Indudablemente todo lo que se escribe en este cuaderno es personal, porque representan opiniones personales, pero sí que existe una diferencia entre opiniones (sentimientos y sensaciones generales, sean sociales y políticas) y aquellas que siendo opiniones son sensaciones y sentimientos mas internos… ¡más personales!
De ahí el título de este nuevo espacio, etiqueta, en lenguaje de “blog”. Y, al fin y al cabo, como decía antes, todo es personal, por mucho fundamento técnico, científico que tenga, siempre hay una parte de uno en todo aquello que se expresa.
AMIGOS
Desde hace muchos años, tengo como costumbre tener la radio encendida siempre que estoy en casa, salvo que esté leyendo, viendo televisión o escuchando música. Es mi compañera inseparable, aunque a veces no la escuche, y solo la oiga y escuche excepcionalmente…
Esta tarde, como siempre, al volver a casa, lo primero que hice fue encenderla, y después de un rato, oigo que se habla algo sobre “el día del amigo”, y comencé a escuchar de pronto lo que estaban contando.
Hasta hoy, y supongo que como yo, millones de españoles, no sabíamos que en España se celebraba también “el día del amigo”, y por lo visto, se celebra este año por vez primera. Se ve que el día está relacionado con la llegada del hombre a la luna, y con lo dicho por Amstrong y Aldrin en su alunizaje. Dicho día fue propuesto en su día y aceptado por muchos países, sobre todo latinoamericanos, por un sicólogo y profesor argentino (lógicamente). O, posiblemente sea yo el único que no se había enterado la existencia de dicho día. ¡Todo es posible!
Luego se hablaba como en la actualidad las personas hacen amigos, y de las redes virtuales que tanto éxito parecen tener en la sociedad, no solo juvenil, sino en todos los estamentos de la misma.
Por otro lado, casualmente, en la revista (Magazine) de LA VANGUARDIA, se ha publicado una entrevista a la eurodiputada Carmen Romero, la cuál si fuera una eurodiputada normal, quizás no habría sido objeto de la misma, pero al ser la ex – esposa de Felipe González, Presidente del Gobierno del Reino de España desde 1982 hasta 1996, la convierte en más mediática, además de su propia carrera política, que la tiene. Carmen Romero, dice que le hubiera gustado tener muchos más amigos, y sin embargo no es usuaria de las redes virtuales.
¿Adonde quiere llegar? Se estarán preguntando aquellos que estén leyendo esto… En realidad a varios sitios… o a uno solo por varios caminos…
En primer lugar, hablemos del día del amigo…usual en muchos países hispanoamericanos desde hace mucho tiempo, con un sentido comercial pero también con un sentido de relación bastante real y profunda de amistad entre las personas, aunque como toda generalización, cuándo se produce, corre el riesgo de perder su esencia.
En el caso español, no creo que vaya más allá del aspecto comercial, como casi todos los días de…. de la madre, del padre, del niño, etc., los cuáles desde hace tiempo se han convertido en una visita a los centros comerciales para comprar el regalo…
Personalmente los mejores regalos recibidos, fueron aquellos que mis hijos, cuándo eran pequeños, hacían con sus manos en el colegio y con toda ilusión, llegado el día me lo entregaban con toda la tensión y expectativa de sus pocos años y que se traslucía en su mirada ansiosa para ver mi reacción o la de su madre. En todo ese trabajo, en toda esa ansia, había algo esencial: ¡AMOR!
Al generalizarlo todo, al igualarlo todo, al convertirlo en objeto de consumo, generalizamos y banalizamos aquello que tendría que ser motivo de entrega, de amor por lo que se hace, y para eso, no tendríamos que necesitar un día para recordárnoslo y sobre todo para realizar las llamadas pertinentes de marketing que nos lleven a los comercios.
Por lo tanto, mi duda, mi gran duda es: ¿Necesitamos un día del amigo, del padre, de la madre, etc., para acordarnos del amigo, del padre, de la madre, etc.?
Si la respuesta es afirmativa, preguntémonos de nuevo: ¿Por qué lo necesitamos?
¿Por qué alguien me tiene que recordar que tengo que recordar que tengo madre, hijos, amigos…? No es el Amor, el que nos une con todos ellos? Si realmente hay amor, entrega, por ambas partes, ¿necesitamos un día para expresarlo?
No será que nuestro estilo de vida, nuestra forma de enfrentar esa vida, nos ha llevado a dejar en segundo plano los sentimientos hacia las personas cercanas?
Hemos dejado de reunirnos con la asiduidad con que hace unos años lo hacíamos. Hemos reducido nuestras conversaciones con esas personas cercanas. Nos hemos ido alejando, no en distancias físicas, sino en sentimientos. Nos encerramos en nuestras casas, en nuestros fines de semana.
Tenemos la televisión, el vídeo, el DVD, el ordenador… que nos acompañan segundo a segundo y además no nos replican. La tecnología nos ha venido a revolucionar nuestra vida, pero también nuestras formas de sentir y de expresar aquello que sentimos.
Y ahí aparecen las redes virtuales, el correo electrónico, el “Messenger”, que nos permiten estar conectados con todo el mundo.
Hoy, podemos tener una “conversación” con varias personas a la vez, recibir y enviar correos a otras, ver una película en un DVD, tener la televisión encendida, estar conectado en una red virtual y estar hablando por teléfono… ¡la comunicación!, ¡la bendita comunicación!, sobre todo los jóvenes, que son verdaderos artistas en esta “comunicación”, pero sin salir de casa. Pocos contactos personales, sin compartir sentimientos, pensamientos, reflexiones, amores imposibles, alegrías, tristezas… ¿Comunicación? ¡MUY POCA!
¿Sentimientos de amistad? ¡Pocos!
La amistad, como el amor, deben ser cultivados, regados, cuidados… día a día…, y sobre todo implica compartir, entrega, estar siempre, no sólo cuándo hay fiestas o alegrías…
Como se puede cultivar, regar, cuidar algo, cuándo no hay intercambio y no te ves con el otro en meses o en años? Día del amigo? Sí, ¡posiblemente sea necesario!
Dada mi vida de “emigrante permanente”, he tenido que comenzar amistades en cada lugar al que he llegado… De la aldea a la pequeña ciudad… De la pequeña ciudad a una gran ciudad en otro país, regreso a otra gran ciudad también desconocida… Durante la niñez, el inicio de la adolescencia y de joven adulto. Se supone que debería tener amigos en todos esos sitios…
El tiempo y la distancia nos alejan, aunque conservemos la memoria de aquél tiempo, de aquellos años, cuándo éramos niños, adolescentes, jóvenes o personas maduras…
¿Qué puede unir a dos personas, después de años sin verse, sin evolucionar juntos, sin compartir ilusiones, sonrisas, tristezas?
Con muy poquitas, pero muy poquitas personas, se puede continuar una relación de amistad, después del tiempo, y decir aquello que Fray Luis de León dijo a sus alumnos al volver a su clase: “Decíamos ayer…”
Tener muchos amigos, como decía Carmen Romero, es imposible. Los amigos, como decía alguien hace mucho tiempo, se pueden contar con los dedos de las manos, y a veces hasta te sobra una mano.
Tendemos a confundir conocidos con amigos. Tendemos a creer que todos son amigos. Y, ahora además, con cualquier red virtual, se pueden tener cientos, miles de amigos….
¡Cuánta tontería y cuánto autoengaño!
Hace poco, recibí dos invitaciones para ser amigo de… en Facebook. Una de esas invitaciones es de una persona que considero amiga, por lo que el formar parte de su red o no, no cambiará la situación para nada.
La segunda invitación, ha sido de un conocido, el cuál me debe desde el año 2005 una cierta cantidad de dinero, por unas sesiones impartidas en un curso master, y que a pesar de haberle reclamado dicha cantidad durante varias oportunidades, dándome la callada por respuesta, ahora me invita a ser su amigo en la red. ¡NO COMMENT!
Con esto no pretendo manifestar mi desacuerdo con la existencia de la tecnología, en este caso, de las redes virtuales, más bien lo contrario, pero sí quiero manifestar no solo mi desacuerdo sino llamar la atención sobre sus usos y sus consecuencias, cuándo dichos usos están cambiando a los individuos, brindando oportunidades que, en caso de inadecuada utilización, lo que provoca es la pérdida de libertad y sobre todo la potenciación del individualismo y del aislamiento.
Por lo tanto, no es mala la herramienta sino, a veces, su utilización. Siempre he estado a favor de la tecnología, y, durante años he tratado de potenciarla con el fin de mejorar la calidad del trabajo y como consecuencia de ello, mejorar la satisfacción de las personas con su entorno más inmediato. Por experiencia personal, puedo aseverar que, me ha sido de gran utilidad, permitiéndome mejorar no solo la comunicación sino mi propia vida personal, pero eso sí, no he sido esclavo de la misma, ni lo seré nunca.
Volviendo a los amigos y a su conservación, reitero la necesidad de cultivar la amistad para conservarla, ya que en caso contrario, puede llegar el momento en que ni ellos ni uno mismo sepa hasta que grado dicha amistad se mantiene o se ha deteriorado. Pero también es necesario, imprescindible diría, además demostrar esa amistad, en los buenos y en los malos momentos, ya que amigos de buenos momentos siempre hay, pero en los malos, no siempre o pocas veces.
La amistad es un sentimiento especial, como dijo alguien, la amistad es amor pero sin sexo. Los amigos son aquellos que elegimos, no nos vienen impuestos, por lo tanto obramos con total libertad en su elección y por supuesto es recíproco. Los amigos no nos son impuestos, de ahí que al surgir de la libertad individual, es por lo que la hace especial, pero tampoco eterna.
Creo saber con que amigos cuento. En los últimos años, no he sido el mejor cultivador, pero creo que en los momentos malos sé con quién puedo contar. Pero, de todas formas, justamente en algunos momentos, quizás hubiera deseado sentirlos más cerca. La amistad, no es solo saber que están, sino que se necesita demostrarlo, y en esto, como en muchas otras cosas de la vida, fallamos bastante.
Todo esto, no es más que opiniones, dudas, reflexiones, preguntas a las que invito a responder…
No descalifico al “día del amigo”, en tanto y en cuánto no sea una excusa para recordarnos que los amigos existen, y que además no se constituya en un día especial por y para los centros comerciales…
No descalifico a las redes virtuales, en tanto y en cuánto dejen de ser un instrumento, para convertirnos a nosotros en un instrumento, dada la falta de control por el individuo de las mismas, e incluso de nuestros propios datos. Somos capaces de desnudarnos ante cientos e inclusive miles de “amigos desconocidos” virtuales, pero, no somos capaces de escuchar o que nos escuche un amigo en cuerpo y alma, con nombre y apellido. Todo en su justa medida, mientras esté al servicio de la persona.
Por lo tanto, a mis amigos de niño, a los de adolescente, a los de mi juventud, allí dónde estéis o aquellos que sé dónde están, así como a los de mi madurez, que se supone están… A todos ellos, a todos:
¡FELIZ DÍA!
20 de julio de 2009
De ahí el título de este nuevo espacio, etiqueta, en lenguaje de “blog”. Y, al fin y al cabo, como decía antes, todo es personal, por mucho fundamento técnico, científico que tenga, siempre hay una parte de uno en todo aquello que se expresa.
AMIGOS
Desde hace muchos años, tengo como costumbre tener la radio encendida siempre que estoy en casa, salvo que esté leyendo, viendo televisión o escuchando música. Es mi compañera inseparable, aunque a veces no la escuche, y solo la oiga y escuche excepcionalmente…
Esta tarde, como siempre, al volver a casa, lo primero que hice fue encenderla, y después de un rato, oigo que se habla algo sobre “el día del amigo”, y comencé a escuchar de pronto lo que estaban contando.
Hasta hoy, y supongo que como yo, millones de españoles, no sabíamos que en España se celebraba también “el día del amigo”, y por lo visto, se celebra este año por vez primera. Se ve que el día está relacionado con la llegada del hombre a la luna, y con lo dicho por Amstrong y Aldrin en su alunizaje. Dicho día fue propuesto en su día y aceptado por muchos países, sobre todo latinoamericanos, por un sicólogo y profesor argentino (lógicamente). O, posiblemente sea yo el único que no se había enterado la existencia de dicho día. ¡Todo es posible!
Luego se hablaba como en la actualidad las personas hacen amigos, y de las redes virtuales que tanto éxito parecen tener en la sociedad, no solo juvenil, sino en todos los estamentos de la misma.
Por otro lado, casualmente, en la revista (Magazine) de LA VANGUARDIA, se ha publicado una entrevista a la eurodiputada Carmen Romero, la cuál si fuera una eurodiputada normal, quizás no habría sido objeto de la misma, pero al ser la ex – esposa de Felipe González, Presidente del Gobierno del Reino de España desde 1982 hasta 1996, la convierte en más mediática, además de su propia carrera política, que la tiene. Carmen Romero, dice que le hubiera gustado tener muchos más amigos, y sin embargo no es usuaria de las redes virtuales.
¿Adonde quiere llegar? Se estarán preguntando aquellos que estén leyendo esto… En realidad a varios sitios… o a uno solo por varios caminos…
En primer lugar, hablemos del día del amigo…usual en muchos países hispanoamericanos desde hace mucho tiempo, con un sentido comercial pero también con un sentido de relación bastante real y profunda de amistad entre las personas, aunque como toda generalización, cuándo se produce, corre el riesgo de perder su esencia.
En el caso español, no creo que vaya más allá del aspecto comercial, como casi todos los días de…. de la madre, del padre, del niño, etc., los cuáles desde hace tiempo se han convertido en una visita a los centros comerciales para comprar el regalo…
Personalmente los mejores regalos recibidos, fueron aquellos que mis hijos, cuándo eran pequeños, hacían con sus manos en el colegio y con toda ilusión, llegado el día me lo entregaban con toda la tensión y expectativa de sus pocos años y que se traslucía en su mirada ansiosa para ver mi reacción o la de su madre. En todo ese trabajo, en toda esa ansia, había algo esencial: ¡AMOR!
Al generalizarlo todo, al igualarlo todo, al convertirlo en objeto de consumo, generalizamos y banalizamos aquello que tendría que ser motivo de entrega, de amor por lo que se hace, y para eso, no tendríamos que necesitar un día para recordárnoslo y sobre todo para realizar las llamadas pertinentes de marketing que nos lleven a los comercios.
Por lo tanto, mi duda, mi gran duda es: ¿Necesitamos un día del amigo, del padre, de la madre, etc., para acordarnos del amigo, del padre, de la madre, etc.?
Si la respuesta es afirmativa, preguntémonos de nuevo: ¿Por qué lo necesitamos?
¿Por qué alguien me tiene que recordar que tengo que recordar que tengo madre, hijos, amigos…? No es el Amor, el que nos une con todos ellos? Si realmente hay amor, entrega, por ambas partes, ¿necesitamos un día para expresarlo?
No será que nuestro estilo de vida, nuestra forma de enfrentar esa vida, nos ha llevado a dejar en segundo plano los sentimientos hacia las personas cercanas?
Hemos dejado de reunirnos con la asiduidad con que hace unos años lo hacíamos. Hemos reducido nuestras conversaciones con esas personas cercanas. Nos hemos ido alejando, no en distancias físicas, sino en sentimientos. Nos encerramos en nuestras casas, en nuestros fines de semana.
Tenemos la televisión, el vídeo, el DVD, el ordenador… que nos acompañan segundo a segundo y además no nos replican. La tecnología nos ha venido a revolucionar nuestra vida, pero también nuestras formas de sentir y de expresar aquello que sentimos.
Y ahí aparecen las redes virtuales, el correo electrónico, el “Messenger”, que nos permiten estar conectados con todo el mundo.
Hoy, podemos tener una “conversación” con varias personas a la vez, recibir y enviar correos a otras, ver una película en un DVD, tener la televisión encendida, estar conectado en una red virtual y estar hablando por teléfono… ¡la comunicación!, ¡la bendita comunicación!, sobre todo los jóvenes, que son verdaderos artistas en esta “comunicación”, pero sin salir de casa. Pocos contactos personales, sin compartir sentimientos, pensamientos, reflexiones, amores imposibles, alegrías, tristezas… ¿Comunicación? ¡MUY POCA!
¿Sentimientos de amistad? ¡Pocos!
La amistad, como el amor, deben ser cultivados, regados, cuidados… día a día…, y sobre todo implica compartir, entrega, estar siempre, no sólo cuándo hay fiestas o alegrías…
Como se puede cultivar, regar, cuidar algo, cuándo no hay intercambio y no te ves con el otro en meses o en años? Día del amigo? Sí, ¡posiblemente sea necesario!
Dada mi vida de “emigrante permanente”, he tenido que comenzar amistades en cada lugar al que he llegado… De la aldea a la pequeña ciudad… De la pequeña ciudad a una gran ciudad en otro país, regreso a otra gran ciudad también desconocida… Durante la niñez, el inicio de la adolescencia y de joven adulto. Se supone que debería tener amigos en todos esos sitios…
El tiempo y la distancia nos alejan, aunque conservemos la memoria de aquél tiempo, de aquellos años, cuándo éramos niños, adolescentes, jóvenes o personas maduras…
¿Qué puede unir a dos personas, después de años sin verse, sin evolucionar juntos, sin compartir ilusiones, sonrisas, tristezas?
Con muy poquitas, pero muy poquitas personas, se puede continuar una relación de amistad, después del tiempo, y decir aquello que Fray Luis de León dijo a sus alumnos al volver a su clase: “Decíamos ayer…”
Tener muchos amigos, como decía Carmen Romero, es imposible. Los amigos, como decía alguien hace mucho tiempo, se pueden contar con los dedos de las manos, y a veces hasta te sobra una mano.
Tendemos a confundir conocidos con amigos. Tendemos a creer que todos son amigos. Y, ahora además, con cualquier red virtual, se pueden tener cientos, miles de amigos….
¡Cuánta tontería y cuánto autoengaño!
Hace poco, recibí dos invitaciones para ser amigo de… en Facebook. Una de esas invitaciones es de una persona que considero amiga, por lo que el formar parte de su red o no, no cambiará la situación para nada.
La segunda invitación, ha sido de un conocido, el cuál me debe desde el año 2005 una cierta cantidad de dinero, por unas sesiones impartidas en un curso master, y que a pesar de haberle reclamado dicha cantidad durante varias oportunidades, dándome la callada por respuesta, ahora me invita a ser su amigo en la red. ¡NO COMMENT!
Con esto no pretendo manifestar mi desacuerdo con la existencia de la tecnología, en este caso, de las redes virtuales, más bien lo contrario, pero sí quiero manifestar no solo mi desacuerdo sino llamar la atención sobre sus usos y sus consecuencias, cuándo dichos usos están cambiando a los individuos, brindando oportunidades que, en caso de inadecuada utilización, lo que provoca es la pérdida de libertad y sobre todo la potenciación del individualismo y del aislamiento.
Por lo tanto, no es mala la herramienta sino, a veces, su utilización. Siempre he estado a favor de la tecnología, y, durante años he tratado de potenciarla con el fin de mejorar la calidad del trabajo y como consecuencia de ello, mejorar la satisfacción de las personas con su entorno más inmediato. Por experiencia personal, puedo aseverar que, me ha sido de gran utilidad, permitiéndome mejorar no solo la comunicación sino mi propia vida personal, pero eso sí, no he sido esclavo de la misma, ni lo seré nunca.
Volviendo a los amigos y a su conservación, reitero la necesidad de cultivar la amistad para conservarla, ya que en caso contrario, puede llegar el momento en que ni ellos ni uno mismo sepa hasta que grado dicha amistad se mantiene o se ha deteriorado. Pero también es necesario, imprescindible diría, además demostrar esa amistad, en los buenos y en los malos momentos, ya que amigos de buenos momentos siempre hay, pero en los malos, no siempre o pocas veces.
La amistad es un sentimiento especial, como dijo alguien, la amistad es amor pero sin sexo. Los amigos son aquellos que elegimos, no nos vienen impuestos, por lo tanto obramos con total libertad en su elección y por supuesto es recíproco. Los amigos no nos son impuestos, de ahí que al surgir de la libertad individual, es por lo que la hace especial, pero tampoco eterna.
Creo saber con que amigos cuento. En los últimos años, no he sido el mejor cultivador, pero creo que en los momentos malos sé con quién puedo contar. Pero, de todas formas, justamente en algunos momentos, quizás hubiera deseado sentirlos más cerca. La amistad, no es solo saber que están, sino que se necesita demostrarlo, y en esto, como en muchas otras cosas de la vida, fallamos bastante.
Todo esto, no es más que opiniones, dudas, reflexiones, preguntas a las que invito a responder…
No descalifico al “día del amigo”, en tanto y en cuánto no sea una excusa para recordarnos que los amigos existen, y que además no se constituya en un día especial por y para los centros comerciales…
No descalifico a las redes virtuales, en tanto y en cuánto dejen de ser un instrumento, para convertirnos a nosotros en un instrumento, dada la falta de control por el individuo de las mismas, e incluso de nuestros propios datos. Somos capaces de desnudarnos ante cientos e inclusive miles de “amigos desconocidos” virtuales, pero, no somos capaces de escuchar o que nos escuche un amigo en cuerpo y alma, con nombre y apellido. Todo en su justa medida, mientras esté al servicio de la persona.
Por lo tanto, a mis amigos de niño, a los de adolescente, a los de mi juventud, allí dónde estéis o aquellos que sé dónde están, así como a los de mi madurez, que se supone están… A todos ellos, a todos:
¡FELIZ DÍA!
20 de julio de 2009
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