Parece ser que nuestro gobierno está lanzando globos sonda por este tema. Hace unos días, el Ministro de Fomento, José Blanco, hablaba de subidas muy moderadas (1%) y dejaba entrever incluso la congelación salarial, pero además parecía que las centrales sindicales estarían de acuerdo.
Posteriormente otros miembros del gobierno han mantenido el mismo discurso, aunque parece que una de los dos principales sindicatos (Comisiones Obreras), se descolgaría de la congelación.
Todo esto serían meros comentarios de pasillo y rumores de verano del gobierno y medios de comunicación, si el Ministro de Fomento, fuera eso, solo un ministro, pero no es así. José Blanco, aunque Ministro de Fomento, tiene como superiores a tres vicepresidentes, sobre todo la vicepresidenta 2da. de Economía, resulta que es el vicesecretario general del partido socialista, es decir el número 2 del partido, y por ende el que comparte con el Sr. José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del gobierno y secretario general del partido, la estrategia del partido, que es lo mismo que decir la del gobierno.
Por ello no es baladí dicho comentario, sino todo lo contrario. Es un planteamiento serio y dirigido a ir concienciando a los funcionarios de la administración pública, que son muchos.
Creo que se comienza a recuperar el sentido común y, sobre todo, a ajustarnos a la realidad económica y social del país, aunque falta mucho para llegar al fondo.
No basta con congelar los sueldos a los funcionarios, hay que reducir gastos y no solo en salarios, pero sí en otros capítulos no imprescindibles: coches, dietas, viajes, etc., pero esto tiene que llegar a aquellas empresas públicas que si bien tienen ese carácter, no están dentro de la administración pública propiamente dicha. Como ejemplo típico, quisiera mencionar a las televisiones públicas: Televisión Española y Televisiones autonómicas, municipales, etc....
Especialmente, las autonómicas que tienen un déficit enorme, y cuya gestión, en general, deja mucho que desear, comenzando por los sueldos de los miembros del Consejo de Administración, continuando por la gestión de programas, personal, etc.
Especialmente, las autonómicas que tienen un déficit enorme, y cuya gestión, en general, deja mucho que desear, comenzando por los sueldos de los miembros del Consejo de Administración, continuando por la gestión de programas, personal, etc.
Todo eso no se está cuantificando, pero la explosión de televisiones autonómicas ha llevado a un gasto que ya se ha convertido en rutinario y por ende en endémico. Cuánto todo funcionaba y se crecía, no se le prestaba atención, pero ahora no solo hay que prestarle atención, sino que realmente puede constituir un escándalo económico y social mantener cotos privados de los gobiernos autonómicos, cuándo muchísimos españoles están atravesando situaciones críticas, y cuándo gran parte de ese dinero se podría dedicar a prestaciones sociales, fomentar el empleo, formación ocupacional, etc.
Es aquí, entre otros capítulos, y también en el tema de las delegaciones autonómicas en el exterior (las llamadas embajadas autonómicas), dónde hay que recortar y afinar, pero con tijera grande y no con un simple lavado de cara. Ejemplo de esto, y es una minucia en el total, es el coste de las delegaciones vascas en el exterior, que, según noticias de hoy mismo, le cuestan al gobierno vasco y por ende a los ciudadanos vascos 10 millones de euros al año.
¿Cuántos libros se pueden comprar para estudiantes al año con ese dinero?
¿Cuántos cursos ocupacionales o acciones de fomento de empleo se pueden realizar con ese dinero?, entre otras acciones...
¿Cuántos cursos ocupacionales o acciones de fomento de empleo se pueden realizar con ese dinero?, entre otras acciones...
Ahora, si lo proyectamos a todo el país y a otros capítulos (televisiones, publicidades, asesores, vehículos oficiales, etc.), nos podemos encontrar con una cantidad desmesurada, con la que se podrían realizar o poner en marcha medidas productivas o simplemente ahorrar dinero y por lo tanto reducir endeudamiento.
La gestión y la eficiencia deben incorporarse a la administración pública, pero sobre todo a los gobiernos e instituciones del estado. Es ahora, cuándo hay que dar ejemplo y demostrar que se sabe y que se quiere, y para esto, solo se necesita algo básico: sentido común y actitud política.
¿LO TIENEN NUESTROS GOBERNANTES?
Permítaseme ser escéptico..., y, no olvidemos quién paga todo esto: ¡NOSOTROS! y, luego nos hablan de subir impuestos...
27 de agosto 2009
P.D.: ¡Ah! me olvidaba de algo casi intrascendente para algunos: en casi todas las tv autonómicas, el nombramiento de los miembros del Consejo, incumplen en forma flagrante la legislación sobre dicho nombramiento, la cuál establece prácticamente en todas las autonomías que, dichos miembros deben ser de acreditada experiencia profesional... En la mayoría de los consejos, son todos menos profesionales del medio y por supuesto nula experiencia (concejales, candidatos no elegidos, mujer de..., marido de..., etc.)
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