23 de octubre de 2020

CORONAVIRUS VII: De tontos, muy tontos, imbéciles y miserables

Todos, alguna vez o más de una, hemos sido tontos, muy tontos y hasta imbéciles… Forma parte del discurrir de la vida de las personas, del aprendizaje y el crecimiento.

Todos nos hemos visto retratados, en alguna situación de tal calificativo; hasta aquí todo normal… Cuando es preocupante, es cuando se persiste, y, además se va escalando la pirámide hasta llegar al vértice, a la cumbre: graduarse como miserable…

En situaciones dramáticas, excepcionales y terribles, como cataclismos naturales, guerras o pandemias, como la actual, recibida de China –una vez más-, surge en las personas, y, por ende, en la sociedad, corrientes extremas; la de una gran solidaridad, la de ayudar, seguida, habitualmente, por una gran mayoría, y, la otra, que entra en la categoría del título de este escrito… llegando al extremo máximo, cuando ya se convierte en maldad…

No hay nada más peligroso que un tonto o un imbécil, pero no hay nada más repugnante que los/as miserables, cual aves carroñeras, están al acecho para cebarse y aprovecharse de la situación, de debilidad emocional de la sociedad…

Y, estos/as están presentes en todos los ámbitos de la sociedad, siendo siempre peligrosos, pero hay un nivel de esa sociedad, que es peligrosísima… Me refiero al nivel político, y, sobre todo, si son políticos “con mando en plaza”, es decir, con poder… son gobierno o están en sus aledaños…

Podríamos hacer un concurso, por categorías, y una clasificación para cada una de ellas… al estilo de la que Borenstein, articulista del diario argentino Clarín, que cada domingo va relatando “los pelotudos” que van apareciendo semanalmente, y así va configurando los participantes y la tabla de clasificación… aunque ¡tiene muchísimo trabajo!, y si incluyéramos a los de aquí, tendría que hacer una liga internacional…

El término “pelotudos” incluye a todos (tontos, imbéciles y miserables), tendrá serias dificultades, porque tiene muchos candidatos… Aquí, lo podríamos simplificar, pues al hacerlo por categorías, vamos discriminando más fácilmente…

Hoy, solo me ocuparé de los miserables, que tal como indicaba anteriormente, conlleva aprovecharse de la debilidad emocional de la sociedad, en situaciones críticas, y además de la debilidad educacional y de inteligencia, estas, en situaciones habituales… Si las juntamos, tenemos un cóctel explosivo…

Y, son miserables, porque en sus hechos y en sus dichos, no solo mienten y tergiversan, sino que lo hacen con un objetivo claro, lo que conlleva MALDAD, porque no solo se hace a sabiendas, sino con ánimo de hacer daño…

En España, en los últimos años, podríamos llenar varias páginas, posiblemente, de personajes públicos miserables…

Pero, no me iré a años atrás… por el momento, me quedaré con los que saltaron a la palestra, estos últimos meses… Alguno, por cierto, ya viene de tiempo atrás, es pertinaz en su contumacia…

Barcelona, 22 de abril 2020

 

Comenzaré por el nivel más bajo, el de los tontos y muy tontos, aunque lo iba a plantear a la inversa, pero vamos a la base de la pirámide…

No es fácil, porque en estos tiempos, tenemos variedad abundante… pero por alguien hay que empezar la lista. Veamos:

·       Aquellas parejitas que van al súper juntitos, para comprar 4 cosas, pero cada uno lleva un cesto o un carrito, como si no se conocieran, y cada 3 minutos están de nuevo juntitos para “consultarse” la compra…

·      Esas otras parejitas que van por la calle, tomados de la mano, como si el mundo no existiera…

·    La distancia social (en realidad, distancia física o distancia de seguridad) y la confusión, que tienen algunos/as (¡bastantes!) sobre la derecha y la izquierda en las aceras… y, lógicamente, ese metro y medio o dos metros de distancia… Hasta mi nieta de 5 años, sabe y lo practica, yendo por la derecha, mientras que muchos, muchos adultos, eso de la derecha y la izquierda, lo manejan al revés… ¡Ella no lo entiende, y yo tampoco!

·  El uso de mascarillas, es sensacional… algunas personas se la ponen como figuración, y la llevan por debajo de la nariz, suelta, en el antebrazo, como collar… se ve en las calles, e incluso en algún establecimiento, como algún supermercado, cuando algún empleado elige diferenciarse y entrar en esta categoría…

·      Luego podemos pasar a algunos individuos conocidos por el mundo entero, pues, desgraciadamente sus responsabilidades políticas son de primer nivel… Podemos comenzar por el campeón de campeones, Donald Trump, aunque el señor presidente, estará presente en todas las categorías, llegando a la máxima, como es la de los miserables… aquí le pueden acompañar, para que no se sienta solo, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido… Por el momento, me voy a quedar en esa recomendación esperpéntica, para investigar la cura de la covid 19, con calor, inyectándonos desinfectante, etc., dónde su amigo brasileño también le sigue los pasos… en fin… ¡Gloria eterna Mr. President!

Mayo 2020

No hay comentarios:

Publicar un comentario