%).
¿Lo han leído, lo han considerado, las personas del diálogo social (sindicatos, gobierno, empresas)?, o ¿se está obviando?
En muchas empresas se han reducido los salarios y, me temo que esto continuará en lo que resta del año. ¿Somos conscientes de la importancia que tiene la productividad y la competitividad en estos días? ¿Lo son los trabajadores? ¿Lo son todos los empresarios?
Las personas (consumidores todos nosotros, demanda en términos económicos) se ha resentido, pero creo que aún no ha llegado al final. ¿Como se estimula la demanda, con tanta incertidumbre?
¿Porqué el ahorro ha llegado a cotas hasta hace poco insospechadas, y se estima que llegará al 18% en este año?
Por la incertidumbre existente que se traduce en miedo. Miedo a consumir, miedo a invertir… por lo tanto, ante la situación, ahorro, no gasto, no consumo, no invierto…
Por ello, me parece lamentable que se anuncie a bombo y platillo que se ha roto el diálogo social y, que además sea el propio gobierno, y para más inri, el propio presidente del gobierno que lo lance a los cuatro vientos acusando a la patronal de dicha ruptura.
La misión del gobierno es, realizar todos los esfuerzos para cerrar acuerdos, y sobre todo poner encima de la mesa prestigio, acciones, para las otras dos partes acerquen posiciones; pero, lógicamente no es misión del gobierno tomar posición por una de las partes.
Estoy seguro que, aún quedando temas sin cerrar, habría muchos cerrados y acordados por las tres partes, con lo que con eso ya se podría seguir avanzado. Y, solo en casos muy extremos, pero tampoco esperar meses ni años, como se ha estado haciendo, si no hay acuerdo, gobernar, es decir tomar decisiones, que se traducirán en medidas concretas que reduzcan la incertidumbre, mejoren la situación de los trabajadores, sobre todo de los desempleados y que las empresas pueden sobrevivir y generar empleo, para sacar de esa terrible situación a millones de personas, crecer como individuos, como sociedad y como país, en un tiempo prudencial. Caso contrario, el final del túnel tardará mucho en verse, y el recorrido, sin luces y sin guías, será duro y traumático.
Por ello, sugiero a cada una de las partes que reflexione, y que se busque el acuerdo en la máxima cantidad de temas, que nos podamos poner a trabajar todos con esos acuerdos, y seguir trabajando para llegar a acuerdos, con aquellos que hoy existe desacuerdo.
Cada uno tiene un papel, pero realmente extraño mucho aquellos años, que aún siendo más las distancias, se llegó a acuerdos que hicieron que nuestro país diera un gran salto a nivel económico y social, comenzando por los pactos de la Moncloa.
El gobierno debe gobernar, buscando el bien común de TODOS… no de partes, no de minorías exclusivamente, no puede ser “fundamentalista” en determinados temas, ya que gobierna para todos, no solo para algunos.
Los sindicatos deben replantearse realmente a quién defienden y a quién representan y defender los derechos de todos también.
Los empresarios, generar empleo, riqueza para la sociedad, a través de empleos adecuados, con una relación empresa-trabajador, dónde se respeten los derechos de ambas partes, y siendo todos conscientes que se necesitan para poder ver conseguidos sus objetivos.
¡Ah por cierto!, los políticos, pero sobre todo los que están en la oposición, que se dediquen también un poco más generar confianza, y ser una oposición de altura, y no de barrios bajos. Y, en esto, están todos. Así que un poco de mejora en el nivel de nuestros políticos, también ayudaría mucho.
Y, por último, si realmente no se vuelve a la mesa de negociación, ¿por qué no se hacen públicas todas las propuestas que ha hecho cada parte? ¡Así saldríamos de dudas!
P.D.: Se viene hablando mucho de "brotes verdes". Creo que se debería tener mucho cuidado, en el caso del gobierno, pues en vez de brotes verdes, en su jardín le crecerán malas hierbas y se puede perder entre ellas. En el caso de la oposición, con tantas espinas, le va a crecer una gran zarza que terminará por engullirla. Y, si a ellos les puede ir así, nosotros podemos terminar intentando cultivar en un erial.
26 de julio de 2009
Realmente, escribir, aunque no lo lea nadie representa una terapia extraordinaria, a pesar del sabor que nos pueden dejar temas como estos.
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